Riesgo de fractura en el Poder Judicial de la Federación * La SCJN declaró inválidas las sentencias del TEPJF que desconocieron suspensiones de amparo contra la Reforma Judicial * Contra viento y marea, la elección judicial está firme para el primer domingo de junio
MARKOFLOS
A tono con el riesgo de una fractura en el Poder Judicial de la Federación, podemos decir que hay un ‘amor apache’ entre el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) y la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
Y es que esta frase mexicana define muy bien la relación entre la ministra presidenta Norma Lucía Piña Hernández y la magistrada presidenta Mónica Aralí Soto Fregoso.
En este caso la relación laboral entre las integrantes del Poder Judicial de la Federación está por momentos truncada… y a veces tóxica.
Se pelean, se distancian, hacen las paces, luego otra vez los conflictos, pero al final de cuentas ahí siguen, ligadas y a mantener la buena relación por el compromiso responsable con el Poder Judicial de la Federación.
Y es que a través de la historia se ha demostrado que los apaches no son enemigos sino “los grandes sobrevivientes”.
RIESGO DE RUPTURA
Y es que el riesgo de fractura que está viviendo el PJF, debido a que la SCJN declaró inválidas las sentencias del TEPJF que desconocieron suspensiones de amparo contra la Reforma Judicial, tiene dos vertientes: La formal y la de fondo.
Desde el punto de vista formal y técnico-jurídico, está plenamente fundamentada la razón por la que la Suprema Corte le corrige la plana al Tribunal Electoral, ya que nadie puede anular un amparo, salvo los tribunales competentes.
La SCJN deja en claro que ningún tribunal electoral tiene facultades constitucionales y lo que hizo el TEPJF representa un intento de socavar el control judicial y de vulnerar el Estado de Derecho.
Por otro lado, el fondo de la crisis en el seno del Poder Judicial no es de forma, ni por criterios jurídicos. La crisis “de fondo” es por motivos políticos. Es sólo una extensión del choque entre los Poderes Ejecutivo y Judicial.
El TEPJF se encuentra “alineado” al Poder Ejecutivo. Es del dominio público el conflicto entre el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial, iniciado por los ataques y agresiones del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador a la SCJN y al TEPJF por no someterse a sus caprichos y por el propósito manifiesto de tenerlos bajo su control.
Es por todos sabido que el TEPJF perdió autonomía desde octubre de 2023, cuando dos magistrados concluyeron su gestión y el Senado, en un plan amañado, nunca nombro a sus sustitutos, lo redujo a cinco magistrados, con una presidenta y dos magistrados alineados al Poder Ejecutivo, con la mayoría necesaria para aprobar temas tan delicados como la sobrerrepresentación que avaló el INE.
Antes, en 2021, el TEPJF -cuando contaba con los siete magistrados que la Constitución Política establece- ya se encontraba acotado y presionado por el Poder Ejecutivo, y tuvo una primera crisis, resultado de una serie de desencuentros de cinco magistrados con el presidente del organismo, José Luis Vargas Valdez, el “magistrado billetes”.
Al entonces presidente del TEPJF se le había acusado públicamente de “enriquecimiento inexplicable” y también de actuar con una total parcialidad en favor de Morena.
Vargas Valdez fue sustituido por Reyes Rodríguez Mondragón, a quien el presidente López Obrador repudió de forma inmediata y públicamente, cuando exhibió un tuit, supuestamente publicado por Reyes Rodríguez, en que expresaba “…ojalá se muera el viejo de Palacio Nacional…”, una situación que fue desmentida y aclarada también públicamente.
De forma inexplicable Reyes Rodríguez renuncio el 31 de diciembre de 2023 y lo sustituyó Mónica Soto, actual magistrada presidenta del TEPJF.
Desde 2021 se evidenció que había dos magistrados “alineados” a Morena: Mónica Soto y Felipe de la Mata, debido a dos imágenes que circularon en redes.
La primera fue vista reunida en un restaurante al sur de la Ciudad de México con el diputado morenista Sergio Gutiérrez Luna, entonces representante del Morena ante el INE. Además de que la magistrada ya era conocida por votar en el sentido de los intereses del gobierno federal.
Por su parte, el magistrado De la Mata Pizaña había hecho públicas fotos con “Amlitos” -peluches alusivos a López Obrador-. En esas fechas el mandatario López Obrador empezó a hacer pública su intención de enviar una iniciativa para reformar y “democratizar” el Poder Judicial.
