México colabora con EU y le entrega líderes narcotraficantes * ¿En puerta también la entrega de políticos ligados al crimen organizado? * La doble moral: Senadores de Morena mandan al diablo la iniciativa presidencial contra el nepotismo
ALFREDO IBÁÑEZ
En medio de la presión que ejerce Estados Unidos contra el gobierno de México, a efecto de que combata el narcotráfico y el problema migratorio, la administración de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se ha visto obligada a intensificar su lucha contra el crimen organizado.
En las últimas semanas el zar de Seguridad, Omar García Harfuch, ha detenido a decenas de presuntos narcotraficantes, ha desmantelado un sinnúmero de laboratorios clandestinos donde se procesa droga, además del decomiso histórico de armas.
Cerca, muy cerca, ha estado de llevar a cabo la detención de Iván Archivaldo Guzmán, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
CAEN COLABORADORES CERCANOS DE ARCHIVALDO GUZMÁN
Recientemente las fuerzas federales capturaron a dos de sus colaboradores más cercanos, José Ángel, alias “El Güero”, y Kevin Alonso “N”, alias “200”, jefe de seguridad, ambos integrantes del grupo delictivo “Los Chapitos”.
García Harfuch consideró que está debilitada la estructura criminal y manifestó que el objetivo central de las acciones que llevan a cabo es la detención de Iván Archivaldo Guzmán.
Pese a los esfuerzos que lleva a cabo el gobierno federal en la lucha contra los grupos de narcotraficantes que operan en el país, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, muestra su inconformidad.
VIGENTE LA AMENAZA DE ARANCELES
En días pasados cumplió su amenaza: entraron en vigor los aranceles a partir del 4 de marzo para diversos productos tanto de México como de Canadá.
Acciones que son parte de las represalias que ha emprendido contra los países que considera contribuyen a la introducción de fentanilo a su país.
Externó que drogas ilícitas como el fentanilo están siendo introducidas de contrabando en Estados Unidos a “niveles inaceptables” y que los impuestos a la importación obligarían a otros países a tomar medidas enérgicas contra el tráfico.
En ese marco, y en su afán de contribuir con la administración de Donald Trump, el gobierno de México llevó a cabo una acción sin precedente: La extradición de 29 capos a Estados Unidos, entre ellos Rafael Caro Quintero y los hermanos Miguel Treviño Morales y Omar Treviño Morales -alias ‘El Z-40’ y ‘El Z-42’, respectivamente.
A través de un comunicado conjunto, la Fiscalía General de la República (FGR) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) informaron que la mañana del jueves fueron trasladados a Estados Unidos 29 personas que se encontraban privadas de su libertad en diferentes centros penitenciarios del país, las cuales eran requeridas por sus vínculos con organizaciones criminales por tráfico de drogas, entre otros delitos.
Acción, señalaron, que se enmarca en las labores de coordinación, cooperación y reciprocidad bilateral, en el marco del respeto a la soberanía de ambas naciones.
¿ENTREGARÁN POLÍTICOS LIGADOS AL NARCO?
Para el gobierno estadounidense son insuficientes los esfuerzos de la administración federal, máxime que en dos ocasiones ha señalado que México está gobernado por los cárteles de la droga.
Es decir, todo indica que tiene información que le permite señalar que hay nexos entre políticos o funcionarios mexicanos y el crimen organizado.
No se descarta entonces que la siguiente entrega sea de políticos que están ligados con tales grupos delincuenciales.
Uno de ellos podría ser nada más y nada menos que el gobernador de Morena Rubén Rocha Moya, ampliamente señalado de proteger a Los Chapitos.
La lista de probables y de los diferentes partidos políticos es larga, por lo pronto Estados Unidos mantiene la presión. Es claro que su objetivo es desmantelar a los grupos de narcotraficantes de México y con ellos a sus poderosos protectores involucrados en la administración pública, ya sea federal, estatal o municipal.
Donald Trump, en los pocos meses que lleva al frente de su gobierno, ha hecho lo que no pudo hacer la administración anterior encabezada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, combatir y debilitar al crimen organizado.
SENADORES DE MORENA Y DEL PVEM SE CONFRONTAN Y MANDAN AL CARAJO LA REFORMA CONTRA EL NEPOTISMO DE SHEINBAUM
La reforma contra el nepotismo que promoviera la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo tiene confrontadas a las diversas corrientes de Morena, así como a sus aliados políticos, como es el caso del Partido Verde Ecologista de México (PVEM).
