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LA FERIA

La 4T, sin respuesta a los reclamos del pueblo

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No hay que minimizar los bloqueos de transportistas y campesinos * Algo anda muy mal, el gobierno cree que con babas disminuirá el descontento creciente * Señalan directamente al PRI, al PAN y al PRD de estar manipulando el asunto… ¿no estaba muerta la oposición?

 

ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN

 

¡Ay, Cuco! 

En aquellos tiempos en los que no se divorciaba la gente, tío Rubén decía que tía Pepa lo había dejado porque le pidió que calentara su café.

Y era cierto, pero no decía que 37 años le dio órdenes como ametralladora y que esa mañana la había hecho planchar tres veces la camisa “hasta que quedó bien”.

La tía no calentó el café y sin decir palabra se fue a vivir, muy bienvenida, a casa de José, su hijo mayor.

Hay una gota que derrama el vaso, pero en la vida no se sabe cuál es esa gota.

 

MOVIMIENTOS GENERALIZADOS DERROCAN GOBIERNOS

Los movimientos sociales legítimos o torcidos si son generalizados, hacen tambalear gobiernos o los derrocan. Un ejemplo: la Revolución Francesa, extendió su certificado de defunción al feudalismo y a la monarquía absolutista (y le alteró el pulso a toda Europa).

También es cierto que por masivo que sea un movimiento social opositor a un régimen, se le puede ahogar en sangre.

Otro ejemplo muy sabido: la Jacquerie (algo así como la Jacobada, traducido a marro), que fue un sangriento alzamiento campesino de 1358 en Francia, por aumentos de impuestos y abusos misceláneos de la nobleza en su contra.

La Jacquerie creció tanto que puso contra la pared al delfín Carlos que la hacía como de interino (regente), mientras su papi, el rey Juan II, estaba capturado por los ingleses por un asunto que aquí no importa; así, con París sitiado, al grito de ¡qué tanto es tantito!, el rey mandó arrasar con la masa campesina y literalmente, los ahogaron en sangre, ejecutaron a sus líderes y… ¡listo!

Hay más ejemplos de movimientos muy populares que si el gobierno no le hace ascos a la sangre, los acaban.

No tiene mucha ciencia, nadie tiene recursos para oponerse al Estado cuando se pone en ese plan, nada más recuerde cómo la URSS puso fin a la Primavera de Praga en 1968, cuando por temor a que Checoslovaquia se saliera del huacal, mandó 750 mil soldados, 6 mil tanques y 700 aviones de combate… no, pues así, mejor dejaron para mejor ocasión recobrar su soberanía, total.

Un caso hubo en México, el 8 de junio de 1692, cuando el peladaje chilango, enrabietado contra el gobierno por una grave escasez de maíz (y trigo, pero por eso, menos), y el feo chisme de que la autoridad lo acumulaba para venderlo caro, tuvieron a bien ir a apedrear el Palacio de los Virreyes (hoy, casa de doña Sheinbaum, también conocido como Palacio Nacional), que incendiaron junto con el Ayuntamiento y el Parián (el mercado); por cierto, hubo saqueo por si le interesa saber cuándo empezó esa mexicana tradición.

Iniciaron esos grandes desórdenes las mujeres, detallito, ya luego se les unieron los señores, tan machos.

Como sea, el virrey mandó sofocar la cosa “por todos los medios” y el capitán que tomó el encargo, reportó que penetraron en la plaza “a riesgo de sus vidas” y (agárrese):

“(…) dieron el castigo que merecían matando a todos los que se pudo (…)”; ¡a los que se pudo!, y no fueron pocos, a otros los apresaron y nada más los azotaron, ¡qué delicadeza! (no está inventando este su menda, consta en el Archivo del ex-Ayuntamiento, Historia en General, Volumen I, Expediente 1, fojas 15 a 16); o léase ‘Alboroto y motín de México’, escrito por un testigo presencial: Carlos de Sigüenza y Góngora por si le parece de fiar (aunque don Carlos se tragó lo de la matazón, digo, muy neutral, tampoco).

