Finalmente el gobierno acepta la fuga de petróleo en el Golfo de México tras meses de negación * Si no lo sabían, grave, eso indica incapacidad… y si lo sabían muy grave todavía porque eso indica que se hicieron de la “vista gorda” * La pregunta que surge: ¿Habrá sanción contra los responsables?
MARCO ANTONIO FLORES***
Petróleos Mexicanos (Pemex) finalmente admitió una fuga de combustible en el Golfo de México -originada en un ducto del complejo Abkatún-Cantarell- tras meses de negarlo.
La falla, detectada desde febrero de 2026, provocó contaminación en más de 600 km de costa.
En medio de esta desafortunada fuga, la Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo hizo un inédito anuncio en la política energética nacional: Se aceptarán alianzas con inversionista privados y extranjeros en la exploración de petróleo, generación de electricidad, así como el fracking en la exploración de gas.

No sabemos si se debe a las presiones de nuestro socio y vecino del norte por la inminente negociación del T-MEC, si influyó lo que ocurrió en Venezuela o si se debe a nuestra enorme dependencia por importar 70% de gas que consumimos y el 60% de la gasolina que ocupamos.
O sí por fin le abrió los ojos al gobierno mexicano la desastrosa crisis financiera de Pemex que lo tiene al borde del colapso total.
México en la década de los 80s se posicionó como el cuarto país con mayor producción de crudo a nivel mundial, con una producción de entre 2,553 a 3,001 miles de barriles diarios (mbd), equivalente al 5% de la producción mundial anual de la época.
Desde 2019 a 2020 ocupó el lugar número 12 a nivel mundial, con 1,928 mbd, equivalentes al 2.1% de la producción mundial.
A finales de 2025 la producción de petróleo crudo de Pemex cayó por debajo de 1,300 mbd.
En la era neoliberal desfilaron al frente de Pemex personajes como Jesús Reyes Heroles, Antonio Dovalí Jaime, Jorge Díaz Serrano y Francisco Rojas Gutiérrez.
En 2018, AMLO nombró director general de Pemex al agrónomo Octavio Romero, su eterno operador financiero (personal), quien dio la puntilla a la paraestatal y la dejó en la peor ruina de su historia.

La crisis financiera existencial de Pemex obedece a la esencia de su origen, En 1938 Lázaro Cárdenas decidió nacionalizar la industria que estaba en manos de empresas extranjeras, para ser administrada por el gobierno y así garantizar que el “pueblo” de México dispondría de manera soberana de su tesoro más valioso, el petróleo. Esto ocurrió hace casi un siglo.
En México se volvió un mito permitir que empresas extranjeras coadyuvaran con Pemex en la exploración y explotación del petróleo; la “izquierda” política de México se quedó estacionada en los 70s, no se enteró que la guerra fría había terminado, que el comunismo había fracasado y había sido sepultado en 1989 con la caída del Muro de Berlín.
Con esa retrógrada tesis la “izquierda” obstruyó el desarrollo y crecimiento de Pemex durante todos los gobiernos “neoliberales”, desde 1982 con Miguel de la Madrid hasta 2018 con Enrique Peña Nieto, quien había logrado, por fin, consensos en el Poder Legislativo, para mediante reformas constitucionales alcanzar la indispensable Reforma Energética.

En 2018 llegó al poder la izquierda en la persona de Andrés Manuel López Obrador para echar bajo esa reforma y retomar las obsoletas y gastadas tesis de que, en aras de la soberanía, nuestro petróleo es intocable y pertenece al “pueblo”.
PAÍSES CON INVERSIONES EXTRANJERAS
Tan sólo en América Latina los países con inversiones de empresas extranjeras son:
BRASIL: Permite la entrada de capital privado y empresas extranjeras, tanto en licitaciones de la ANP como en asociación con la empresa estatal Petrobras (o sin ella).
COLOMBIA: Más del 90% del crudo es extraído por Ecopetrol y un conjunto de empresas privadas extranjeras.
ECUADOR: Empresas privadas operan gran parte de la infraestructura petrolera y extraen crudo en asociación con la estatal.
VENEZUELA: Pese a tener grandes reservas estatales (PDVSA), permite la participación de empresas privadas (Chevron, Repsol, Eni, Shell) bajo licencias específicas y, a partir de 2026, con mayor autonomía y nuevas reformas para atraer inversión extranjera.
ARGENTINA: Participación privada activa, especialmente en el desarrollo de recursos no convencionales (Vaca Muerta).
De igual manera China permite que empresas extranjeras participen en la exploración y producción de petróleo y gas.
La falta de nueva tecnología de nivel mundial en la explotación y mantenimiento de Pemex es factor para accidentes como el que acaba de ocurrir.
El pasado jueves 16 de abril, el Gobierno de México -a través del grupo interinstitucional- informa que el derrame de petróleo iniciado hace más de dos meses en el Golfo de México se debió a una fuga en las instalaciones de Pemex.