La intención de la titular del Poder Ejecutivo federal es que entrara en vigor en 2027, sin embargo, el ala radical morenista y los senadores del Verde Ecologista privilegiaron sus intereses de manera que será hasta el 2030 cuando se haga efectiva.
Políticos como los Monreal que ejercen añejo cacicazgo en Zacatecas son los principales opositores. Saúl Monreal pretende heredar la gubernatura a su hermano David, quien ratificó que, efectivamente, aspira a gobernar esa entidad sumida en una grave crisis de inseguridad.
Ricardo Anaya, coordinador del Partido Acción Nacional (PAN) en el Senado, se muestra ecuánime ante la ambición de los morenistas y del Verde Ecologista se pronunció porque la bancada de Morena modifique la minuta del Senado y restituya que su aplicación entrará en vigor en 2027.
Finalmente, Morena no mostró congruencia y privilegió el nepotismo.
Impresionante el poderío del Plan Kukulkán * Toma fuerza Higinio Martínez para buscar la candidatura morenista para la gubernatura del Estado de México * Toluca, entre las diez ciudades más peligrosas del país
ALFREDO IBÁÑEZ
Es impresionante el poderío del Plan Kukulkán que en días pasados dio a conocer el gobierno federal, con el fin de garantizar la seguridad antes, durante y después de la celebración del Mundial de Futbol 2026.
De entrada, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, señala que se desplegarán 99 mil elementos de las Fuerzas Armadas, además de la participación de más de 20 instancias federales y el establecimiento de la cooperación internacional con Canadá, Estados Unidos y representantes de la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA).
Pero eso es apenas una parte de la fuerza que utilizará el gobierno de la Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para salvaguardar la seguridad de al menos 5.5 millones de turistas que se prevé arriben a México para disfrutar de los diversos encuentros futbolísticos.
A esos cientos de uniformados del Ejército Mexicano, de la Secretaría de Marina (Semar), Guardia Nacional (GN) y Fuerza Aérea Mexicana (FAM), se sumarán 20 mil agentes de seguridad privada.
Todo ese poder tendrá el apoyo de aeronaves, drones y sistemas antidrones, con el fin de tener perfectamente vigilados los estadios, hoteles y zonas de entrenamiento.
El temor del gobierno federal ante un ataque del crimen organizado es evidente.
La captura y muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, lejos de contribuir a pacificar al país, enervó a los grupos delictivos.
Si bien la administración de la Primera Mandataria Sheinbaum Pardo manda un mensaje de poder con la puesta en marcha del Plan Kukulkán, el cual se concentrará en la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, lo cierto es que las organizaciones criminales tienen lo suyo y lo demostraron con la ola de violencia que sufrió el país durante la captura y muerte de “El Mencho”.
La incertidumbre permea la celebración del Mundial de Futbol 2026; el poderío militar del que hace uso el gobierno federal denota su temor ante la posible actuación de los grupos criminales.
Ante ese escenario, y pese al riesgo que corre la población ante la amenaza latente de una intervención de los grupos del narcotráfico, en el marco de la celebración de la Copa del Mundo 2026, la titular del Poder Ejecutivo, Claudia Sheimbaum, y la FIFA han sostenido que no hay riesgo alguno y que no se tiene pensado retirar alguna de las sedes de México.
RESURGE COMO EL AVE FÉNIX HIGINIO MARTÍNEZ MIRANDA
La cercanía que mantiene el senador de Texcoco, Higinio Martínez Miranda, con Palacio Nacional comienza a rendir frutos.
Resulta que en días pasados fue nombrado vicecoordinador de la fracción parlamentaria del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) en el Senado de la República.
Le sienta muy bien, y a todas margaritas, a Martínez Miranda el cargo con el que regresa al escenario político, en especial al del Estado de México, entidad que ha manifestado abiertamente que desea gobernar.
Cabe recordar que en el sexenio anterior fue marginado. Sus propios compañeros de partido, como la gobernadora Delfina Gómez Álvarez y el secretario general de Gobierno, Horacio Duarte Olivares, le cerraron el paso, sólo que la instrucción de debilitarlo provenía del “Mesías”, el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Al político tabasqueño no le gustó, entre otras cosas, que se opusiera a la cancelación de la obra del aeropuerto de Texcoco.
El dos veces alcalde de esa localidad, con amplios intereses y compromisos económicos, en diversas declaraciones públicas defendió el proyecto del exmandatario Enrique Peña Nieto.
Como parte de las banderas de López Obrador para cancelar el proyecto, destaca aquella que advertía sobre un alto impacto ambiental y que el sitio era propenso a los hundimientos.
