Conecta con nosotros





LA FERIA

La gente perdona todo, pero la panza manda

Publicado

en

Las cuatro maneras de gastar el dinero * La deuda que dejó Peña Nieto (10 billones de pesos de gobiernos neoliberales, de décadas pasadas) se duplicó en sólo 7 años: 20 billones de pesos hasta el momento

 

ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN

 

La panza manda.

Algo le he contado de tía Amelia, la de los doce hijos varones, pero no le he dicho si tenía marido ni si los doce eran de un mismo papá.

Bueno, sí, tuvo uno, un desastre de marido que, aparte de muy guapo -según ella-, sólo servía para hacer hijos -“y bien”, también según ella-: briago, no muy trabajador, jugador y siempre endeudado.

Recién nació el número doce -contado por ella-, le dijo dando pecho, que la dejara: -A lo mejor pasamos hambre, pero dejo de parir -le explicó.

No pasaron hambres; ya sin el inútil, la tía sacó adelante a todos, vendiendo comidas en su casa: -Ni chiste tuvo -decía sonriendo-, igual ya cocinaba para un ejército.

 

IMPUESTOS LOS IMPUESTOS

El viernes pasado, se aprobó la Ley de Ingresos del año que viene, la que dice (a brocha gorda, no hay espacio), cuánto vamos a pagar de impuestos y cuánto se va a pedir prestado.

Esta vez, el gobierno puso más impuestos a cigarros, refrescos, jugos, sueros, apuestas digitales y a videojuegos “violentos”.

Explicó varias veces que no es por cobrar más impuestos sino por la salud pública: Que se fume menos por lo caro, que baje la panza nacional promedio y la diabetes, que no se tire dinero apostando y que se vean menos cochinadas en Internet (por salud mental).

Así, el gobierno actúa como un buen padre. ¡Aplauso!… ¿aplauso?, no, el gobierno no es nuestro papá, es nuestro empleado.

Vendaval de violencia y crimen; economía pasmada; ruinosos sistemas de educación y salud; infraestructura haitiana (con respeto); campo abandonado; y el gobierno nos sale con la babosada de que está preocupadísimo por fumadores tosijosos, endulzados bebedores de refrescos, apostadores y jugadores de videojuegos muy feos. ¡Caramba!

Suele achacarse a Ronald Reagan la frase “el gobierno no es la solución, es el problema”, pero es de Milton Friedman.

Como muchas afirmaciones generales, debe matizarse, no siempre es el problema, no, y para no ponernos dramáticos, digamos que en México el gobierno, seguro no es la solución, al menos en los últimos siete años, los de la cuatrotera transformación.

Algún adorador del ídolo de Macuspana-Badiraguato, venerador del Señor de los Abrazos, fetiche favorito de corruptos y criminales, pensará que es una injusticia afirmar que corresponde a su estilo de gobierno tal baldón, y no necesariamente por ser fanáticos de ese adefesio sino porque, una de dos, o son muy jóvenes o ya olvidaron que este país era respetado (respetable); que el mundo habló del milagro mexicano; que ese régimen nos metió en el bloque económico-comercial más grande del mundo (que ya alcanza los 840 mil millones de dólares anuales de intercambio); cuyo último presidente nos entregó el país en el año 2000, con un crecimiento económico del 7 por ciento.

Sí, todo se olvida (también que el “humanismo mexicano” cuatrotero consiguió bajar cuatro años la expectativa de vida del mexicano… y eso no había pasado en cien años).

Sin trapitos calientes, este gobierno, continuación del anterior, se describe a cabalidad con dos palabras: desastre e incapacidad. Pensándolo bien, sí, son el problema.

Este gobierno (porque hay que llamarlo de alguna manera) adolece de un mal que aqueja a muchos otros: Empeoran los problemas o los empollan -lo que es empeorarlos-, porque reconocer errores es contrario a su principal interés político, conservarse en el poder.

Y así se vuelven el problema, son un médico que declara sanos a todos sus pacientes o los da de alta sin curarlos. ¿Usted querría un médico así para sus hijos?… este menda, no.

Salvo las excepciones que en todo hay, los gobiernos se arrogan un poder discrecional dirigido a obtener de la gente cuanto dinero les sea posible.

Jamás aceptarán que metieron la pata y siempre alegarán que faltan recursos, más gobierno, más burocracia y más leyes, más prohibiciones, claro.

