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LA FERIA

Gertz Manero no era de las confianzas de EU

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El Tío Sam lo tenía en la mira desde que exoneró a Salvador Cienfuegos * El extitular de la FGR no cumplía con las exigencias de autonomía y colaboración que esperan en temas de narcotráfico… y lo del huachicol fiscal colmó el plato de los EUA

 

ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN

 

Ballet clásico.

Tío Juan de Dios era un señor de elegante presencia y distinguida personalidad.

Vivía de dar conferencias en colegios de monjitas y parroquias, sobre la familia, las virtudes cristianas y cosas así, siendo que era buen jugador de póker, invencible en el dominó, cliente distinguido de las mejores cantinas de la capital y mujeriego.

Una vez, otro tío le dijo que si no se le caía la cara de vergüenza al dar sus conferencias y muy tranquilo respondió: -Me pagan por hablar, no para dar ejemplo –pues sí.

 

REMEDO DE TODO

Ignora este menda si así sea en todo el mundo, pero al menos en nuestro risueño país, al menos desde 1821, al menos desde 1929, al menos desde 2018, vivimos en una mascarada… tal vez decir parodia fuera más preciso.

No importa, da lo mismo: esto es un remedo de república, de democracia, de política y en los tiempos que corren, una mala pantomima de gobierno que no da ni para simulacro.

Remedo de república porque república es fundamentalmente, el Estado en el que el pueblo es el soberano y aquí, bueno, no siempre, no mucho… a veces nomás tantito.

Porque el verdadero soberano, pero como monarca modelo Luis XIV (el Rey Sol, el de “el Estado soy yo”), es quien sea Presidente de México, por más que desde hace ya casi un siglo lo sea sólo lo que dura su periodo, durante el que es señor de vidas y haciendas, salvo cuando el ‘maximato’ de Plutarco Elías Calles y el ahora ‘minimato’ del prócer chancla pata de gallo, visitante frecuente a Badiraguato, que trae del rabo a la nación.

Remedo de democracia porque en lo electoral vamos en reversa y en lo otro que define a la democracia, la aplicación igual y universal de la ley, pues a veces… a ratos, sin exagerar que luego la gente se cree todo y no es para tanto.

Remedo de política porque la política, esencialmente, consiste en atender y resolver los conflictos sociales (enseña Josep Vallès), cuidando del bien común, mediante instituciones estables de las que el Estado, el gobierno, es la principal (decía Max Weber), y única aceptada por la comunidad para ejercer la coacción, la violencia, para cumplir ese objetivo.

Lo que no es la política es la rebatiña por el poder que en México es, vulgar lucha por dominar instituciones, recursos -dinero, así de vulgar-, controlando a la gente, que pasa a ser cautiva de la voluntad de los políticos, ajena a la sociedad.

Mala pantomima de gobierno, este, el que padecemos desde 2018, porque es una caricatura del viejo priísmo imperial, del que aspiran a copiar su hegemonía y su exitosa permanencia en el poder sin reflexionar en que el tiempo nunca vuelve, ni caer en cuenta que esos gobiernos daban resultados.

La parodia de gobierno que tenemos, por todo lo que todos sabemos -corrupción, políticas injustas, acciones reactivas y erráticas-, se destaca por su ineficacia, su carencia de resultados en todo, desde lo más importante, la seguridad pública -la protección física de la gente-, a la desastrosa educación pública que tenemos, los ruinosos servicios de salud que padecen las mayorías y el abandono de la infraestructura, toda.

El gobierno bufo que tenemos, entrampado en lo grotesco, es la razón del actual estancamiento de la economía causado en primer lugar, por su actitud refractaria, de olvido, de la mayoría de los actores económicos nacionales, no los potentados, no, las micro, pequeñas y medianas empresas que son 99.8% (no es error de dedo: el 99.8%), de los negocios en el país, que son el motor de la economía (a ver cuándo se enteran).

A lo anterior, sume usted sus desatinos en infraestructura y energía, su retorcida y artificiosa reforma al Poder Judicial que no da garantías a inversionistas nacionales y extranjeros.

Por si lo anterior no bastara, también se suma la esquizofrénica hermandad con los peores regímenes de la región -Cuba, Nicaragua, Venezuela-, y los peores políticos y gobernantes del vecindario: Pedro Castillo, el golpista de Perú; Gustavo Petro, marxista y guerrillero en Colombia; Cristina Kirchner, la astuta bandida en Argentina; Nicolás Maduro, el atroz dictador de Venezuela; Díaz-Canel, el dictador designado por el régimen castrista en Cuba; sin mencionar a los políticos de la más feroz izquierda populista española (con los que tienen peculiares arreglos); y todo eso a contrapelo -de atención psiquiátrica-, de nuestra completa dependencia económica de los EUA, vía T-MEC.

