La historia se repite: El periodo 2018-2030 recuerda al de 1970-1982 * El poder de AMLO no concluyó en 2024 con funestos resultados, pues todo indica que se prolongará hasta 2030 * Al paso que vamos, en cuatro años tendremos uno de los peores escenarios del México contemporáneo: Economía en picada, retrocesos gravísimos en salud, educación, seguridad, infraestructura, justicia, democracia, así como en combate a la corrupción e impunidad
MARKOFLOS
El término “Docena Trágica” lo acuñó el vox populi, en referencia al resultado de la gestión de dos sexenios continuos: El de Luis Echeverría Álvarez (1970-76) y el de José López Portillo (1976-82), cuyo común denominador fue una política estatista y populista, con consecuencias económicas para México desastrosas en los siguientes años como lo fueron: las más altas tasas de inflación, devaluación del peso hasta de un 500%, la creación de decenas de empresas estatales improductivas, la nacionalización de la banca y la quiebra de las finanzas públicas.

La “Docena Trágica” surgió en analogía a la Decena Trágica. Un golpe de Estado militar que se llevó a cabo del 9 al 19 de febrero de 1913 en la Ciudad de México, con el fin de derrocar al presidente constitucional Francisco I. Madero.
Ahora, 44 años después, nos invade un “Deja -vu”, parece que reviviéramos la crónica de una “Docena Trágica” anunciada en los sexenios 2018-24 y 2024-30, formalmente con dos presidentes, Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum Pardo, pero de facto, parece que el poder de AMLO no concluyó en 2024 con funestos resultados, pues todo indica que se prolongará hasta 2030.

Esto se podría resumir en la intervención que el senador Luis Donaldo Colosio Riojas tuvo en el Senado de la República en días recientes.
El senador de Movimiento Ciudadano cuestionó los resultados de Morena tras ocho años en el poder. Dio cuenta del gran poder que tiene Morena: la Presidencia de la República, 23 gubernaturas, la mayoría en dos Cámaras, dos años con una mayoría calificada -artificial, sí, pero con la posibilidad de reescribir la Constitución Política a su antojo- y la mayoría en los Congresos locales. Recordó que se apropiaron del Poder Judicial.

Y todo sin la vigilancia y contrapesos de los órganos autónomos que también se encargaron de demoler. Ocho años en el poder.
Y Luis Donaldo Colosio destacó los siguientes cuestionamientos: ¿Cuántos años más? ¿Cuántos años más para que puedan surtir recetas médicas completas? ¿Cuántos años más van a culpar al pasado si ustedes mismos ya son parte de ese pasado?
Y ya encarrerado, sentencia el legislador: “La corrupción que juraron enterrar sigue viva y todos sabemos dónde está.
“El derroche sigue, únicamente cambió de manos. La violencia sigue, los desaparecidos siguen, la pobreza sigue, la impunidad sigue; México ha caído del lugar 51 a 62 en competitividad. Nuestro desempeño académico en matemáticas, en ciencia, en lectura, ha sufrido un retroceso; Pasamos de 10 a 20 billones de pesos de deuda. Y en términos de nuevas inversiones, en términos reales, sufrimos una caída del 50% del 2018 al 2025”.

En relación con la Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el senador Colosio puntualiza: “Su llegada fue histórica y con ella mi hija María Emilia, junto con millones de niñas, tienen en usted un referente, un ejemplo de que pueden llegar a ser lo que quieran ser. Se convirtió en un símbolo.

“Usted, Presidenta, tiene en sus manos la oportunidad de marcar un antes y un después. Sin embargo, hasta ahora ha elegido administrar la herencia en lugar de corregirla, proteger a sus aliados en lugar de exigirles cuentas y poner la lealtad a su partido por encima de la justicia. Ha elegido darle más valor a la protección de un movimiento político, hoy ampliamente cuestionado, que a los intereses de la República”.
Denuncia el senador emecista que una Fiscalía ciega y lentísima para atender las denuncias de las y los ciudadanos, recupera de pronto la prisa y la vista cuando se trata de perseguir a un adversario o de proteger a un aliado.
Califica como “imperdonable” que mientras se condena la conquista de hace cinco siglos, se le recorte año tras año a los pueblos originarios el presupuesto en agua, en vivienda y en salud.
Imperdonable también que mientras Sinaloa vive una crisis de inseguridad y de violencia, desde el poder protejan a Rubén Rocha Moya y a toda su camarilla, miembros de su partido, en lugar de exigirles rendir cuentas.