Se advierte a usted que ese alzamiento popular de 1692 no brotó de la nada, ya antes los había habido, en protesta por malos tratos y abusos, pero no pocas veces por situaciones económicas, como en Yucatán en 1639; Oaxaca en 1660; Tehuantepec, 1661, y otros (se acaba el espacio).

Como se podrá usted imaginar, esta larga introducción es por los bloqueos carreteros que campesinos y transportistas realizaron el lunes 24 de noviembre en once estados del país: Sonora, Durango, Guanajuato, Sinaloa, Tlaxcala, San Luis Potosí, Michoacán, Querétaro, Hidalgo, Aguascalientes y Puebla; y en las aduanas de Ciudad Juárez y Nogales.

Los transportistas piden seguridad en las carreteras (en lo que va de este año se registran más de 16 mil robos en carreteras al transporte público) y fin a las extorsiones que también les hacen autoridades.

Los campesinos piden precios, condiciones mejores para el campo y rechazan la Ley de Aguas Nacionales que cocina el Congreso, afectando muy seriamente sus legítimos intereses poniéndolos en riesgo de ir a la cárcel, de plano, si se retrasan en renovar su concesión, si no respetan la reducción de volumen que el gobierno rebaje a su real saber y entender o si en cualquier trámite se retrasa el agricultor: cárcel y punto.

La refractaria Primera Presidenta Sheinbaum, ante este bloqueo nacional, afirma que “parte de los bloqueos carreteros” responde a “intereses políticos no legítimos, no a una defensa genuina del campo”; y que ocurren “pese a que hay diálogo”. O sea, de mala intención y a lo puro maje. Buena estrategia señora, si quiere que se encabriten más.

La secretaria de Gobernación, la tal Rosa Icela Rodríguez, dijo lo mismo, pero señaló directamente al PRI, al PAN y al PRD de estar manipulando el asunto (¿no estaba muerta la oposición?), y le agregó que esos bloqueos son delito. ¡Muy bien, doñita!, tan delito como las tomas de pozos petroleros y de la avenida Reforma de su verdadero jefe, el que no está en Palenque.

Algo anda muy mal. El gobierno cree que con babas minimizará el descontento creciente.

Las marchas del 15 de noviembre, convocadas por la Generación Z, fueron en decenas de ciudades del país; las marchas de médicos, maestros, madres buscadoras, organizaciones de la sociedad civil, colectivos feministas y muchas más, sumadas a este bloqueo nacional, no anuncian fiesta, no, resaltan que este gobierno del segundo piso no tiene respuestas a los reclamos de la gente y siguiendo los pasos del anterior aplica su recetario de frases hechas, como si fueran mágicas y desaparecieran los problemas.

Señora Presidenta, ya tiene que resolver algo, recuerde: “A ti te había tocado nomás la de ganar; pero hoy tu buena suerte la espalda te ha volteado”… ¡ay, Cuco!

 

LA FERIA

Tratar de quedar bien con dos es quedar mal con todos

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Con todo respeto, la Primera Presidenta ya debería abandonar su discurso soberanista * Reconozcamos su esfuerzo, la titular del Poder Ejecutivo hace lo que puede

 

ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN

 

Ridículo.

Tío Neto (Ernesto) le debía dinero a todo Toluca; su exsocio en una enorme vinatería que quebró (él), lo tenía denunciado por fraude.

Tía Nena (Anacleta, cómo quería que le dijéramos) lo dejó para juntarse con su mejor amigo (de él).

Su hijo mayor, Neto Chico, era un beodo; sus tres hijas no le hablaban; su sirvienta de toda la vida se cobraba el sueldo llevándose muebles; y padecía un ramillete de enfermedades que le hacían la vida un calvario.

Así, cuando el médico le dijo que le quedaban días de vida, exclamó alzando las manos y mirando al cielo: -¡Al fin una buena noticia! -visto así.