DE PODER A PODER
Así son los antecedentes y el contexto en el que se da el actual choque de Poderes.
Por un lado, el Ejecutivo utilizando al TEPJF para defender su reforma judicial. Por el otro, la SCJN haciendo esfuerzos para refrendar la independencia del Poder Judicial y cumplir con su misión constitucional fundamental que es defender y garantizar el control judicial constitucional.
Misión difícil la que tiene la SCJN con un Legislativo sometido al Ejecutivo, aprobando iniciativas retrógradas, como la “supremacía constitucional”.
El proyecto que presentó el ministro Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena conlleva cumplir con el control judicial, cuando señala que jueces federales y la Sala Superior del TEPJF “quebrantaron el Estado de Derecho” con resoluciones sobre la reforma judicial.
Afirmó que, por un lado, los juzgadores de amparo pretenden detener la elección judicial, a través de suspensiones mal concedidas por versar sobre materia electoral, y, por el otro, los magistrados electorales buscan blindar el proceso con acciones declarativas y dando, entre comillas, garantías de continuidad.
El pleno de la SCJN determinó que el TEPJF no tiene facultades para invalidar órdenes en juicios de amparo en contra del proceso.
Otro de los puntos de la resolución indicó que las y los jueces que dictaron suspensiones en contra de la elección del Poder Judicial tendrán 24 horas para revisar de oficio cada una de las determinaciones, siempre teniendo en cuenta que no serán procedentes en materia electoral.
¿QUÉ SIGUE?
Todo indica que en el camino a la elección judicial y la regresiva reforma electoral gradualmente se deteriorará el Estado de Derecho, con el protagonismo de las instancias que deberían garantizar la continuidad de nuestro régimen democrático constitucional, el Poder Judicial, la SCJN, el TEPJF y el INE.
Si se pierde el equlibrio de poderes se pierde la esencia democrática de nuestra Carta Magna.
La república federal, representativa y democrática está en peligro y ojalá todo quede en un riesgo de fractura en el Poder Judicial de la Federación.
Pero pese a todo lo anterior, la elección está firme para realizarse el primer domingo de junio, como lo dijeron la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y la ministra Yasmín Esquivel Mossa.
El sexenio entre 2011 y 2017 es revisado desde una nueva perspectiva, centrada en el desempeño y la trayectoria posterior de quienes ocuparon posiciones estratégicas dentro de su administración
ILDEFONSO LÓPEZ
Entre 2011 y 2017, durante la administración de Eruviel Ávila Villegas en el Estado de México, un grupo de funcionarios ocupó posiciones estratégicas en áreas clave como seguridad, salud, finanzas, movilidad, educación y gobernabilidad.
Años después de concluir ese sexenio, varios de esos exservidores públicos enfrentan investigaciones, procesos judiciales, inhabilitaciones, observaciones administrativas o controversias relacionadas con su desempeño en el servicio público.
Los nombres de Raymundo Martínez Carbajal, Isidro Pastor Medrano, José Manzur Quiroga, César Nomar Gómez Monge y Damián Canales Mena figuran entre los integrantes más visibles de aquel equipo político que acompañó a Eruviel Ávila durante su gestión.
Varios de estos exfuncionarios han sido señalados en procedimientos legales o administrativos ocurridos después de su paso por el gobierno estatal.
Durante el sexenio, estos perfiles ocuparon cargos de alta relevancia dentro de la estructura gubernamental: José Manzur se desempeñó como secretario general de Gobierno; César Gómez Monge encabezó la Secretaría de Salud; Damián Canales estuvo al frente de la Secretaría de Seguridad Ciudadana; Isidro Pastor dirigió áreas relacionadas con transporte y movilidad; mientras que Raymundo Martínez ocupó la Secretaría de Educación.
La integración de este grupo respondió a una red política construida durante años en distintos municipios mexiquenses, particularmente en Ecatepec y otras regiones con influencia dentro del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Diversos análisis políticos de la época identificaron a varios de estos funcionarios como parte de los principales círculos de confianza del entonces gobernador y de corrientes políticas que mantenían presencia en la toma de decisiones estatales.
Con el paso de los años, algunos de los integrantes de ese gabinete han enfrentado distintos escenarios legales y administrativos.