El senador Luis Donaldo Colosio Riojas fue lapidario al sentenciar: “Este gobierno necesita dejar de simular, dejar de poner a la soberanía como pretexto para dar pie a la impunidad, dejar de gastar en obsesiones y en necedades y comenzar a invertir en lo que sí salva vidas: hospitales con medicinas, escuelas dignas, agua que llegue, calles seguras, programas sociales que sirvan como escaleras y no como cadenas, como motores de desarrollo que levanten a la gente y no como listas para comprar voluntades cada tres años. La dignidad se conquista con oportunidades”.
Su mensaje se centró en la falta de soluciones, a pesar de contar con más poder que casi cualquier gobierno contemporáneo en México.
En la pieza oratoria del senador Luis Donaldo Colosio se expresa con claridad y valentía el estatus actual del país, destacando su afirmación de que “hasta ahora la Primera Presidenta ha elegido administrar la herencia en lugar de corregirla, proteger a sus aliados en lugar de exigirles cuentas… esto por encima de los intereses de la República”.
Tiene razón Colosio Riojas, porque el segundo piso de la Cuarta Trasformación se ha convertido en la prolongación del peor sexenio en la era contemporánea de México.
Y no es una opinión personal, los datos duros hablan por sí solos: el más bajo crecimiento económico en 40 años, los peores retrocesos en salud, educación e infraestructura, así como la demolición de nuestro régimen democrático constitucional con la captura de los Poderes de la Unión y de los organismos Instituto Nacional Electoral (INE) y Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), un plan iniciado e ideado por López Obrador, pero continuado al pie de la letra por su sucesora, todo en medio de una burda corrupción e impunidad sin precedentes.
Si bien el sexenio de Enrique Peña Nieto fue satanizado por la corrupción de varios gobernadores, hay que recordar que el mismo EPN puso en la cárcel a seis de esos gobernadores.
Todo lo contrario con el gobierno de la Cuarta Transformación, que no investiga ni aplica la ley a algún correligionario por más corrupto o criminal que se presuma.
Por todo lo anterior, advertimos al inicio de este escrito que estamos ante una nueva versión de la “Docena Trágica”.
Al paso que vamos, en 2030 tendremos uno de los peores escenarios del México contemporáneo: Economía en picada, retrocesos gravísimos en salud, educación, seguridad, infraestructura, justicia, democracia, así como en combate a la corrupción e impunidad.
Quizá la diferencia entre la docena trágica 1970-82 y la que se está configurando, periodo 2018-30, sea que en la primera el país quedó severamente dañado en su economía, pero con mucha mayor infraestructura: presas, proyectos de exploración de petróleo en marcha, redes eléctricas y de telecomunicaciones, cientos de hospitales, decenas más de universidades estatales y regionales de muy buen nivel, cientos más de escuelas de educación básica, media y superior, organismos y proyectos de investigación científica y desarrollo tecnológico en todo el país, así como centros de difusión de la cultura y el deporte.
Sin embargo, en la nueva docena trágica -la del maximato de AMLO- sólo se avizoran las obras faraónicas, ineficientes, improductivas y costosísimas que el expresidente Andrés Manuel dejó.

Nadie pretende ser agorero de males para nuestro querido México, el daño está hecho, el mal de males inició en 2018 y nadie lo para.
Ante los hechos, todo indica que se acentuará y perdurará hasta 2030, por lo menos.
Los últimos acontecimientos políticos confirman que la Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo prefiere dar continuidad a la “herencia maldita” de su antecesor; no sabemos si por elección, convicción personal o porque simplemente no tiene margen de maniobra para deslindarse de la “sombra del caudillo” e iniciar una auténtica transformación y dejar atrás la simulación y la demagogia, también heredadas.
Retomar el camino de la prosperidad, la justicia, la democracia, el crecimiento económico y diferentes y mejores políticas públicas en todos los órdenes del desarrollo y del bienestar.
Estamos a tiempo. La doctora Claudia Sheinbaum Pardo sigue teniendo la aceptación de millones de mexicanos, cuya esperanza está latente y optimista.
Es hora de consolidar el poder. Por el bien de México, “La Patria es primero”.