En el año 2000, el gobierno dispuso de 1 billón 200 mil millones de ingresos. El año próximo, el gobierno dispondrá de casi 10 billones 200 millones, eso es 850% más dinero que en el 2000, con un 35% más de población.

Si a usted le salen las cuentas, lo felicito, pero es INADMISIBLE la cantidad sideral de dinero que se van a gastar en nuestro nombre (el año que entra, 542 mil millones de pesos más que en este), y es la hora que no tenemos carreteras de plata maciza, médico de cabecera, vacaciones pagadas en Europa y policías de la tercera edad porque la paz nacional no necesita garrudos donceles arriesgando la vida en cada calle.

Y por cierto (total, ya le eché a perder el día): la deuda pública, en el año 2000 era de 285,360 millones de dólares, ya vamos en 20 billones (20’’000,000’000,000.00 pa’que duela).

Debemos 70 veces más que el año 2000 y seguimos de dar grima. Algo anda mal, muy mal.

Quedó dicho que en todo hay excepciones y es cierto, en Dinamarca el gobierno quería (y quiere) bajar los altísimos impuestos.

Hicieron sondeos de opinión que les hicieron ver que mejor ni moverle, la gente no quiere que se los bajen porque recibe a cambio de ellos todo lo que necesitan y los ven como una inversión. Y ahí van, bajándolos a la chita callando, de a poquitos.

Allá explican sus economistas, “primero se generó riqueza y después se empezó a repartir en forma de beneficios sociales; no al revés”.

Igualito que acá que estamos fregados y repartiendo dinero a manos llenas.

Alguien explicó, no es idea de su texto servidor, que hay cuatro maneras de gastar dinero:

  1. Gastar en uno mismo el propio dinero: se cuida el dinero y se busca el mayor beneficio.
  2. Gastar en otros el dinero propio: se gasta lo menos posible.
  3. Gastar en uno mismo, el dinero de otros: dispendio y lujos injustificados.
  4. Gastar el dinero de otros, en otros, que es cuando no importa cuánto se gaste, en qué ni la calidad de lo adquirido.

Nuestro gobierno domina el 3 y el 4, se hartan de lujos y de robar.

Pero deberían hacer bien sus cuentas, no les va a alcanzar y para el 2030, doña Sheinbaum va a estar en una crisis de vorágine y ¡abur cuatroté!… la gente perdona todo, pero la panza manda.

LA FERIA

Alto-crítico, el nivel de amenaza a México

Publicado

en

La Estrategia de Defensa Nacional 2026 de EU representa un punto de inflexión histórico en las relaciones México-Estados Unidos y en el orden hemisférico americano * Donald Trump erosiona principios fundamentales del derecho internacional, por lo que tenemos una “ventana de oportunidad limitada”, de enero a julio de este año, para que esto no arda

 

ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN

 

Elogio al frijol.

Tío Gaspar no era holgazán, pero en su casa, sí. No alzaba un popote.

Muele y muele estuvo tía Rita en que urgía pintar la casa y él dando largas ni llevaba un pintor ni lo hacía.

Así, un mal día, se les incendió la casa. Obviamente en aquél Autlán, no había bomberos, se quedaron con lo puesto, y tía Rita casi lo mata porque dijo: -¿Ves?… y tú, necia con que la pintáramos -no le habló semanas la tía.

 

OBEDECER AL QUE MANDA

Mientras la Presidenta se empeña en convencernos de que “vamos bien y vamos a ir mejor”; que para bajar el precio de la electricidad hay que consumir menos; que ya se resolvió el desabasto de medicamentos; que gracias a su estrategia, asesinar gente ya está muy mal visto; que si la carne está cara, nos “tenemos que comprometer a comer más frijoles”, porque con arroz, dijo ella, “es casi como si uno comiera carne” (casi), y nada de que la calumnia uno, busque su discurso en Sombrerete, Zacatecas, del 28 de marzo pasado, cuando también anunció: “Vamos a hacer una campaña en todo el país para difundir las bondades de comer frijol”… ¡así se forjó el acero!

Mientras eso, el renegrido Tío Sam, necio en dormir con un ojo abierto, como prueba el documento ‘Estrategia de Defensa Nacional 2026’ (NDS por sus siglas en inglés), que el pasado 23 de enero publicó el Departamento de Guerra de los EU (el de Guerra, no se distraiga). Lo emiten por ley, es obligatorio.

En nuestra prensa casi nadie le presta atención (‘mea culpa’) y bien que merece ser leído (no es mucho, 34 páginas), porque tiene serias implicaciones respecto de México y de nuestro gobierno.

