Perdió todo en una noche en Zaire: su título, su invicto, su identidad y su rumbo * Dos máximas del boxeo que pueden ser aplicadas a la vida misma: No importa cuántas veces te caigas, sino cuántas y como te levantas. Y sí, la edad es sólo un número. Ese es el legado de George Edward Foreman
DIEGO CASTILLO
El 30 de octubre de 1974, George Foreman llegó a Kinshasa, Zaire, como campeón mundial de peso pesado.
En esa época, una dorada para el pugilismo, el monarca de esa categoría era una de las personas más famosas y celebradas del mundo.
Foreman estaba en el continente africano para defender su título mundial ante Muhammad Ali. Aunque el nombre conllevaba un aura mítico, las apuestas y los expertos estaban del lado del campeón y vaticinaban un futuro aterrador para el retador.
Ali había sido desterrado del boxeo por su negación a sumarse a las Fuerzas Armadas estadounidenses en Vietnam. Su acto de desafío ante el gobierno lo alejó del cuadrilátero por casi cinco años.
En su regreso al ring había perdido las dos primeras peleas de su carrera, primero contra Joe Frazier y luego contra Ken Norton. Ambos fueron vapuleados por Foreman vía knockout técnico en el segundo round.
El enorme texano tenía una fuerza en sus guantes que nadie había visto y muchos temían por el futuro de Ali y su sueño de recuperar el título que nunca perdió.
La historia la cuentan los ganadores y ya todos sabemos que Ali se convirtió en el primer hombre en recuperar el cinturón de peso pesado y se consagró como la leyenda más grande del boxeo y del deporte en el siglo XX.
Pero hoy veremos el otro lado de la moneda, la de aquel que perdió todo en esa noche en Zaire, su título, su invicto, su identidad y su rumbo. Hoy toca ver el lado de George Foreman, quien la semana pasada perdió la vida a los 76 años de edad.
George Edward Foreman nació en Marshall, Texas, el 10 de enero de 1949 y fue criado en el distrito del Quinto Pabellón en Houston.
Su familia vivía en pobreza extrema y no fue hasta los 18 años que se subió al cuadrilátero. Previamente, estaba inscrito en un programa de iniciativa social aprendiendo a ser carpintero y electricista.
Poco más de un año después se subió a un avión por primera vez en su vida con destino a la Ciudad de México para competir en los Juegos Olímpicos de 1968.
En la pelea final se enfrentó a Jonas Cepulis, un peleador lituano representando a la Unión Soviética, que de amateur tenía lo que Chava Reyes tenía de americanista.
Se había subido al ring más de 200 veces y a sus 29 años, los Olímpicos de México eran sus terceros.
A pesar de la desigualdad en experiencia, Foreman le estropeó el físico a Cepulis de tal manera que el referee se vio obligado a frenar el combate en el segundo asalto.
Fue así como Foreman se quedaría con la presea dorada.
George no perdería el tiempo y se embarcó en una carrera profesional que solo tenía como meta ser campeón mundial en los próximos cinco años, acumularía una racha de 37 combates sin derrota con 32 de ellos acabando por la vía del cloroformo.
El campeón en ese entonces era Smokin Joe Frazier, quien había sido el primero en mandar a Muhammad Ali a la lona.
Su gancho izquierdo era un arma de destrucción masiva y ese era el obstáculo que Foreman tendría que sortear para cumplir sus sueños de ser campeón mundial.
En el Estadio Nacional de Jamaica, en Kingston, el 22 de enero de 1973, apenas seis años de aprender a boxear, Foreman estalló sus puños en la humanidad de Frazier y cinco minutos después de que iniciara la pelea ya ostentaba los cinturones que lo coronaban como el hombre más peligroso del mundo.
Foreman defendió su título con éxito en dos ocasiones, la primera contra José Román, el primer puertorriqueño en retar por la corona de los pesados.
La segunda defensa fue contra Ken Norton, lo que dejaba a Ali y la ya conocida y mencionada Pelea en la Selva.
Tras su derrota, George se ausentó del ring por dos años y sólo peleó por dinero en exhibiciones que pertenecían a un circo y no eran dignas de un ex campeón mundial.