 

“VAMOS BIEN Y VAMOS A IR MEJOR”

Tal vez haya a quien le parezca cinismo, otro opinará que es irresponsabilidad y hasta el que considere natural y correcta la actitud de la Presidenta de “aquí no pasa nada” y su recurrente declaración, “vamos bien y vamos a ir mejor”. Sea lo que sea, tiene su chiste.

Tiene su chiste nomás salir sonriendo cada mañana, a su conferencia de prensa, en el Salón Tesorería de su casa, antes Palacio Nacional. No está fácil. Menos después de su reunión diaria de seguridad nacional. Tiene su chiste que no salga bañada en llanto.

También debe serle incómodo ser de izquierda, de verdadera izquierda, y atender al patán del Trump con un clavel reventón en la boca con sonrisa de comer tostadas, porque si le planta cara, el tipo ese nos cierra el gas una semana y revienta al país.

Además de disimular su izquierdismo todo el tiempo porque se le espanta la clientela (nosotros), por eso sin profesar alguna religión, su vestido con la imagen de la Guadalupana, sus eventos oficiales en el atrio de la Basílica de Guadalupe, por eso otras cosas que da pudor mencionar (su persignada).

Y no se asuste nadie, no es comunista como permite suponer que el 1 de mayo de 2025, Morena firmó en La Habana, con el gato de los Castro, el Díaz-Canel, un acuerdo con el Partido Comunista de Cuba, para establecer lazos de cooperación, aprendizaje mutuo e intercambio político… ¡dioses!, no vaya siendo que por una vez en su vida el entonces Pejecutivo haya dicho la verdad, cuando advirtió que junto a Sheinbaum él era “fresa” (13 de septiembre de 2024, menos de tres semanas antes de que la doñita se terciara la banda).

No seamos pesimistas, que quede en que es lo que ella dice que es: de izquierda progresista, promotora del “humanismo mexicano”, continuadora del movimiento de la Cuarta Transformación, que ya es más que suficiente como para ponerse en guardia.

Por cierto, decir “humanismo mexicano” es un disparate, tampoco hay “aritmética mexicana”… ya volveremos a tener, con suerte, políticos que hablen español (bien).

Dejemos de lado el cortocircuito neuronal que -supone uno-, le debe provocar el empacho ideológico en que vive y apreciemos el control del que hace gala al informar que bajan y bajan los homicidios, sabiendo que reclasifican y reclasifican fiambres; afirmando que la economía nacional va requetebién, sabiendo que está estancada con tendencia a la recesión, bajo la vigilante mirada de organismos y calificadoras internacionales, consciente -porque ya quedamos que no es tonta- de que su Plan México tiene las mismas posibilidades de atraer inversiones masivas que una ‘teibolera’ volverse monjita del Verbo Encarnado.

Lo anterior sin mencionar qué difícil debe ser proclamar triunfos en el sector salud que sólo existen en el papel; asegurar que ya no hay desabasto de medicamentos consciente de que redujeron el cuadro básico (no falta lo que no está en la lista y el enfermo, que apechugue); y aplaudir el desempeño de su secretario de Educación equivalente al de un director de orquesta sordo y ciego (y mañoso).

Todo eso sin tomar en cuenta que algo le han de poder (alguito) tantas manifestaciones y marchas de protesta, de madres buscadoras, de agricultores, de transportistas, de víctimas de la inseguridad, de maestros (y de los de la CNTE, esos son aparte), de jueces y magistrados, de la Generación Z, de feministas, más las gritadas que le ponen en sus recorridos por el país… y ella sonriendo. De veras, no sea usted insensible, tiene su chiste.

Pobre señora, intentando hacer política (suponiendo que no cree que hace política, nomás eso nos faltaba) para enfrentar la enorme responsabilidad de que el Ejecutivo en este país es el principal responsable político y ella eso nunca ha hecho, siempre fue subordinada, lo suyo fue siempre hacer lo que su mentor, el Pejestorio, le ordenaba. Y ahora, de golpe, apenas sabiendo mover las piezas, se enfrenta a profesionales del ajedrez.

