Conecta con nosotros





LA FERIA

¡Una diarrea explosiva! En EUA se definirá el futuro político de grandes personajes

Publicado

en

La Primera Presidenta gobierna sola contra el mundo * Tiene que lidiar con enemigos, además de políticos leales a AMLO… y para acabarla de amolar está sin partido * Ojalá lo hiciera bien doña Claudia Sheinbaum, es el país el que paga los platos rotos

 

ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN

 

Platos rotos.

Seguro usted ha visto alguna vez en algún circo o en la tele, eso de los ‘platos chinos’, cuando un malabarista mantiene vibrando una docena de varas fijas al suelo, con un plato que gira en la punta de cada una.

La idea, claro, es que no caiga ninguno y se rompa. Bueno, este menda ve así a la Presidenta. Y la cosa no promete, hábil no es.

 

A CUIDAR LOS VARIOS FRENTES

Primero que nada, recibió del Pejestorio un desastre de gobierno, una madeja de problemas mal atendidos o sin resolver, en una salsa de corrupción antes no vista en el país.

Además, el Pejeremías le incrustó en su gobierno y en el Poder Legislativo a sus enemigos políticos, los que compitieron contra ella por la candidatura, y en el partido y secretarías de la mayor relevancia a leales a él.

No olvidar que sustituyó a la pejista Luisa María Alcalde de la presidencia de Morena por Ariadna Montiel, ciento por ciento del Pejestorio y con el enorme poder que le da guardar el secreto de los programas sociales.

Así, la señora tiene que gobernar con enemigos, sin partido y con leales al otro no a ella, y no se atreve a lo único que debe hacer, una purga política y plantarle cara al de la hamaca en Palenque, el de Macuspana.

Luego están los varios frentes que debe cuidar al mismo tiempo la doñita de Palacio.

Por un lado, la relación con los EUA que está como agua para chocolate con su gobierno y que ella, amateur que es, creyó que podía capotear cediendo en todo (en todo), menos en perseguir y enchiquerar a los narco-políticos, que ella, usted, nosotros, vosotros, ellos, sabemos que están dentro de la estructura de su gobierno y en la de no tan pocos estados.

Y la feliz poseedora del bastón de burla, que le cedió el Pejehová, parece muy convencida de que así se puede llevar el resto de su sexenio, capoteando ese toro yanqui tan toreado, con un pañuelito desechable (el de la sacra soberanía y el no injerencismo). La va a cornear (nótese el cuidado en el lenguaje).

Por otro lado, está el muégano de grupos que conforman ese mazacote de intereses que es Morena, rodeando a doña Sheinbaum, grupos no coincidentes en nada distinto a conseguir poder y medrar con él.

En primer lugar los más peligrosos, los “puros”, unos marxistas a rabiar, otros socialistas radicales, que desafían y enfrentan a la Presidenta, como Héctor Díaz Polanco, los Batres, Jesús Ramírez Cuevas, Paco Taibo, la Brugada, Godoy, la tribu de Pablo Gómez y varios más.

Por ideología, doña Sheinbaum comulga con estos, pero se lo guarda, no está el horno para bollos con el Tío Sam.

Estos “puros” son de armas tomar: hicieron su propio acordeón, distinto al de Palacio para la elección de ministros de la Suprema Corte y acomodaron a cuatro de los nueve (Hugo Aguilar, Lenia -de Lenin- Batres, Loretta Ortiz y María Estela Ríos).

Obviamente los “puros” en el discurso, todos son leales a muerte a doña Claudia, pero ‘quasi in occulto’, a la chita callando, operan para cerrar el paso a los de ella y a ella misma.

Ya olieron el dulce aroma del poder presidencial, lo sienten casi en sus manos, es cosa de seguir envenenando al que vive en Palenque, sembrándole dudas sobre la fidelidad de doña Sheinbaum para colocar cuantos candidatos afines puedan en la próxima elección de 17 gobernadores y 500 diputados federales, en 2027, para ser definitorios de “la grande”, la candidatura presidencial en 2030. Nada fácil la tiene la doñita de Palacio.

