Decepcionante las acciones tomadas en la Fiscalía General de la República, máxime que está obligada a actuar apegada al Estado de Derecho * De cara a las elecciones de 2027, las confrontaciones al interior de Morena suben de todo
ALFREDO IBÁÑEZ
Una auténtica pesadilla laboral vive en carne propia el personal de la Fiscalía General de la República (FGR), a partir de la llegada de la titular de esa dependencia, Ernestina Godoy Ramos.
Los despidos se suman por decenas, las amenazas con lanzar a la calle a los que conservan sus plazas son constantes, la violación a su contrato de trabajo es permanente, pues pese a que algunos de ellos firmaron por determinados meses y no ha llegado esa fecha, no hay problema, no les importa, los despiden.
De acuerdo con empleados que llevan más de 20 años de servicio, nunca se había padecido una situación similar, sobre todo porque el recorte se centra en los que menos ganan, en los operativos, en tanto la plantilla de directores, directores adjuntos y subdirectores va en aumento.
En concreto, y sin hacerse bolas, un reducido grupo se disputa el botín presupuestal, el dinero del pueblo, el recurso de los contribuyentes.
Un ejemplo de las violaciones a los derechos laborales es la Unidad de Comunicación Social, que preside Omar Cruz Juárez, área en la que a días de haber llegado enarbolaron la bandera de la Austeridad Republicana y procedieron al despido masivo, pero sin un peso de por medio.
No hay dinero, argumentan, en tanto él tiene un salario de más de 100 mil pesos mensuales, muy cercano al sueldo de la Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Pero no todo termina ahí, los afectados no acaban de digerir el trago amargo, cuando ya les propinaron otro golpe.
Resulta que a los burócratas les dan a firmar contratos por un mes, y si no les gusta… pueden irse a la calle.
Una práctica que tiende a generalizarse en otras áreas de la FGR, pero con la agravante de que la contratación es por 15 días.
Como puede advertirse, el ambiente laboral es pésimo, predomina el miedo y la incertidumbre entre la clase trabajadora, esa que pertenece al pueblo y a la que la 4T dice proteger. Pura demagogia.

Como si no bastara con la serie de violaciones y abusos que se comete en esa instancia que, debería ser ejemplo de justicia, los empleados de Comunicación Social se mudaron de Insurgentes 16, alcaldía Cuauhtémoc, a las instalaciones de Santa Fe, en Cuajimalpa.
No tendría nada de malo el movimiento, salvo que para los oficinistas mal pagados, resulta costoso el traslado y para que aquellos que tienen una motocicleta o un automóvil, tampoco es opción porque tienen prohibido hacer uso de las instalaciones.
Los grandes estacionamientos, rodeados de verdes jardines, de un lago artificial, y con sofisticado equipo de seguridad y personal de vigilancia, son para los altos funcionarios, para estacionar las camionetas de lujo de los que se embolsan jugosos bonos, compensaciones y altos salarios.
A los de abajo, a los de a pie, les han ofrecido como alternativa los estacionamientos públicos de las inmediaciones del Parque Nacional de la Justicia, en donde están las oficinas de la FGR, que cuenta nada más y nada menos que con una superficie de 163 mil metros cuadrados.
Como puede advertirse, son selectivos, clasistas, se les olvida que esas instalaciones se construyeron con dinero del pueblo, no con el suyo.

Frente a los atropellos laborales, empleados y extrabajadores preparan demandas para reclamar sus derechos.
Ante ello Marco Antonio Velázquez Barrios, quien hasta el 31 de mayo se desempeñaba como administrador especializado en enlace de gestión, recibió instrucciones de las oficinas de Santa Fe para recabar informes y denostar el trabajo de los afectados.
Contador turbio que en más de una ocasión cuadró los gastos excesivos de los funcionarios con el apoyo de malos empleados, quienes firmaban facturas, pero que además hizo del nepotismo su religión. ¿No?, pues ahí está el ejemplo de su hijo, a quien años antes de salir le consiguió un espacio y sigue en la nómina de la dependencia.
El mismo que avaló expedientes de personal recomendado con apenas la preparatoria o carrera trunca, pero que ocupan cargos de directivos, cuando es requisito tener como mínimo la licenciatura.
Decepcionante las acciones tomadas en la FGR, máxime que está obligada a actuar apegada al Estado de Derecho.
PÚBLICA LA CRISIS INTERNA DE MORENA
De cara a las elecciones de 2027, las confrontaciones al interior de Morena suben de todo.
Las discrepancias que antes mantenían en secreto gradualmente salen a la luz pública.
Recientemente los senadores Félix Salgado Macedonio e Higinio Martínez Miranda criticaron a la dirigencia nacional de ese partido, en manos de Luisa Alcalde y de Andy López Beltrán.
Salgado Macedonio, quien busca la gubernatura de Guerrero, actualmente en manos de su hija, inicialmente denostó a quienes dirigen a Morena porque lo critican, pero tienen a toda su familia en el poder, como es el caso de Alcalde Luján.
“Ahí hay una para una controversia, una contradicción. Hay que ser derechos ¿Estamos contra el nepotismo? Pues ningún familiar en el poder, es el nepotismo”, dijo.

Aunque más tarde indicó que sus dichos no eran contra Luisa Alcalde, la exhibición de lo que comienza a ser una fractura en ese partido queda de manifiesto.
Higinio Martínez, quien aspira a la gubernatura del Estado de México, le agregó limón a la herida al pronunciarse por una revisión profunda de la conducción del partido, señala que hay fallas en los procesos de selección y en la capacidad de liderazgo.

Está claro que la verdadera oposición de Morena está dentro de ese partido, la lucha por el poder pronto se traducirá en más confrontaciones, al tiempo.