Comprendamos. Reconozcamos su esfuerzo. Aceptemos que hace lo que puede.

Entendamos que enfrenta un huracán con un paraguas chiquito y solita porque su gabinete es una colección de bultos (¡Caligari!).

Si acaso, si no se ofende, se le recomendaría que ya abandone su discurso soberanista.

Todos vemos a las claras que el Trump trae del rabo al país y que ella atiende rapidito lo que ese patán le pide con una sola excepción: romper la impunidad que ella debe garantizar a su antecesor, hijos, parentela y cercanos incluidos.

Y ya en estas, si no es mucha la molestia, que también deje de hacer el ridículo con lo de Nicaragua.

Entendemos que como son comunistas, no va a aceptar jamás que el Daniel Ortega y su hórrida esposa son los terribles, infames y fétidos dictadores de ese sufrido país, pero que no nos diga la doñita que lo hace por respeto a la autodeterminación de los pueblos, porque eso es precisamente lo que no hay en Nicaragua y ya no va a haber, porque el Ortega ese ya avisó que no volverán a tener comicios.

Y quede constancia de que este menda está muy de acuerdo en haya ordenado a su representante ante la OEA, el impresentable Alejandro Encinas, abstenerse en la votación contra Nicaragua, porque la OEA sí es un organismo que baila al son que le toca el Tío Sam.

Muy de acuerdo, pero… hubiera ordenado votar en contra, como Brasil. Sin miedo.

Doñita: en política tratar de quedar bien con Dios y con el diablo, es quedar mal con todos y hacer el ridículo.

 

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LA FERIA

La iniciativa que viene: Imponer la eutanasia en todo el país

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La “Ley Trasciende” ya está en el Senado de la República * Ahora el gobierno pondrá límite al fin de la vida. Y empezará a haber “muertes dignas”, mediante cohecho a médicos no tan dignos, o viejitas con alzhéimer que no se van a enterar que urgía cobrar la herencia

 

ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN

 

Vamos bien.

Hay frases que suenan bien y son disparates, como ‘todo tiene límites’ (o sea, esa afirmación tiene límites); ‘todo exceso es malo’… ¿de veras?… ¿el exceso de salud, también?; y la que sorprendentemente no está de moda y debiera estarlo: ‘muerte digna’.

Para empezar, decir ‘muerte digna’ es no saber usar nuestro bello idioma. No hay digestión digna, defecación digna ni presión arterial digna; es del todo incorrecto atribuir a cosas de la biología (como la muerte), la adjetivación del sustantivo ‘dignidad’. La dignidad es de la persona, eso sí. Y, por cierto, tampoco hay ‘derecho’ a la vida ni ‘derecho’ a la muerte, ambas cosas son hechos biológicos. Punto. Ya va siendo hora de dejar de inventar derechos.

 

EUTANASIA SUENA FEO Y SUICIDIO PEOR

De regreso a la ‘muerte digna’: se está promoviendo muy en serio, imponer la eutanasia en todo el país.

La iniciativa ya está en la Cámara de Senadores, la llaman “Ley Trasciende”, porque eutanasia suena feo y suicidio peor.

El proyecto de ley para legalizar matar -con el consentimiento pleno e informado del que morirá- habla de la ordalía de los casos ciertos y terribles de enfermedades sin cura que llevan a la muerte segura con sufrimientos indecibles, el ‘homicidio por piedad’ (aún ilegal).

Pero también propone la eutanasia en casos de enfermedades mentales crónico degenerativas, como la demencia o el alzhéimer (¿y el consentimiento pleno?), y también legaliza matar en casos de “declive avanzado e irreversible” (¡áchis!, después de los 65, ¡a hacer gimnasia y a jugar ajedrez!, no vaya a ser).

