El calendario pasa sus páginas a la mejor época del año * Se acaba la pretemporada y se abre el telón de la temporada regular con un juego divisional lleno de rivalidad e historia
DIEGO CASTILLO
La próxima vez que veamos un juego de NFL, ahora sí el marcador va a importar. Se acaba la pretemporada y se abre el telón de la temporada regular con un juego divisional lleno de rivalidad e historia.
Como ya es costumbre, el campeón vigente inaugura la nueva temporada. Eso quiere decir que Philadelphia se verá las caras con Dallas el 4 de septiembre en Lincoln Financial Field.
Esta no es una columna de predicciones o especulaciones, no tenemos bola de cristal y tampoco somos adivinos, así que como preámbulo de la temporada únicamente tenemos las preguntas más ardientes del emparrillado, interrogantes que sólo el tiempo y el ovoide podrán responder.
La primera gran incógnita tiene que ver con el partido que abre el telón. Se refiere a Micah Parsons, quien hasta la fecha de escribir esta columna sigue sin presentarse a los entrenamientos de los Cowboys.
Ya todos conocen que el defensor estrella busca una renovación de contrato comparable con las que ya obtuvieron TJ Watt y Myles Garrett.
La última vez que Jerry Jones se encontró con una controversia así fue en 1993, cuando Emmitt Smith buscaba ser el corredor mejor pagado de la NFL y se perdió los dos primeros juegos de la temporada regular.
Los Cowboys perdieron esos dos juegos y finalmente Jerry Jones accedió y abrió la cartera. Fue una sabia decisión, ya que Dallas retomó el camino y lograron ganar el Super Bowl – el segundo de los tres que ganarían en la década de los 90s-.
Esta nueva versión de la estrella solitaria no tiene el talento que tenían sus similares noventeras para competir por un Vince Lombardi, pero lo que sí es verdad es que sin Micah Parsons, Dallas se convierte en uno de los peores equipos defensivos en toda la NFL.
Entonces, por el bien de los Cowboys y sus millones de aficionados, ojalá por ellos que las negociaciones lleguen a buen puerto y Micah Parsons se ponga su jersey número 11 o será una temporada muy larga en Dallas.
La otra gran pregunta de esa misma división nos lleva a la capital estadounidense. Los Commanders fueron la gran sorpresa de la temporada pasada con el novato del año, Jayden Daniels, en los controles.
Washington llegó -contra todos los pronósticos- al juego de campeonato de la Conferencia Nacional. Ahora ya no tienen el factor sorpresa de su lado, aunque ya lograron un acuerdo con su receptor estelar, Terry McLaurin.
Veremos si La Cenicienta del año anterior puede alargar su estadía en el baile o le dan las 12 de la noche.
Vamos de costa a costa y aterrizamos en Los Ángeles. Si los Rams pueden mantener un equipo completo, libre de lesiones, tienen todas las herramientas para destronar a Philadelphia. En los playoffs de la temporada pasada nadie asustó tanto a los eventuales campeones como lo hicieron las tropas de Sean McVay.
Desde que fue contratado por Les Snead, toda la NFL ha intentado encontrar al siguiente Sean McVay; un genio ofensivo que a través de su esquema puede cambiar el destino de un equipo.
Muchos se han presentado como pretendientes, pero nadie se ha aproximado. La única duda que podría frenar el cabalgar de los Rams es la incertidumbre sobre la espalda de Matthew Stafford, mariscal de campo titular y campeón del Super Bowl LVI.
Tiene una misteriosa lesión en la espalda que lo ha marginado del emparrillado todo el verano. Una lesión que se parece mucho a la lesión que empujó a Tony Romo al retiro en 2016. Y entre más sigan prolongando el silencio, más van a crecer las dudas alrededor del estatus de Matt Stafford.
Si logra estar sano, los Rams son firmes contendientes al Super Bowl. De lo contrario, van a naufragar en la difícil División Oeste de la Conferencia Nacional.
En la Conferencia Americana, la pregunta es más simple: ¿Quién podrá romper el monopolio de Kansas City?
Aunque perdieron el Super Bowl pasado, los Chiefs buscan ser el primer equipo desde los Bills de los 90s en llegar a cuatro Súper Domingos consecutivos – algo que ni Tom Brady y sus poderosos Patriotas pudieron lograr-.