Este gobierno supone que tiene agarrado de las barbas al Tío Sam, porque le convenimos como socios… y es cierto, pero si desapareciera el T-MEC, para los EUA sería un inconveniente y para México una debacle, un cataclismo.

Bueno, pensará usted, ¿y toda esta parrafada a honras de qué?… ¡ah!, es por la salida de Alejandro Gertz Manero de la Fiscalía General de la República, ratificación de que todo sigue igual, ni poderes, ni órganos autónomos, ni zarandajas: aquí se hace lo que manda presidencia. Mascarada sin disimulos.

Por cierto, nuestra prensa lo comenta buscando signos de que sea ya un distanciamiento de la Presidenta del que la eligió como sucesora. No es por ahí.

Y son patrañas que el Gertz estaba investigando a los del círculo cercano del Pejehová, era un dócil servidor del gobierno.

Visto así, lo único que explicaría su despido, disfrazado de renuncia para irse mucho allá lejos (a una embajada), sería el tal Trump.

El gobierno de los EUA traía entre ojos al Gertz desde el chistecito de exonerar al exsecretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos, en enero de 2021 y desde al menos abril de 2022, fue insistente el rumor de que el gobierno mexicano estaba al tanto de que las agencias de inteligencia yanquis y la DEA lo investigaban.

El tal Gertz no era de las confianzas de los EUA, no cumplía con las exigencias de autonomía y colaboración que esperan en temas de narcotráfico… y lo del huachicol fiscal colmó el plato de los EUA: La investigación la hicieron allá y acá el Gertz se hizo guaje.

La Presidenta, con su discurso del todo ajeno a la realidad y a los actos de su gobierno, recuerda a aquél simpático chimpancé que bailaba ballet clásico.

LA FERIA

Sheinbaum se resigna a la derrota electoral

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Considera que ya le cumplió al pueblo con mandar su proyecto al Congreso de la Unión * Anticipa la Primera Presidenta que, si no se la aprueban, porque no tiene los votos, será una victoria porque no cedió

 

ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN

 

Casa de lenocinio.

Tía Concha (materno toluqueña) cocinaba mal, pero tan mal que el perro no se acercaba a su cazuela (chillaba).

Y creía que era una consumada chef porque decía (y era cierto) que todas las señoras de la familia eran muy buenas guisando.

La abuela Virgen, la de los siete hijos, que en la cocina era una emperatriz, le quiso enseñar, pero fue inútil: -No tiene mano –decía la abuela.

El problema lo resolvió su hija, Concha chica, que cocinó desde los ocho años.

 

GOBIERNO VA MAL

Uno no sabe de medicina, pero nomás de verlo, sabe si un hijo está enfermo; tampoco sabe de mecánica, pero sabe si debe llevar el coche al taller.

Y de muchas otras cosas no sabe uno, por ejemplo, de psicología, pero sabe muy bien cuándo debe abstenerse de preguntar a la esposa: ¿te pasa algo? (al revés no aplica, las señoras no necesitan preguntar).

Dicho lo anterior, sin licenciatura en Ciencias Políticas, el tenochca promedio pensante sabe que el gobierno, este, el federal, va mal.

Va mal, en primer lugar porque quien está al frente del Poder Ejecutivo, doña Claudia Sheinbaum Pardo, no tiene oficio político, que ser político no se adquiere por contagio y andar en el ambiente político y entre políticos, no da las habilidades que exige tan difícil profesión, la más difícil de todas, nada más piense usted que su materia de trabajo es la gente… y cada cabeza es un mundo.

Lo básico que debe tener un profesional de la política (tema para otro día) es un natural sentido de la justicia y de la prudencia; y los que quedan en la historia como hombres de Estado, suman a esas dos virtudes, la fortaleza y la templanza.

Doña Sheinbaum Pardo claramente carece del sentido de la justicia como prueba, por poner un solo ejemplo, su permisividad ante los delitos cometidos por funcionarios, correligionarios y cercanos a su mentor, el Pejestorio.

Y tampoco es prudente, si no, recapacite en cómo impuso a trancas y barrancas la reforma al Poder Judicial, sin medir consecuencias, no para nosotros los del peladaje que no importamos, sino para los Estados Unidos que nos la va a cobrar en la revisión del T-MEC.