Autoridades mexicanas pusieron “oídos sordos” cuando ya organizaciones ambientalistas, como Greenpeace México y el Centro Mexicano de Derecho Ambiental, ya lo habían revelado.
“Lejos de alertar a tiempo, las autoridades salieron casi dos meses después, cuando el derrame llegó a las costas, y se escudaron en un buque no identificado y de chapopoteras naturales. La evidencia disponible desmiente esa versión”, expresaron las organizaciones ambientalistas.
La versión de un barco desconocido fue difundida por la gobernadora de Veracruz, Rocío Nalhe, y por la Primera Mandataria Sheinbaum Pardo.
Rosaura Ruiz Gutiérrez, secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación y parte del grupo interinstitucional, dice que -tras el análisis de más de 70 imágenes satelitales desde el norte de Veracruz hasta Campeche y diversos tipos de datos (como simulaciones computacionales)- se llegó a la siguiente conclusión: “Existe evidencia de que sí hubo un derrame de hidrocarburo en las inmediaciones de la plataforma Abkatún, en el complejo de Cantarell de Pemex, el cual fue dispersado e interperizado. No se tiene todavía un cálculo confiable del volumen exacto.
“Con el análisis de las imágenes satelitales, se demostró la presencia de hidrocarburo en la zona de Abkatún desde el 4 de febrero, cuando la mancha de petróleo era de unos 18 kilómetros. El 7 de febrero, en sólo 3 días, la mancha ya era de 47 km. Y hasta de 75 km el 15 de febrero”, agrega la secretaria Ruiz Gutiérrez.
CHIVOS EXPIATORIOS
Está bien aceptar la fuga de petróleo en el Golfo de México, pero ¿habrá castigo para los responsables? Ojo, digo responsables, porque los culpables siempre son los de menor cargo, los que comúnmente conocemos como “chivos expiatorios”, pero, como en todo trabajo, alguien tiene la responsabilidad final del buen funcionamiento en Pemex. ¿O van a salir como lo dijo Florencia Serranía, que ella era nada más la directora del Metro?
Organizaciones ambientalistas señalan que el director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, debió estar enterado desde el principio del derrame, en virtud de que Pemex cuenta con un equipo satelital que monitorea diariamente este tipo de fugas en las costas cercanas a ductos y pozos, e informa en tiempo real a los directivos de la empresa empezando por el propio director general.
Para las ONGs, la separación del cargo de tres funcionarios de Pemex no es suficiente debido a la falta de transparencia, opacidad y descalificaciones que se hicieron durante más de dos meses frente a ese desastre ambiental, que afectó más de 900 kilómetros del litoral del Golfo de México.
El colectivo conformado por 40 organizaciones de la sociedad civil, entre ellas Greenpeace México, Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda), Carto Crítica A. C., Conexiones Climáticas y Geo Comunes, destacan que con esta acción se castiga el ocultamiento interno, pero sigue sin asumirse plenamente la responsabilidad institucional de Pemex ante los evidentes daños y afectaciones ambientales.

Las conclusiones que flotan en el ambiente ponen en evidencia el actuar de los funcionarios de Pemex.
Si no lo sabían, grave, pues eso indica incapacidad y para otros es ignorancia, pero recordemos que para Morena con tener el 90 por ciento de lealtad y 10 por ciento de capacidad es más que suficiente.
Ahora, si lo sabían, pues es todavía más grave… y eso indica complicidad… y la pregunta que surge es: ¿Habrá sanción para los responsables?
Pese a la gravedad del caso, el propio gobierno no tiene todavía un cálculo confiable del volumen exacto del derrame, lo que representa una omisión muy grave, porque “sin un dato oficial no existe una base seria para dimensionar el daño, evaluar si la respuesta será suficiente, calcular el costo total de la remediación ni establecer una reparación proporcional”.
El principio de ‘el que contamina paga’ sigue sin traducirse en hechos. El país, los pescadores y las comunidades siguen sin saber cuál fue la magnitud de las afectaciones, ni cuánto costó la respuesta completa, ni cuánto deberá pagar Pemex por la atención, limpieza, seguimiento y remediación de un derrame causado por su propia infraestructura.
No sabemos si la responsabilidad del derrame en el Golfo de México amerite otras renuncias, incluida la del actual director general de Pemex. ¿O será que desde Palenque se quiera aprovechar para sustituirlo por el actual director del Infonavit? Lo comento por el giro que está dando la política energética de la Primera Presidenta, que difiere radicalmente del esquema estatista y obsoleto que implantó Andrés Manuel López Obrador a raíz de su regresiva contrarreforma energética.

Millones de mexicanos apoyamos la corrección de rumbo que haga la doctora Claudia Sheinbaum Pardo, respecto a erróneas y desastrosas políticas públicas de su antecesor. Los ejemplos ya están a la vista. En materia de seguridad se dejó atrás la consigna de “abrazos y no balazos”; en diplomacia con el reciente acercamiento a España, y ahora en materia energética, al formar un Comité Técnico, integrado por rectores, académicos y técnicos de las más prestigiadas instituciones educativas del país, para que ese comité formule y avale las propuestas más convenientes en materia energética.
Los dictámenes que emita ese comité servirán para abrir el debate o bien un trámite para respaldar una decisión ya tomada.
Estamos ciertos que la Primera Mandataria no se distanciara de su antecesor. Sin embargo, romper con dogmas y ataduras del pasado, es el único camino para aspirar a colocar a México entre a las diez principales economías del mundo.
Con ello la doctora Sheinbaum cumplirá su misión histórica. La patria es primero.
***Académico y consultor.