Pero el ahora vicecoordinador de los senadores de Morena le corrigió la plana al negar tal cosa, incluso criticó la consulta que se llevó a cabo para elegir la sede en la que se construiría la nueva terminal área, que finalmente recayó en el “elefante blanco” Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, mejor conocido como el AIFA, pero ya muchos le llaman el chAIFA.
CONFRONTACIÓN HMM-AMLO
Pero la confrontación con López Obrador no fue gratuita.
Se dio a conocer que Higinio Martínez en realidad lo que protegía era un proyecto inmobiliario en las inmediaciones de lo que sería la nueva terminal aérea, toda vez que el político texcocano es dueño de empresas constructoras, a través de las cuales ha hecho negocios millonarios.
Tras largos años de rechazo, con el apoyo de Palacio Nacional vuelve al terreno político, y con ello se reaviva su aspiración de gobernar al Estado de México.
Mas no la tiene fácil, se topará con el secretario de Gobierno mexiquense, Horacio Duarte, quien por cierto es señalado de permitir una red de corrupción (huachicol fiscal) durante su desempeño como titular de Aduanas. Esas son las cartas fuertes de Morena para las elecciones estatales del 2029.
UN MORENO PONE EN EVIDENCIA A MORENA EN TOLUCA
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), que preside José Luis Cervantes Martínez, ya investiga el violento asalto que sufrió Evelyn “N”, el pasado 6 de marzo, al interior de su casa en el municipio de Toluca, la capital mexiquense.
El día de los hechos, cuatro sujetos ingresaron a su domicilio, la golpearon, robaron sus pertenencias y la violentaron sexualmente.
El suceso pone en evidencia el grado de inseguridad de ese municipio gobernado por el alcalde de Morena, Ricardo Moreno Bastida.
De acuerdo con informes oficiales, esa entidad se ubica entre las 10 ciudades más peligrosas del país; entre los delitos más frecuentes destacan secuestros, homicidios y la extorsión.
Si bien la actual administración local ha logrado disminuir los niveles de inseguridad, actualmente al menos 10 colonias son reportadas como “focos rojos”, en las que impera el robo y asalto en sus diversas modalidades. Estaremos pendientes.
Ahora resulta que PT y PVEM son paladines de la democracia * Hay transformación de tres regidores morenistas en Huixquilucan, Edomex: De ser guindas a siervos de un bastión panista
ALFREDO IBÁÑEZ
Una y otra vez se ha aplazado la reforma electoral propuesta por la Primera Presidenta Claudia Sheimbaum Pardo.
El pasado lunes nuevamente se truncó la posibilidad de ser enviada a la Cámara de Diputados, bajo el argumento de que continúa la revisión.
Hasta el cierre de la presente edición, no había sido turnado el proyecto a San Lázaro, toda vez que los principales aliados del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) y de la Primera Mandataria, los partidos Del Trabajo (PT) y el Verde Ecologista de México (PVEM), se mantenían en su postura de rechazarla, al no estar de acuerdo en la reducción de plurinominales y en lo que compete al recorte presupuestal a las fuerzas políticas.
El documento no gustó a los dirigentes de tales institutos políticos, quienes por años se han “vendido” al mejor postor.
Esta vez, al ver en peligro sus intereses, alzaron la voz para señalar que se pone en riesgo la democracia en el país, cuando lo que siempre han hecho es beneficiarse del erario público.
El Partido del Trabajo, en manos de dirigentes que poco o nada han aportado al desarrollo del país, pero que se han enriquecido al amparo de los partidos dominantes en turno, a los que les han ofrecido sus votos a cambio de espacios políticos, se pronunció a través de un comunicado, en el que advierte que no está de acuerdo con ninguna regresión que atente contra la democracia en el país.
“Decimos no al regreso del viejo partido de Estado que dominó México de 1929 a 2018”, y afirma de manera categórica que lucharán por preservar la pluralidad política y evitar la desaparición del sistema de partidos.
En el mismo documento resalta los espacios democráticos que las izquierdas lograron conquistar con las reformas de 1977 y 1996, los cuales calificó como un fruto de innumerables luchas, represiones, encarcelamientos, desapariciones e incluso levantamientos armados.
En el comunicado, el Partido del Trabajo exhibió su forma de operar: El chantaje y la presión para obtener los beneficios a los que no quiere renunciar.
De tal manera que, luego de desgarrarse las vestiduras y exponer que no permitirá ningún retroceso democrático en México, dejó abierta la puerta para negociar con el partido en el poder, sin el cual, por cierto, está perdido.
