INE condiciona el registro de Somos México: Cambiar de colores y eliminar la referencia al país * El problema de un sistema pluripartidista no es el número de integrantes, sino si esos institutos responden a las necesidades reales del electorado, si representan posturas ideológicas, si cuentan con una plataforma y programa de gobierno o si sólo son un club de amigos o comparsas del partido en el poder
OCTAVIO CAMPOS ORTIZ
El árbitro electoral determinó otorgar registros a emergentes organizaciones para constituirse en partidos políticos, con lo que en apariencia se fortalece el sistema pluripartidista mexicano. Pero la cosa no es tan sencilla.
Como nueva ventanilla burocrática, el Instituto Nacional Electoral (INE) ha hecho hasta lo imposible por frenar la intervención de nuevos jugadores electorales.
Más aún, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) sacó la tarjeta amarilla y, como espada de Damocles, pende sobre la cabeza de las agrupaciones y desliza la sospecha sobre financiamientos ilícitos, argumento que no está alejado de la realidad, pero la institución fiscalizadora se abstiene de sacar la roja para sancionar a las personas que cometen ese delito.
Por otra parte, el organizador de los comicios autorizó la figura jurídica, como partido, del instituto político Somos México, pero le condicionó el registro al cambio de colores y eliminar la referencia al país.
Tal parece que el actual árbitro electoral no quiere fortalecer una verdadera contienda comicial.
La reciente creación de partidos que representen nuevas opciones políticas y el fortalecimiento de los existentes no puede verse como una cuestión de pesos y centavos, el financiamiento público no es un gasto, es una inversión.
No es barata la democracia, lo que se debe fortalecer es la fiscalización de los recursos asignados a los institutos, porque lamentablemente las cúpulas de partidos rémoras se benefician o enriquecen del dinero público.
Pero si hay políticos ladrones, la solución no es desaparecer organizaciones, sino meter a la cárcel a esos vulgares delincuentes.
El problema de un sistema pluripartidista no es el número de integrantes, sino si esos institutos responden a las necesidades reales del electorado, si representan posturas ideológicas, si cuentan con una plataforma y programa de gobierno o si sólo son un club de amigos o comparsas del partido en el poder.
El conflicto no es monetario, sino el que haya organizaciones de vida efímera que sólo quieren enriquecerse o servir de manera abyecta a los intereses de grupos políticos de quienes hoy están en la palestra.
Nuevas opciones son necesarias para enriquecer el ejercicio democrático de gobernar, sobre todo si son propuestas ciudadanas legítimas para resolver los grandes problemas nacionales.
El quid del asunto es saber si nuevos o tradicionales partidos están conscientes de que un cambio sólo se puede lograr mediante las alianzas, más allá de posturas ideológicas o simpatías políticas.
Por mera lógica matemática es fundamental sumar votos con candidatos comunes. ¿Estarán dispuestos a sacrificar intereses sectarios, de facciones para logar un objetivo común?
Un fortalecido sistema pluripartidista estará a prueba en el 2027. Ojalá predomine la sensatez para evitar que un árbitro electoral “carnal” escatime la democracia.
APOSTILLA
Marybel Villegas Canché formalizó su registro en el proceso interno del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) para definir a la persona que encabezará la Coordinación de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Quintana Roo.
Al concluir su registro, refrendó su compromiso de trabajar por el bienestar de las familias quintanarroenses.
“Me registro en el proceso interno de Morena convencida de que los mejores años de nuestro estado todavía están por venir. Conozco la entidad como la palma de mi mano. Vengo con la experiencia que me da haberlo caminado durante más de dos décadas de trabajo al lado del pueblo y con la convicción de construir un Quintana Roo más justo, más seguro, con más oportunidades y con mejores condiciones de vida para todas y todos”, expresa la diputada federal con licencia y agradece el respaldo recibido a lo largo de su trayectoria política.
También asegura que la confianza de la ciudadanía representa la mayor responsabilidad que ha asumido.
“Nunca les he fallado y nunca les voy a fallar”, añade.
Sobre el proceso interno de selección, dijo que éste debe desarrollarse con responsabilidad, respeto y unidad.
“La unidad no significa pensar igual, sino caminar hacia un mismo objetivo: que la Transformación llegue a cada familia, a cada colonia y a cada comunidad de nuestro estado. Estoy lista para caminar con el pueblo, lista para escuchar y construir acuerdos”, concluye.