En segundo lugar está el grupo de conversos, los personajes que pepenó el Pejeremías de otros partidos, muchos expriístas, que no son de Morena aunque ahí militen, ni de doña Sheinbaum, aunque le declaren su amor rendido: el clan de los Monreal, los Murat, los Yunes, sin olvidar a Alejandro Armenta Mier, gobernador en Puebla, priísta 32 años, desde 1985, morenista desde 2017. Hay más, lo que no hay es espacio.

En tercer lugar, los morenistas sinceros, convencidos, de buena fe, todos adoradores de ese motor intelectual, adalid de la decencia, el santo, santo, santo Peje. Esos no pintan ni nadie los toma en cuenta. Ni modo, son broza. Ahí para la otra.

En cuarto lugar, los gobernadores de Morena, en 24 de los 32 estados, todos orgánicamente leales al que le deben todo, el Pejestorio, no por buenecitos, que no son, sino por convenencieros: “usted es la Presidenta y usted manda, pero si se pone trompuda, no se le olvide, tenemos padrino” (‘Godfather’, don Vito Obrador, se entiende).

Doña Sheinbaum haría bien en dedicarle algo de su tiempo a grupos de mucho poder que parece que están adormecidos, pero esos, le saben muy bien a esto y no mueven un dedo a lo tarugo, como el Grupo Atlacomulco, el Grupo Texcoco, el Grupo del PAN en la CDMX y los del Grupo Tabasco, que prueban su fuerza sólo por no dispersarse, a pesar de escándalos inmensos como el de La Barredora.

Y que se ande con cuidado con los de ultraderecha (que sí hay y andan muy atareados sumando apoyos, como el Yunque, créalo, todavía existe).

También es de suponer que la doñita sabe que tiene que andarse con mucho tiento con personajes que forman el grupo problema: a la cabeza, con foquitos alrededor de su nombre como anuncio de cine: Rubén Rocha Moya, del que no hay necesidad de decir nada. Luego, Adán Augusto López (fundador de Morena, antes del PRD y del PRI, “hermano de López Obrador), que está que bufa contra la doñita de Palacio (y es mal enemigo).

Los gobernadores, Alfonso Durazo de Sonora, Marina del Pilar Ávila de Baja California, Américo Villareal de Tamaulipas, que andan en la cuerda floja porque los EUA los tiene en la mira, aparte de la gobernadora de Colima, Indira Vizcaíno, que no ocupa titulares de prensa, pero anda con muchos problemas raros.

No, no la tiene fácil doña Sheinbaum Pardo y encima su falta de oficio político que tanto se le nota con el añadido de que sus decisiones políticas quedarán bajo el escrutinio del Tío Sam; allá en los EUA se definirá el futuro político de muchos y de Morena, y eso sí va a ser diarrea explosiva.

Ojalá lo hiciera bien doña Claudia Sheinbaum, es el país el que paga los platos rotos.

LA FERIA

¿Vamos rumbo al precipicio o a tocar los dinteles de la Gloria?

Publicado

en

Unos describen el Edén, otros el infierno de Dante * En los dos últimos años se han ido del país cuando menos 12,348 millones de dólares * Los inversionistas, en cuanto perciben tantito riesgo, mueven su dinero. Piense si hay un loco que tenga invertido su dinero en Cuba, Corea del Norte o Venezuela

 

ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN

 

Rotura.

A tío Fernando todos le sacaban la vuelta y no era bien visto por vividor y sablista, gorrón profesional.

Una vez, en una comida de domingo, de repente soltó que estaba muy enfermo (no se le notaba), pero que no tenía los cien pesos (entonces no era poco), para “las medicinas” y delante de todos, atoró a tío Manolo, pidiéndole que se los prestara.