Son sólo dos botones de muestra; el catálogo de esperpentos es largo.

Y eso se refleja en la acumulación de problemas sin visos de solución. En inseguridad: homicidios, desapariciones, extorsiones, influencia del crimen organizado en los tres niveles del gobierno y amplias regiones del país (lo del Mencho tuvo eco en 22 estados), y el huachicol fiscal que sigue.

La corrupción estructural que nunca habíamos tenido en este país (81 mil millones de pesos de pensiones pagadas a viejos que no existen… ¿a dónde va a dar esa cantidad sideral de dinero?).

La economía estancada sin inversión, por más que festejen la llegada “histórica” de capitales, puro cuento.

El continuado abasto insuficiente de medicamentos, la nunca resuelta fragmentación del sistema de salud. Y otras cosas, no se trata de abrumarlo a usted.

Por su falta de oficio político, ya en pleno segundo año de gobierno, la señora del bastón de juguete no tiene el control del Congreso, de los suyos en el Congreso, ni de su gabinete en el que los cargos más estratégicos obedecen a otra voz de mando, no la suya; ni de su partido en el que se manejan por la libre; ni consigue interlocución definitoria de asuntos nacionales con los diferentes grupos de poder.

¡Ah!, y por su falta de olfato político, ni cuenta se ha dado de que, gracias a los desatinos mal intencionados del entonces Pejecutivo, las Fuerzas Armadas ya son un factor del poder político y económico en el país, dentro del gobierno, como no eran desde enero de 1946, cuando el presidente Ávila Camacho, al cambiar de PRM a PRI, eliminó el Sector Militar de la estructura del partido, para consolidar el poder civil, el gobierno civil. Cuidado, doñita.

Ahora, esta semana que inicia, empieza la discusión en el Congreso de la Unión su iniciativa de reforma político-electoral y ya anticipó que si no se la aprueban, porque no tiene los votos, será una victoria porque no cedió, lo que ratifica que la política no es lo suyo.

Y agregó que al mandar ese proyecto “ya cumplió” con lo que le pidió “el pueblo”… mentira esférica, por donde la vea es mentira, la gente no pidió eso, ni remotamente.

¿Entonces a quien le cumplió?… pues al Pejestorio. No se nos olvide que el entonces arrimado en Palacio Nacional, intentó tres veces modificar nuestras normas electorales:

La primera en abril de 2022, cuando propuso cargarse al Instituto Nacional Electoral (INE) y los diputados lo mandaron a volar.

La segunda, el mismo día que los diputados rechazaron la primera, mandó su Plan B, modificando leyes sin meterse con la Constitución Política y para eso sí tenía los votos y se la aprobaron (muchas gracias), pero la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) la invalidó por el batidero que fue la cosa (ahí selló su destino el Poder Judicial).

Y la tercera, el Plan C, en febrero del 2024, cuando mandó un paquete de 20 reformas que incluyó la extinción de órganos constitucionales autónomos, lo de la Guardia Nacional, dinamitar el Poder Judicial y, por supuesto, cambiar las normas electorales.

Ese tercer plan dependía de conseguir la mayoría calificada en el Congreso y la consiguió, con cómplices de los partidos Verde Ecologista de México (PVEM) y Del Trabajo (PT), más legisladores amenazados y chantajeados, y así todo han concedido al gusto del Pejehová.

Les falta lo electoral y ahora que presente la iniciativa la doñita, ella ya cumplió, le cumplió a su Jechu queridísimo.

No crea nadie que la intención de ese batidillo de reforma es para dotar a la patria con una democracia fortachona, vitaminada, con extraproteína y fibra, no, de ninguna manera, sino todo lo contrario: Conseguir lo que es su único proyecto, conservar el poder.

No tienen los votos para modificar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, pero no hay lugar para el optimismo, están negociando con las mandamases que regentean el Partido Verde y el Del Trabajo, y con algunos de tacón dorado de otros partidos, porque hay porciones de la reforma que salen con mayoría simple.

Bueno, puede obtener, si no todo, sí buena parte de lo que quiere… pero eso señora Claudia Sheinbaum Pardo, no es hacer política, eso es hacer al Congreso, casa de lenocinio.

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LA FERIA

‘Estado mafioso’

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En todo gobierno, en todo tiempo y país, puede haber incapaces, simuladores y corruptos * No olvidar el caso del exmandatario venezolano, Nicolás Maduro; el camino a esa debacle fue el lodazal

 

ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN

 

Lealtad sospechosa.