CÁZARES CONTRIBUÓ A LA POLARIZACIÓN Y SIRVIÓ DE DISTRACTOR GUBERNAMENTAL
Sin proponérselo, Edmundo Cázares contribuyó a la polarización social y como distractor gubernamental.
El absurdo debate que generó una supuesta declaración de Carlos Monsiváis sobre su relación con el tlatoani tabasqueño, desvirtuó lo que realmente debe preocuparnos: la personalidad del tabasqueño, sus delirios de grandeza y su afición al dinero.
No cabe duda de que es un megalómano con la intención no sólo de escribir la historia, sino de reinventarla.
A dos años de su gobierno, como Nerón, casi acaba con el país y su obsesión de acumular riqueza para fondear programas clientelares con fines electorales parecen darle la razón a Monsiváis.
Ese debiera ser el debate y la discusión de por qué no se compraron tratamientos para niños con cáncer o vacunas para evitar 800 mil muertes durante la pandemia.
Buscó crear un imperio, como Julio César, a costa de los pobres.
Estamos urgidos de historias de éxito para olvidar los problemas que agobian al país * De acuerdo con el INEGI, México ocupa el sexto lugar a nivel mundial en uso de motocicletas, cuyas ventas ya superan a las de automóviles
OCTAVIO CAMPOS ORTIZ
Fanatismo, pasión futbolera o urgencia por mostrar empatía para sentirse parte de una comunidad, pero ¿qué fortalece más la identidad nacional? Lo sabremos cuando concluya el máximo certamen futbolero.
Mientras tanto, todo un pueblo se ha volcado en torno de la representación nacional y ha hecho suyos los triunfos de la oncena mexicana.
Sin importar el grado de afición que se tenga al deporte del balompié, hasta los villamelones han hecho suyas las victorias de su equipo, porque somos un país urgido de historias de éxito, necesitamos contagiarnos de glorias ajenas que hacemos nuestras.
Por momentos olvidamos los fracasos, derrotas, penurias y carencias. Cuando ganan “nuestros” jugadores nos sentimos triunfadores, pensamos chingón (“Chicharito” dixit) y olvidamos todos los problemas, sentimos resuelta nuestra vida, pero…
El futbol ha pasado de ser un deporte a convertirse en un negocio multinacional que deja solo un beneficio colateral: fortalece la identidad nacional.
Mientras el evento futbolero arrebata cada cuatro años la soberanía a casi todos los países del orbe, a los pueblos les queda el robustecimiento de su orgullo nacional, más allá de los malos gobiernos, de las crisis económicas, de la violencia casera o externa, de la pobreza, de las deudas, de las injusticias, de los criminales de toda ralea, del desempleo o la falta de oportunidades, de los despojos o la pérdida de paupérrimos patrimonios.
Por más de un mes todos nos sentimos mexicanos, sin diferencias ni divisionismos, esperanzados en sentirnos chingones a través de once pares de piernas que nos glorifican efímeramente.
Compartimos la misma pasión. Además, el mexicano ha sabido colarse a la fiesta futbolera a la que no fue invitado, a pesar de ser el anfitrión.
El negocio del balompié lo excluyó de los estadios, restringió su acceso a la televisión, encareció el espectáculo, recibió abusos de propios y extraños, exhibió una mala organización local, hasta secuestraron por una noche el mítico Alcázar de Chapultepec, pero no pudieron arrebatarle las calles, ni expresarse en ellas para disfrutar la victoria, a pesar de los excesos del retrógrado fanático.
Por estos días nos hemos hermanado en torno de un balón y vimos desaparecer nuestras diferencias, enconos y antagonismos.
Afloró el orgullo nacional, no las manifestaciones patrioteras ni los falsos chauvinismos. Esa es la verdadera soberanía, esa es la idiosincrasia del mexicano. Por momentos pensamos chingón.
Sería ilusorio suponer que la oncena se corone en el certamen futbolero, pero nuestra identidad nacional y nuestra cohesión social están cifradas en ello. Ya después vendrá el diluvio. Volveremos a nuestra realidad y se le acabará el distractor al gobierno.