Tío Manolo dijo que sí, echó mano a la cartera, sacó el billete y le preguntó cuándo se los pagaba y tío Fernando respondió ofendido: -¡Ah, con condiciones, no!, así déjalo -hubo risitas; el billete regresó a la cartera.

 

EL PODER DEL DINERO

Como de costumbre, después del informe de gobierno del año, empiezan los dimes y diretes, los del gobierno a sostener su versión y los opositores, comentaristas y uno que otro metiche (¡presente!), a desmentirlos. Unos describen el Edén, otros el infierno de Dante.

Fuera bueno saber si hay algo que indique a las claras, sin discusión, cómo vamos como país, si rumbo al precipicio o a tocar los dinteles de la Gloria. Hay ese algo: el dinero.

Si el dinero fuera persona, sería la mejor informada y la más cobarde del mundo.

Los que manejan dinero en serio, en miles de millones de dólares, otean permanentemente el horizonte y ante la menor señal de tormenta, mueven su dinero o el que administran, a lugares seguros, aunque ganen menos intereses, la cosa es no perder.

Pero el dinero se invierte de varias maneras, en nuevas empresas, en la Bolsa, en fondos mutuos (inversiones colectivas en mercados internacionales), etc., de entre todas, la que mejor avisa sobre la real situación general de un país es la inversión en papel emitido por el propio gobierno, sus bonos, títulos de renta fija que usa el país para captar dinero (pagando intereses, claro).

En México ese papel del gobierno son los afamados Cetes (Certificados de la Tesorería de la Federación), los Udibonos, los Bondes y los Bonos M, todos son “instrumentos de deuda”.

Y aunque usted no lo crea, nuestro gobierno ha sido un ganancioso captador de dinero colocando ese papel, por dos razones: por cumplidores y porque paga altos intereses.

Para que se haga una idea: México actualmente tiene una tasa de referencia (los intereses que paga), de por ahí del 6.5% anual y los EUA, paga en promedio, el 3.625% (Treasury Notes y Treasury Bills, da lo mismo).

El diferencial es enorme (2.875% promedio), a la hora de hacer cuentas de miles de millones de dólares.

Así las cosas, en instrumentos de deuda de nuestro gobierno, en manos de extranjeros, hay por ahí de cien mil millones de dólares, lo que es un montón.

Sí, pero los EUA que paga muchos menos intereses que nosotros, a abril 22 de este año, tienen 3 billones 900 mil millones de dólares invertidos en su papel (el 3900% más que México).

Chéquelo en https://www.congress.gov/crs_external_products/RS/HTML/RS22331.html (tercer párrafo).

Bueno, pero tampoco es moco de pavo tener esa montaña de dólares invertidos en deuda que emite nuestro gobierno. Sí, pero falta lo mero bueno: la fuga de capitales.

Los inversionistas, en cuanto perciben tantito riesgo, mueven su dinero, lo sacan, se lo llevan.

Piense si hay un loco que tenga invertido su dinero en Cuba, Corea del Norte o Venezuela. De ninguna manera. El dinero es muy cobarde… o precavido si le parece mejor.

Póngase listo, la fuga de capitales es el dinero que estaba invertido en papel de deuda del gobierno y lo sacaron del país los inversionistas, otra cosa es el dinero, ahorros, ganancias, lo que sea, que se llevan fuera los mexicanos o extranjeros.

Aquí estamos queriendo evaluar la confianza en nuestro gobierno, de la gente del dinero duro.

El campeonísimo en fuga de capitales hasta el año 2024 es el Pejestorio.

Durante su gobierno (es un decir), salieron del país 349 mil 858 millones de pesos (20,580 millones de dólares de a 17 pesos por dólar); es la mayor fuga de capitales que ha sufrido México.

Cuando lo del “efecto tequila” en 1995, salieron del país 68,970 millones de pesos de ese año (unos 13 mil millones de dólares de entonces).

Y todos los demás presidentes después de Zedillo, Fox, Calderón y Peña Nieto atrajeron inversionistas en papel del gobierno.

