Nada de que lo engañaron, expresó Andrés Manuel López Obrador durante su sexenio * La Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo destapa una serie de corruptelas, herencia del político tabasqueño, que tuvieron su origen durante su gestión y que fueron solapadas y ocultadas afanosamente
ALFREDO IBÁÑEZ
“El presidente sabe todo, nada de que lo engañaron”, afirmó de manera contundente al inicio de su gestión presidencial Andrés Manuel López Obrador.
Con largos años de lucha contra gobiernos encabezados por el PRI o por el PAN, sostenía que la corrupción provenía de arriba, de las esferas gubernamentales donde se toman las decisiones.
Con un lenguaje directo, sin cortapisas, sostuvo en su momento, que la corrupción en México se extendió como un cáncer porque se permitió desde el más alto nivel de la Presidencia de la República.
“No es cierto que el presidente no sabía, o que lo engañaron o fueron desleales sus colaboradores.
“El presidente tiene toda la información, claro que sabe todo, los negocios más jugosos que se hacen al amparo del poder público llevan el visto bueno del presidente”, expresó López Obrador como una manera de ataque a sus antecesores.
Una y otra vez machacaba que los gobiernos de los partidos Revolucionario Institucional (PRI) y Acción Nacional (PAN) se significaron por corruptos y ante la insinuación de que en Morena también había casos, terminante soltaba una de sus frases preferidas “no somos iguales”.
Esto viene a propósito porque en lo que va de la gestión de la Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, se ha destapado una serie de corruptelas, herencia del político tabasqueño, que tuvieron su origen durante su gestión y que fueron solapadas y ocultadas afanosamente.
Los ejemplos se multiplican, uno de ellos es la operación del crimen organizado en todo el país, el tráfico de drogas y el robo de combustible, el multicitado huachicol, ahora con el agregado de fiscal.
Hasta hace unas semanas el gobierno federal se negaba a reconocer que en su interior hay malos elementos que operan al amparo del poder.
Sin embargo, la realidad y presión de Estados Unidos los rebasó, fue así que el domingo pasado el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, dio a conocer la detención de 14 personas, relacionadas con una red de contrabando de combustible.
No se trata de cualquier tipo de delincuentes, en ese grupo están tres empresarios, cinco marinos en activo, cinco ex funcionarios de Aduanas y un marino en retiro.
Lo grave es que todo indica que la Secretaría de Marina (Semar), una de las instituciones más respetadas, ha sido vulnerada por la delincuencia organizada.
Entre los detenidos están Manuel Roberto y Fernando Farías Laguna, sobrinos políticos del exsecretario de Marina, Rafael Ojeda Durán, durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador; el primero operaba desde hace tres años en la aduana de Tampico, el segundo está prófugo.
Cobijados por la Marina y con cargos con poder de decisión, permitían el ingreso de grandes buques cargados con huachicol; como puede advertirse, las autoridades en turno se hacían de la vista gorda.
Tiene razón el expresidente Andrés Manuel: Los negocios más jugosos se hacen al amparo del poder, y este caso lo demuestra, pone en evidencia el grado de corrupción en los niveles más altos del gobierno federal.
Ante los hechos, la Primera Mandataria Sheinbaum Pardo salió en defensa del exsecretario de Marina Rafael Ojeda Durán, y lo exculpó al advertir que él mismo había denunciado el caso.
El titular de la Fiscalía General de la República (FGR), Alejandro Gertz Manero, no se quedó atrás, se sumó a la postura de Claudia Sheinbaum al señalar que Rafael Ojeda Durán denunció hace dos años ante la FGR problemas en varias áreas, por lo que pidió se investigara a todo el personal sin distinciones, lo que llevó a descubrir una red de robo de hidrocarburos.
Dos años es mucho tiempo, la inactividad de la FGR es preocupante, a qué le apostaba, quizá esperaba que el asunto no trascendiera y todo quedara en la impunidad.
Es evidente que la presión que ejerce Estados Unidos sobre el gobierno de México es determinante para que este tipo de casos salgan a la luz pública.
Afortunadamente para México la administración del presidente Donald Trump no cesa en su determinación de combatir a los grupos de criminales que operan en el país, de tal manera que la titular del Poder Ejecutivo, Sheinbaum, se ha visto obligada a proceder en contra de narcotraficantes que fueron intocables durante el sexenio pasado.
Aquí la inquietud que surge en los cafés políticos es qué pensará AMLO, ¿lo tomará a bien o habrá molestia?
Pero la exigencia del mandatario estadounidense va más allá de la detención de ese tipo delincuentes: Busca afanosamente poner tras las rejas a empresarios y políticos que los han protegido, que son parte de esos grupos criminales.