En días recientes se ha visto la iniciativa ciudadana de tomar las calles como verdaderas manifestaciones de un sentir nacional, alegría, algarabía o protesta, no concentraciones de acarreados ni acciones anarquistas de ultras financiados por la propia autoridad.
Mientras tanto todo mundo está concentrado en el evento futbolero, lo demás no importa.
Como en política, está próximo el fin de quienes se sienten hoy poderosos en el balompié. No más Francia, Inglaterra, Alemania, España, Portugal, Brasil o Argentina. En ocho años hablaremos de Senegal, Congo, Cabo Verde, Costa de Marfil, Ghana y, ¿por qué no?, México.
Pensemos chingón y revitalicemos nuestra identidad nacional.
APOSTILLA
El cada vez mayor uso de la motocicleta como medio de transporte e instrumento de trabajo en las principales ciudades del país y en pequeñas o medianas poblaciones de todos los estados, ha provocado un crecimiento acelerado del mercado de estos vehículos.
De acuerdo con el INEGI, el parque de motocicletas en el país creció de 2.27 millones en 2014 a cerca de 9 millones en 2024. Es decir, un incremento superior al 294 por ciento.
Actualmente México ocupa el sexto lugar a nivel mundial en uso de motocicletas, cuyas ventas ya superan a las de automóviles.
En este contexto Ridermex, de los empresarios Yermi y Abraham Sutton, presentaron un esquema financiero orientado a capitalizar la expansión del sector, lo que permite a inversionistas participar tanto en la comercialización de motocicletas como en la apertura de nuevas agencias.
El modelo es accesible para todo tipo de inversores, los cuales pueden participar desde 5 mil pesos mensuales, respaldados por tres fideicomisos institucionales operados a través de un banco de prestigio, lo que brinda certidumbre jurídica y financiera.
El esquema opera mediante bloques de inversión por tienda y recibe ingresos proporcionales a las motocicletas vendidas mensualmente.
Es un atractivo modelo de negocios para obtener ganancias seguras y constantes.
Invoca desde la cúpula del poder el fraude electoral * Una golondrina no hace verano y Coahuila no es un laboratorio electoral a nivel nacional
OCTAVIO CAMPOS ORTIZ
Morena recibió tres reveses en los recientes comicios locales: Veracruz, Durango y Coahuila. En el último le hicieron, en términos de dominó, zapato.
Hubo 16 diputaciones en disputa y no ganó ningún distrito, se tendrá que conformar con legisladores plurinominales -fórmula que por cierto quiere desaparecer con su reforma electoral-, aunque les queda el recurso de impugnar las votaciones, ahora que tienen sometido al árbitro y a los magistrados electorales.
Esperemos que esta manifestación ciudadana de humor social en contra de los gobiernos de la autollamada 4T no la conviertan en victoria pírrica.
Invocar desde la cúpula del poder el fraude electoral hace verlos como si todavía fueran oposición, su zona de confort.
Sin embargo, los partidos ganadores no deben echar las campanas a vuelo, ya que como dice el refrán: una golondrina no hace verano.
Coahuila no es un laboratorio electoral nacional. Es un buen triunfo que debe hacer reflexionar a las dirigencias de los institutos políticos para establecer una estrategia integral que les permita sacar de Palacio Nacional a quienes enarbolan un proyecto populista que quiere administrar la pobreza para mantenerse en el poder.
Así como en su momento se ciudadanizó la organización de los comicios, es tiempo de ciudadanizar las contiendas electorales y entender la importancia de las alianzas y los candidatos comunes, más allá de siglas, colores o ideologías.
El fracaso de la participación de Xóchitl Gálvez en las presidenciales de 2024 fue porque pensaron que un personaje producto de un fenómeno de comunicación les alcanzaría para ganar en las urnas.
Cierto, su presencia en el expalacio virreinal para solicitar una audiencia con el entonces presidente y la difusión de imágenes de ella ante el portón cerrado de la calle de Moneda dio la vuelta al mundo en medios de comunicación y digitales.
Pero olvidaron que la comunicación no es determinante, sino condicionante de los sucesos históricos. La imagen que vale más que mil palabras era insuficiente para despertar la conciencia ciudadana sobre la urgencia de un cambio para evitar las crisis que ahora vivimos.
No hubo una alianza partidista que arropara a la aspirante, tampoco Xóchitl tendía un proyecto o programa de gobierno qué presentar a los votantes. La dejaron morir sola. Las figuras surgidas de coyunturas requieren más que ese momento captado por las cámaras.
