Luisa María Alcalde reitera que ese mal no tendrá cabida en el 2027 * Saúl Monreal Ávila, Ruth González y Félix Salgado Macedonio ya calientan motores y señalan que el pueblo manda, que el pueblo quita y pone… ¡Hagan sus apuestas, señores!
MARKOFLOS***
La expresión “El orgullo de mi nepotismo” es parte de la historia política de nuestro país.
El expresidente José López Portillo la hizo suya cuando su secretario de Programación y Presupuesto, Miguel de la Madrid Hurtado, nombró subsecretario a su hijo José Ramón López Portillo.
Después de 40 años, una especie de “Deja Vu” se ha hecho presente en los gobiernos de la 4T.
El expresidente Andrés Manuel López Obrador no logró ocultar los orgullos de su nepotismo. Sus hijos José Ramón, Andrés Manuel y Gonzalo Alfonso López Beltrán fueron motivo de escándalos por su estilo de vida de lujo y oprobio. José Ramón López Beltrán, cuya pareja sentimental Carolyn Adams, ejecutiva brasileña, quien cabildeaba contratos entre Pemex y su empresa, Cava Energy, propició la presunta existencia de conflictos de interés por la lujosa casa y estilo de vida que la pareja tenía en Houston, Texas.
Gonzalo Alfonso, siguiendo su afición al beisbol, se fue a trabajar en la estructura del equipo de Los Gigantes de San Francisco; también se le vio involucrado con grandes empresarios aficionados al mismo.
A mediados de 2019 se hizo pública una fotografía en la que el hijo del presidente compartía el palco de honor del estadio regiomontano de los Sultanes con los empresarios Alfonso Romo, Carlos Bremer y Carlos Slim.
Andrés Manuel López Beltrán, el más político de los hermanos, construyó desde el gobierno de su padre una superestructura de funcionarios jóvenes que le reportaban directo a él.
Durante el gobierno de su padre, el nombre de “Andy” fue motivo de escándalos en diversos medios de comunicación y organizaciones civiles, que señalaron a López Beltrán por supuestos beneficios a amigos en contratos gubernamentales, particularmente en proyectos como el Tren Maya y la refinería Dos Bocas.
La Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha mostrado que no está de acuerdo con el nepotismo en su gobierno, por ello propuso modificar la ley para que en los comicios de 2027 no se aceptaran candidaturas de familiares cercanos para sucederlos en gubernaturas, iniciativa que fue pospuesta por sus correligionarios para 2030 y, aunque en los estatutos de Morena sí se incorporó, por las actitudes de algunos prominentes morenistas como Félix Salgado Macedonio, Saúl Monreal Ávila y el gobernador pevemista de San Luis Potosí, Ricardo Gallardo Cardona, existen serias dudas de que se cumpla el deseo de la Primera Mandataria de evitar esas prácticas de nepotismo en el gobierno de la Cuarta Transformación.
En este, como en otros temas, la titular del Poder Ejecutivo ha tenido que luchar contra corriente. El hijo de su antecesor, Andrés Manuel López Beltrán, le arrebató el saludo de la plana mayor de Morena en uno de sus primeros grandes eventos públicos en la Plaza de la Constitución (ya que todos preferían estar en la foto con el junior).

El actual secretario de Organización de Morena, a mediados de 2025, se puso en medio del escándalo mediático cuando pidió que ya no lo llamen “Andy”.
“Yo me llamo Andrés Manuel López Beltrán y mi más grande orgullo es llamarme como el mejor presidente que ha tenido este país. El llamarme Andy, ¿no?, es demeritar eso, quitarme ese legado, quitarme ese nombre.
“Les da miedo y saben lo que vale el legado de Andrés Manuel López Obrador. Mi nombre es Andrés Manuel López Beltrán, no Andy López”.
En este contexto, con la inercia que le heredó su antecesor, ahora la Presidenta Sheinbaum Pardo afronta los “retos” de algunos distinguidos obradoristas, como el senador Salgado Macedonio, quien aspira a suceder en la gubernatura de Guerrero a su hija, Evelyn Salgado, y quien se da el lujo de criticar el candado en Morena que le impide ser candidato y sutilmente acusó a la dirigente de ese partido, Luisa María Alcalde, sin mencionar su nombre, de nepotismo porque toda su familia tiene cargos públicos.
Mediante un video afirma: “Soy de Morena, pero tengo un impedimento, un estatuto que a mí me prohíbe porque mi hija es gobernadora. Pero fíjense, ¡qué paradoja!, los que me fustigan, los que me critican, es que estamos en contra del nepotismo, si pues, pero tiene a toda tu familia en el poder”.