Se topó su textoservidor con un análisis muy sesudo de Asimetrics Abogados, que resulta ser un despacho mexicano de abogados especializado, entre otras cosas, en inteligencia y contrainteligencia; análisis de riesgos e inteligencia política, cuyos clientes son gobiernos, partidos políticos, empresas, bancos, de aquí y del mundo. Si le busca verá que son gente seria.

Lejos de este menda el pecado de robar texto ajeno, pecado aburrido, si los hay.

En el análisis de Asimetrics Abogados, de la NDS 2026, de los EU respecto de México, en el apartado de ‘Evaluación de riesgo’, señala que su nivel de amenaza (a México) es ALTO-CRÍTICO (lo ponen así, en mayúsculas), porque:

“La NDS 2026 representa la mayor amenaza a la soberanía mexicana desde la era de la Guerra Fría. La convergencia de presión militar, económica y política estadounidense crea un ambiente de coerción multidimensional sin precedentes en las relaciones bilaterales modernas”. Cita textual.

El análisis aclara que no son enchiladas que vengan a hacer travesuras a territorio mexicano ni que se vayan a poner a aventarnos bombas, porque ya entendieron allá que matar o enchiquerar jefes de bandas criminales no resuelve nada, se fragmentan los cárteles y se incrementa la violencia.

Lo del Mayo parece que los impresionó mucho, Culiacán es un infierno. Pero, así y todo, no descarta una “incursión militar limitada en territorio mexicano”. ¡Válganos Dios!

Este juntapalabras suele equivocarse al hacer predicciones, pero igual piensa que los EU no van a hacernos una ‘venezolanada’ ni van a bombardear cárteles como si esto fuera Irán. La sola idea de provocar una migración masiva a su propio país, los disuade… esperemos.

Lo que sí está muy de pensarse es lo que menciona Asimetrics Abogados, como “escenario prospectivo” principal para el periodo 2026-2030, para el gobierno de doña Sheinbaum, un “Reacomodo Forzado”, con una probabilidad del 55%, que consiste en que (cita textual):

“México acepta términos desfavorables en revisión del T-MEC bajo presión económica y amenaza militar. Se incrementa cooperación en seguridad (incluyendo presencia de “asesores” militares estadounidenses en zonas de conflicto con cárteles), se ajustan reglas de origen según demandas de EU y se limita inversión china. A cambio, Estados Unidos modera aranceles y reconoce formalmente soberanía mexicana (aunque debilitada de facto)”.

La soberbia es vicio universal y por eso, este menda no se aguanta las ganas de decir que -sin ser experto ni analista internacional- ha dicho eso mismo no pocas veces: les van a sacar el tuétano a los cuatroteros en lo del T-MEC a cambio de darles por su lado en eso de que la soberanía es el himen patrio. Lo mismo hicieron con el entonces Pejecutivo.

No les queda de otra: obedecer al que manda para que no los mande mucho allá lejos, porque los yanquis por la mala son de lo peor.

Esa firma de abogados plantea como análisis de inteligencia que el Estado Mexicano (o sea, los cuatroteros) tiene vectores de “vulnerabilidad crítica”, uno,  la “infiltración criminal en instituciones: Cárteles han penetrado cuerpos policiales municipales y estatales, operan ‘servicios de inteligencia’ propios (redes de informantes entre vendedores ambulantes, taxistas, constructores), y en algunas regiones ejercen control territorial de facto”. Pues sí, triste, pero sí.

En sus conclusiones, señala que la Estrategia de Defensa Nacional 2026 de los EU representa un “punto de inflexión histórico en las relaciones México-Estados Unidos y en el orden hemisférico americano, que no es retórica gringa, sino una estrategia operacional con implicaciones legales, militares y económicas de primera magnitud”.

También identifica en sus conclusiones (ya no es cita) que México está ante una amenaza existencial a la soberanía, por primera vez desde la época revolucionaria; que la dependencia del 83% de las exportaciones mexicanas hacia el mercado estadounidense crea asimetría de poder abrumadora; México sin T-MEC revienta.

Agregan en las conclusiones que el Trump “erosiona principios fundamentales del derecho internacional (…)”; y que tenemos una “ventana de oportunidad limitada”, de enero a julio de este año para que esto no arda.

Este gobierno cuatrotero nos ha llevado a esta situación absurda de que nuestro principal socio comercial sea nuestra principal amenaza. Y mientras, la señora haciendo el elogio al frijol.

