- En la guerra y en el amor todo se vale: La traición de José Alfredo Hernández Casillas
- Guadalupe Taddei Zavala, coludida con su pareja sentimental, quien presuntamente se dedica al suministro de materiales electorales, simularon competir en licitaciones, pero -de acuerdo con las investigaciones preliminares- todo estaba arreglado, de manera que sin problema le fueron asignados millonarios contratos que le permitieron ganar al menos 514 millones de pesos
ALFREDO IBÁÑEZ
Toda una cueva de ladrones resultó ser el Instituto Nacional Electoral (INE) bajo la presidencia de Guadalupe Taddei Zavala.
En los últimos días se dieron a conocer una serie de corruptelas en las que el punto central es el desvío de dinero público a través de contratistas y de funcionarios que fueron contratados con altos salarios sin tener el perfil que se requiere para la responsabilidad encomendada.
Taddei, recomendada del gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, a la vez amigo cercano del expresidente Andrés Manuel López Obrador, es quien por largos meses dispuso a su antojo de los millonarios recursos de esa instancia para satisfacer sus apetitos económicos y también para favorecer a proveedores a los que les dio a ganar decenas de millones de pesos de manera discrecional.

Deslumbrada por el río de dinero que nutre al INE y con un claro perfil delincuencial, encontró la forma de hacer mal uso del presupuesto que este año asciende a 21 mil 837 millones 221 mil 581 pesos.
Coludida con su pareja sentimental José Alfredo Hernández Casillas, quien presuntamente se dedica al suministro de materiales electorales, simularon competir en licitaciones, pero -de acuerdo con las investigaciones preliminares- todo estaba arreglado, de manera que sin problema una y otra vez le fueron asignados millonarios contratos que le permitieron ganar al menos 514 millones de pesos.

La operación se repitió con los órganos electorales de diversos estados del país, los cuales por cierto manejan de manera discrecional sumas millonarias, dinero que obviamente es producto de los impuestos de los contribuyentes.
Versiones periodísticas señalan que por concepto de contratos asignados de manera irregular el daño supera los 1,000 millones de pesos, toda vez que la red de corrupción que se ejerció bajo la tutela de Guadalupe Taddei se llevó a cabo en 13 entidades del país.
Cabe destacar que la “enamorada” Taddei gozaba de gran poder que le concedió el partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena), cuyo dueño es el expresidente Andrés Manuel López Obrador, esto a través de la reforma a la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (LGIPE), aprobada por la mayoría del partido guinda.
Con amplio dominio y sin tener que rendirle cuentas a nadie, designó directamente a 18 de sus cómplices e incondicionales al frente de puestos clave, los cuales a lo largo de todo el proceso de saqueo, del robo del dinero público, jamás denunciaron de manera formal y menos le dieron seguimiento. No lo hicieron porque se han beneficiado de la ubre presupuestal.
Finalmente, Guadalupe Taddei fue traicionada y exhibida por su pareja sentimental, al hacer públicos diversos videos en los que se advierte claramente que su relación iba más allá de un contratista y una alta funcionaria, lo que incrementó la presión mediática que la obligó a renunciar a la titularidad del INE.
En medio de ese escándalo de “romance” y hurto de dinero público, diversas voces de Morena han salido en su defensa: una de ellas, Citlalli Hernández Mora, actual presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de ese partido, sostuvo que era víctima de misoginia.

Absolutamente falso, es una presunta delincuente y ahora es exhibida no por la derecha ni por el neoliberalismo, sino por su pareja Hernández Casillas.
Por su parte la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien ha tratado de minimizar el caso, dijo que en las instituciones públicas no debe haber corrupción ni privilegios.
Pero por lo pronto, y eso que apenas inicia la historia, lo evidente es que Guadalupe Taddei Zavala hizo mal uso de cientos de millones de pesos y lo menos que podría exigir el gobierno laxo de Morena es intervenir para que regrese ese dinero.
Todo mundo duda que la metan a la cárcel, se antoja difícil toda vez que goza de protección de la actual administración morenista.
¡AGUAS QUE AHÍ VIENE AZUCENA CISNEROS!, LA ALCALDESA QUE COMBATE LA CRISIS HÍDRICA
En Ecatepec, Estado de México, el gobierno de la alcaldesa Azucena Cisneros Coss rinde frutos en temas de gran importancia para la población, uno de ellos es el suministro de agua a través de la red hidráulica.
Durante las administraciones anteriores, miles de consumidores tenían que pagar al año grandes cantidades de dinero para adquirir el vital líquido a través de pipas, pese a que las unidades traen pegado el anuncio de “servicio gratuito”.
Todo eso se acabó, Cisneros Coss le pone fin al “negocio de las pipas” y hoy en día basta con solo abrir la llave para disponer del vital líquido.

Otra de las demandas más sentidas es la seguridad, la cual ha mejorado de manera considerable.
En menos de dos años la alcaldesa Azucena Cisneros transformó radicalmente a la policía municipal, considerada en diciembre de 2024 como la peor del país, con 21.3 por ciento de confianza ciudadana, y actualmente está ubicada en el número 20, con 44.1 por ciento.
Lo anterior es resultado de las estrategias de seguridad y atención a las causas implementadas por el gobierno municipal.
La alcaldesa Cisneros dio a conocer recientemente que -de acuerdo con la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), del INEGI, correspondiente a septiembre del 2026- Ecatepec registró 77.4 por ciento de percepción de inseguridad, lo que representa 11.4 por ciento menos, pues en diciembre de 2024 tenía 88.8 por ciento.
“La percepción de seguridad mejoró 11.4 puntos desde diciembre de 2024, tres veces más que en todo el país. Y Ecatepec ya salió de las 10 ciudades peor evaluadas de México. Esto nos dice que vamos por el camino correcto”, enfatiza la presidenta municipal de Ecatepec, Estado de México.
Destaca que la estrategia de seguridad del municipio más poblado del país se basa en el combate a la delincuencia y atención a las causas de la violencia, en coordinación con la Mandataria Claudia Sheinbaum y la gobernadora Delfina Gómez Álvarez.