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LA FERIA

¡Así cómo! Sheinbaum gobierna con un gabinete leal a AMLO

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Lázaro Cárdenas, para poder mandar en el país, quitó a todos los funcionarios leales a Plutarco Elías Calles * No hace tanto, nuestros mandatarios parecían presidentes y equivocándose o no, trabajaban para México, no para su tótem y de rodillas

 

ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN

 

De rodillas.

En aquellos lejanos tiempos en que la gente no se divorciaba, Tía Rosa se separó de tío Fernando y se las ingenió para sacar adelante a sus siete hijos varones.

Ya viejita, le confió a este menda que nunca dejó de querer a su marido y que entre más años pasaban, más lo extrañaba, pero que lo dejó para que no fuera a echar a perder a sus hijos, porque el señor era peor que Juan Charrasqueado. Hizo bien.

 

LEALES AL PEJESTORIO

Al menos en los últimos 86 años, México no estuvo en medio de un huracán de problemas tan serios.

En lo interior, por lo que todos sabemos; en lo exterior, por Donald Trump y sus halcones, con un descrédito internacional inocultable.

Lo grave es que al timón está una Presidenta que pretende gobernar con un gabinete que no es de ella: De 21 secretarías de Estado, descontemos tres (Hacienda -ajena a los vaivenes de la alta grilla-, Defensa y Marina, que -bendito sea Dios- no se enredan en jaloneos palaciegos); de las 18 restantes, ella nombró gente de ella en siete y las otras once carteras las ocupan pejistas de tomo y lomo, leales al Pejestorio, no a ella.

Ante esta situación, es una Presidenta que no tiene el control de su partido ni del Congreso.

¿Qué tiene?… Su discurso de frases hechas, inspiradas en su mentor, el Señor de los Abrazos… ¡ah!, y su Kalimán Harfuch. Los asuntos nacionales van mal. Sin tremendismo.

Hay quien supone que poco a poco va a ir tomando el mando. ¡Caray!, está en su segundo año de gobierno con aroma de quinto.

También hay quien espera que los Estados Unidos arreglen nuestro tiradero, vana esperanza, el Tío Sam le va a sacar el tuétano a doña Sheinbaum Pardo en lo de su interés y lo demás… es nuestro problema.

Es de preocuparse la equivocada lealtad de doña Sheinbaum a quien la puso en La Silla.

Acomoda recordar una situación similar cuando el general Lázaro Cárdenas se sacudió el maximato de Plutarco Elías Calles, no el día 10 de abril de 1936 cuando este salió del país, sino desde antes, preparando las cosas, con la renuncia de todo su gabinete, por callistas.

El cambio de gobernadores en diez estados, por lo mismo: Sonora (gobernado por Rodolfo, hijo de Plutarco), Sinaloa, Guanajuato, Guerrero, Tabasco, Veracruz, Hidalgo, Colima, Chiapas y Estado de México.

Junto con todo ese meneo, Cárdenas removió a los generales jefes de zona y mandos superiores del Ejército, entre ellos el importantísimo general Joaquín Amaro, el que organizó el Ejército Mexicano como lo conocemos.

En lotes fue sacando del Congreso a los diputados y senadores callistas y no eran agachones como tantos en estos tiempos, no, esa gente venía de la revolución y había que hilar fino y si hacía falta, desenfundar (que registre este tecladista, en esos tiempos y por pleitos de callistas contra leales a Cárdenas, se armó una balacera en la Cámara de Diputados el 21 de diciembre de 1936, hubo dos fiambres).

Y muy importante: cambió la dirigencia del Partido Nacional Revolucionario (PNR, luego PRI); y tome en cuenta que el PNR lo concibió Calles y ahí todos le eran fieles hasta la muerte (y no era verso, era en serio, se mataban). Qué tiempos.

También se dicen muchas cosas muy ajenas a qué y cómo hizo Cárdenas para que el poderoso Plutarco Elías Calles se fuera del país.

Le anticipo que no es cierto que lo tomaron por sorpresa y en pijama, casi a empujones, se lo llevaron a los llanos de Balbuena, en donde estaba el aeropuerto (es un decir, era un terregal).

 

EXTRACTOS DE LAS ‘MEMORIAS’ DE LÁZARO CÁRDENAS

Mire usted algunos extractos de las ‘Memorias’ de Lázaro Cárdenas, de su puño y letra, copia fiel, ortografía incluida, no trampea este menda (las encuentra en https://www.memoriapoliticademexico.org/Textos/6Revolucion/1936ALC.html).