Ya le conté de unos tíos del lado materno (sin nombres), que eran ejemplo de virtudes cristianas, y mejor avenidos que santa Celia y san Luis (único matrimonio que ha sido canonizado en pareja, en 2015… el único).

Por eso fue un terremoto cuando se separaron (en esos tiempos no se divorciaban).

Por Pepe, el más impresentable primo que tenerse pueda, se vino a enterar este menda que todo en ellos era mentira: el tío, inclinado a donceles discretos; la tía, a la vida muelle y él era rico; con el entusiasta auxilio de un compadre, tuvieron sus tres hijos y la razón de ese enredo la explicó Pepe: -El tío necesitaba aparentar lo que no era… y la tía… de mil amores, vivía como reina… pero se acabó el dinero y ¡abur! -cosas veredes.

 

LODAZAL

Hay quien dice que el gobierno federal del 2019 al 2026 (y contando) es un lodazal. Hay quien matiza diciendo que todos nuestros gobiernos han sido de albañal.

Sobre los que por el contrario, afirman que los gobiernos cuatroteros son miríficos (que no caiga en desuso tan bonita palabra), maravillosos, y que toda crítica en su contra ratifica la perversidad de sus enemigos, que por serlo lo son de la patria -¡del pueblo!-, no se comenta nada, de unos, porque cualquiera que padece retraso mental profundo, merece compasión, y de los otros defensores, que hieden a la cadaverina que despide la carroña en que medran por poder, dinero y privilegios… esos obligarían a este juntapalabras a usar adjetivos malsonantes que por respeto, evita su texto servidor (… hijos de la…).

Gran verdad es que en todo gobierno en todo tiempo y país, puede haber incapaces, simuladores y corruptos. Es la pasta humana. La rareza en la historia son las cleptocracias. Son pocas.

Los más sonados casos de presidentes, expresidentes y altos funcionarios, en el mundo, condenados por corrupción y lindezas varias, son prueba de que esos gobiernos no estaban del todo podridos y aplicaron la ley.

Cleptocracia es el gobierno de los ladrones y no alcanza a definir gobiernos estructuralmente corruptos, porque la corrupción en sentido lato, no es sólo robar sino también y peor todavía, trastocar la ley, abusar del poder.

Este juntapalabras prefiere llamarlos ‘Estado mafioso’, gobiernos cohesionados por la corrupción, que funcionan asegurando impunidad a sus altos funcionarios, cuya lealtad depende de esa tolerancia que simultáneamente los hace vulnerables; no hay ideales hay complicidad, pacto ilícito, colusión, no adhesión a una buena causa ni se privilegia en todo asunto de gobierno el bien común.

En el ‘Estado mafioso’, quienes lo integran, por supuesto disponen del erario en su beneficio (roban), con la tranquilidad de saber que tanto el aparato político como el judicial, están bajo la autoridad del jefe de Estado y de su estructura de control político: No importa el escándalo público, nunca, no hay consecuencias mientras se mantenga la boca cerrada, la complicidad, la lealtad mafiosa.

El ‘Estado mafioso’ implica nepotismo, amiguismo, clientelismo, sobornos, extorsiones, abusos de poder, desinformación, opacidad y la connivencia en grado de complicidad con el crimen organizado, visto como aliado funcional, acostumbrado a la maldad y la secrecía, autosuficiente, nunca pide dinero, lo da, en abundancia.

El ‘Estado mafioso’ persigue a la prensa crítica, acosa a los opositores y cuando conviene, selectivamente, como la vieja mafia de Nueva York, asesina.

En los tiempos que corren, dada la incontenible información que propicia la tecnología digital, el ‘Estado mafioso’ simula actuar en bien de las mayorías, reparte recursos, asigna pensiones, decreta incrementos salariales y abruma con propaganda en su favor, pero la magnitud de su extravío impide ocultar los desvíos del erario, la degradación de los servicios públicos de salud, educación e infraestructura.

El ‘Estado mafioso’ socava la democracia, recurre a un amplio instrumental de manipulación electoral y sin percibirlo, entra en una espiral de problemas: Destruye la confianza en las instituciones de gobierno y en sus tribunales; ahuyenta la inversión, deprime la economía, propicia la economía informal; hasta que -para mantenerse en el poder- no tiene más remedio que el descaro, nada lo detiene, miente con cinismo, alardea sin recato.

Recuerde nada más a Nicolás Maduro. El camino a esa debacle, fue el lodazal.

