El trío costarricense construye su propuesta desde la independencia, el compromiso artístico y la búsqueda de una identidad propia * La agrupación musical consolida su identidad con “Yis Kichá”, un álbum que une fuerza sonora y espiritualidad en una nueva etapa creativa
POLLO ROCK
Entre la fuerza del rock y la memoria ancestral, Shimdra encuentra su verdadera identidad.
En tiempos donde la industria musical parece premiar la inmediatez y las tendencias pasajeras, Shimdra apuesta por un camino distinto.
El trío costarricense conformado por Bob, Ale y Stephanía ha construido su propuesta desde la independencia, el compromiso artístico y la búsqueda de una identidad propia. Esa evolución encuentra su punto más sólido en Yis Kichá, su segundo álbum de estudio, una producción que convierte el rock en un puente entre la espiritualidad, la naturaleza y la memoria ancestral.
En entrevista exclusiva, la agrupación explica que este nuevo trabajo representa una etapa mucho más madura y poderosa, tanto en lo musical como en lo conceptual.
Tras el lanzamiento de los sencillos “Influencia”, “Ausencia” y “Los peones del juego”, el grupo confirma que el disco funciona como una obra integral donde cada canción forma parte de un mismo viaje emocional.
Fundada en 2010, Shimdra comenzó a consolidar su nombre en la escena independiente centroamericana con Hijos del Sol (2021), un álbum introspectivo que privilegiaba las atmósferas melódicas y la reflexión personal.
Ahora el panorama cambia por completo.
“Era un disco muy orientado al sol, más introspectivo, con muchas baladas, un disco para escuchar en la noche, en calma. Este otro es más pesadito, más orientado hacia la Luna”, explica Ale Calderón.
Ese cambio se refleja en un sonido más robusto, donde el formato de power trío adquiere mayor protagonismo. Las guitarras muestran una personalidad más agresiva, la base rítmica transmite una energía más orgánica y las composiciones encuentran un equilibrio entre la introspección y la crítica hacia distintas realidades sociales.
El resultado es una producción que fortalece la identidad de Shimdra sin perder la sensibilidad que ha caracterizado a la banda desde sus inicios.
El título del álbum resume la esencia del proyecto. Yis Kichá proviene del idioma cabécar, uno de los pueblos indígenas que mejor ha conservado sus tradiciones en Costa Rica.
“Yis Kichá hace referencia a la herencia materna, al linaje femenino que todos compartimos, incluyendo la Madre Tierra”, comparte la agrupación.
Cada canción busca reconectar con las raíces, la naturaleza y la dimensión espiritual del ser humano, entendiendo lo femenino como una fuerza creadora que trasciende cualquier definición de género.
La grabación también marcó una diferencia importante respecto a su primer material. Después de producir Hijos del Sol a distancia durante la pandemia, la banda viajó a Córdoba, Argentina, para registrar este nuevo trabajo bajo la producción de Mario Breuer y Jorge Galicia.
“El primer disco lo hicimos en pandemia; ahora pudimos convivir durante todo el proceso y esa experiencia quedó impregnada en cada canción”, recuerdan.
Más allá del resultado artístico, Shimdra reconoce que sostener una banda independiente en Latinoamérica exige disciplina, sacrificio y una enorme convicción.
“Con mucho trabajo y mucho sacrificio. Hoy todos tuvimos que pedir permiso en nuestros trabajos para estar aquí. No es fácil, pero creemos profundamente en este proyecto y en la música que hacemos”, afirma Ale.

Con Yis Kichá, Shimdra no sólo reafirma su identidad dentro del rock latinoamericano contemporáneo; también demuestra que la autenticidad sigue siendo el camino más sólido para construir una propuesta con personalidad propia, capaz de dialogar con el pasado mientras proyecta una visión fresca hacia el futuro.
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