Con el que más dinero se captó fue con Calderón: 1 billón 343,250 millones de pesos.

Los especialistas y los que dicen que saben, atribuyen esa fuga de capitales a la desconfianza que causó el Pejehová por su logorrea izquierdista, su declarar que la ley no era la ley, la cancelación del aeropuerto de Texcoco y luego ya en gran escala después de que en mayo de 2023 le robó a Grupo México, con la Marina Armada, las vías de ferrocarril de Ferrosur, para hacer su trenecito (inútil), en el Istmo de Tehuantepec.

Sin averiguatas ideológicas, sin análisis izquierda-derecha, sin lo de Segalmex o el huachicol fiscal, la sola fuga de capitales deja muy claro que ese tipo de los abrazos no balazos, generó desconfianza y espantó al dinero.

Ahora bien: ya estamos en la construcción del segundo piso de la transformación nacional.

La Presidenta predica que su movimiento está unido y que va derecho y no se quita.

Está bien: en el primer año de gobierno de doña Sheinbaum, se fueron del país, dice el Banco de México, 92 mil millones de pesos, equivalentes a unos 5 mil 230 millones de dólares y a marzo de este año, salieron (“se desinvirtieron”, dijeron para marearnos), otros 7,118 millones de dólares, informaron la Secretaría de Economía y el Banco de México.

Así las cosas, a la triunfante fidelísima cuatrotera, en dos años se le han ido del país cuando menos 12,348 millones de dólares, el 60% de lo que se fugó en todo el sexenio de su mero padre. El dinero duro, los grandes capitales, confían menos en ella que en el Pejestorio. Así estamos.

Si la dama de Palacio tiene la ilusión de corregir el rumbo sin tirar el lastre que le dejó el visitante frecuente a Badiraguato, se le recuerda que, en política, lo nuevo no se hace con lo pasado.

Ojalá alguien le cuente que no se pone remiendo de paño nuevo en vestido viejo, porque se hace peor la rotura.

Continuar leyendo

LA FERIA

Cero en conducta… y en resultados

Publicado

en

La peor versión de un mal gobierno * Genaro García Luna y Felipe Calderón Hinojosa, el tiro al blanco de la 4T * Las obras insignia de AMLO no se pueden auditar porque son de seguridad nacional, ¿cómo la ven?

 

ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN

 

Antifaz.

Tío Marcelo -gallego de boina, alpargatas y puro- anunció que se retiraba y dejaba al frente de su enorme abarrote a Pepe, el más impresentable primo que tenerse pueda, y en la familia materno-toluqueña se asombraron.

Y más cuando pasaron meses y Pepe seguía manejando el negocio. Cuando la cosa iba para el año, un tío mala sangre, le dijo que mejor revisara porque Pepe seguro le robaba y tío Marcelo exclamó: -¡Claro que me roba!… y el negocio nunca había dado tanto dinero… ¡bendito Pepe! -rigurosamente cierto.

 

LA BICOCA DE LAS BUENAS NOTICIAS

No se cansa de darnos buenas noticias la dama de Palacio. El pasado jueves 27 de agosto, empezando su madrugadora, delicia de chicos y grandes, dijo muy sonriente (pero mucho):

“Mañana va a estar buena la conferencia mañanera pooorque (sic, alargó la ‘o’ para remarcar la importancia del anuncio) ya se recuperaron cin… más de cinco millones de dólares de los Weinberg, del caso García Luna (abrió los ojos, feliz, radiante)… y mañana viene el titular de la UIF a explicar cómo fue que se recuperaron, entonces va a estar bueno”.

Sí, que nos explique el de la UIF, Omar Reyes Colmenares, y que no se le pase decir que el 20 de mayo de este 2026, el juez Thomas Rebull, del Undécimo Circuito Judicial del Condado de Miami, condenó a los Weinberg a pagar a México…. 578.5 millones de dólares.