Y es que simplemente no saben ganar elecciones y sin el apoyo de Morena perderían su registro.
En su afán de congraciarse con Morena y con la titular del Poder Ejecutivo, Claudia Sheinbaum Pardo, expuso: “El Partido del Trabajo se mantendrá firme en la defensa de las banderas de la Cuarta Transformación, a lado de nuestra Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo”.
Pronto se conocerá si el gobierno sucumbe a los chantajes del PT y del PVEM, o se mantiene firme en su postura de recortar el presupuesto a los partidos políticos, dinero del pueblo del que disponen los dirigentes partidistas sin que rindan cuentas.
La reducción de los plurinominales es otro de los planteamientos de la reforma electoral y una de las más sentidas exigencias de la población que jamás ha sido representada por esa élite de políticos altaneros y divorciados de la población que aparentan representar.
TRES TRISTES MORENISTAS
¿Qué pasa con los regidores de Morena en Huixquilucan, Estado de México? No representan a la población, no atienden en sus oficinas, un día sí y al otro igual.
También con gusto aprueban los planteamientos del gobierno del Partido Acción Nacional (PAN) en turno.
Los tres regidores morenistas, Juan Antonio Morales Vázquez, Rufino Ramírez Francisco y Guadalupe Adriana Montoya Olvera, responden más a los intereses de Acción Nacional.
Acaso las prebendas económicas que obtienen -vía su cargo público- los hicieron cambiar de camiseta.
Están a tiempo de afiliarse a ese partido, sobre todo ahora que facilitaron el proceso.
En Morena no son bien vistos y menos entre la población. Es sabida la sumisión que muestran ante el gobierno en el poder local, así como los beneficios económicos que han obtenido.
La dirigente de Morena en el Estado de México, Luz María Hernández ya se tardó en llamarlos a cuentas, es momento de leerles la cartilla.
Bien haría en pedirles abran sus cuentas bancarias, indagar respecto a cuántos bienes han adquirido en el tiempo que llevan como regidores.
Y es que es muy notorio, y todo mundo lo sabe, la precaria condición económica en la que se encontraban, y el cambio que ahora registran.
Rufino Ramírez Francisco, tránsfuga del PRD, pertenece al grupo de Juan Hugo de la Rosa, actual secretario de Movilidad, dos veces alcalde de Nezahualcóyotl, quien ejerce fuerte control político en la zona oriente y que le ha permitido intervenir para que su hija sea diputada local, a la cual por cierto perfilan para alcaldesa en las próximas elecciones.
La regidora Guadalupe Adriana Montoya Olvera, ¿qué méritos o aptitudes tiene para ocupar el cargo?, la respuesta es muy sencilla: Ninguna. Ni siquiera el 90 por ciento de lealtad y 10 por ciento de capacidad que pedía Andrés Manuel López Obrador, el máximo líder de Morena.
Su arribo a la regiduría se lo debe a su hermana, Macarena Montoya Olvera, actual secretaria de Salud en la administración de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez.
Méritos ante la población no tienen, lo que sí no puede negarse es que cuentan con buenos padrinos políticos que los protegen, de manera que a ellos les rinden cuentas y a los electores los desdeñan.
El verdadero enemigo del partido guinda son los propios morenistas por sus ambiciones políticas * La Primera Mandataria siempre en sus Mañaneras sale a dar la cara y tratar de enderezar la plana de sus subordinados, mas ella no tiene por qué cargas culpas ajenas, pero eso les vale a los de la 4T
ALFREDO IBÁÑEZ
La ausencia de liderazgo en el partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) es notoria y amenaza con agudizarse.
La encarnizada disputa por el poder, acompañada de constantes escándalos de corrupción, es una muestra.
Una vez que su fundador, el expresidente Andrés Manuel López Obrador, dejó de participar abiertamente en política, ese instituto -que bajo su conducción se tornó en una imparable máquina electoral- muestra en escaso tiempo severo desgaste.
De ser un poderoso partido que sepultó a los principales institutos políticos de oposición, como los partidos Revolucionario Institucional (PRI), Acción Nacional (PAN) y De la Revolución Democrática (PRD), ahora comienza a mostrar visibles fisuras.
Pese a todos los desaciertos que marcaron al expresidente Andrés Manuel López Obrador, es indiscutible su liderazgo político, mantuvo la unidad dentro de su partido guinda, logró con habilidad que marchara hacia un mismo rumbo.
La disciplina que ejerció le permitió conquistar no sólo innumerables cargos de elección popular en todo el país, sino que también obtuvo el control en los diversos sectores, cristalizó su ambición de concentrar los Poderes Judicial, Legislativo y evidentemente el Ejecutivo.