En algunos casos se han reportado detenciones, investigaciones ministeriales, observaciones de órganos fiscalizadores, amparos o procedimientos de inhabilitación relacionados con su actuación pública, hechos que han colocado nuevamente sus nombres en la agenda política mexiquense.
La evolución de estos casos ha llevado a que el sexenio de Eruviel Ávila sea revisado desde una nueva perspectiva, centrada en el desempeño y la trayectoria posterior de quienes ocuparon posiciones estratégicas dentro de su administración.
Mientras algunas investigaciones continúan en curso y otras han derivado en resoluciones administrativas o judiciales, el seguimiento a estos expedientes mantiene vigencia debido a la influencia que dichos funcionarios tuvieron en la conducción de áreas clave del gobierno estatal.
Goza de un 36.3 por ciento en la preferencia ciudadana * El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana tiene una amplia ventaja sobre los otros perfiles del oficialismo * Por partidos, Morena se mantiene al frente con 43.8% de respaldo, según MetaMetrics
ARMANDO GARCÍA
Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, gracias a su gran trayectoria profesional y por ser un funcionario de resultados, es una de las personalidades más reconocidas y respetadas en el mundo de la política y seguridad.
La razón es muy simple: Ha llegado para poner orden en el país y atrapar a los criminales más peligrosos… aunque aún falta mucho por hacer.
García Harfuch es también conocido por ser hijo de la primera actriz María Sorté, a quien visita cuando tiene un tiempo libre en su apretada agenda.
El titular de la SSPC es un personaje mediático, admirado y querido por la gente, debido que ha logrado restablecer la seguridad en ciertas zonas del país, por lo que sería el candidato perfecto a la Presidencia de la República por el partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena), y más por tener todo el respaldo y ser el hombre de todas las confianzas de la Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
‘BATMAN MEXICANO’, EL ‘GALLO’ PARA ‘LA GRANDE’
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana es el candidato mejor ubicado para ser el aspirante a la Presidencia de la República en las elecciones de 2030, así lo dio a conocer una encuesta de MetaMetrics publicada el 4 de mayo de 2026.
El estudio efectuado por dicha empresa de encuestas, García obtuvo el 36.3 por ciento de la preferencia ciudadana, colocándose con amplia ventaja sobre otros perfiles del oficialismo.
En la segunda posición se ubicó el titular de la Secretaría de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, con 20.4 por ciento, mientras que el senador Gerardo Fernández Noroña apareció en tercer lugar con un 13.7 por ciento.
POR PARTIDOS, MORENA AVENTAJA
El sondeo también evaluó la intención de voto por partido rumbo a la elección presidencial de 2030.
En ese apartado, Morena se mantuvo al frente con 43.8 por ciento de respaldo ciudadano.
Detrás se ubicó el Partido Acción Nacional (PAN), con 18.9 por ciento, seguido de Movimiento Ciudadano -con 11.5%- y el Partido Revolucionario Institucional (PRI) con 10.6 por ciento.
Según MetaMetrics, el sondeo fue realizado mediante muestreo aleatorio estratificado a través de la aplicación “ODISEO”, con un margen de error de +/- 3.4% y un nivel de confianza del 95 por ciento.
TRAYECTORIA IMPECABLE
Omar García Harfuch es un político y funcionario de seguridad mexicano, conocido por su papel en el combate al crimen organizado y su trayectoria en instituciones policiales del país.
Trabajó en la extinta Policía Federal y posteriormente fue titular en la Agencia de Investigación Criminal (AIC) de la entonces Procuraduría General de la República (PGR).
Posteriormente colaboró en la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, entonces encabezada por Ernestina Godoy Ramos, hoy titular de la Fiscalía General de la República (FGR).
Luego fue titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México (2019–2023), durante la administración de Sheinbaum Pardo como jefa de Gobierno de la CDMX.
Por unos días fue senador de la República, pidió licencia para sumarse al gabinete de la Primera Mandataria Claudia Sheinbaum como titular de la SSPC.
Es hijo de Javier García Paniagua, exfuncionario federal y nieto del general Marcelino García Barragán, quien fue secretario de la Defensa Nacional.
Tras su paso por la seguridad pública, ha incursionado en la política electoral, posicionándose como una figura relevante dentro del ámbito político mexicano.
Es uno de los perfiles más conocidos en México en temas de seguridad y combate al crimen organizado, con una carrera marcada tanto por operativos importantes como por episodios de alto riesgo.