El juez recibió el asunto de la jueza Lisa Walsh por ahí del 28 de abril y resolvió el asunto en 22 días.

Como sea, la Primera Presidenta (¡oh, felicidad!) nos hizo saber que ya cobraron 5 millones de dólares, que con el anticipo de 500 mil de principios de este agosto, suman 5.5 millones de los 578.5 … ya nomás les faltan cobrar 573 millones de dólares, el 99.05%… no comamos ansias.

Se entiende la alegría que le brotaba por los poros a la Presidenta Sheinbaum Pardo: lo de García Luna sirve para salpicar al expresidente Felipe Calderón Hinojosa… y eso para cualquier cuatrotero que se respete, es espasmo, clímax, eretismo (así se dice), orgasmo, pues.

¡Qué importa que Calderón haya entregado la Presidencia hace catorce años!, la cosa es tener de quién hablar mal, que no sea de ellos, claro.

No se trata de minimizar las cosas, a la paridad del jueves 27 de agosto, los Weinberg deben pagar a México un total de 9,834 millones de pesos y ya abonaron los primeros 93.5 millones. Algo es algo.

Ahora sería bueno comparar con por ejemplo, lo de Segalmex del sexenio anterior, periodo del entonces Pejecutivo, que son unos 15 mil millones de pesos… y aquí sí ni el anticipo.

O para no distraernos con minucias que suman apenas unos cuantos miles de millones de pesos de corruptelas cuatroteras, repetidas hasta el hartazgo, y dejando de lado que las obras más grandotas del sexenio de los abrazos no se pueden auditar porque son de seguridad nacional, burla si las hay, comparemos con el huachicol fiscal.

Y explicó que averiguan caso por caso  y que “(…) aislar los casos de contrabando, armar el caso y presentar la denuncia puede llevar un año o hasta más” (el asunto de los Weinberg en los EUA: 22 días).

Si ya no hubiera huachicol fiscal, que sí hay, los 9,834 millones de pesos que un juez gringo condenó a pagar a los Weinberg son el 1.64% de los 600,000 millones de huachicol fiscal. Como hacer pipí junto al Niágara.

No todo es dinero. No seamos materialistas. También se combate la corrupción metiendo orden entre funcionarios. Claro que sí. Por el momento dejemos en paz a don Calderón, revisemos tantito qué pasó en el sexenio de Enrique Peña Nieto.

A don Quique se le vino el mundo encima por la Casa Blanca que tenía a nombre de su esposa, cuyo costo estimado es de 119 millones de pesos (7 millones de dólares); si fuera hecho probado que fue producto de la corrupción, casi dan ganas de canonizarlo, digo, viendo a estos cuatroteros.

Aparte, en el sexenio de Peña Nieto que salió con peor prestigio que la Rompecatres y la Tumbahombres, fueron detenidos y juzgados 11 (once) exgobernadores, mire, numerados: del PRI, su partido: 1. Javier Duarte (Veracruz); 2. Roberto Borge (Quintana Roo); 3. Tomás Yarrington (Tamaulipas); 4. César Duarte (Chihuahua); 5. Eugenio Hernández (Tamaulipas); 6. Andrés Granier (Tabasco); 7. Jesús Reyna García (Michoacán); 8. Rodrigo Medina (Nuevo León); 9. Flavino Ríos (Veracruz); y del PAN: 10. Guillermo Padrés (Sonora); 11. Luis Armando Reynoso Femat (Aguascalientes).

Aparte, ese Peña Nieto con fama de ligero y frívolo, enchiqueró a Elba Esther Gordillo, la poderosa e intocable lideresa del magisterio y al exgobernador de Veracruz, Fidel Herrera, que él nombró cónsul de México en Barcelona, cuando lo acusaron de un fraude muy feo, lo quitó del cargo, nunca le probaron nada a Herrera, pero tampoco regresó al gobierno.