Y todo dejando de lado dos cosas de la mayor importancia: NO hay obligación legal (ni moral) de prolongar la agonía, de mantener vivo y sufriendo al enfermo que puede renunciar al tratamiento que -lejos de curarlo- lo mantiene en su viacrucis, “que la naturaleza siga su curso”, decían las abuelas y los curas, que algo sabían.

La segunda: en México la Ley General de Salud dispone que los enfermos terminales reciban atención paliativa integral, con opioides para mitigar el sufrimiento, y con previo consentimiento del enfermo si eso le acortara la vida. Es ley vigente.

Un legislador de Morena, cuyo nombre no manchará el teclado de este López, ha dicho que están ante la oportunidad histórica de garantizar el cumplimiento de todos los derechos humanos. Hay quien piensa con lo que se usa para sentarse.

Este menda no acudirá a la religión para oponerse a semejante ley; eso es asunto de cada quien y sus personalísimas convicciones. Tampoco incurrirá en decir que “la vida es sagrada”, porque hay vidas que no lo son (habría película y tal vez monumento, del que hubiera asesinado a Hitler… vida sagrada).

Mucho menos se permitirá el desatino de expresar la más mínima opinión sobre los que estando en sus cabales, plenamente conscientes de sus actos, se suicidan… drama terrible que lo menos que merece es la cortesía del silencio (y una oración si se es creyente).

 

EL GOBIERNO NO DEBE INTERVENIR EN LA VIDA HUMANA

Este su textoservidor va por otro lado: hay cosas en las que el Estado (entendido como gobierno) no debe intervenir y no tiene derecho a hacerlo. La vida humana especialmente.

Sin darse cuenta, la gente acepta sin chistar que el gobierno le ponga límite a la vida humana en su inicio, y cree que sólo es legal abortar a las doce semanas. No es cierto. El aborto por violación es legal en cualquier momento del embarazo, sin importar los meses de gestación, y no hace falta denuncia de la violación, basta la palabra de la señora. Es resolución de la Suprema Corte.

Ahora con la ley de “muerte digna”, el gobierno pondrá límite al fin de la vida. Y empezará a haber “muertes dignas”, mediante cohecho a médicos no tan dignos, o viejitas con alzhéimer que no se van a enterar que urgía cobrar la herencia.

Pensará usted que se pasa de mal pensado el tecladista. Fíjese que no. En los Países Bajos (Holanda, pues), en 1990, la autoridad decidió averiguar qué pasaba con las eutanasias; en 1991 se presentó el Informe Remmelink: encontraron un promedio anual de mil “eutanasias involuntarias” y el 31% de los médicos intensivistas aceptó haber “acelerado” el fallecimiento sin solicitud del paciente.

Los promotores mexicanos de la “muerte digna” ignoran que están muy cerca del concepto alemán de fines el siglo XIX, de la “vida que merece vivirse” (‘Lebensurwertes Leben’), impulsado por gente que creía en el derecho a aniquilar la vida (indigna de ser vivida). Y de ahí quedaron a un paso de la eugenesia, la higiene racial.

Luego la Alemania nazi aprobó en 1935 la ‘Ley para la prevención de la descendencia genéticamente enferma’, que legalizó el aborto, la esterilización forzosa de los que padecían enfermedades hereditarias y la eutanasia, claro.

Al fin de la Segunda Guerra Mundial, en los juicios de Nuremberg, juzgaron y condenaron a muerte a algunos médicos alemanes por haber hecho semejantes barbaridades. Su defensa alegó un hecho indiscutible: exactamente lo mismo se hacía en los Estados Unidos de América y desde mucho antes. Cierto.

En los EUA desde 1907, primero en Indiana, luego en otros 30 estados, se legalizó la esterilización forzada de discapacitados intelectuales, enfermos mentales y criminales. Castraron a unas 60 mil o 70 mil personas. El asunto llegó a su Suprema Corte en 1927: lo declaró legal; nunca se ha revocado formalmente esta resolución (aunque está muy mal visto… pero es legal). Y la eutanasia es ilegal en 50 estados de ese país, pero en doce es legal el “suicidio asistido”.

