‘El Ratón’ se declara culpable en la Corte de Chicago * Ovidio Guzmán López, epicentro del terremoto político que viene * Jeffrey Lichtman, abogado defensor del exlíder del Cártel de Sinaloa, y la Presidenta Claudia Sheinbaum defienden su postura y tienen su guerra de declaraciones
MARKOFLOS
El gobierno de Estados Unidos da por hecho que Ovidio Guzmán López -hijo de Joaquín El Chapo Guzmán Loera- le proporcionará información abundante y de calidad, respecto a cómo ha funcionado el Cártel de Sinaloa, el más importante de México y del mundo en los últimos 30 años.
Quiénes, cómo, cuándo y cuánto les costaban sus negociaciones y, sobre todo, con quiénes. Se espera, y casi se da por seguro, que, a partir de ahora, Ovidio diga quiénes fueron los personajes que los apoyaban, incluidos políticos y líderes de grupos aliados con el Cártel de Sinaloa, así como los que después se alejaron y entraron en conflicto.
Desde los 80, grupos de narcotraficantes se separaron y enemistaron con el Cártel de Sinaloa, que siempre encabezaron Joaquín Guzmán Loera y El Mayo Zambada. Los más célebres: Caro Quintero, Ernesto Fonseca, los hermanos Arellano Félix, Amado Carrillo y el CJNG de ‘El Mencho’.
A partir de septiembre de 2024, todos conocimos el rompimiento entre Zambada y Los Chapitos, cuando el hijo mayor del Chapo Guzmán entregó a las autoridades norteamericanas al Mayo, en una sorpresiva e inédita operación que implicó al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien, según informó el mismo Mayo, lo convocó a una reunión que resultó una coartada, en la que Joaquín Guzmán lo “secuestró” y entregó a agentes del gobierno americano.

Reunión en la que también fue asesinado el rector de la Universidad de Sinaloa, todo lo cual fue relatado por el Mayo Zambada en una carta que entregó en la primera audiencia de su juicio en Estados Unidos.
Durante la audiencia de Guzmán López, celebrada el 11 de julio en la Corte de Chicago, Illinois, el hijo del Chapo Guzmán se declaró culpable de 4 cargos, de los 11 que inicialmente recaían sobre él y por los cuales podría ser acreedor a cadena perpetua, pero la Fiscalía de Nueva York desestimó los cargos que pesaban sobre Ovidio Guzmán y transfirió el caso a la Corte del Distrito Norte de Chicago, Illinois, tras la formalización de su intención de declararse culpable.
Este procedimiento se realizó bajo la “Regla 20” de las Reglas Federales de Procedimiento Penal de Estados Unidos, que permite transferir procesos penales para agilizar la resolución de los casos.
Debe destacarse que conforme a este procedimiento, Ovidio no puede retractarse y que en caso de que la Fiscalía considere insuficiente la información que aporte el indiciado, el proceso se puede retraer a su estatus inicial.

Al cerrarse el caso en Nueva York, la jurisdicción pasó completamente a Chicago y ahora Ovidio es acusado de cuatro delitos: Posesión de drogas con intención de distribuirlas, participación en una empresa criminal continua, conspiración para lavado de dinero y portación de armas de fuego.
Ovidio Guzmán y su hermano Joaquín negocian actualmente con las autoridades estadounidenses para reducir sus condenas. Un hecho inédito, resultado de estas negociaciones, es que el gobierno norteamericano arropara y permitiera el ingreso de 17 familiares de Los Chapitos a EU.

Algunos analistas de estos procesos señalan que esa concesión da idea del tamaño de las revelaciones que pueden hacer Los Chapitos acerca de personajes vinculados con sus actividades delictivas, políticos y empresarios mexicanos de este y anteriores sexenios, a quienes se les integrarán expedientes y eventualmente cargos análogos por el gobierno americano.
Aunque pueden surgir nombres de otros sexenios, son los políticos morenistas y obradoristas los que -se menciona- pueden estar en la mira de las investigaciones.
El periodista Ricardo Ravelo, quien ha escrito libros sobre narcotráfico, menciona a los siguientes morenistas: Adán Augusto, líder del Senado y exgobernador de Tabasco, vinculado al crimen organizado por el actual gobernador de esa entidad que lo acusó de haber puesto como titular de Seguridad a un miembro de La Barredora, que es un brazo armado del CJNG.
Ravelo dijo que el otro político preocupado es el líder parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, “porque ha amasado una fortuna descomunal desde hace mucho tiempo. Le compró ranchos a la familia de Antonio Aguilar, le compró una empresa productora de tequila. (…) Se han hecho multimillonarios en muy pocos años”.
El periodista también señala que los hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador, “presuntamente participaron en estos negocios”.
GUERRA DE ACUSACIONES
Jeffrey Lichtman, abogado de Ovidio Guzmán López, hizo fuertes declaraciones al salir de la audiencia en la que su cliente se declaró culpable ante la Corte del Distrito Norte de Illinois. Puso de relieve que la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo cuestione “por qué el gobierno de Estados Unidos negocia con quienes fueron declarados terroristas” y también que el gobierno mexicano no esté involucrado en la negociación entre su cliente y el propio gobierno de la Unión Americana.
Litchman lo consideró “absurdo”, dado los antecedentes con el caso del general Salvador Cienfuegos Zepeda, a quien el expresidente López Obrador pidió extraditar para castigarlo conforme a las leyes mexicanas, pero resulta que al ingresar a México fue exonerado de todos los cargos que tenía, aduciendo que fueron fabricados por la DEA. Agregó que con ello se violó el acuerdo bilateral que ambas naciones habrían hecho.
Jeffrey destacó que, por el trato que se dio al general Cienfuegos, “no es tan sorprendente que el gobierno mexicano no hiciera nada para capturar al que probablemente fue el mayor narcotraficante de la historia del mundo: El Mayo Zambada, que había estado viviendo justo delante de sus narices durante 40 años”.
La Presidenta Sheinbaum, en respuesta a esas declaraciones, desde Culiacán, Sinaloa, dijo: “Son irrespetuosas totalmente de la institución presidencial. No establecemos relaciones de complicidad con nadie”.

Después el abogado de Ovidio dio una respuesta irreverente, fuerte y contundente a la Primera Mandataria Sheinbaum en su cuenta X: “Al parecer, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, está disgustada con mis sinceros comentarios sobre su oficina y gobiernos corruptos. Puede convocar tantas conferencias de prensa apresuradas como quiera, pero el pueblo mexicano (y yo mismo) sabemos que actúa más como el brazo de relaciones públicas de una organización narcotraficante que como la líder honesta que merece el pueblo mexicano. Tendré más que decir al respecto en breve”. Bajo advertencia no hay engaño, así que ¡sálvese quien pueda!

Ovidio Guzmán será sentenciado en aproximadamente seis meses. Por las concesiones que ha conseguido en sus negociaciones con la justicia norteamericana y por las fuertes declaraciones de su abogado contra los gobiernos mexicanos, especialmente el actual y su antecesor, se pueden anticipar todo tipo de sorpresas.
Es oportuno referirnos a “El Quijote”: “Cosas veredes, Sancho, que farán fablar las piedras”, de la obra de Cervantes, es una expresión popular que se utiliza para referirse a situaciones sorprendentes o inesperadas, que causarían asombro incluso a las piedras.
Esperemos que el terremoto político que se avecina, sirva para reconstruir para bien, nuestro querido México, al menos en ese tema tan sensible que es la inseguridad y el narcotráfico por el dominio del crimen organizado en gran parte del territorio nacional. México no lo merece, otro futuro luminoso lo espera.