Dirá alguien de buena fe y pocas lecturas, que el Pejecutivo también metió al bote a exgobernadores y es cierto, cinco priístas (Jorge Torres, César Duarte, Mario Marín, Roberto Sandoval y Jesús Murillo Karam, a este último contra todo derecho), y uno independiente Jaime Rodríguez ‘El Bronco’. Nadie de su gobierno ni partido, ellos son im-pe-ca-bles.

Por su lado, la señito del segundo piso, siguiendo siempre las enseñanzas de su mentor, en lo que va de su sexenio ya metió a la cárcel a un exgobernador del PAN, Ernesto Ruffo, con una acusación digamos… estrafalaria, y le quitó la prisión domiciliaria al priísta César Duarte.

Mientras, la dama de Palacio, defiende a capa y espada a los morenistas que los EUA señalan de ser cómplices del narco-terrorismo, se indigna porque le retiraron la visa al junior Andy. No disimula.

Así y todo, podrían salvar la facha si fueran eficaces y no lo son: cero en conducta y cero resultados, la peor versión de un mal gobierno, eso son, la cuatroté con antifaz.

Continuar leyendo

LA FERIA

Tratar de quedar bien con dos es quedar mal con todos

Publicado

en

Con todo respeto, la Primera Presidenta ya debería abandonar su discurso soberanista * Reconozcamos su esfuerzo, la titular del Poder Ejecutivo hace lo que puede

 

ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN

 

Ridículo.

Tío Neto (Ernesto) le debía dinero a todo Toluca; su exsocio en una enorme vinatería que quebró (él), lo tenía denunciado por fraude.

Tía Nena (Anacleta, cómo quería que le dijéramos) lo dejó para juntarse con su mejor amigo (de él).

Su hijo mayor, Neto Chico, era un beodo; sus tres hijas no le hablaban; su sirvienta de toda la vida se cobraba el sueldo llevándose muebles; y padecía un ramillete de enfermedades que le hacían la vida un calvario.

Así, cuando el médico le dijo que le quedaban días de vida, exclamó alzando las manos y mirando al cielo: -¡Al fin una buena noticia! -visto así.

 

“VAMOS BIEN Y VAMOS A IR MEJOR”

Tal vez haya a quien le parezca cinismo, otro opinará que es irresponsabilidad y hasta el que considere natural y correcta la actitud de la Presidenta de “aquí no pasa nada” y su recurrente declaración, “vamos bien y vamos a ir mejor”. Sea lo que sea, tiene su chiste.

Tiene su chiste nomás salir sonriendo cada mañana, a su conferencia de prensa, en el Salón Tesorería de su casa, antes Palacio Nacional. No está fácil. Menos después de su reunión diaria de seguridad nacional. Tiene su chiste que no salga bañada en llanto.

También debe serle incómodo ser de izquierda, de verdadera izquierda, y atender al patán del Trump con un clavel reventón en la boca con sonrisa de comer tostadas, porque si le planta cara, el tipo ese nos cierra el gas una semana y revienta al país.

Además de disimular su izquierdismo todo el tiempo porque se le espanta la clientela (nosotros), por eso sin profesar alguna religión, su vestido con la imagen de la Guadalupana, sus eventos oficiales en el atrio de la Basílica de Guadalupe, por eso otras cosas que da pudor mencionar (su persignada).

Y no se asuste nadie, no es comunista como permite suponer que el 1 de mayo de 2025, Morena firmó en La Habana, con el gato de los Castro, el Díaz-Canel, un acuerdo con el Partido Comunista de Cuba, para establecer lazos de cooperación, aprendizaje mutuo e intercambio político… ¡dioses!, no vaya siendo que por una vez en su vida el entonces Pejecutivo haya dicho la verdad, cuando advirtió que junto a Sheinbaum él era “fresa” (13 de septiembre de 2024, menos de tres semanas antes de que la doñita se terciara la banda).