En ese contexto se llevó a cabo la detención del personal de Marina, sin duda alguna que es un duro golpe no sólo al prestigio de esa institución, sino también al expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien tuvo conocimiento de lo que acontecía en las entrañas de la Marina, pues -según sus palabras- “el presidente tiene toda la información, claro que sabe todo, los negocios más jugosos que se hacen al amparo del poder público llevan el visto bueno del presidente”.
Impresionante el poderío del Plan Kukulkán * Toma fuerza Higinio Martínez para buscar la candidatura morenista para la gubernatura del Estado de México * Toluca, entre las diez ciudades más peligrosas del país
ALFREDO IBÁÑEZ
Es impresionante el poderío del Plan Kukulkán que en días pasados dio a conocer el gobierno federal, con el fin de garantizar la seguridad antes, durante y después de la celebración del Mundial de Futbol 2026.
De entrada, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, señala que se desplegarán 99 mil elementos de las Fuerzas Armadas, además de la participación de más de 20 instancias federales y el establecimiento de la cooperación internacional con Canadá, Estados Unidos y representantes de la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA).
Pero eso es apenas una parte de la fuerza que utilizará el gobierno de la Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para salvaguardar la seguridad de al menos 5.5 millones de turistas que se prevé arriben a México para disfrutar de los diversos encuentros futbolísticos.
A esos cientos de uniformados del Ejército Mexicano, de la Secretaría de Marina (Semar), Guardia Nacional (GN) y Fuerza Aérea Mexicana (FAM), se sumarán 20 mil agentes de seguridad privada.
Todo ese poder tendrá el apoyo de aeronaves, drones y sistemas antidrones, con el fin de tener perfectamente vigilados los estadios, hoteles y zonas de entrenamiento.
El temor del gobierno federal ante un ataque del crimen organizado es evidente.
La captura y muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, lejos de contribuir a pacificar al país, enervó a los grupos delictivos.
Si bien la administración de la Primera Mandataria Sheinbaum Pardo manda un mensaje de poder con la puesta en marcha del Plan Kukulkán, el cual se concentrará en la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, lo cierto es que las organizaciones criminales tienen lo suyo y lo demostraron con la ola de violencia que sufrió el país durante la captura y muerte de “El Mencho”.
La incertidumbre permea la celebración del Mundial de Futbol 2026; el poderío militar del que hace uso el gobierno federal denota su temor ante la posible actuación de los grupos criminales.
Ante ese escenario, y pese al riesgo que corre la población ante la amenaza latente de una intervención de los grupos del narcotráfico, en el marco de la celebración de la Copa del Mundo 2026, la titular del Poder Ejecutivo, Claudia Sheimbaum, y la FIFA han sostenido que no hay riesgo alguno y que no se tiene pensado retirar alguna de las sedes de México.
RESURGE COMO EL AVE FÉNIX HIGINIO MARTÍNEZ MIRANDA
La cercanía que mantiene el senador de Texcoco, Higinio Martínez Miranda, con Palacio Nacional comienza a rendir frutos.
Resulta que en días pasados fue nombrado vicecoordinador de la fracción parlamentaria del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) en el Senado de la República.
Le sienta muy bien, y a todas margaritas, a Martínez Miranda el cargo con el que regresa al escenario político, en especial al del Estado de México, entidad que ha manifestado abiertamente que desea gobernar.
Cabe recordar que en el sexenio anterior fue marginado. Sus propios compañeros de partido, como la gobernadora Delfina Gómez Álvarez y el secretario general de Gobierno, Horacio Duarte Olivares, le cerraron el paso, sólo que la instrucción de debilitarlo provenía del “Mesías”, el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Al político tabasqueño no le gustó, entre otras cosas, que se opusiera a la cancelación de la obra del aeropuerto de Texcoco.
El dos veces alcalde de esa localidad, con amplios intereses y compromisos económicos, en diversas declaraciones públicas defendió el proyecto del exmandatario Enrique Peña Nieto.
Como parte de las banderas de López Obrador para cancelar el proyecto, destaca aquella que advertía sobre un alto impacto ambiental y que el sitio era propenso a los hundimientos.
Pero el ahora vicecoordinador de los senadores de Morena le corrigió la plana al negar tal cosa, incluso criticó la consulta que se llevó a cabo para elegir la sede en la que se construiría la nueva terminal área, que finalmente recayó en el “elefante blanco” Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, mejor conocido como el AIFA, pero ya muchos le llaman el chAIFA.
CONFRONTACIÓN HMM-AMLO
Pero la confrontación con López Obrador no fue gratuita.
Se dio a conocer que Higinio Martínez en realidad lo que protegía era un proyecto inmobiliario en las inmediaciones de lo que sería la nueva terminal aérea, toda vez que el político texcocano es dueño de empresas constructoras, a través de las cuales ha hecho negocios millonarios.