3 de mayo de 1935. “Distintos amigos del general Calles, entre ellos algunos de los que forman parte del Gabinete, vienen insistiéndole en que debe seguir interviniendo en la política del país. Estas gentes lo perderán”.

14 de junio de 1935. “A las 19 horas reuní al Gabinete en el Palacio Nacional manifestándoles que considerando embarazosa su situación por la amistad que los liga con el General Calles, aceptaba presentaran su renuncia, lo que desde luego hicieron”. (Todo el gabinete a la calle)

22 de diciembre de 1935. “El distanciamiento definitivo con el general Calles me ha deprimido, pero su actitud inconsecuente frente a mi responsabilidad me obliga a cumplir con mis deberes de representante de la Nación”. (“Cumplir con mis deberes de representante de la Nación”… ¡Ay!, doña Claudia).

7 de abril de 1936. “El General Calles optó por salir él del país sin conocer los nombres de los generales y sí de los civiles que saldrían con él, y que son Luis N. Morones, ingeniero Luis León y Melchor Ortega”. (Ojo: Calles lo decidió por no dejar a los suyos en la estacada).

9 de abril de 1936. “Hoy se giraron instrucciones para que salgan del país los señores General Plutarco Elías Calles, Luis N. Morones, ingeniero Luis León y Melchor Ortega.

“El General Rafael Navarro Cortina, jefe de la Guarnición de la plaza, comunicó a las 22 horas al General Calles, las instrucciones recibidas de que debía de salir del país al día siguiente, manifestando el propio General Calles que estaría preparado por la mañana”.

9 de abril de 1936. “Mucho reflexioné para tomar esta decisión y hube de disciplinar mi condición sentimental, por lo que se refiere al señor General Calles, y obrar como responsable de los destinos de la Nación”. (Pues sí, de eso se trata La Silla).

El 11 de abril, ya con Calles en Texas, Cárdenas publicó una carta en la prensa explicando al país lo sucedido; entre otras cosas dice: “(…) cuando la situación ha llegado a extremos tales en los que, sin recato alguno, estos elementos mantienen una labor delictuosa (…) ha parecido indispensable al Ejecutivo Federal abandonar su actitud vigilante y adoptar medidas de emergencia, a fin de evitar a la Nación trastornos de mayor magnitud (…) por imperativo de salud pública (…)”.

Nostalgia. No hace tanto, nuestros presidentes parecían presidentes y equivocándose o no, trabajaban para México, no para su tótem y de rodillas.

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Cifras de desaparecidos enredan al respetable

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Renuncia de Karla Quintana, titular de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB), ya presagiaba la alteración de números de los casos * Número de homicidios a la baja con reclasificación de homicidios y el incremento de desaparecidos… algo anda mal

 

ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN

 

Conciencia cauterizada

Para tía Licha, de las toluqueñas, que tío Mario la hubiera abandonado, era algo inconfesable, inaceptable, como una mancha, y aunque todo Toluca lo sabía, ella siempre daba alguna explicación sobre su ausencia en celebraciones de Año Nuevo y Navidades, bodas y hasta comidas familiares de domingo.

“Anda de viaje”, “tuvo una urgencia de trabajo”, “está en cama”, “se puso muy mal su mamá”. Nadie le preguntaba ya por el ausente, pero ella siempre daba la reglamentaria excusa, hasta la vez que tía Victoria no la dejó: -Cállate, Licha, yo sí sé por qué no vino Mario -y después de una larga y malintencionada pausa, soltó-, murió el año pasado -risas contenidas.

 

ASIGNATURA PENDIENTE Y REVOLTIJO

Por si no se acuerda usted, este gobierno, el actual, el de doña Sheinbaum, empezó el 1 de octubre de 2024, hace casi exactamente, año y medio.

Y como todo se nos olvida, acomoda recordar que su antecesor, el señor de los abrazos, asumió el cargo de presidente de la república (es un decir), el 1 de diciembre de 2018.

Está corriendo el octavo año desde que La Patria disfruta las emociones de la transformación nacional. ¡Yupi, yupi!

Durante el gobierno del visitante frecuente a Badiraguato, se escamoteó la información sobre los tenochcas desaparecidos. La versión de varias organizaciones civiles, sin fundamento duro, sin datos verificables, era que en ese sexenio estaban batiéndose todos los récords de desapariciones.

El entonces Pejecutivo con su habitual falta de rigor intelectual, interpretó siempre los reclamos por las desapariciones como si se afirmara que su gobierno desaparecía gente.