No seamos pesimistas, que quede en que es lo que ella dice que es: de izquierda progresista, promotora del “humanismo mexicano”, continuadora del movimiento de la Cuarta Transformación, que ya es más que suficiente como para ponerse en guardia.

Por cierto, decir “humanismo mexicano” es un disparate, tampoco hay “aritmética mexicana”… ya volveremos a tener, con suerte, políticos que hablen español (bien).

Dejemos de lado el cortocircuito neuronal que -supone uno-, le debe provocar el empacho ideológico en que vive y apreciemos el control del que hace gala al informar que bajan y bajan los homicidios, sabiendo que reclasifican y reclasifican fiambres; afirmando que la economía nacional va requetebién, sabiendo que está estancada con tendencia a la recesión, bajo la vigilante mirada de organismos y calificadoras internacionales, consciente -porque ya quedamos que no es tonta- de que su Plan México tiene las mismas posibilidades de atraer inversiones masivas que una ‘teibolera’ volverse monjita del Verbo Encarnado.

Lo anterior sin mencionar qué difícil debe ser proclamar triunfos en el sector salud que sólo existen en el papel; asegurar que ya no hay desabasto de medicamentos consciente de que redujeron el cuadro básico (no falta lo que no está en la lista y el enfermo, que apechugue); y aplaudir el desempeño de su secretario de Educación equivalente al de un director de orquesta sordo y ciego (y mañoso).

Todo eso sin tomar en cuenta que algo le han de poder (alguito) tantas manifestaciones y marchas de protesta, de madres buscadoras, de agricultores, de transportistas, de víctimas de la inseguridad, de maestros (y de los de la CNTE, esos son aparte), de jueces y magistrados, de la Generación Z, de feministas, más las gritadas que le ponen en sus recorridos por el país… y ella sonriendo. De veras, no sea usted insensible, tiene su chiste.

Pobre señora, intentando hacer política (suponiendo que no cree que hace política, nomás eso nos faltaba) para enfrentar la enorme responsabilidad de que el Ejecutivo en este país es el principal responsable político y ella eso nunca ha hecho, siempre fue subordinada, lo suyo fue siempre hacer lo que su mentor, el Pejestorio, le ordenaba. Y ahora, de golpe, apenas sabiendo mover las piezas, se enfrenta a profesionales del ajedrez.

Comprendamos. Reconozcamos su esfuerzo. Aceptemos que hace lo que puede.

Entendamos que enfrenta un huracán con un paraguas chiquito y solita porque su gabinete es una colección de bultos (¡Caligari!).

Si acaso, si no se ofende, se le recomendaría que ya abandone su discurso soberanista.

Todos vemos a las claras que el Trump trae del rabo al país y que ella atiende rapidito lo que ese patán le pide con una sola excepción: romper la impunidad que ella debe garantizar a su antecesor, hijos, parentela y cercanos incluidos.

Y ya en estas, si no es mucha la molestia, que también deje de hacer el ridículo con lo de Nicaragua.

Entendemos que como son comunistas, no va a aceptar jamás que el Daniel Ortega y su hórrida esposa son los terribles, infames y fétidos dictadores de ese sufrido país, pero que no nos diga la doñita que lo hace por respeto a la autodeterminación de los pueblos, porque eso es precisamente lo que no hay en Nicaragua y ya no va a haber, porque el Ortega ese ya avisó que no volverán a tener comicios.

Y quede constancia de que este menda está muy de acuerdo en haya ordenado a su representante ante la OEA, el impresentable Alejandro Encinas, abstenerse en la votación contra Nicaragua, porque la OEA sí es un organismo que baila al son que le toca el Tío Sam.

Muy de acuerdo, pero… hubiera ordenado votar en contra, como Brasil. Sin miedo.

Doñita: en política tratar de quedar bien con Dios y con el diablo, es quedar mal con todos y hacer el ridículo.

 

Continuar leyendo

DESTACADO

©2025 IMPACTO El Diario. Todos los Derechos Reservados.