Continuar leyendo

LA FERIA

Mentir, el sello de los transformadores de la patria

Publicado

en

Surtida el 97% de la lista de medicamentos… ¡mocha! * Nadie tiene responsabilidad por el descarrilamiento del Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec (catorce muertos, cien heridos) * La Primera Presidenta dice “vamos bien… y vamos a ir mejor” 

 

ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN

 

Tuétano.

Ya le conté de tío Nestor, de los de Autlán, el que no hablaba, el que saludaba al llegar y al irse decía “con permiso”, y ya.

Si alguien que no lo conocía, intentaba hacerle plática, lo veía serio, no movía un músculo de la cara y lo creían sordomudo.

Se hizo rico, pero nadie sabía qué hacía. Este menda le caía en gracia, pero tampoco le hablaba, le daba palmaditas en la cabeza y buen ‘domingo’.

Ya muy viejo él, su textoservidor ya adulto, le dijo que le contara a qué se dedicaba. Y como le caía en gracia, sí respondió: -No me gusta mentir -y ya.

 

¿EN QUÉ VAMOS BIEN?

A fines de marzo hubo una gran noticia y se debe comentar: el sector salud ya surte el 97% de los medicamentos. ¡Albricias!

Nada más que este juntapalabras, igual que esa burra que a palos la hicieron arisca, buscó la explicación de este prodigio. Nunca lo hiciera. Otra decepción.

Sí se surte ese 97%, pero de una lista mocha de medicamentos del sector salud.

Mire: La lista completa eran 2,753 ‘claves’ (medicinas), la redujeron a 1,929… y es de esta cantidad que se surte el 97% (si es cierto… por qué dudar).

Dicho de otra manera, es el 68% lo que están surtiendo (si es cierto, por qué la desconfianza).

Las medicinas que sacaron de la lista, dicen que sobraban… o sea, el sector salud, decenios anduvo comprando medicinas que ni necesitaba.

Y como este gobierno cuando pierde arrebata, informó que el 3% que falta surtir, es por responsabilidad de proveedores o fallas de distribución en los estados; ellos, no, ellos no son responsables de lo poquitito que falta.

Es una variante de la estrategia de engaño con la disminución de homicidios dolosos: Los reclasifican a culposos (accidentales), a “otras causas de muerte” y a desaparecidos. Así, reclasificaron medicinas como innecesarias.

De verdad, qué rabia, no que mientan, a eso estamos acostumbrados, sino que crean que somos sus tarugos.

Cuando mentir pasa de caso aislado -por legítima protección del real interés general- a estrategia habitual de gobierno para encubrir pifias de gestión o falta de resultados.

Cuando estamos ante gobernantes que evaden sus responsabilidades, no asumen el costo político de su mal desempeño, con una única finalidad: Mantenerse en el poder. Y ese el objetivo principal de este gobiernito cuatrotero: Conservar el poder.

Los transformadores de la patria mienten en todo. No es exageración. Ayer, por ejemplo, la Fiscalía General de la República informó que -para ellos- nadie tiene responsabilidad por el descarrilamiento del Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec, del pasado 28 de diciembre (catorce muertos, cien heridos). Nadie del Ferrocarril, nadie de la Secretaría de Marina. Ya después, a lo mejor fue el viento… o todavía mejor: se olvida.

Y la prueba definitiva de que nos mienten en todo es la afirmación de la Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo: “Vamos bien y vamos a ir mejor”.

¿Vamos bien?… ¿En qué vamos bien?… somos el país más peligroso del mundo, sin contar los que están en guerra, dice la ACLED (Armed Conflict Location & Event Data Project), que en tiempo real monitorea la violencia en todo el mundo; y somos una de las naciones con más violencia política, sólo el año pasado hubo 1,070 crímenes de estos; la ACLED concluye que “el gobierno mexicano tiene el poder, pero no el control de todo el territorio”. Y siendo el país más peligroso del mundo, que la doñita de Palacio siga con sus gráficas y las porras de sus empleados.

¿En qué vamos bien?… en servicios públicos de salud, comparando con los 38 países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), a la que pertenecemos, nuestro gobierno gasta en salud la cuarta parte que el promedio, tenemos la esperanza promedio de vida, más baja de todos y estamos un 167% arriba en mortalidad prevenible y tratable, de los demás países de la OCDE. Lo demás es música de viento.