Nunca se dijo eso porque no era ni es cierto, es la delincuencia organizada la que desaparece gente en México.

Igual, quien en mala hora salió de Macuspana, hizo cuanto pudo para reducir su número y en junio de 2023 informó que se ponía en marcha un nuevo censo, la ‘Estrategia Nacional de Búsqueda Generalizada’, consistente en la búsqueda, “casa por casa”.

Dos meses después del presidencial anuncio, en agosto de 2023, la titular de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB), Karla Quintana, responsable del nuevo censo, renunció.

Pocos días después de esa renuncia, la prensa extranjera (The Washington Post) informó que funcionarios de México señalaron que la señora tiró el arpa porque se negó a alterar las cifras de desaparecidos y que, por su lado, “un diplomático europeo”, señaló: “Temía que la hicieran modificar los datos”.

Pudieron ser versiones y simples dichos, pero La Jornada, el 7 de noviembre de ese 2023, publicó que doña Karla renunció porque tenía “diferencias sustantivas tanto de forma como por el objetivo” de la estrategia esa, y agregó la siguiente declaración de ella misma:

“Es clara la intención de este censo que es el reducir los reportes de desaparición, principalmente en este sexenio” (el del Pejecutivo, no se distraiga).

Como era de esperarse, y lo anticipó doña Karla, el resultado de ese censo en diciembre del mismo 2023 fue que aparecieron (“cambiaron de estatus”) 16 mil 681 de los desaparecidos.

Lo triste fue que las familias de los miles que ya registraron como aparecidos, dijeron que no habían aparecido… es que la gente, viera usted, no tienen llenadera: les está diciendo el mero Presidente de la República que su desaparecido ya apareció y necios que no… que querían verlo, le digo, no tienen llenadera.

Se acabó el viacrucis de ese gobierno para las familias de los desaparecidos y en enero de este año, doña Sheinbaum anunció que ahora sí se iba a hacer bien la cuenta y se iba a informar. Bueno, el viernes informó… a su estilo, revolcando la gata.

Del total de desaparecidos, ya apareció el 66%… desde el año 1952. ¡Válganos, Dios! Bueno, pasa.

De los 132,534 que el gobierno acepta que están desaparecidos, resulta que sólo faltan por aparecer 43,128 que son casos con datos completos y “búsqueda activa”, de los demás hay datos incompletos y ni modo de andar buscándolos, y hay otros de los que hubo “indicios de vida posterior”.

Pero (siempre el PERO) solamente hay carpeta de investigación formal de 3,869… o sea, la “búsqueda activa” no incluye investigación formal.

De veras que son ganas de enredar al respetable. En la madeja de datos que proporcionó la dama del bastón de caramelo, se consigna que fueron localizadas 5,269 personas. Lo demás es música de viento. De 132,534 desaparecidos han aparecido 5 mil 269. Punto redondo.

Nadie dice que sean desapariciones forzadas, causadas por el gobierno, pero el Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU sí dice que tenemos una grave crisis de desapariciones y por primera vez en su historia, el 4 de abril del año pasado, activó su artículo 34, para presionar al Estado Mexicano para que “tome medidas efectivas, visibilizar la crisis y buscar rendición de cuentas internacional”.

Es de resaltar que nunca se había activado eso para ningún otro país. Y la ONU tampoco dice que nuestro gobierno ande desapareciendo gente.

Lo que a estos cuatroteros interesa es mantener la mascarada que es su gobierno, y saben muy bien que desde que arribaron en mala hora al poder, las desapariciones de personas se han disparado, según organizaciones civiles un 56% pero no hay manera de saberlo a ciencia cierta: no hay información fiable.

Y por cierto: en lo que va del gobierno de la señora del segundo piso, hay un incremento del 27%, respecto de las cifras que aceptó el Pejestorio… vaya usted a saber qué es cierto en este mar de engaños.

Número de homicidios a la baja con reclasificación de homicidios y el incremento de desaparecidos… algo anda mal.

Y no se le vaya a olvidar que hay 72,100 cadáveres abandonados en servicios médicos forenses, morgues improvisadas y fosas comunes.

Sí, algo anda muy mal y nadie abrigue esperanza en que corrija el gobierno federal actual. Cuando se miente tanto, si se dice la verdad, se derrumba todo.

Sin dramatizar, está a la vista que este gobierno puede alardear del “humanismo mexicano”, solamente porque tiene la conciencia cauterizada.

