Diego Rivera creció bajo la protección del crimen organizado y apoyo de Morena * En el centro del escándalo la confirmación de que muchos destacados políticos y gobernantes están relacionados con los cárteles * Guerra de acusaciones entre Azucena Cisneros, Fernando Vilchis y Octavio Martínez
ALFREDO IBÁÑEZ
La detención del alcalde de Movimiento Regeneración Nacional (Morena) en Tequila, Jalisco, Diego Rivera Navarro, confirma los diversos señalamientos contra el partido oficialista, en el sentido de que muchos de los destacados políticos y gobernantes que lo integran están relacionados con el crimen organizado.
Las acusaciones no sólo provienen de los partidos opositores -los cuales no cantan mal las rancheras, puesto que en sus filas también hay alcaldes, senadores, diputados y funcionarios municipales que son señalados de estar coludidos con el crimen organizado- sino también del exterior.
Una de las voces más insistentes y con gran conocimiento de lo que acontece en México en materia de narcotráfico y de las implicaciones de clase gobernante es el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien en más de una ocasión ha sostenido que quien realmente gobierna en el país es el narcotráfico.

Diego Rivera Navarro fue detenido la semana pasada por fuerzas federales.
Rivera Navarro es acusado de secuestro, extorsión y de presuntos nexos con el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), organización criminal con la cual trabajó de la mano para amasar grandes fortunas.
El edil de Morena, quien se codeada con la élite de ese partido, gustaba de presumir sus conexiones a través de fotografías, por lo que se le ve posando lo mismo con la dirigente nacional de ese partido, Luisa María Alcalde, que con la Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

Una vez que se hizo público el proceder delincuencial del alcalde, de inmediato en ese partido comenzó el proceso de deslinde (como siempre lo hacen), nadie sabía nada (¿a poco?) y para nadie resultaba sospechoso que utilizara a la policía municipal como brazo armado para someter a quienes no accedían a sus pretensiones ilícitas.
Es inexplicable que ningún morenista en el poder se percató que disponía de la Dirección Municipal de Catastro para imponer exorbitantes multas a los contribuyentes, extorsionaba a lo bárbaro y la finalidad era amasar grandes cantidades de dinero, era una ambición desmedida, no se tomó el mar porque no le cabía en el estómago, pero su obsesión por amasar grandes fortunas lo llevó a cometer errores.
El caso más emblemático es el de la casa tequilera José Cuervo, a la que el alcalde, con el apoyo del delincuente responsable de Catastro, la obligó a realizar un pago por concepto de impuesto predial del orden de 60 millones de pesos.
Fue un ‘modus operandi’, una práctica que se extendió a familias comunes, normales y corrientes, las cuales fueron víctimas del cambio de la clave catastral de sus inmuebles y con ello la imposición de un aumento desproporcionado de impuestos correspondiente al predial, bajo la amenaza de que -si no cubrían el importe señalado- perderían sus propiedades.
Otro de los involucrados omisos es el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, del partido Movimiento Ciudadano, toda vez que ignoró las múltiples denuncias públicas que se hicieron en contra de ese político corrupto.
Pese al control y las amenazas que ejercía el alcalde detenido en contra de la prensa y de diversos periodistas locales y estatales, las denuncias de los informadores serios, aquellos que no sucumbieron a sus caprichos, eran constantes, sin embargo, el mandatario estatal no procedió, jamás ordenó una investigación a fondo en su contra.

Eso sí, una vez que las fuerzas federales procedieron a su captura, en todo lo alto lo celebró y además dijo que lo importante es garantizar la seguridad y la gobernabilidad de Tequila.
Ante las acciones contundentes del gobierno federal, pavoneó que su administración ya había presentado denuncias en contra del edil de Morena, posiblemente lo hizo, pero ninguna procedió, simples amagos.
La dirigencia nacional de Morena pretendió suavizar el caso e incluso canalizarlo en su favor al sostener que en el partido guinda no hay intocables ni pactos de impunidad… y tiene razón, no están en Morena, pues están en el Congreso, en alcaldías, en gubernaturas, en las secretarías.
Luisa María Alcalde advierte que a nadie se encubre ni se tuerce la ley por poder o partido. Cuando existen elementos debe investigarse y castigarse, asevera Alcalde.
Tal posicionamiento desencadenó una serie de reacciones adversas lo mismo de los diversos partidos políticos que de la población en general, pues hay gobernadores, ex secretarios de Estado, los hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador, senadores, a los que no se les lleva ante la justicia, al contrario, se les exime de toda responsabilidad, pese a tener en su contra serias y formales acusaciones.
No cumplen la instrucción presidencial: De combatir la corrupción e impunidad y de vivir en la justa medianía.
Pero mientras son peras o melones, lo real es que un día sí y otro también el partido oficial enfrenta de manera constante señalamientos de que más de uno de sus integrantes y gobernantes están relacionados con grupos delictivos.
Es el pan de cada día: Ni bien sale de un escándalo cuando ya le llega otra.
Hasta el momento han logrado contener y desechar las diversas denuncias que se han interpuesto en contra de prominentes políticos de la 4T, pero -así como el edil fue sometido al imperio de la justicia por un gobierno ajeno al estatal y municipal- la presión del gobierno de Estados Unidos puede llevar a la aplicación de la ley contra los malos morenistas.
A INVESTIGAR EL CRUCE DE ACUSACIONES EN ECATEPEC ENTRE AZUCENA CISNEROS, FERNANDO VILCHIS Y OCTAVIO MARTÍNEZ
Las acusaciones de la alcaldesa de Ecatepec, Azucena Cisneros Coss, en contra de su antecesor, Fernando Vilchis, quien gobernó esa localidad bajo las siglas de Morena, van en aumento.
Desde el inicio de su gestión denunció irregularidades financieras y de sumir a esa localidad en la pobreza, pero hasta ahora nada ha probado. Dicho de otra manera: Nada ha pasado, mucho ruido y pocas nueces.

Otra de las voces que se han sumado es la del diputado Octavio Martínez, quien sostuvo en su momento que Vilchis, actual diputado federal por el PT, tuvo presuntos vínculos con el grupo delincuencial Unión 300.

Otra de las organizaciones criminales que se presume ha tenido contacto con la clase política de Ecatepec es La Chokiza, cuyo líder Alejandro “N”, El Choko, está preso en el penal del Altiplano.
Visto el cruce de señalamientos entre morenistas en ese municipio mexiquense, el más grande del país, y conocido el poder del crimen organizado, no está por demás que el gobierno federal inicie una investigación a fondo para deslindar responsabilidades.