 

PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA NO ERA CÓMPLICE DE NADA Y DE NADIE

Y asómbrese, en México eso no pasaba desde principios del siglo XX. Hubo casos, muchos, de corrupción, abusos, atropellos, sí, pero no los cobijaba el poder, era mal visto, había límites y reglas; y la Presidencia de la República no era cómplice de nada, nunca, de nadie.

No eran santos los presidentes, claro que no, en esta tierra no hay santos. Eran gente normal y la gente normal no es mala.

Como nunca falta el antipriísta febril, le pongo dos ejemplos de presidentes que tal vez injustamente no tienen el aprecio público: Carlos Salinas de Gortari y Enrique Peña Nieto.

Salinas de Gortari removió a 17 gobernadores; con él, escandaletes y tropelías, no, a la calle o a la cárcel, punto.

Y Peña Nieto, él tan frívolo echó a doce gobernadores y les abrió causa judicial y encarceló, a cuatro, que recuerde este menda… y cosas de la vida, él quedó con fama de corrupto por aquello de la Casa Blanca de su esposa, asunto de siete millones de dólares, una cosa de bebito sin destetar a la vista de los asuntos de ogaño.

Otro escándalo de Peña, la Estafa Maestra, que la verdad es cosa de niños comparado con lo del Segalmex y el huachifol fiscal… y no pasa nada.

Ahora, de regreso al inicio de esto: sí, estamos en un lodazal y los gobiernos de antes no eran un albañal.

El México actual no se construyó con fango y estiércol, sino con los empeños de empresarios que se la jugaron con el país, con políticos que no daban vergüenza, con todas las excepciones que usted quiera, y con presidentes que con todas sus debilidades y errores, sí respetaban instituciones y leyes, sin ser santos, se repite, pero tampoco demonios: no se valía todo ni a cualquier precio.

Presidenta, en sus manos está intentar la consolidación de un Estado mafioso. Su lealtad a su antecesor, entérese, es una lealtad sospechosa.

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LA FERIA

¡Así cómo! Sheinbaum gobierna con un gabinete leal a AMLO

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Lázaro Cárdenas, para poder mandar en el país, quitó a todos los funcionarios leales a Plutarco Elías Calles * No hace tanto, nuestros mandatarios parecían presidentes y equivocándose o no, trabajaban para México, no para su tótem y de rodillas

 

ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN

 

De rodillas.

En aquellos lejanos tiempos en que la gente no se divorciaba, Tía Rosa se separó de tío Fernando y se las ingenió para sacar adelante a sus siete hijos varones.

Ya viejita, le confió a este menda que nunca dejó de querer a su marido y que entre más años pasaban, más lo extrañaba, pero que lo dejó para que no fuera a echar a perder a sus hijos, porque el señor era peor que Juan Charrasqueado. Hizo bien.

 

LEALES AL PEJESTORIO

Al menos en los últimos 86 años, México no estuvo en medio de un huracán de problemas tan serios.

En lo interior, por lo que todos sabemos; en lo exterior, por Donald Trump y sus halcones, con un descrédito internacional inocultable.

Lo grave es que al timón está una Presidenta que pretende gobernar con un gabinete que no es de ella: De 21 secretarías de Estado, descontemos tres (Hacienda -ajena a los vaivenes de la alta grilla-, Defensa y Marina, que -bendito sea Dios- no se enredan en jaloneos palaciegos); de las 18 restantes, ella nombró gente de ella en siete y las otras once carteras las ocupan pejistas de tomo y lomo, leales al Pejestorio, no a ella.

Ante esta situación, es una Presidenta que no tiene el control de su partido ni del Congreso.

¿Qué tiene?… Su discurso de frases hechas, inspiradas en su mentor, el Señor de los Abrazos… ¡ah!, y su Kalimán Harfuch. Los asuntos nacionales van mal. Sin tremendismo.

Hay quien supone que poco a poco va a ir tomando el mando. ¡Caray!, está en su segundo año de gobierno con aroma de quinto.

También hay quien espera que los Estados Unidos arreglen nuestro tiradero, vana esperanza, el Tío Sam le va a sacar el tuétano a doña Sheinbaum Pardo en lo de su interés y lo demás… es nuestro problema.

Es de preocuparse la equivocada lealtad de doña Sheinbaum a quien la puso en La Silla.

Acomoda recordar una situación similar cuando el general Lázaro Cárdenas se sacudió el maximato de Plutarco Elías Calles, no el día 10 de abril de 1936 cuando este salió del país, sino desde antes, preparando las cosas, con la renuncia de todo su gabinete, por callistas.