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LA FERIA

¿Por qué limitar la libertad del uso del dinero en efectivo?

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El pueblo manda… ¿acaso le preguntaron si está de acuerdo en pagar sólo por tarjeta la gasolina y caseta de peaje? * La medida busca privar la legítima privacidad, del anonimato que da el dinero. La excusa es combatir al crimen organizado… sí Chucha, los narcos se carcajean de estas babosadas

 

ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN

 

Por nuestro bien.

Filósofos, juristas, pensadores, políticos, jefes de Estado y tía Cata, allá en Autlán, han reflexionado sobre la libertad. No entremos en disquisiciones y enredos, todos entendemos qué es la libertad (para tía Cata la libertad era el dinero, su dinero, por eso tío Carlos tenía prohibido poner un pie en su enorme abarrote, ‘su’ de ella).

 

DOS MANERAS PARA DEFENDER LA LIBERTAD PERSONAL

Todos somos libres y entendemos -excepto los que padecen averías de sesera- que la libertad no es total, que nadie es libre de robar, de matar o de circular en su coche en sentido contrario en una autopista. Sí, hay límites válidos a la libertad.

Hay dos maneras de defender la libertad personal: a balazos o en tribunales que la hagan valer.

Los balazos son de probada eficacia, pero también sirven para violar la libertad de otro.

Por eso la gente civilizada prefiere los tribunales. Y ahí tuerce la puerca el rabo: los tribunales (el Poder Judicial) son parte del Estado y aplican las leyes que hace otra parte del mismo Estado (Poder Legislativo), leyes que con frecuencia propone-impone la parte más poderosa del Estado (el Poder Ejecutivo).

Pero, ¿existe el Estado?… No, no existe el Estado, no tiene existencia real, independiente de que uno lo conozca o no (este juntapalabras no conoce a ni un chino de China y no por eso no existen, sí existen, tienen existencia ontológica, real).

No existe el Estado, no hay un señor grandote y fortachón que sea el Estado; lo que existe es el grupo de personas que gobiernan un país, a eso llamamos Estado.

Ese es el intríngulis: esos que tienen el poder y son el Estado, pueden ser santos o demonios; medio honestos o medio bandidos; pero todos, eso sí, todos los que tienen el poder, todos los que se hicieron con el gobierno de un país, quieren conservar poder y gobierno… y no es muy raro que para conseguir eso, hagan barbaridades.

No se trata de abstracciones. A lo largo de la historia del mundo, gobernantes y gobernados han entrado en conflicto, habitualmente por abusos de los gobernantes que incomodan a los gobernados.

No se tiene noticia de alguna revolución ni alzamiento popular contra un buen gobernante y los ha habido, muy queridos por la gente: Federico II en Prusia, ‘El grande’, ‘El primer servidor del Estado’; o Alfonso XII de España (doce, no confundir con el trece que metía la pata como respiraba); y hay otros, como el gigante Mustafa Kemal Atatürk de Turquía; el justamente venerado Franklin D. Roosevelt; o Ángela Merkel que gobernó Alemania 16 años y la gente, allá, se refería a ella como ‘mutti Merkel’… mamá Merkel, más bien dicho, mami Merkel (y no se imagine que doña Ángela era un flan, para nada, gobernó con mano firme).

Regresemos a lo que suele suceder: el Estado, el gobierno, casi siempre pretende controlar a la población y eso se hace a palos o a la chita callando.

El Estado necesita quitarle dinero a la gente, cobrar impuestos y eso se consigue a la fuerza (intente razonar con el SAT). También limita derechos; en el caso de nuestra idílica patria, usted no es realmente propietario de su terreno, porque según el Artículo 27 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la propietaria es “la Nación”, que tiene “el derecho de transmitir el dominio de ellas a los particulares, constituyendo la propiedad privada”.

Entendamos: “la Nación” le transmite a usted el dominio del terreno que compró, pero quién es “la Nación”… es el gobierno, los que se hicieron con el poder y gobiernan (¿o en el Registro Público lo atiende la Nación?, no, burócratas a las órdenes de los gobernantes).

Por eso el tercer párrafo de ese artículo empieza diciendo: “La nación tendrá en todo tiempo el derecho de imponer a la propiedad privada las modalidades que dicte el interés público (…)”; en todo tiempo… imponer… modalidades.

Y eso de “transmitir el dominio” se aclara al leer el artículo 348 del Código Civil: “La propiedad es el derecho de gozar y disponer de una cosa, sin más limitaciones que las establecidas en las leyes”. Gozar y disponer con limitaciones. Caray.