Respecto a sus aspiraciones políticas señala: “En cuanto yo no diga que quiero, no tiene que haber polémica en torno a mi persona. Exijo respeto
“Nos queda claro que quien manda es el pueblo, entonces para qué nos quebramos la cabeza”, y evocando las palabras de su jefe máximo, el de Palenque, dice: “Nos han enseñado que el pueblo manda, lo que el pueblo diga, el pueblo pone, el pueblo quita, con el pueblo todo, sin el pueblo nada”.
Pero más rápido que furioso, reculó sus palabras y señala que nunca acusó a Alcalde, al contrario, que le guarda mucho respeto y admiración porque ella viene desde abajo con el movimiento transformador.
REBELIÓN FRACTURA UNIDAD
La rebelión en la granja de Morena y sus aliados contradice los lineamientos de la Mandataria Claudia Sheinbaum, quien está en contra del nepotismo.
Sobran ejemplos de morenistas que pretenden decidir por sí solos candidaturas gubernamentales sin considerar la autoridad presidencial. No sólo Félix Salgado quiere decidir si debe ser sucesor de su hija en Guerrero.
Dos días después de haber abandonado la coordinación parlamentaria de Morena en el Senado, Adán Augusto López declaró ante los medios de comunicación que la senadora Andrea Chávez “será la candidata y gobernadora de Chihuahua”.

El coordinador del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Manuel Velasco, destapó a su compañera de partido y esposa del gobernador de San Luis Potosí, Ruth González, mientras que Saúl Monreal pide “iluminación divina” para decidir si va o no por la gubernatura de Zacatecas, actualmente en poder de su hermano David Monreal.
Fernández Noroña sueña con volver a ser candidato a la Presidencia de la República. A Andy López Beltrán, hay quienes al interior de Morena lo siguen candidateando para tareas políticas superiores, de muy alto nivel.

Se ve muy difícil que la titular del Poder Ejecutivo erradique el nepotismo del gobierno transformador, debido a la pesada carga que su antecesor le heredó en este rubro.
La alusión de Félix Salgado a la familia Alcalde data del sexenio pasado. La hermana de la actual dirigente de Morena, Bertha Alcalde, fue nombrada secretaria adjunta del Sistema Nacional de Seguridad Pública, desde que Luisa María fue secretaria del Trabajo y Previsión Social, hoy fiscal de la CDMX, y aunque nadie niega su capacidad profesional, es claro que ha hecho su carrera de la mano de su hermana y su madre Bertha Luján, quien fue la contralora de López Obrador cuando éste era jefe de Gobierno de la CDMX.

Son muchos los casos de designación de cargos de familiares en el gobierno de AMLO.
Su primera secretaria de Economía, Graciela Márquez (ahora presidenta del INEGI), era esposa del otrora obradorista Gerado Esquivel, subgobernador de Banxico.
La exsecretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval, tenía un hermano -Netzai Sandoval Ballesteros- como director general del Instituto de la Defensoría del Consejo de la Judicatura Federal. Su otro hermano, Pablo Sandoval, era el superdelegado de Programas Sociales en el estado de Guerrero y buscó la candidatura al gobierno del estado.
Su esposo John Ackerman, siempre con cargos en los medios de difusión públicos. También se hizo público que Arturo Reyes Sandoval, actual director general del Instituto Politécnico Nacional (IPN), le debe a ella el cargo.
El caso “Concheiro-Gómez” también resultó emblemático. María Elvira Concheiro, esposa de Pablo Gómez, fue designada tesorera de la Federación, su mérito es que fue militante del Partido Comunista Mexicano.
Francisco Luciano Concheiro Bórquez, también exmilitante comunista y hermano de María Elvira Concheiro, fue subsecretario de Educación Pública.
Juan Luis Concheiro, otro hermano de María Elvira, fue director de la Gaceta Parlamentaria de la Cámara de Diputados. Argel Gómez Concheiro, hijo de Pablo Gómez y Elvira Concheiro, fue director general de Grandes Festivales Comunitarios en la Secretaría de Cultura de la CDMX.
Galia Borja Gómez, sobrina de Pablo Gómez, fue nombrada subgobernadora del Banco de México y María de los Ángeles Rosario Comesaña y Concheiro, prima de Elvira Concheiro, fue directora de Análisis en la SCT.
De igual manera el secretario particular del presidente, Alejandro Esquer, tuvo sus “recomendaciones. Su hija Carmelina Esquer Camacho, presidenta de la filial Pemex Procurement International (PPI). La esposa de Esquer Verdugo, Alejandra Camacho González, fue nombrada en febrero de 2019 gerente de Capacitación del Corporativo Petróleos Mexicanos y logró mantener su plaza como profesora en el Colegio de Bachilleres.
En materia de nepotismo la Primera Presidenta tiene que lidiar con esa gigantesca inercia que le dejó su antecesor. Pero la herencia es enorrme y negativa en varios rubros; un país hipotecado, con la mayor deuda en la historia reciente; un enorme déficit fiscal y disminución en la inversión.
Todo ello con el menor crecimiento económico en cuatro décadas. En seguridad, 130 mil desaparecidos; los mayores índices de inseguridad en el país (que se están corrigiendo).
Grandes retrocesos en educación y salud, así como costosas obras faraónicas, “elefantes blancos” que parecen barriles sin fondo. Sin embargo, sólo ha transcurrido un año y medio del gobierno de la doctora Sheinbaum.
Millones de mexicanos confían en su inteligencia y habilidad política para sacar adelante a este gran país, que está llamado a ser un país democrático, con más seguridad y justicia y con mejores niveles de vida para todos los mexicanos.
Que así sea por el bien del país y de todos los mexicanos.