El cambio de gobernadores en diez estados, por lo mismo: Sonora (gobernado por Rodolfo, hijo de Plutarco), Sinaloa, Guanajuato, Guerrero, Tabasco, Veracruz, Hidalgo, Colima, Chiapas y Estado de México.

Junto con todo ese meneo, Cárdenas removió a los generales jefes de zona y mandos superiores del Ejército, entre ellos el importantísimo general Joaquín Amaro, el que organizó el Ejército Mexicano como lo conocemos.

En lotes fue sacando del Congreso a los diputados y senadores callistas y no eran agachones como tantos en estos tiempos, no, esa gente venía de la revolución y había que hilar fino y si hacía falta, desenfundar (que registre este tecladista, en esos tiempos y por pleitos de callistas contra leales a Cárdenas, se armó una balacera en la Cámara de Diputados el 21 de diciembre de 1936, hubo dos fiambres).

Y muy importante: cambió la dirigencia del Partido Nacional Revolucionario (PNR, luego PRI); y tome en cuenta que el PNR lo concibió Calles y ahí todos le eran fieles hasta la muerte (y no era verso, era en serio, se mataban). Qué tiempos.

También se dicen muchas cosas muy ajenas a qué y cómo hizo Cárdenas para que el poderoso Plutarco Elías Calles se fuera del país.

Le anticipo que no es cierto que lo tomaron por sorpresa y en pijama, casi a empujones, se lo llevaron a los llanos de Balbuena, en donde estaba el aeropuerto (es un decir, era un terregal).

 

EXTRACTOS DE LAS ‘MEMORIAS’ DE LÁZARO CÁRDENAS

Mire usted algunos extractos de las ‘Memorias’ de Lázaro Cárdenas, de su puño y letra, copia fiel, ortografía incluida, no trampea este menda (las encuentra en https://www.memoriapoliticademexico.org/Textos/6Revolucion/1936ALC.html).

3 de mayo de 1935. “Distintos amigos del general Calles, entre ellos algunos de los que forman parte del Gabinete, vienen insistiéndole en que debe seguir interviniendo en la política del país. Estas gentes lo perderán”.

14 de junio de 1935. “A las 19 horas reuní al Gabinete en el Palacio Nacional manifestándoles que considerando embarazosa su situación por la amistad que los liga con el General Calles, aceptaba presentaran su renuncia, lo que desde luego hicieron”. (Todo el gabinete a la calle)

22 de diciembre de 1935. “El distanciamiento definitivo con el general Calles me ha deprimido, pero su actitud inconsecuente frente a mi responsabilidad me obliga a cumplir con mis deberes de representante de la Nación”. (“Cumplir con mis deberes de representante de la Nación”… ¡Ay!, doña Claudia).

7 de abril de 1936. “El General Calles optó por salir él del país sin conocer los nombres de los generales y sí de los civiles que saldrían con él, y que son Luis N. Morones, ingeniero Luis León y Melchor Ortega”. (Ojo: Calles lo decidió por no dejar a los suyos en la estacada).

9 de abril de 1936. “Hoy se giraron instrucciones para que salgan del país los señores General Plutarco Elías Calles, Luis N. Morones, ingeniero Luis León y Melchor Ortega.

“El General Rafael Navarro Cortina, jefe de la Guarnición de la plaza, comunicó a las 22 horas al General Calles, las instrucciones recibidas de que debía de salir del país al día siguiente, manifestando el propio General Calles que estaría preparado por la mañana”.

9 de abril de 1936. “Mucho reflexioné para tomar esta decisión y hube de disciplinar mi condición sentimental, por lo que se refiere al señor General Calles, y obrar como responsable de los destinos de la Nación”. (Pues sí, de eso se trata La Silla).

El 11 de abril, ya con Calles en Texas, Cárdenas publicó una carta en la prensa explicando al país lo sucedido; entre otras cosas dice: “(…) cuando la situación ha llegado a extremos tales en los que, sin recato alguno, estos elementos mantienen una labor delictuosa (…) ha parecido indispensable al Ejecutivo Federal abandonar su actitud vigilante y adoptar medidas de emergencia, a fin de evitar a la Nación trastornos de mayor magnitud (…) por imperativo de salud pública (…)”.

Nostalgia. No hace tanto, nuestros presidentes parecían presidentes y equivocándose o no, trabajaban para México, no para su tótem y de rodillas.

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