¿Vamos bien en educación?… estamos en el lugar 51 de 81 países evaluados con la prueba PISA; siempre entre los últimos lugares de la OCDE; dos de cada tres estudiantes mexicanos no alcanzan el nivel básico de aprendizaje y muy bajo gasto en educación: último lugar en inversión por alumno.

La UNESCO nos clasifica en educación “sin progreso” y señala la disminución en habilidades de lectura en primaria.

Y siguen engordando a la CNTE, que esa arrima votos.

¿Cómo vamos en infraestructura?… estamos en el lugar 61 de 69 economías evaluadas en el Ranking Mundial de Competitividad 2025; la inversión física del gobierno federal cayó en 28.4% real al cierre de 2025; y en proyectos prioritarios, incluidos los trenecitos de la doñita, en 2025, se invirtió un 18.6% menos que en 2024.

Con las cifras oficiales la inversión pública del año pasado, primero de la señito del segundo piso fue la menor desde 2008. Pero vamos bien.

En Estado de Derecho, tampoco vamos bien, el World Justice Project en 2025 nos pone en el lugar 121 de 143 países, señalando el deterioro en independencia judicial. Pero vamos a ir mejor.

Estimado lector (en humilde singular), hay más malas, pero no se trata de ponerlo de mal humor.

Tampoco es cosa de etiquetar a México como ‘Estado fallido’, que eso no está definido y lo usan en la prensa nomás porque suena pegador, vende bien.

Lo que hay es el Índice Estados Frágiles, de la muy seria Fund for Peace que evalúa 179 países con puntos de lo que está mal (entre más baja la calificación mejor está el país).

Mire: el peor, el más frágil es Somalia con 111.3 puntos de calificación y el mejor, el menos frágil del mundo es Noruega, con 12.7 puntos.

La calificación de México son 69 puntos, casi empatado con Bolivia (69.4 puntos), pero peor que El Salvador (68.7 puntos); Ecuador (68 puntos); y República Dominicana (60.2 puntos).

Los cuatroteros, doña Claudia a la cabeza, se abanican con todo: controlan la propaganda (la “narrativa”, le dicen). Ya se van a enterar: lo que sabe este López, seguramente lo sabe el Tío Sam, no es mucho suponer. Y después de apretarlos en la revisión del T-MEC, van por ellos y les van a sacar el tuétano.

Continuar leyendo

LA FERIA

Cifras de desaparecidos enredan al respetable

Publicado

en

Renuncia de Karla Quintana, titular de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB), ya presagiaba la alteración de números de los casos * Número de homicidios a la baja con reclasificación de homicidios y el incremento de desaparecidos… algo anda mal

 

ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN

 

Conciencia cauterizada

Para tía Licha, de las toluqueñas, que tío Mario la hubiera abandonado, era algo inconfesable, inaceptable, como una mancha, y aunque todo Toluca lo sabía, ella siempre daba alguna explicación sobre su ausencia en celebraciones de Año Nuevo y Navidades, bodas y hasta comidas familiares de domingo.

“Anda de viaje”, “tuvo una urgencia de trabajo”, “está en cama”, “se puso muy mal su mamá”. Nadie le preguntaba ya por el ausente, pero ella siempre daba la reglamentaria excusa, hasta la vez que tía Victoria no la dejó: -Cállate, Licha, yo sí sé por qué no vino Mario -y después de una larga y malintencionada pausa, soltó-, murió el año pasado -risas contenidas.

 

ASIGNATURA PENDIENTE Y REVOLTIJO

Por si no se acuerda usted, este gobierno, el actual, el de doña Sheinbaum, empezó el 1 de octubre de 2024, hace casi exactamente, año y medio.

Y como todo se nos olvida, acomoda recordar que su antecesor, el señor de los abrazos, asumió el cargo de presidente de la república (es un decir), el 1 de diciembre de 2018.

Está corriendo el octavo año desde que La Patria disfruta las emociones de la transformación nacional. ¡Yupi, yupi!

Durante el gobierno del visitante frecuente a Badiraguato, se escamoteó la información sobre los tenochcas desaparecidos. La versión de varias organizaciones civiles, sin fundamento duro, sin datos verificables, era que en ese sexenio estaban batiéndose todos los récords de desapariciones.

El entonces Pejecutivo con su habitual falta de rigor intelectual, interpretó siempre los reclamos por las desapariciones como si se afirmara que su gobierno desaparecía gente.

Nunca se dijo eso porque no era ni es cierto, es la delincuencia organizada la que desaparece gente en México.