Ese error parece se repite con la actual alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz, quien arribó a la administración municipal tras el trágico asesinato de su esposo, el edil Carlos Manzo.
Su objetivo en la vida no era ingresar a la política, pero las circunstancias la orillaron a ello. El Movimiento Independiente del Sombrero, organización fundada por Manzo, no tiene estructura partidista que la haga competitiva en la renovación del gobierno estatal.
Sin alianzas y sin programa de acción, le pasará lo mismo que a la excandidata panista. Un trágico evento no es suficiente para ganar el sufragio ciudadano.
En Coahuila, PAN y Movimiento Ciudadano están por perder el registro local. Si, desde ahora, las dirigencias no sacrifican sus intereses personales o de grupo, difícilmente podrán ganar en las elecciones de 2027.
APOSTILLA
Cada unidad de sangre donada puede ayudar a salvar cuatro vidas. Sin embargo, mientras México registra 12 donaciones por cada mil habitantes, España alcanza las 40, una diferencia que evidencia la necesidad de fortalecer la cultura de la donación y garantizar la seguridad de cada unidad recolectada.
En el marco del Día Mundial del Donante de Sangre, los doctores Juan Manuel Bello-López, miembro del Sistema Nacional de Investigadores, y Gabriel García Correa, gerente clínico y de Capacitación en BD, destacaron que uno de los pasos más importantes para proteger la calidad de la sangre ocurre antes de la extracción: la adecuada desinfección de la piel en el sitio de punción.
Los especialistas presentaron evidencia científica generada en México que comparó dos métodos de antisepsia utilizados en bancos de sangre.
El estudio encontró que un antiséptico a base de gluconato de clorhexidina y alcohol isopropílico, aplicado mediante un dispositivo estéril de un solo uso, evitó el crecimiento bacteriano en los 150 donadores evaluados. En contraste, el método basado en povidona yodada a granel registró crecimiento bacteriano en 74% de los casos (111 donadores). La investigación encabezada por Bello-López fue publicada en la revista científica inglesa Transfusion and Apheresis Science.
“La adopción de mejores prácticas de antisepsia tiene el potencial de incrementar la seguridad de los procesos de donación y transfusión, preservar un mayor número de unidades aptas para uso clínico y contribuir a disminuir la carga asistencial y económica asociada a infecciones prevenibles”, señala García Correa, de BD.
De acuerdo con los galenos, la piel alberga microorganismos de forma natural, por lo que una preparación adecuada antes de la venopunción evita que bacterias presentes en la superficie cutánea contaminen la muestra o la unidad de sangre destinada a transfusión.
Asimismo, señalaron que la eficacia de la antisepsia depende no sólo del antiséptico utilizado, sino también de la esterilidad de los materiales y del método de aplicación.
Por ello consideraron necesario fortalecer la capacitación del personal y promover el uso de soluciones estériles de un solo uso en los bancos de sangre.
Los especialistas señalaron que este tipo de tecnologías puede contribuir a fortalecer las prácticas de antisepsia en los 570 bancos de sangre que operan en el país, con el objetivo de preservar un mayor número de unidades aptas para transfusión y reforzar la seguridad de pacientes y donadores.
México realiza alrededor de 1.7 millones de donaciones de sangre al año, utilizadas en cirugías, emergencias médicas y tratamientos de enfermedades crónicas.
Aunque la mortalidad asociada a transfusiones es baja, estimada en 0.03%, los especialistas coincidieron en que cualquier riesgo prevenible debe atenderse por tratarse de procedimientos directamente vinculados con la seguridad del paciente.
Los expertos señalan que este tipo de tecnologías puede contribuir a fortalecer las prácticas de antisepsia en los 570 bancos de sangre que operan en el país, con el objetivo de preservar un mayor número de unidades aptas para transfusión y reforzar la seguridad de pacientes y donadores.
Todavía se está a tiempo de evitar ese atentado a la democracia * Imposible que la Cuarta Transformación gobierne un milenio. No hay pueblo que lo aguante
OCTAVIO CAMPOS ORTIZ
Difícilmente la autollamada 4T sobrevivirá un milenio, como presumen sus panegiristas en el gobierno o desde la “prensa” aliada.