Acuérdese al pagar el impuesto predial: le está pagando renta por su terreno (y su casa) al gobierno, a los señores gobernantes.

Nota de mala fe: también le paga renta por su coche, que eso es la “tenencia”… y es su coche.

Igual nos van quitando libertades, derechos. Con qué autoridad los gobernantes mandan que nos escondan el salero en los restaurantes. Piénsele.

Pero hay algo mucho más serio, en el mundo y en México. A poca gente le quita el sueño y está directamente relacionado con la libertad individual: el uso del dinero en efectivo.

En el sexenio pasado, el Pejecutivo nos limitó cuánto dinero en efectivo es legal, por ejemplo, para pagar una propiedad, un coche, una joya. Y desde ese límite sólo puede pagar mediante transferencia, cheque o algún otro instrumento bancario.

¿Para qué?, para controlar a la gente privándola de su legítima privacidad, del anonimato que da el dinero. La excusa es combatir al crimen organizado… sí Chucha, los narcos se carcajean de estas babosadas.

Y también puso límite a cuánto dinero puede usted depositar en el banco (después de 15 mil pesotes, le avisan al SAT), por eso el “carrusel” de depósitos chiquitos en efectivo a sus cuatroteras cuentas, nunca se le olvide.

El jueves pasado, la Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, en la Convención Bancaria, anunció muy oronda que la gasolina y las casetas de peaje, este mismo año, ya no se podrán pagar en efectivo. Lindo. Siguen acogotándonos. Y tan frescos.

Para entender cosas que tienen enredo, viene bien llevarlas al absurdo.

Mire, pregúntese qué pasa si todo se puede pagar en efectivo: nada.

Ahora pregúntese qué pasa si nada se pudiera pagar en efectivo, si siempre tuviera que usar tarjeta o el iris del ojo, que para allá van… estaría usted en manos del gobierno que si le pega la gana le impide pagar nada, le bloquea al instante todo su dinero, el de su empresa, el de su familia.

Eso se llama Estado autoritario y así, de a poquitos, para allá vamos, en nombre de que nos están cuidando, que es por nuestro bien.

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LA FERIA

Trump, delincuente convicto

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El 30 de mayo de 2024, encontrado culpable de 34 cargos de falsificación * Primera Presidenta Claudia Sheinbaum, todo mundo sabe lo que quieren los Estados Unidos, le guste o no. Es hora de cumplirle a México

 

ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN

 

Cumplirle a México.

Tía Chelo (Consuelo), de las de Autlán, aparte de guapa de descarrilar un tren, era de natural sosiego, nunca hacía escenas y años y años, le aguantó muchas a tío Gaspar. Lo más que hacía era decirle sin alzar la voz, “te vas a arrepentir, Gaspar”.

Y le cumplió: una vez que regresó sin calcetines de otra de sus parrandas, incendió la casa. No quedó nada… de la casa ni del matrimonio, claro.

 

LA PRUEBA VIVIENTE DE QUE NO ES GRAN IDEA ELEGIR POR VOTO POPULAR A UN JEFE DE ESTADO

Primero, pongámonos de acuerdo en que el tal Trump es un delincuente. No sufre este menda un ataque de patriotismo modelo “el acero aprestad y el bridón”, no, es un hecho, el tipo es un delincuente convicto, varias veces.

La más reciente, el 30 de mayo de 2024, cuando fue encontrado culpable de 34 cargos de falsificación.

El juez del caso, Juan M. Merchan, de la Corte Suprema de Manhattan, suspendió la sentencia que le tocaba de hasta cuatro años de cárcel (hay que entender: iba a verse fatal que el presidente de los EU, despachara tras las rejas).

También en diciembre de 2022, su empresa Organización Trump, fue declarada culpable de 17 cargos penales.

Luego, en enero de 2023, lo multaron con cerca de un millón de dólares, porque “recurre repetidamente a los tribunales para vengarse de sus adversarios políticos”.

Luego fue condenado a pagar 5 millones de dólares de multa en mayo de 2023, por abuso sexual contra la señora E. Jean Carroll, y otro jurado federal lo encontró culpable en enero de 2024, de difamación contra la misma señora y lo condenó a pagar 83.3 millones de dólares por daños (imagine usted cuánto daño habrá hecho el Trump para que lo multaran con esa barbaridad de dinero).