 

QUE SIGA LA MATA DANDO

Los cuatroteros harán lo que les venga en gana, tienen sobrada mayoría. Pondrán cota a la vida humana en su final, ya lo hicieron en su principio. Que siga la mata dando en este país en el que el 94% de los homicidios quedan impunes. Qué tanto es tantito, qué importa un viejo más o menos, total, también se matan bebés de hasta nueve meses de embarazo porque la señora dijo que fue violada, sin testigos ni trámites que la revictimizaran. Vamos bien.

En esta demencia legislativa, política y social, ya hay penas de hasta 12 años de cárcel por matar… a un perrito. ¿Ve?, vamos bien.

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LA FERIA

La raza sabe que el gobierno engaña… ¡sin derecho de audiencias!

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Lo que dicen en la Mañanera del Pueblo es: ¿Información, opinión o desinformación? * Negando la realidad, nada se arregla: La Primera Presidenta rechaza que hayan encontrado refinerías clandestinas, según ella son “centros de procesamiento ilegal de combustible”… igual el descarrilamiento del Tren Interoceánico no fue eso, nada más se salió de la vías sin volcarse

 

ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN

 

¡Perfecto!

Pepe, el más impresentable primo que tenerse pueda, le decía a tío Toño, el “TNT”, por Tonto, Necio y Terco.

Tan al pelo le quedó que, a sus espaldas, todos le decíamos así.

Le amputaron una pierna y decía que fue por una uña enterrada, cosa cierta, pero porque tenía diabetes y se le pudrió.

Siempre negó tener más azúcar en la sangre que un frasco de cajeta y no dejó el trago ni los postres porque -según él- estaba “sanísimo”. Murió así, sanísimo.

 

OCULTAR INFORMACIÓN

La semana pasada, el secretario de Hacienda, Edgar Amador Zamora, nos hizo saber a los del peladaje, que (léase con la voz Manuel Bernal, el Declamador de América) “México ha retomado la senda del crecimiento”.

Lo dijo porque en el segundo trimestre de este año, el PIB creció el 1.5 por ciento.

Los especialistas se muestran escépticos, afirman que no es sostenible. Allá ellos, ojalá se equivoquen (pero no se equivocan).

Se entiende que los gobernantes procuren no salir a dar información, bañados en llanto, rosario en mano, pero tampoco se trata de que salgan a tomarnos el pelo.

Y mentir es maña destacada de estos cuatroteros redentores de la patria y la raza lo sabe, misteriosamente, sin datos macroeconómicos ni acceso a la información, sabe que el gobierno engaña.

El propósito único de doña Claudia Sheinbaum Pardo es mantener el circo andando o más bien, que no se le caiga a ella; lástima que recibió la casa en llamas… y lo niega.

“Vamos bien y vamos a ir mejor” -1 de septiembre del año pasado- y el 6 de julio de este año dijo: “Estamos muy optimistas de México, en todos sentidos” (así habla, no se aceptan reclamaciones…  a ver quién es el macho que la corrige; debió decir “optimista por México”, pues la preposición ‘por’, indica motivo, la ñora tiene esperanza por el futuro, por el bienestar de la nación, mientras que la preposición ‘de’, indica posesión… ni al caso, disculpe usted).

El optimismo a veces es un desatino. Winston Churchill, al asumir el cargo de Primer Ministro del Reino Unido, en mayo de 1940, sabiendo que no estaban preparados ni de lejos para la guerra con la Alemania nazi, dijo ante el Parlamento:

“No tengo nada que ofrecer, salvo sangre, trabajo duro, lágrimas y sudor”.

(Disculpe otra digresión: no dijo “esfuerzo”, dijo: “I have nothing to offer but blood, toil, tears and sweat”; ‘toil’ es trabajo duro, extenuante, pero también significa batalla. Don Winston hablaba bien su idioma… no como otros, ¡qué envidia!).