Tras largos años de rechazo, con el apoyo de Palacio Nacional vuelve al terreno político, y con ello se reaviva su aspiración de gobernar al Estado de México.
Mas no la tiene fácil, se topará con el secretario de Gobierno mexiquense, Horacio Duarte, quien por cierto es señalado de permitir una red de corrupción (huachicol fiscal) durante su desempeño como titular de Aduanas. Esas son las cartas fuertes de Morena para las elecciones estatales del 2029.
UN MORENO PONE EN EVIDENCIA A MORENA EN TOLUCA
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), que preside José Luis Cervantes Martínez, ya investiga el violento asalto que sufrió Evelyn “N”, el pasado 6 de marzo, al interior de su casa en el municipio de Toluca, la capital mexiquense.
El día de los hechos, cuatro sujetos ingresaron a su domicilio, la golpearon, robaron sus pertenencias y la violentaron sexualmente.
El suceso pone en evidencia el grado de inseguridad de ese municipio gobernado por el alcalde de Morena, Ricardo Moreno Bastida.
De acuerdo con informes oficiales, esa entidad se ubica entre las 10 ciudades más peligrosas del país; entre los delitos más frecuentes destacan secuestros, homicidios y la extorsión.
Si bien la actual administración local ha logrado disminuir los niveles de inseguridad, actualmente al menos 10 colonias son reportadas como “focos rojos”, en las que impera el robo y asalto en sus diversas modalidades. Estaremos pendientes.
Ahora resulta que PT y PVEM son paladines de la democracia * Hay transformación de tres regidores morenistas en Huixquilucan, Edomex: De ser guindas a siervos de un bastión panista
ALFREDO IBÁÑEZ
Una y otra vez se ha aplazado la reforma electoral propuesta por la Primera Presidenta Claudia Sheimbaum Pardo.
El pasado lunes nuevamente se truncó la posibilidad de ser enviada a la Cámara de Diputados, bajo el argumento de que continúa la revisión.
Hasta el cierre de la presente edición, no había sido turnado el proyecto a San Lázaro, toda vez que los principales aliados del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) y de la Primera Mandataria, los partidos Del Trabajo (PT) y el Verde Ecologista de México (PVEM), se mantenían en su postura de rechazarla, al no estar de acuerdo en la reducción de plurinominales y en lo que compete al recorte presupuestal a las fuerzas políticas.
El documento no gustó a los dirigentes de tales institutos políticos, quienes por años se han “vendido” al mejor postor.
Esta vez, al ver en peligro sus intereses, alzaron la voz para señalar que se pone en riesgo la democracia en el país, cuando lo que siempre han hecho es beneficiarse del erario público.
El Partido del Trabajo, en manos de dirigentes que poco o nada han aportado al desarrollo del país, pero que se han enriquecido al amparo de los partidos dominantes en turno, a los que les han ofrecido sus votos a cambio de espacios políticos, se pronunció a través de un comunicado, en el que advierte que no está de acuerdo con ninguna regresión que atente contra la democracia en el país.
“Decimos no al regreso del viejo partido de Estado que dominó México de 1929 a 2018”, y afirma de manera categórica que lucharán por preservar la pluralidad política y evitar la desaparición del sistema de partidos.
En el mismo documento resalta los espacios democráticos que las izquierdas lograron conquistar con las reformas de 1977 y 1996, los cuales calificó como un fruto de innumerables luchas, represiones, encarcelamientos, desapariciones e incluso levantamientos armados.
En el comunicado, el Partido del Trabajo exhibió su forma de operar: El chantaje y la presión para obtener los beneficios a los que no quiere renunciar.
De tal manera que, luego de desgarrarse las vestiduras y exponer que no permitirá ningún retroceso democrático en México, dejó abierta la puerta para negociar con el partido en el poder, sin el cual, por cierto, está perdido.
Y es que simplemente no saben ganar elecciones y sin el apoyo de Morena perderían su registro.
En su afán de congraciarse con Morena y con la titular del Poder Ejecutivo, Claudia Sheinbaum Pardo, expuso: “El Partido del Trabajo se mantendrá firme en la defensa de las banderas de la Cuarta Transformación, a lado de nuestra Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo”.
Pronto se conocerá si el gobierno sucumbe a los chantajes del PT y del PVEM, o se mantiene firme en su postura de recortar el presupuesto a los partidos políticos, dinero del pueblo del que disponen los dirigentes partidistas sin que rindan cuentas.
La reducción de los plurinominales es otro de los planteamientos de la reforma electoral y una de las más sentidas exigencias de la población que jamás ha sido representada por esa élite de políticos altaneros y divorciados de la población que aparentan representar.
TRES TRISTES MORENISTAS
¿Qué pasa con los regidores de Morena en Huixquilucan, Estado de México? No representan a la población, no atienden en sus oficinas, un día sí y al otro igual.