Esa autoridad que supo ejercer con pulcritud, ahora tiende a debilitarse.
Morena como partido es a todas luces poderoso, sólo que quienes lo conducen no están a la altura de su pujanza. Muchos de ellos son improvisados, son políticos de escritorio que crecieron bajo su sombra, pero no tienen un sello personal, ni mucho menos el perfil de líder que se requiere.
Luisa María Alcalde figura como la dirigente nacional de Morena, aunque “vox populi” señala que el mero bueno es Andy López Beltrán.
Alcalde ha tenido una carrera meteórica, lo mismo ha sido legisladora que secretaria de Estado, sólo que no ha dejado algún legado importante, su paso por los diversos cargos que le confirió su mentor político ha sido gris, sin trascendencia.
En campo, en la calle, su discurso no convence. Los electores afines a ese partido la siguen, al igual que a muchos morenistas, pero no porque tenga arrastre, es en gran parte gracias a los programas sociales que reciben, está clarísimo que sin ese valioso estímulo y con esa limitada elocuencia, queda muy poco.
Del secretario de Organización de Morena, Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente AMLO, se puede afirmar que tiene grandes y probadas habilidades para tejer redes políticas.
Andy también es un eficiente operador político que trabajó afanosamente en la construcción de ese partido e incluso se le perfilaba para asumir -en su momento- la candidatura a la Presidencia de la República.
Pero (como dijera Roberto Mitzuko, quien siempre le encontraba un pero en el concurso ‘Bailando por un sueño’ y hoy en día en el programa de baile de ‘Hoy’) demostró en el corto tiempo que no tiene las habilidades de su padre, que está peleado con la Austeridad Republicana de su progenitor, y para fortuna del país -y de los mexicanos- se quedó en el camino.
La serie de disputas por el poder y los escándalos en Morena son cada vez más frecuentes, el verdadero enemigo está en su interior.
La oposición no interviene, no requiere de hacer algo para que se debilite ese partido, son los propios morenistas los que hacen todo por fracturarlo y con base en los hechos bochornosos que -un día sí y el otro también- propician, y puede afirmarse que lo están logrando.
Las innumerables desvergüenzas y casos de corrupción que han estallado no tienen freno, tal parece que no hay límite. No termina de enfriarse el más reciente cuando ya está en puerta otro.
La dirigencia nacional de ese partido no ha sabido sacudirse la sombra del fundador de Morena y de manera tibia fija postura, pero no resuelve.
Son hechos por los que finalmente alguien tiene que dar la cara y esa es la Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
La Mañanera del Pueblo, la que se imparte desde Palacio Nacional, está convertida en un tribunal, donde la titular del Poder Ejecutivo se erige como juez y parte.
Contrario a su exigencia de que presenten pruebas aquellos que acusan a sus compañeros de partido, señalados de presuntos corruptos, con todo el poder que le da su investidura y sin evidencia probatoria los exime de todo mal, los purifica y -como es sabido- no son siquiera separados de sus cargos, mucho menos investigados.
En ese rubro la Fiscalía General de la República (FGR), bajo la tutela de Ernestina Godoy Ramos, le sigue el juego, no actúa, es omisa. Ante los hechos, todo indica que la FGR ya no tiene autonomía.
Sin lugar a dudas, la Primera Mandataria logra su objetivo, pero hay un costo político y ese -a mediano plazo- se verá reflejado.
Lo delicado del rumbo que toma la Presidenta es que, de seguir en su papel de protectora, peligrosamente se acerca al terreno de cómplice de esos políticos de Morena que se han apartado de la máxima de su guía político de “no mentir, no robar y no traicionar al pueblo”.
Morena tiene un gran reto, las elecciones del 2027, y como puede advertirse, las pugnas por el poder tenderán a crecer.
Cada vez más se parecen, por sus riñas internas, a su pariente, el defenestrado Partido de la Revolución Democrática (PRD), los pleitos entre tribus, aquí entre facciones van en ascenso.
Las peleas por las candidaturas, por el dinero, por los privilegios, están más vigentes que nunca.
Las acciones de morenistas demuestran que no acatan el exhorto presidencial, de vivir en la justa medianía y no practicar el nepotismo electoral.
La Mandataria siempre en sus Mañaneras sale a dar la cara y tratar de enderezar la plana de sus subordinados, mas ella no tiene por qué cargas culpas ajenas, pero eso les vale a los morenistas. ¿En qué terminará esto? Lo sabremos primeramente Dios en el 2027.