Churchill no se unió al optimismo bobo de su predecesor, Neville Chamberlain, que le aseguró al Reino Unido que habría “paz para nuestro tiempo”, que no habría guerra por el acuerdo que firmó con Hitler en Múnich. Tonto.

Viene al pelo agregar que don Winston en el inicio de ese histórico discurso, lo primero que dijo fue que su gobierno, se concebía “sobre la base más amplia posible que incluya a todos los partidos, tanto a los que apoyaron al anterior gobierno como a los de la oposición”. Leyeran algo en Palacio.

No es posible resolver los grandes y muy graves asuntos nacionales, sembrando división, segregando a la oposición, acosando a todos los que no piensen como ellos, acotando a la prensa, ocultando información, negando la realidad.

Tampoco es posible fincar la solución de nada, celebrando con un optimismo voluntarioso algo tan feble, insignificante, como un raquítico crecimiento de la economía en un trimestre.

Otra vez este juntapalabras se acuerda de Churchill: después de años de coleccionar derrotas ante el ejército nazi, por fin, en noviembre de 1942, el ejército británico logró derrotar al gran general Rommel en el Alamein, obligando a las fuerzas alemanas a su definitiva retirada de África.

Y don Winston habló: “(se) ha obtenido una gloriosa y decisiva victoria en lo que yo considero que debería llamarse la Batalla de Egipto (…) Ahora bien, este no es el final. Ni siquiera es el principio del fin. Pero quizá sea el fin del principio”. (Cuánta razón tenía, faltaban tres años para la victoria, tres años de terribles batallas y mucho sufrimiento).

Sí, sin caer en el corrosivo optimismo que adormece la decisión de mantener el esfuerzo, menos cuando no hay lugar para el optimismo, optimismo que aún justificado no deja de ser la ilusoria inclinación a ver las cosas de la mejor manera. Y México hoy no se puede ver así, está peor que nunca en tiempos de paz.

No son ganas de amargarle el día a nadie. Es la verdad. El Banco Mundial informa que México registra su peor desempeño del siglo en los Indicadores Mundiales de Gobernanza (donde la mejor calificación es 100%): control de la corrupción (28.8% una drástica caída desde el 46.8% del registro histórico de México); Estado de derecho (37.1%); y retrocesos generalizados en la efectividad y estabilidad institucional del país.

Créalo: el Banco Mundial no trae entre ojos sólo a los cuatroteros, al contrario, evalúa a todo el mundo, en frío.

 

LA COSA ESTÁ QUE ARDE

No lo dude, la cosa está que arde. Comparemos cifras del sexenio de Peña Nieto y del Pejecutivo:

crecimiento promedio anual del PIB, con EPN: 2.4%; con AMLO, la tercera parte, el 0.81%.

PIB per cápita: EPN, +1.3%; con AMLO, -0.31% (primero los pobres, sí Chucha).

Inflación acumulada en el sexenio; EPN, 27.87%; con AMLO, 32.14% (4.27% más que con Peña).

Deuda pública: EPN, 10.8 billones de pesos; con AMLO creció el 61%, ahora debemos 17.4 billones de pesos (el que prometió muchas veces no endeudar al país, el que aseguraba que no hacían falta créditos, que con los 500 mil millones que se iba a ahorrar en corrupción, alcanzaba para todo, el que no contrató créditos para atender la pandemia, a la hora de las elecciones no se hartó de conseguir prestado).

Negando la realidad, nada se arregla. El viernes 31 de julio, doña Sheinbaum negó que hayan encontrado refinerías clandestinas, que según ella son “centros de procesamiento ilegal de combustible”… igual el descarrilamiento del Tren Interoceánico no fue eso, nada más se salió de la vías sin volcarse.

Si el Tío Sam se lleva a la mala a varios cuatroteros empezando por Rocha Moya, no serán secuestros sino… viajes imprevistos. ¡Perfecto!

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