El único quarterback que ha podido derrotar a Patrick Mahomes en un juego de postemporada en Arrowhead reside en Cincinnati y se llama Joe Burrow.
La ofensiva de los Bengals tiene el potencial de imponer cifras históricas; lo único que los puede frenar es su porosa defensiva que desde la temporada anterior daba señales de estar moribunda y poco se han preocupado por revivirla.
La otra gran amenaza también viene de la División Norte y se trata de los Ravens de Baltimore. Lamar Jackson tiene que demostrar, manteniéndose sano hasta enero, que tiene pasta para campeón o se acercará a la categoría de mariscales comandada por Dan Marino, que presumen carreras prolíficas, pero les falta el anillo para coronarlas.
Otro que se acerca peligrosamente a esa categoría es Josh Allen, de los Bills de Buffalo. Es increíble pensar que una franquicia con tanta historia y representantes en el Salón de la Fama no haya podido capturar el trofeo Vince Lombardi. Se han quedado en la orilla en varias desgarradoras ocasiones.
Y si a Jim Kelly ya lo tratan como el papa en esas partes del mundo, si Josh Allen logra llevarlos a la tierra prometida, los feligreses de los Bills empezarán su proceso de canonización el próximo febrero.
Esas son tan sólo unas de las historias que estaremos siguiendo, ya que el calendario pasa sus páginas a la mejor época del año, la temporada de NFL.
Suma su segundo título en la NFL al vencer 29-13 * El coach Mike MacDonald logra que los Halcones se coronen campeones de la NFL en una temporada histórica con figuras crecientes como Jason Myers y Drake Maye
ERIC GARCÍA
Los Seattle Seahawks son los nuevos campeones de la NFL, luego de vencer 29-13 a New England Patriots en el Super Bowl LX que se llevó a cabo en Santa Clara, California.
Con el triunfo sumó su segundo trofeo Vince Lombardi en su historia, cobrando revancha del duelo perdido en la temporada 2014.
El coach Mike MacDonald logró que los Halcones se coronaran campeones de la NFL en una temporada histórica con figuras crecientes como Jason Myers y Drake Maye.
Este domingo 8 de febrero pasado, el Levi’s Stadium de Santa Clara se convirtió en el escenario de la edición número 60 del Super Bowl, en la que los New England Patriots y los Seattle Seahawks se enfrentaron ante una audiencia global que supera los 120 millones de personas.
Tras más de dos horas de juego, el marcador quedó 29-13, y con ello Seattle se convirtió en el campeón de esta temporada.
Otro de los momentos más emblemáticos de la gran final de la NFL fue el show de medio tiempo, que en esta oportunidad estuvo liderada por el puertorriqueño Bad Bunny, quien con su álbum DtMf puso a bailar a los miles de aficionados.
Luego de la aparición de Lionel Messi en la edición de 2024 y David Beckham junto a la estrella de la NBA James Harden en 2025, la presente edición contó con personalidades del mundo deportivo.
El exmariscal de campo y una de las leyendas de la NFL, Peyton Manning, dijo presente por segundo año consecutivo y se sumó a la exnúmero 1 del mundo en el tenis femenino, Serena Williams.
Incluso, la reconocida cantante Sabrina Carpenter y la actriz Emma Stone se estrenaron en los comerciales del Super Bowl.
CUMPLIERON EXPECTATIVAS Y PRONÓSTICOS
Mike MacDonald llevó a los Halcones Marinos a coronarse campeones de la NFL, se llevaron el trofeo Vince Lombardi de la edición 60 del Super Bowl.
Tras una jornada ampliamente dominada por Seattle, cumplieron con las expectativas y pronósticos del partido.
Con un marcador 29-13 conquistaron el segundo anillo en la historia de los Seahawks.
Es así como Seahawks toma revancha de los Patriots en el Super Bowl LX, luego del duelo perdido en la temporada 2014.
Durante ocho años han definido a la NBA moderna * Ya no se preocupan por el futuro de James porque están construyendo el suyo alrededor de Doncic y Austin Reaves
ERIC GARCÍA
Salvo milagro, todo apunta a que sus caminos se separarán cuando finalice la temporada.