Y no se nos olvide que, a lo largo de décadas, ha sido acusado por 25 mujeres de acoso y abuso sexual. Se puede dudar de una denuncia, digamos, dos… bueno, tres… pero ¿de 25?

Ese es Trump. Eso es Trump. Es la prueba viviente de que no es la gran idea elegir por voto popular al jefe de Estado; que no es así en varios países muy seriecitos, como Reino Unido, Alemania, Israel, Italia, Grecia, Irlanda, Hungría, Singapur, República Checa, India, ni en otros, pero falta espacio y además es otro asunto (y si es usted católico, tenga muy presente que es la hora que no se eligen por voto popular obispos, cardenales ni Papas y algo han de saber, son 2 mil años de experiencia).

El punto es que por lo que sea y como sea, esa sabandija del Trump es el presidente del país más poderoso del mundo; y con él tiene que lidiar la Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien ojalá tenga muy presente que, con esa calaña del hospedado en la Casa Blanca, hay que andar con cuidado, mucho cuidado, como aconsejaba José José.

No basta torearlo, señito. No alcanza con ceder en casi todo (como hace, no nos hagamos). No es suficiente con desdeñar las habladas de ese delincuente diciendo que “ya sabemos cómo habla”. Y su tan ingeniosa frase de la “cabeza fría”, da frío… usted con cabeza fría y la situación en llamas.

Señito, el Trump es un delincuente, es peligroso y sus patrióticas proclamas de usted, defendiendo la soberanía nacional, a él le dan risa.

Para mayor información, dirigirse a Venezuela, Irán, Cuba, sin olvidar que nada más en este su segundo mandato, el Trump también ha bombardeado Yemen, Siria, Irak, Somalia, Níger y Nigeria, y en su primer mandato (2017-2021) lanzó bombardeos y ordenó operaciones de fuerzas especiales en Somalia, Siria, Yemen, Irak, Irán (sí, señor), Libia y Afganistán (les echó la bomba convencional más potente que existe, la MOAB, ‘Madre de todas las bombas’). Y quería el Nobel de la Paz.

Hay un agravante: Mucho se equivoca quien piense que el problema es el Trump, un viejo niño rico berrinchudo que en lugar de soltar una maldición cuando se pone de malas al recordar las deficiencias de presión hidráulica propias de su provecta edad (el 14 de junio cumple 80… contra los 55 de Melania, digo) avienta bombas a otros países… no, los EU no funcionan así. No es Trump el que por sus chones decide semejantes cosas, aunque por supuesto él las agrava porque carece de convicciones éticas, morales y políticas.

No es que el Trump sea como es, un barbaján. El muy educadito y caballeroso Joe Biden, tan correcto él, ordenó bombardeos y acciones militares contra Siria e Irak (febrero y junio de 2021; marzo de 2023 y febrero de 2024); Yemen; Afganistán (antes de sacar de esa guerra a su país, en 2021, se dio el gusto de machacar su capital, Kabul, ciudad con 3,500 años de antigüedad y casi cinco millones de habitantes).

Agregue a lo anterior sus envíos de tropas y armas a Polonia, Rumania (por si Putin se ponía en mal plan).

Nada de eso en ese país sucede por decisión unipersonal de su Presidente, no es como acá. Allá sí hay gobierno con poderosas instancias internas que no se dejan mangonear, no es como acá. Allá sí hay proyecto nacional, que no, que no es como acá, con nuestra caricatura de plan de desarrollo sexenal: allá es por siglo, en serio y lo cumplen en serio, para bien o para mal del vecindario y del mundo. No de balde -ni por buenecitos- hicieron de su país la principal potencia mundial.

Y ahora resulta que la Presidenta cree que puede darle por su lado al Trump y con eso mantener a raya a los EU… ¡dioses!, un puñado de funcionarios corruptos cómplices de delincuentes de monte, no asustan al tío Sam, de botana se los come.

Son ya muchas advertencias de Trump y del mundo: el crimen organizado está incrustado en el gobierno nacional, como nunca antes.

Apenas el 10 de marzo de este año, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), de la Organización de Estados Americanos (OEA), declaró que “el crimen organizado en México es una crisis estructural”; ¿necesita traducción, señora Sheinbaum?, la estructura del país es el gobierno.

El viernes pasado Trump dijo: “Me ofrecí a deshacerme de los cárteles en México y por alguna razón ella (usted, doñita), no quiere hacer eso (…), los cárteles, nos guste o no, están manejando México”.

Doña Sheinbaum, todos sabemos qué quieren los EU, le guste o no. Es hora de cumplirle a México.

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