Tras una pelea contra Jimmy Young, la segunda derrota de su carrera, Foreman sufrió un episodio cardiaco tras un golpe de calor y decidió retirarse del boxeo sin buscar recuperar su título perdido.
Al dejar atrás el boxeo, encontró su segunda vocación, la religión y se convirtió en un pastor cristiano.
Lejos en el retrovisor quedó la imagen bestial del golpeador más temido del boxeo y fue reemplazada por un amable clérigo con pinta de oso de peluche.
Malas inversiones lo dejaron al borde de la bancarrota y por eso tuvo que dejar a un lado la iglesia y regresar a su primer santuario, diez años después de dejarlo.
En 1987 comenzaría la segunda carrera de George y en 1994, tras una serie de victorias, lo dejaría como el contendiente número uno por el título mundial de peso pesado.
Su rival sería Michael Moorer, el primer zurdo en ser poseedor del cinturón más codiciado en el boxeo.
La diferencia de edad era casi de 20 años y si en su última pelea como campeón, Foreman parecía el Hombre de Acero, ahora estaba mucho más cercano en apariencias al Hombre Michelín.
Moorer subestimó a Foreman y aunque el viejo ya no se movía como antes, el poder de sus puños seguía siendo titánico.
Un derechazo fue lo que bastó para retomar su corona con 45 años y 299 días de edad, el campeón mundial más antiguo en la historia del boxeo.
George utilizó los mismos pantaloncillos de aquella endemoniada noche en Zaire donde lo perdió todo ante Ali, personificando dos máximas del boxeo que pueden ser aplicadas a la vida misma: No importa cuántas veces te caigas, sino cuántas y como te levantas. Y sí, la edad es sólo un número.
Ese es el legado de George Edward Foreman. Descanse en paz.
Vuelve a AAA sin miedo: “Se me durmieron las piernas, pero regreso por la gloria” * En entrevista para IMPACTO, la luchadora revela cómo fue su embarazo, del respaldo del público, de la nueva etapa de la empresa y de su objetivo de conquistar nuevamente el Campeonato Reina de Reinas
POLLO ROCK
La “Princesa Tibetana” confiesa que su regreso a AAA fue el momento más difícil de su carrera.
En entrevista para IMPACTO, habla del respaldo del público, de la nueva etapa de la empresa y de su objetivo de conquistar nuevamente el Campeonato Reina de Reinas.
Tras varios meses alejada de los cuadriláteros por su embarazo, Lady Shani volvió a pisar un ring de Lucha Libre AAA con una mezcla de ilusión, incertidumbre y nervios que jamás había sentido en más de dos décadas de trayectoria.
La experimentada gladiadora reconoce que regresar significó comenzar una nueva etapa en una empresa completamente transformada, pero también reafirmar el vínculo que la ha convertido en una de las luchadoras más queridas de la afición mexicana.
Sin embargo, antes de pensar en el título, la luchadora abrió su corazón para hablar del momento más vulnerable de su carrera y de cómo el respaldo del público terminó por devolverle la confianza.
EL REGRESO QUE MÁS LA HIZO TEMBLAR
Lady Shani asegura que ninguna lucha de apuestas, campeonato o rivalidad histórica se compara con la ansiedad que sintió antes de volver a salir por la cortina de AAA.
La luchadora confesó que el tiempo fuera del ring y la incertidumbre por reencontrarse con la afición provocaron una reacción física que nunca antes había experimentado.
“Nunca me había pasado que se me durmieran las piernas. Había temblado o estado casi vomitando antes de una lucha importante, pero esta vez fue diferente. Estaba totalmente nerviosa”.
Ni siquiera el recordado duelo de máscara contra cabellera frente a Faby Apache le generó una presión semejante.
Para Shani, regresar después de convertirse en madre, representó un reto emocional completamente distinto.
VITAL EL APOYO DEL PÚBLICO
Más allá del resultado del combate, el mayor temor de Lady Shani era descubrir si la afición seguiría identificándose con ella después de varios meses de ausencia.
La gladiadora admite que mientras esperaba su turno detrás del escenario no dejaba de preguntarse cómo reaccionaría el público cuando escuchara su música de entrada.
“Lo que más me consumía era pensar cómo iba a reaccionar la gente. Si se iban a emocionar o si simplemente iban a quedarse indiferentes. Yo quería salir y ni siquiera podía moverme porque tenía las piernas dormidas”.