Igual, quien en mala hora salió de Macuspana, hizo cuanto pudo para reducir su número y en junio de 2023 informó que se ponía en marcha un nuevo censo, la ‘Estrategia Nacional de Búsqueda Generalizada’, consistente en la búsqueda, “casa por casa”.

Dos meses después del presidencial anuncio, en agosto de 2023, la titular de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB), Karla Quintana, responsable del nuevo censo, renunció.

Pocos días después de esa renuncia, la prensa extranjera (The Washington Post) informó que funcionarios de México señalaron que la señora tiró el arpa porque se negó a alterar las cifras de desaparecidos y que, por su lado, “un diplomático europeo”, señaló: “Temía que la hicieran modificar los datos”.

Pudieron ser versiones y simples dichos, pero La Jornada, el 7 de noviembre de ese 2023, publicó que doña Karla renunció porque tenía “diferencias sustantivas tanto de forma como por el objetivo” de la estrategia esa, y agregó la siguiente declaración de ella misma:

“Es clara la intención de este censo que es el reducir los reportes de desaparición, principalmente en este sexenio” (el del Pejecutivo, no se distraiga).

Como era de esperarse, y lo anticipó doña Karla, el resultado de ese censo en diciembre del mismo 2023 fue que aparecieron (“cambiaron de estatus”) 16 mil 681 de los desaparecidos.

Lo triste fue que las familias de los miles que ya registraron como aparecidos, dijeron que no habían aparecido… es que la gente, viera usted, no tienen llenadera: les está diciendo el mero Presidente de la República que su desaparecido ya apareció y necios que no… que querían verlo, le digo, no tienen llenadera.

Se acabó el viacrucis de ese gobierno para las familias de los desaparecidos y en enero de este año, doña Sheinbaum anunció que ahora sí se iba a hacer bien la cuenta y se iba a informar. Bueno, el viernes informó… a su estilo, revolcando la gata.

Del total de desaparecidos, ya apareció el 66%… desde el año 1952. ¡Válganos, Dios! Bueno, pasa.

De los 132,534 que el gobierno acepta que están desaparecidos, resulta que sólo faltan por aparecer 43,128 que son casos con datos completos y “búsqueda activa”, de los demás hay datos incompletos y ni modo de andar buscándolos, y hay otros de los que hubo “indicios de vida posterior”.

Pero (siempre el PERO) solamente hay carpeta de investigación formal de 3,869… o sea, la “búsqueda activa” no incluye investigación formal.

De veras que son ganas de enredar al respetable. En la madeja de datos que proporcionó la dama del bastón de caramelo, se consigna que fueron localizadas 5,269 personas. Lo demás es música de viento. De 132,534 desaparecidos han aparecido 5 mil 269. Punto redondo.

Nadie dice que sean desapariciones forzadas, causadas por el gobierno, pero el Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU sí dice que tenemos una grave crisis de desapariciones y por primera vez en su historia, el 4 de abril del año pasado, activó su artículo 34, para presionar al Estado Mexicano para que “tome medidas efectivas, visibilizar la crisis y buscar rendición de cuentas internacional”.

Es de resaltar que nunca se había activado eso para ningún otro país. Y la ONU tampoco dice que nuestro gobierno ande desapareciendo gente.

Lo que a estos cuatroteros interesa es mantener la mascarada que es su gobierno, y saben muy bien que desde que arribaron en mala hora al poder, las desapariciones de personas se han disparado, según organizaciones civiles un 56% pero no hay manera de saberlo a ciencia cierta: no hay información fiable.

Y por cierto: en lo que va del gobierno de la señora del segundo piso, hay un incremento del 27%, respecto de las cifras que aceptó el Pejestorio… vaya usted a saber qué es cierto en este mar de engaños.

Número de homicidios a la baja con reclasificación de homicidios y el incremento de desaparecidos… algo anda mal.

Y no se le vaya a olvidar que hay 72,100 cadáveres abandonados en servicios médicos forenses, morgues improvisadas y fosas comunes.

Sí, algo anda muy mal y nadie abrigue esperanza en que corrija el gobierno federal actual. Cuando se miente tanto, si se dice la verdad, se derrumba todo.

Sin dramatizar, está a la vista que este gobierno puede alardear del “humanismo mexicano”, solamente porque tiene la conciencia cauterizada.

Continuar leyendo

DESTACADO

©2025 IMPACTO El Diario. Todos los Derechos Reservados.