Cabe señalar que en 2020 sufrió un atentado atribuido al Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) en la Ciudad de México, del cual sobrevivió.
GOZA DE RECONOCIMIENTO INTERNACIONAL
De acuerdo con reportes de medios internacionales como Reuters, análisis de prensa como The Wall Street Journal y El Español, su nivel de reconocimiento público ha aumentado en los últimos años, especialmente tras por su participación en el operativo de captura del Mencho en Jalisco.
Lo anterior lo ha posicionado como el más firme candidato para las próximas elecciones presidenciales.
Reitero, el crecimiento de su popularidad se intensificó tras su participación en la estrategia de seguridad que llevó a la caída de Nemesio Oseguera Cervantes, uno de los líderes criminales más buscados en México.
Este hecho fortaleció la percepción de eficacia en su gestión y lo posicionó como una figura clave dentro del aparato de seguridad nacional.
Es reconocido por liderar operativos contra grupos del crimen organizado y estrategias de seguridad urbana.
Definitivamente Omar García Harfuch tiene todas las cartas credenciales para ser el candidato morenista para la Presidencia de la República en el 2030.
El presidente municipal de Naucalpan, Estado de México, goza de preferencia ciudadana * Consulta Mitofsky ubica a Isaac Montoya, con el 57.5 por ciento de aprobación, entre los más populares del país * El alcalde se consolida como una figura a la alza rumbo al 2027
ALFREDO VISA
Sin duda alguna las encuestas son un parámetro para saber cómo va el trabajo de cada funcionario.
Un alcalde que va a la alza en el gusto ciudadano es Isaac Montoya Márquez… y todo gracias a que es un funcionario que trabaja y da resultados, tan sólo el Mexicable de la Línea 3 y la reconstrucción del Periférico Norte son una pequeña muestra del legado de las Huellas de la Transformación, un proyecto que quiere consolidar y dejar para las futuras generaciones.
Obras son amores y son su ADN para Montoya Márquez, quien desde el principio de su administración ha sido su prioridad para el bienestar de los naucalpenses.
La labor de Isaac Montoya trae como consecuencia que se gane el cariño, respeto y la admiración de la gente… y tan es así que en la más reciente medición de Consulta Mitofsky se ubica con el 57.5% de aprobación ciudadana, dentro del grupo de los mejor evaluados a nivel nacional, consolidándose como una figura en ascenso dentro del escenario político.
Mitofsky, en este abril 2026, en el marco de la evaluación ciudadana de los gobiernos municipales, ubica a Montoya Márquez en el top 10 de los alcaldes más populares de los 150 evaluados por la empresa consultora.
Presidentes municipales como Montoya Márquez alcanzaron una aprobación superior al promedio de 55%, nivel que no se observaba desde hace al menos seis años.
Es destacable nuevamente el posicionamiento del alcalde de Naucalpan, perfil dentro del top 20 nacional, reflejando su liderazgo en la región.
El posicionamiento en ascenso de Montoya Márquez se debe a los grandes logros en obras públicas, seguridad, servicios públicos, agua, entre otros, así como el proyecto emblemático que ha impulsado, como el Mexicable en Naucalpan, una obra que avanza en más del 70% con el apoyo de la gobernadora del Estado de México, la maestra Delfina Gómez Álvarez.
No se debe olvidar la Universidad Rosario Castellanos, un compromiso que impulsó siendo legislador y también como candidato.
Hoy ya es una realidad como plantel, primero en el municipio y luego en la entidad, que amplía las oportunidades para jóvenes naucalpenses que refleja una visión para la posteridad.
Como dijera Raúl Velasco, “Aún hay más”, pues la rehabilitación histórica del Periférico Norte desde Naucalpan tomó la delantera con la intervención de cerca de 10 kilómetros de los 16 que atraviesan su territorio, al incorporar el concreto hidráulico en dos tramos que no sólo mejora la durabilidad de la vialidad, sino que representa una decisión a largo plazo.
Montoya Márquez no se duerme en sus laureles, pues más allá de los grandes proyectos, avanza en la rehabilitación de calles y avenidas olvidadas por décadas, así como obras hidráulicas ante la infraestructura obsoleta, trabajos que impactan directamente en la vida diaria y en beneficio de la población.
Por todo esto y más, Isaac Montoya Márquez tiene un futuro halagador en el mundo de la política y seguramente, por sus resultados, estará en la boleta del 2027. Al tiempo.