El recibimiento de los aficionados le confirma que el cariño construido durante años permanece intacto.
“Ese lugar que tengo con el público nadie me lo puede quitar”, afirma convencida, al considerar que el verdadero reconocimiento no depende únicamente de portar un campeonato.
Aunque recientemente formó equipo con La Catalina, dejó claro que dentro del cuadrilátero no existen amistades cuando hay un campeonato de por medio.
“Hemos hecho muy buena química, pero una cosa es abajo del ring y otra muy diferente cuando tienes un objetivo. No voy a regalar absolutamente nada”.
Para Lady Shani, volver a competir por el máximo cinturón femenil representa una oportunidad para demostrar que sigue siendo una de las principales figuras de AAA.
Incluso reconoce que este nuevo comienzo no le incomoda.
“Si tengo que empezar desde cero, lo hago. No es la primera vez que me toca reconstruirme y los retos siempre me han gustado”, añade.
UNA NUEVA AAA ABRE NUEVOS HORIZONTES
El regreso de Lady Shani coincidió con una de las etapas de mayor transformación en la historia reciente de AAA tras su alianza con WWE.
La luchadora reconoce que encontró una empresa distinta a la que dejó meses atrás, con nuevas estructuras y figuras de talla internacional involucradas en el desarrollo del talento.
Entre ellas destaca la presencia de Undertaker dentro del equipo creativo.
“Impone muchísimo. Tiene una capacidad increíble para analizar cada detalle y crear posibilidades que uno ni siquiera imagina. Aprender de alguien con esa experiencia es una oportunidad enorme”, agrega.
También celebra la llegada de Rey Misterio como gerente general, convencida de que su trayectoria beneficiará a las nuevas generaciones.
“Es impresionante pensar que ahora Rey Misterio sea quien te coordine y apoye. Estoy segura de que buscará sacar lo mejor de todo el talento”, expresa muy convencida la “princesa” de los cuadriláteros.
WWE, LA SIGUIENTE GRAN META
Aunque su prioridad inmediata es recuperar el Campeonato Reina de Reinas, Lady Shani no oculta que la alianza entre AAA y WWE ha despertado nuevas aspiraciones en su carrera.
Su sueño es claro: Competir en una cartelera de WWE y compartir el escenario con algunas de las máximas exponentes de la lucha libre femenina.
“Me veo en una función de WWE, disputando una lucha estelar contra Charlotte, Rhea Ripley o Iyo Sky”.
Después de superar el desafío más difícil de su carrera -volver al ring tras convertirse en madre-, Lady Shani asegura que está lista para escribir un nuevo capítulo… y estamos seguros que lo logrará.
Así que cuidado con Lady Shani, pues la “Princesa Tibetana” está de regreso a los encordados para alegría de todos sus seguidores.
Anuncia su retiro del futbol * El portero mexicano publica un emotivo mensaje en redes sociales para marcar su adiós de las canchas
ERIC GARCÍA
Guillermo Ochoa anuncia su retiro oficial del futbol a través de un video publicado en sus redes sociales, además de un pequeño mensaje en su posteo el pasado martes 21 de julio.
Ochoa jugó su último partido profesional en el México vs. Chequia, donde el cancerbero tuvo una emotiva despedida al besar los postes.
“Nunca imaginé hasta dónde podía llevarme un sueño. Hoy solo puedo mirar atrás con orgullo y decir: GRACIAS. Gracias a mi familia. Gracias a mis compañeros. Gracias a cada aficionado que estuvo presente en cada etapa del camino.
“Me llevo el cariño de millones y la tranquilidad de haberlo entregado todo por México. Lo vivido nadie nos lo quita. De corazón, gracias por tanto”.
AGRADECIDO CON EL FUTBOL
Guillermo Ochoa dedicó emotivas palabras a su carrera, lo que vivió en clubes y todo lo que el futbol le dio a lo largo de sus más de 20 años en el profesionalismo.
“Lo di todo, lo dejé todo… En mis equipos y en mi selección. Y hoy entrego mis guantes. El futbol me eligió para defender un arco, un escudo, la ilusión de toda una nación, pero antes de eso mi familia cuidó de mí, ellos fueron mi primer equipo. Ser portero es saber que puedes pasar 90 minutos esperando porque quizá sólo habrá un instante en el que todo dependa de ti.
