Es un funcionario de resultados y goza de la preferencia ciudadana * Tiene enfrente dos frentes: Goza de todas las confianzas de la Primera Mandataria Sheinbaum, pero no es bien visto por las tierras de Palenque
MARCO ANTONIO FLORES
Omar García Harfuch es el hombre fuerte de la seguridad en México y goza del respaldo de la Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para ser su sucesor natural.
Al estilo AMLO, es de esas raras aves que cruza el pantano sin mancharse. Con una trayectoria admirable como funcionario, es considerado como presidenciable para el año 2030.
Ante el panorama que vive actualmente el país, es la esperanza de México para sacar al “buey de la barranca”.
Es innegable que hoy en día García Harfuch lleva la delantera en la carrera, ya se colocó muy temprano en el arrancadero.
Ya demostró que sabe ganar elecciones, pues en la lucha por la candidatura para la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México le dio un baile a Clara Brugada Molina, le ganó las tres encuestas.
Omar García es un hombre que tiene la convicción de servir a México, en donde sea y en cualquier trinchera, de ahí que aceptara la invitación de la entonces jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, de ser jefe de la Policía de Investigación de la entonces Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México, así como coordinador de Inteligencia de su Gabinete de Seguridad”, y hoy en día ser el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana.
En estos momentos García Harfuch, aparte de combatir a los cárteles, está enfocado en la coordinación conjunta con Estados Unidos para combatir a la delincuencia.
La prioridad del titular de la SSPC está enfocada en revertir el desastroso panorama de inseguridad, narco y violencia en México.
Es un hombre de retos y esta encomienda no lo asusta, está listo para cumplir la instrucción presidencial y de salir avante en su misión… ya nadie lo parará rumbo al 2030, cuyo final es de pronóstico reservado, pero el hombre fuerte de la seguridad tiene algo que muchos no poseen: la simpatía, el carisma y la preferencia ciudadana… y eso cala muy hondo, es una molestia de La Chingada.
Son dos frentes: Goza de todas las confianzas de la Primera Mandataria Sheinbaum, pero no es bien visto por las tierras de Palenque.
La Secretaría de la Defensa Nacional, bajo el mando del general de División Ricardo Trevilla Trejo, debería analizar la adopción del modelo que opera en otras instancias y trabajar con proveedores de producto terminado, como Protactic u otros
MIGUEL AYALA
Las adquisiciones de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) están teniendo revisiones constantes y minuciosas en lo que respecta a los años 2025 y 2026.
Todo esto es porque hay indicios de que podrían darse algunos sobreprecios en la Sedena, encabezada por el general de División Ricardo Trevilla Trejo, en distintos productos, especialmente en las placas para chalecos antibalas.
En 2026 se adquirieron más de 60 mil unidades de chalecos antibalas, además de espoletas para granadas, telas, entre otros productos que ya están siendo revisados por los órganos internos.
Ahora la pregunta es: ¿Por qué no plantear un cambio en el modelo de los entes fabriles, que ha demostrado ser ineficiente y costoso?
Recordemos el caso de éxito de la Secretaria de Marina (Semar) y de otras instituciones que han dejado de fabricar directamente para enfocarse en la adquisición de productos terminados.
Este modelo puede observarse en proveedores como Protactic, entre otros que hay en el país, que durante varios sexenios han ofrecido los mejores precios, generando un ahorro considerable para las instituciones y fortaleciendo cadenas de suministro más eficientes.
La Sedena tendrá que abrir las puertas y ser más transparente, pues hay que recordar que en días pasados se dio a conocer que autoridades abrieron carpetas de investigación contra una red de proveedores de dicha Secretaría por presunto fraude fiscal y sobreprecios que rondan los 700 millones de pesos, lo que ha generado que se ponga sobre la lupa varios contratos, como el de placas balísticas, que han señalado serían de mala calidad.
Un taxi te cobra 800 pesos al centro de la CDMX y el tren tiene una tarifa promocional de 45 pesos * Mi conclusión: El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México tiene mucho mejor conexión al tener Metro, autobuses, taxis, Metrobús: el Surburbano desde el AIFA es una buena alternativa a bajo costo para trasladarse al centro de la capital del país, pero es un poco más engorroso; también hay autobuses que te llevan al Ángel de la Independencia y a las centrales camioneras del Norte y del Sur
ELVA NARCÍA
Les comentaré de mi viaje al AIFA y de ahí al centro de la Ciudad de México.
Les daré datos de mi experiencia llegando al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) y de ahí trasladarme al centro de la capital del país en el recién inaugurado Tren Suburbano.
TIPS
Un taxi desde el AIFA al centro de la CDMX cobra 800 pesos, mientras que el tren, con tarifa promocional, te cuesta 45 pesos.
El viaje -en el recién inaugurado tren con destino a Felipe Ángeles o viceversa- es bastante cómodo, hay espacio para colocar maletas medianas y pequeñas en la parte superior de los asientos.
En mi opinión hacen falta compartimientos para colocar maletas grandes.