No hay pueblo que lo aguante, como tampoco lo hizo la sociedad alemana con los nazis.
Sin embargo, no estamos exentos de ver agonizar nuestra imperfecta democracia a manos de un trasnochado proyecto populista setentero y megalómano, cuya obsesión por mantenerse en el poder lo impulsa a establecer un efímero régimen autoritario que puede convertirse en totalitario.
Atribuyen a Plutarco Elías Calles la frase: “En la vida se comete una sola pendejada, las demás son consecuencias”.
Eso sucede en este tramo de la historia nacional. El enfermizo, narcisista y peregrino capricho del tlatoani tabasqueño por apoderarse del país lo llevó a pretender trascender mediante el establecimiento de una tiranía transexenal basada en el control de los pobres, la extinción de la clase media, el sometimiento de obsequiosos empresarios, el ejercicio de una presidencia imperial más allá de su administración, la desaparición de la división de poderes, la opacidad en los actos de gobierno, la destrucción de los contrapesos constitucionales, la creación de un suprapoder sin leyes y la manipulación de abyectos legisladores y jueces.
Si para ello era conveniente la connivencia con el crimen organizado, qué mejor.
Contrario a lo que piensa la gente, ese proyecto no es socialista ni comunista. Lo que menos importa es la reivindicación de los pobres.
Se trata de revivir el viejo sistema priista de la “Docena Trágica”, donde el gobierno de un solo hombre decide los destinos nacionales, apoyado en ineficaz burocracia y el surgimiento de una nueva clase privilegiada autárquica. Lo de menos es resolver los graves problemas nacionales.
Luis Echeverría Álvarez decía que la economía se manejaba desde Los Pinos y José López Portillo nacionalizaba absurdamente la banca, además de provocar una gran devaluación, a pesar de su defensa canina. La estatización y un obeso gobierno solo trajeron desgracias al país.
Stalin es un claro ejemplo del ejercicio abusivo del poder y el sometimiento del pueblo gobernado por una burocracia dorada y sus excesos.
Hoy vivimos las consecuencias. El segundo piso de la autollamada 4T -lo que ello signifique- no es la continuidad de un proyecto de gobierno, sino un capricho personal por conseguir el sueño truncado en los setentas de pertenecer a la élite política que siempre lo despreció. Ahora cobra venganza de esa y nuevas afrentas.
El poder absoluto no se comparte, se delegan funciones y se exigen cuentas. Ese es el papel que juegan hoy los improvisados nuevos servidores públicos.
El proyecto es claro: administrar la pobreza, ejercer el poder omnipresente, omnipotente y omnímodo, premiar la obediencia y castigar a desobedientes y a marginal oposición. Hacerse de recursos implica ceder el control de regiones enteras del territorio nacional a cambio de mucho dinero.
Esta nueva etapa requiere de legitimarse en el poder mediante el control de las elecciones para que triunfen los candidatos oficiales y los impuestos por el crimen organizado. Para ello se recurre al control de los comicios. Vieja práctica priísta, se manipularán las votaciones desde su organización con un árbitro electoral y magistrados “carnales”; adiós ciudadanización electoral. Así pretenden garantizar su permanencia en el poder per secula seculorum.
El nuevo adefesio legislativo es un candado más que garantiza el robo de los resultados y la anulación de las victorias opositoras. ¿Qué puede fallar?
El segundo piso de la 4T no es más que un tramo hacia la consecución de un peregrino capricho y venganza personal de quien quiere regresar a los setentas, donde el presidencialismo encarnaba al sistema mismo, donde no tuvo cabida el tlatoani tabasqueño, pero hoy va por sus fueros. Avanzan de un régimen híbrido -con fachada demócrata- a un gobierno autoritario. Sin embargo, todavía estamos a tiempo de evitar ese atentado a la democracia.
La sociedad civil, a pesar de los embates por reprimir la exigencia de sus derechos y libertades y la intentona de comprar su conciencia mediante el uso electorero de los programas asistencialistas, no está derrotada.
Tampoco la medrosa oposición está vencida. La modernización del sistema pluripartidista puede hacer frente al partido en el gobierno, pero es necesario cobrar conciencia de la urgencia de gobernar en alianza.
Imposible que la 4T gobierne un milenio. No hay pueblo que lo aguante.