“Y cuando llega ese momento no puedes dudar. Mis guantes nunca fueron sólo guantes, fueron la promesa de responder cuando más me necesitaban, en cada penal, en cada mano a mano en el último minuto y cuando millones de aficionados contenían la respiración”.
Memo no olvidó tampoco despedirse de la Selección Mexicana y tuvo un mensaje importante para quien será su sucesor de ahora en adelante como guardián de la portería del Tricolor.
“Cada vez que me puse la camiseta de México, tenía en mis manos el sueño de millones de mexicanos… yo no entiendo mi carrera sin la selección porque ahí entendí el verdadero tamaño de esta responsabilidad y quizá por eso mismo el destino quiso que todo terminara donde empezó: el Estadio Azteca.
“Este mismo lugar que me abrió la puerta, ahora me ayuda a cerrarla con gratitud, ha llegado el momento de quitarme estos guantes y por primera vez dejarlos en otras manos. A quien venga después solo queda decirte una cosa. Confía, el arco no pide perfección, pide orgullo”, relató el exjugador.
Adiós al Memo-rable Ochoa por todas las alegrías, satisfacciones y atajadas que hicieron vibrar de emoción a todo el pueblo mexicano.
El atuendo que rápidamente se ha coronado como el favorito del torneo * La tenista ucraniana recuerda a una bailarina de ballet o incluso a los de una patinadora artística: ligero, femenino y delicado, pero con un enfoque completamente funcional que responde a las exigencias del alto rendimiento
ERIC GARCÍA
Wimbledon siempre da de qué hablar cuando se trata de estilo. Sus estrictas reglas, que exigen atuendos completamente blancos, hacen que tanto las jugadoras como los asistentes saquen su lado más creativo a través de estampados, bordados y pequeños detalles, siempre respetando el tradicional código de vestimenta del torneo.
Para la edición de 2026 ya ha habido varios momentos que han llamado la atención, como las joyas de Aryna Sabalenka o el kimono con el que Naomi Osaka sorprendió fuera de la cancha.
Sin embargo, hay un atuendo que rápidamente se ha coronado como el favorito del torneo: el vestido con el que Marta Kostyuk ha estado compitiendo en el campeonato más importante del deporte blanco.
En un torneo donde es común ver a las jugadoras vestir diseños de firmas como Miu Miu o Stella McCartney, pocos esperaban que un diseño de Wilson se robara todas las miradas. La tenista ucraniana luce un vestido que recuerda a los de una bailarina de ballet o incluso a los de una patinadora artística: ligero, femenino y delicado, pero con un enfoque completamente funcional que responde a las exigencias del alto rendimiento.
La tradición forma parte del ADN tanto de Wimbledon como de Wilson. La marca siempre ha priorizado el desempeño de los materiales y el desarrollo de prendas que faciliten el juego. Sin embargo, este diseño, con un encaje que evoca al chantilly, se siente como una propuesta innovadora dentro de un deporte que históricamente ha privilegiado materiales técnicos como la lycra y el algodón.
“Nadie ha llevado un vestido similar en este torneo”, comenta Marta Kostyuk, quien desde su debut con la pieza ha recibido elogios tanto de aficionados como de especialistas en moda deportiva.
“Está hecho de mesh y diseñado para el rendimiento, por lo que es ligero y se seca muy rápido”, explica Joelle Michaeloff, directora creativa detrás del vestido. La pieza está confeccionada con dos capas de mesh bordado con flores que ofrecen la compresión necesaria para competir al máximo nivel sin sacrificar el diseño ni la estética.
Con este look, Marta Kostyuk se consolida como una de las tenistas con mayor personalidad dentro del circuito. Sin necesidad de colaborar con una casa de moda de lujo, ha construido una identidad propia basada en prendas que reflejan su estilo y autenticidad.
Además de conquistar con su propuesta estética, la ucraniana también ha brillado dentro de la cancha. Tras vencer a Jasmine Paolini en sets consecutivos, consiguió su pase a las semifinales de Wimbledon, reafirmando que su vestido no sólo se ha convertido en uno de los más comentados del torneo, sino también en el uniforme de una de sus protagonistas.