Durante ocho largos años, el matrimonio entre LeBron James y Los Ángeles Lakers ha definido la NBA moderna. Su unión ha traído de vuelta una bandera de campeón a LA en 2020 y ha visto al ‘Rey’ convertirse en el máximo anotador histórico de la liga al mismo tiempo
Sin embargo, a medida que se acerca la fecha límite de traspasos de febrero de 2026, el aire en Los Ángeles se ha ido cargando con el aroma de una despedida inevitable. Según informa el NBA Insider Jake Fischer, tanto la franquicia como el jugador han llegado a un entendimiento mutuo: Llegado junio será el momento de solicitar el divorcio.
Mientras mantienen un competitivo récord de 29-19, el reloj interno de la franquicia ha comenzado a correr. La información de Fischer asegura que la ruptura se ha caracterizado por un sentimiento de desenlace anunciado en Los Ángeles.
Al parecer, la estrategia respecto a la situación de LeBron James cambió notablemente después de la adquisición
bomba de Luka Doncic en 2025.
Ya no se preocupan por el futuro de James porque están construyendo el suyo alrededor de Doncic y Austin Reaves. Además, parece que los 52.6 millones de dólares que cobra James se han convertido en un problema más que en una piedra angular.
“Los Lakers están listos para pasar página de LeBron James, y creo que LeBron James está listo para pasar página de los Lakers también. El divorcio se espera que suceda en junio”.
El camino hacia este “divorcio” del que habla Fischer no ha estado exento de roces. En los últimos meses han salido a la luz informaciones que alertaban de una creciente ruptura entre LeBron y la propietaria de los Lakers, Jeanie Buss. Aunque Buss ha negado públicamente todas las afirmaciones, fuentes internas sugieren que la organización está cansada de la “desmesurada influencia” que James puede tener sobre las decisiones de la plantilla.
Cuando se apagan las luces púrpuras y doradas sobre esta sociedad, está claro que el divorcio no será una batalla de tabloide desordenada, sino una salida tranquila y mutuamente acordada.
LeBron James devolvió a los Lakers a la cima de la montaña y viceversa, así que ahora ambas partes parecen listas para ver cómo es la vida de uno sin el otro.
En concreto: Había unos Lakers antes de la llegada de LeBron y había un LeBron antes de llegar a los Lakers.
El regreso prometido * Cadillac es la escudería ideal para estar de vuelta en la Fórmula 1 * Volver es principalmente para disfrutar y para empujar el equipo hacia adelante, expresa el piloto jalisciense
ERIC GARCÍA
El año 2024 fue de malos resultados para Sergio ‘Checo’ Pérez en Red Bull. En su última etapa jamás se sintió cómodo con el monoplaza, lo que derivó en un mal performance.
Lo anterior provocó que continuamente se hablara de su salida e incluso de críticas… y lo lamentable, del interior de su equipo.
Hoy en día eso está en el olvido y el piloto jalisciense señala que en su momento creyó ser el problema de Red Bull, pero el año pasado, el 2025, esclareció todo.
Mis últimos seis meses en Red Bull fueron muy difíciles. Me hacían muchas preguntas y en ese momento pensé que yo era el problema. Intenté básicamente de todo para que funcionara y no funcionó, señala el mexicano.
“Te hace pensar eso que no podía manejar el coche y cosas así, pero una vez que me fui, supe inmediatamente que era lo mejor que podía haber pasado”, expresa ‘Checo’ Pérez en una entrevista para CNN.
Sobre su año sabático, pues se quedó sin asiento en 2025, el piloto de Guadalajara comenta que le sirvió mucho para reflexionar sobre su carrera.
“Me hizo darme cuenta de muchas cosas. La manera en la que pensaba sobre el deporte, lo preocupado que estaba a veces por cosas externas, que en realidad son completamente irrelevantes. El regreso es principalmente para disfrutar y para empujar el equipo hacia adelante”, añade.
CADILLAC, SU NUEVO RETO
Sergio es realista en Cadillac, su nuevo reto. La marca estadounidense empieza desde cero en este proyecto que ilusiona a Checo, pero del que también ve las cosas de manera objetiva.
Por el momento Pérez no piensa en victorias, pero está más que motivado por comandar este nuevo episodio en su trayectoria.
“Creo que no sería realista en este momento (pensar en victorias con Cadillac), no para este año, pero uno nunca sabe. Tenemos que asegurarnos de poder progresar rápido y quién sabe en el futuro cercano”.