En el atentado de las Torres Gemelas murieron en total 2,977 personas (sin contar a 19 terroristas) y hubo 24 desaparecidos. Suman 3,001 * No es por comparar, pero de 2019 a 2025, en los EUA han muerto 898,933 personas por el fentanilo, los opioides y algunas otras drogas * Es una equivocación tremenda apostar a que Trump salga debilitado de los próximos comicios o esperar a que se largue (el 20 de enero de 2029)
ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN
Plan con maña.
Contaba la abuela Elena que allá en Autlán, para acabar con la matadera que por generaciones había entre dos familias por ofensas que ya nadie recordaba, la cabeza de una fue a proponerle a la cabeza de la otra, casar a los hijos de una familia con los de la otra para hacer una sola familia y acabar el asunto.
Estuvo de acuerdo el otro y propuso que la fiesta del matrimonio colectivo fuera en su rancho, el otro dijo que no, que en el suyo. Se siguieron matando.
“Era plan con maña”, explicaba la abuela.
EU NO OLVIDA
El viernes 11 de septiembre pasado en los EUA conmemoraron el 25 aniversario de los atentados de 2001, cuando dos aviones se estrellaron intencionalmente contra las Torres Gemelas de Nueva York, otro contra el Pentágono y el que cayó en Pensilvania.
Murieron en total 2,977 personas (sin contar a 19 terroristas) y hubo 24 desaparecidos. Suman 3,001 (los desaparecidos obviamente murieron).
Hubo ceremonia oficial presidida por Trump en el Pentágono, que en su discurso no metió la pata.
En donde estaban las Torres, hoy Memorial Nacional del 11 de Septiembre de Nueva York, hubo otra ceremonia a la que asistieron el vicepresidente de los EUA, Vance, todos los expresidentes vivos: Bush, que ocupaba el cargo cuando la tragedia, Clinton, Obama y Biden; y otros altos funcionarios.
Se repite: 3,001 fallecidos y la primera línea de la clase política de los EUA, presente en la conmemoración. Todavía les duele. No olvidan. Siguen teniendo presos en Guantánamo a sospechosos -torturados- de haber participado en esa atrocidad… 3,001 muertos.
Con eso en mente, recapacitemos que nada más de 2019 a 2025, en los EUA han muerto 898,933 personas por el fentanilo, los opioides y algunas otras drogas.
No es dato inventado, usted consulte por su cuenta las cifras de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA), con una advertencia, va a tener que sumar año por año y droga por droga, pero ahí está todo (en https://nida.nih.gov/research-topics/trends-statistics/overdose-death-rates).
Como sea, en los EUA recuerdan transidos de dolor, con una congoja que no atenúa después de 25 años, esos 3,001 muertos.
La más reciente encuesta oficial en los EUA, señala que la mitad de la población sigue teniendo presente lo del 11-S, no sólo por los muertos sino porque es la primera vez que pasa algo así en su territorio.
Si nuestros gobernantes actuales creen que con sus cuatrotadas van a jugarle el dedo en la boca al Tío Sam, se equivocan.
Doña Sheinbaum les manda narcos de monte por lotes, pero allá no son tontos, quieren a los que han hecho posible este crimen organizado todo poderoso.

El Cártel de Sinaloa tiene presencia en 96 países, el de Jalisco Nueva Generación en 61. Y en todos los 50 estados de los EUA, en todos, tienen operaciones.

No van a aflojar ni mandándoles a Rocha Moya & Cía., envuelto para regalo.

Los EUA no son el imperio que son, por tontitos, ni dejados ni muy decentes, claro que no, y cuando de cuidar sus intereses o cobrar afrentas se trata, son impíos y despiadados.
Tampoco le gusta nada al gobierno de los EUA que el crimen organizado manda en amplios territorios de nuestro país; dejémonos de trapitos calientes, los criminales nombran candidatos a cargos de elección popular, intervienen en las elecciones, colocan funcionarios municipales y estatales, acaparan obra pública, extorsionan -cobro de piso- a todo mundo, de la señora de las quesadillas a las grandes empresas, los agricultores y los transportistas; y en los EUA tienen más que fundada sospecha de que ya llega su larga mano al gobierno federal. Llega.
No vaya usted a creer que les molesta su enorme control en México por nuestro bien, eso les importa un reverendo y serenado cacahuate, lo que no quieren es un vecino en despelote perpetuo y menos que el crimen organizado ponga al Presidente en 2030, con las consecuencias para ellos, que nos podemos imaginar y esto, por disparatado que parezca, es posible, dinero les sobra, cómplices tienen.
No es exageración. Esto no se les va a olvidar ni lo van a perdonar. Son 898,933 muertos de ellos, nada más en los años de transformación nacional a cargo de los adoradores del cuatrotaje.
Para que nos quede claro el tamaño de esto, recuerde que en la Segunda Guerra Mundial, murieron en Europa y el Pacífico, 407,300 militares y 12,100 civiles de los EUA, en total 419,400 muertos.

Y acá, la doñita del bastón de caramelo, con telefonazos a Trump (van 12) y deteniendo miles de gañanes bota punta pa’rriba, cree que va a contentar al Tío Sam… digo, son más del doble de muertos que en la Segunda Guerra Mundial, señora, muertos de ellos por los chistecitos de los delincuentes de acá, protegidos por algunos políticos, funcionarios y empresarios.
Si la apuesta de doña Sheinbaum es que Trump salga debilitado de los próximos comicios o esperar a que se largue (el 20 de enero de 2029), se equivoca mucho. No es Trump. No es Marco Rubio. Es el poder inmenso del imperio, de los grupos que abierta y encubiertamente, mueven los resortes del imperio, que están decididos a acabar con nuestro despelote de una vez por todas.
Sus más influyentes centros de pensamiento (‘think tanks’) impulsaron denominar como terroristas a nuestros narcos, y ahora presionan que los EUA imponga un nuevo concepto de soberanía, la “soberanía hemisférica”, para que los países del Continente Americano actúen en conjunto contra cualquier país que ponga en riesgo la seguridad de la región.
Y la cosa va en serio, ya crearon la Coalición Anti-cárteles de las Américas, el Escudo de las Américas, con 15 países y un propósito explícito: acabar con el crimen organizado de México, con o sin nuestra cooperación, llamándonos el huevo de la serpiente.
Doña Sheinbaum debe escoger entre enfrentar al Pejestorio y sus cómplices, o enfrentar el derrumbe suyo y de su gobierno.
Su estrategia -se lo han dicho- está muy lejos de ser suficiente, con el Tío Sam no vale plan con maña.