El trayecto se siente un poco lento, hace unas diez paradas intermedias y en 60 minutos exactos llega a la estación Buenavista, la cual se ubica muy cerca del Monumento a la Revolución.
Los trenes salen cada media hora desde las 5 de la mañana hasta la medianoche -de lunes a viernes- y a las 6 am los sábados y domingos.
Para poder abordar el Suburbano se requiere una tarjeta de movilidad integrada, la cual puedes adquirir en la taquilla, por lo que se recomienda llevar dinero en efectivo.
Esa misma tarjeta te sirve para el Metro, Metrobús y otros medios de transporte en la ciudad.
La estación Buenavista está bajo un enorme centro comercial llamado Foro Buenavista y puede resultar confuso moverse por ahí, debido a que tiene varias salidas.
La salida que dice Túnel Buenavista es la que te conduce a la parada del Metrobús (Líneas 1, 3 y 4), al Metro (Línea B) y a la avenida en donde puedes abordar un taxi.
En mi caso, yo decidí pedir un Didi y para facilitar la ubicación caminé hacia el restaurante El Portón, que está cruzando el Eje 1 Norte.
Si hubiera traído una maleta más pesada o más equipaje, no habría podido hacerlo.
Mi conclusión: El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) tiene mucho mejor conexión: el Metro, autobuses, taxis, Metrobús.
El nuevo tren desde el AIFA es una buena alternativa a bajo costo para trasladarse al centro de la CDMX, pero es un poco más engorroso.
También hay autobuses que te llevan al Ángel de la Independencia y a las centrales camioneras del Norte y del Sur.
¿Tú ya usaste el nuevo Tren Suburbano con destino o salida del Felipe Ángeles?
¿Te animarías a probarlo o prefieres llegar al aeropuerto también llamado Benito Juárez?
RECORRIDO ADORMECEDOR
A través del amplio ventanal del recién inaugurado tren Felipe Ángeles, veo desfilar parques industriales, bodegas, viviendas populares.
Avanzamos a una velocidad que a ratos me adormece. Aunque fue diseñado para alcanzar velocidades de hasta 120 kilómetros por hora, en la práctica circula más despacio debido a las curvas, las paradas intermedias y las condiciones de operación del trayecto.
Aun así, este recorrido del nuevo aeropuerto Felipe Ángeles a la estación Buenavista -que por carretera podría durar hasta dos horas y media dependiendo del tráfico-, me tomó exactamente 60 minutos y, repito, una tarifa promocional de 45 pesos.
En cada parada -Xaltocan, Cajiga, Prados Sur, Teyahualco, La Loma, Cueyamil, Lechería, San Rafael, Tlalnepantla, Fortuna- suben y bajan pasajeros, por lo que es una muestra de que el servicio comienza a integrarse a la movilidad cotidiana de la zona.
Para quienes habitan o trabajan en las comunidades por donde pasa el tren, representa, además, una alternativa que facilita el traslado hacia el centro de la capital del país.
Cabe recordar que durante el gobierno del presidente Felipe Calderón Hinojosa, comenzó a operar el Tren Suburbano que conecta Buenavista con Cuautitlán.
Años después, durante la administración de Andrés Manuel López Obrador, se construyó un ramal de aproximadamente 24 kilómetros para enlazar esa línea con el nuevo aeropuerto.
El Tren Felipe Ángeles inició operaciones el 26 de abril de este año. Es una obra rodeada de controversias, litigios y amparos, cuyo costo prácticamente duplicó el presupuesto inicial y cuya inauguración ocurrió con tres años de retraso.
Concebido originalmente como un proyecto de participación público-privada, fue concluido por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y, posteriormente, incorporado al sector público federal por el gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Actualmente es una Empresa de Participación Estatal Mayoritaria.
Una celebración no debe ser motivo de desmanes y ya hay muertos por los festejos * En México sabemos festejar, pero esto ya es energía desbordada, completamente fuera de control
ELVA NARCÍA
Euforia desbordada por el triunfo de la selección mexicana de futbol.
Personas atrapadas en medio de una multitud. Muertos y lesionados: el costo de la celebración.
Notas de mariachi, festejo, efervescencia colectiva.
¡Quiere volar!, dicen. Y, aunque no quieran, a la cuenta de tres, personas seleccionadas al azar, vuelan por los aires, sostenidas por una cadena de brazos desconocidos.
Una celebración por el máximo evento de futbol. Chorros de cerveza y espuma se esparcen por las calles y sobre los cuerpos que se suman al festejo.
Hay peleas, golpes, patadas, gritos. Vehículos atrapados en la celebración son trepados, sacudidos, empujados.
“Es una fiesta”, dicen. Pero hay muertos, hay heridos. Ya no es fiesta: es luto, es duelo, es pérdida.
En México sabemos celebrar. Nos gusta la fiesta. Pero esto ya no parece una celebración: es energía desbordada, completamente fuera de control.
Ya había un antecedente: No olvidar lo que pasó en Cabo San Lucas.
La pregunta que me surge: ¿Cuándo una celebración deja de ser celebración?