Fuerzas federales detienen al coordinador general de Gobierno de la zona sur-sureste del Estado de México * La pregunta que surge en espera de respuesta: ¿Quiénes eran los cómplices de Lino Rodríguez González? * El secretario general de Gobierno, Horacio Duarte, tiene mucho que explicar sobre el caso
ALFREDO IBÁÑEZ
Gran escándalo sacude a la estructura del gobierno del Estado de México que encabeza la gobernadora Delfina Gómez Álvarez, tras ser detenido por las fuerzas federales un político prominente en la administración estatal de Movimiento Regeneración Nacional (Morena).
Resulta que el capturado es, nada más y nada menos, el coordinador general de Gobierno de la zona sur-sureste del gobierno estatal, Lino Rodríguez González, acusado de secuestro y delincuencia organizada.

Un personaje que -dentro de sus funciones- tenía como misión el servir de enlace entre los alcaldes de esa región con funcionarios estatales de alto nivel y con la propia gobernadora, además de participar en las mesas de seguridad, cuyo fin es establecer las estrategias en coordinación con los tres niveles de gobierno para abatir la delincuencia.
La zona en la que operaba el detenido es considerada de alta peligrosidad, debido a la presencia y operación de grupos criminales que tienen sometidas a miles de familias de diversos municipios.
Tras su detención, la mandataria estatal Gómez Álvarez no se ha pronunciado al respecto, pese a la gravedad del asunto.

No es poca cosa que un político cercano a ella fuera detenido -señalado de presuntos nexos con el narcotráfico- por personal del Ejército Mexicano, de la Marina, de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), que preside Omar García Harfuch, y de la Fiscalía General de Justicia estatal, sin embargo, evade el tema cuando debiera pronunciarse porque se lleve a cabo una investigación rigurosa, a fondo, para conocer quién o quiénes están coludidos.
Posiblemente no le conviene que se conozcan los nombres de los cómplices de Lino Rodríguez González, y es que prácticamente es un hecho que no operaba solo y que un funcionario prominente del gabinete de la gobernadora Delfina Gómez le asignó esa responsabilidad.
Para empezar, ¿quién era su jefe inmediato?, ¿a quién le rendía cuentas?, bueno, pues se supone que al subsecretario general de Gobierno, Alejandro Viedma Velázquez, un joven con dudosa capacidad en la administración pública, pero que se ha sabido proteger con la sombra de los equipos de poder, como es el Grupo Texcoco, de ahí que ahora es parte de los funcionarios de élite de la gestión estatal.

Dentro de sus máximos logros está haber sido delegado municipal en su tierra natal, Texcoco, y sorpresivamente diputado federal.
Lo interesante es que pertenece al gremio de Horacio Duarte, su jefe inmediato, al que le da explicaciones de sus actos del cargo conferido, a quien obedece en todo, no por nada ha escalado hasta el cargo que ahora desempeña.
Del secretario general de Gobierno, qué se puede decir, lo que está a la vista de todos, que nunca ha ocultado sus pretensiones de ser el próximo gobernador de la entidad, todos los días teje alianzas con los diversos sectores, con legisladores, con alcaldes.

Para lograr su anhelo, se vale de operadores políticos de las diversas regiones de la entidad, incluyendo la sur-sureste.
Por cierto, tras conocerse la detención, rápidamente emitió una tarjeta informativa en la que reiteró el compromiso de la administración estatal con la procuración de justicia, por lo que afirmó que se mantendrá la colaboración permanente y el intercambio de información con los órdenes de gobierno.
“Por congruencia y convicción, este gobierno está enfocado en garantizar la rectitud de todos los servidores públicos y colaborar con las autoridades federales en las estrategias de seguridad. Reiteramos nuestro compromiso absoluto en el combate a la corrupción y la rendición de cuentas”, señala Duarte.
Una información breve y escueta que ahí quedó, en las buenas intenciones, porque hasta ahora no se conoce que haya pedido la intervención del gobierno federal para esclarecer el caso. Tal parece que ese comunicado fue para curarse en salud.
Si para algunos funcionarios de la administración estatal, lo pertinente es no hablar de la detención, hay políticos de Morena, que demandan que se abra una investigación profunda para conocer hasta dónde penetró el crimen organizado en la estructura gubernamental estatal o municipal.
Uno de ellos es el diputado local morenista, Octavio Martínez, quien anunció que solicitará la intervención de la Fiscalía General de la República (FGR), toda vez que consideró que el detenido no operó solo.

Recordó que con base en las funciones que desempeñaba, tenía permanente relación con alcaldes y legisladores, por lo que en ese rubro expuso que hay presidentes municipales que pueden ser víctimas de esa estructura delictiva.
Recordó que en esa zona operan grupos criminales ampliamente conocidos, por lo que demandará que las indagatorias de la FGR también alcancen a la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), toda vez que ha sido omisa en temas de crimen organizado.
De no ser por la intervención de las fuerzas federales, esa instancia seguiría sin actuar.
Es preciso, dijo, que se indague el trabajo de esa dependencia, debido a que jamás investigó al ahora detenido Lino Rodríguez González, acusado de secuestro y delincuencia organizada.
El legislador adelanta que pedirá la comparecencia del Fiscal General de Justicia estatal ante el pleno del Congreso del Estado de México, para que explique lo pertinente.
Pero no se quedó corto, fue más allá, se pronunció porque se someta a investigación a las personas o a la persona que lo recomendó y que informe bajó qué criterio le confirió el cargo.
Como puede advertirse, y por cuestión de ética, el secretario general de Gobierno, Horacio Duarte, tiene mucho que explicar sobre el caso, pero por ahora no es señalado directamente, y seguramente así quedará, pues en la realidad es el gobernador operativo, sólo que para el 2029 quiere serlo de manera oficial.
¿Pero qué creen? Sus compañeros de Texcoco, aquellos que lo conocen plenamente, los mismos que le van a disputar la candidatura a la gubernatura, saben cómo se maneja y en su momento harán valer la información de la que disponen. Estaremos pendientes, estimado lector.