También con gusto aprueban los planteamientos del gobierno del Partido Acción Nacional (PAN) en turno.
Los tres regidores morenistas, Juan Antonio Morales Vázquez, Rufino Ramírez Francisco y Guadalupe Adriana Montoya Olvera, responden más a los intereses de Acción Nacional.
Acaso las prebendas económicas que obtienen -vía su cargo público- los hicieron cambiar de camiseta.
Están a tiempo de afiliarse a ese partido, sobre todo ahora que facilitaron el proceso.
En Morena no son bien vistos y menos entre la población. Es sabida la sumisión que muestran ante el gobierno en el poder local, así como los beneficios económicos que han obtenido.
La dirigente de Morena en el Estado de México, Luz María Hernández ya se tardó en llamarlos a cuentas, es momento de leerles la cartilla.
Bien haría en pedirles abran sus cuentas bancarias, indagar respecto a cuántos bienes han adquirido en el tiempo que llevan como regidores.
Y es que es muy notorio, y todo mundo lo sabe, la precaria condición económica en la que se encontraban, y el cambio que ahora registran.
Rufino Ramírez Francisco, tránsfuga del PRD, pertenece al grupo de Juan Hugo de la Rosa, actual secretario de Movilidad, dos veces alcalde de Nezahualcóyotl, quien ejerce fuerte control político en la zona oriente y que le ha permitido intervenir para que su hija sea diputada local, a la cual por cierto perfilan para alcaldesa en las próximas elecciones.
La regidora Guadalupe Adriana Montoya Olvera, ¿qué méritos o aptitudes tiene para ocupar el cargo?, la respuesta es muy sencilla: Ninguna. Ni siquiera el 90 por ciento de lealtad y 10 por ciento de capacidad que pedía Andrés Manuel López Obrador, el máximo líder de Morena.
Su arribo a la regiduría se lo debe a su hermana, Macarena Montoya Olvera, actual secretaria de Salud en la administración de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez.
Méritos ante la población no tienen, lo que sí no puede negarse es que cuentan con buenos padrinos políticos que los protegen, de manera que a ellos les rinden cuentas y a los electores los desdeñan.
El verdadero enemigo del partido guinda son los propios morenistas por sus ambiciones políticas * La Primera Mandataria siempre en sus Mañaneras sale a dar la cara y tratar de enderezar la plana de sus subordinados, mas ella no tiene por qué cargas culpas ajenas, pero eso les vale a los de la 4T
ALFREDO IBÁÑEZ
La ausencia de liderazgo en el partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) es notoria y amenaza con agudizarse.
La encarnizada disputa por el poder, acompañada de constantes escándalos de corrupción, es una muestra.
Una vez que su fundador, el expresidente Andrés Manuel López Obrador, dejó de participar abiertamente en política, ese instituto -que bajo su conducción se tornó en una imparable máquina electoral- muestra en escaso tiempo severo desgaste.
De ser un poderoso partido que sepultó a los principales institutos políticos de oposición, como los partidos Revolucionario Institucional (PRI), Acción Nacional (PAN) y De la Revolución Democrática (PRD), ahora comienza a mostrar visibles fisuras.
Pese a todos los desaciertos que marcaron al expresidente Andrés Manuel López Obrador, es indiscutible su liderazgo político, mantuvo la unidad dentro de su partido guinda, logró con habilidad que marchara hacia un mismo rumbo.
La disciplina que ejerció le permitió conquistar no sólo innumerables cargos de elección popular en todo el país, sino que también obtuvo el control en los diversos sectores, cristalizó su ambición de concentrar los Poderes Judicial, Legislativo y evidentemente el Ejecutivo.
Esa autoridad que supo ejercer con pulcritud, ahora tiende a debilitarse.
Morena como partido es a todas luces poderoso, sólo que quienes lo conducen no están a la altura de su pujanza. Muchos de ellos son improvisados, son políticos de escritorio que crecieron bajo su sombra, pero no tienen un sello personal, ni mucho menos el perfil de líder que se requiere.
Luisa María Alcalde figura como la dirigente nacional de Morena, aunque “vox populi” señala que el mero bueno es Andy López Beltrán.
Alcalde ha tenido una carrera meteórica, lo mismo ha sido legisladora que secretaria de Estado, sólo que no ha dejado algún legado importante, su paso por los diversos cargos que le confirió su mentor político ha sido gris, sin trascendencia.
En campo, en la calle, su discurso no convence. Los electores afines a ese partido la siguen, al igual que a muchos morenistas, pero no porque tenga arrastre, es en gran parte gracias a los programas sociales que reciben, está clarísimo que sin ese valioso estímulo y con esa limitada elocuencia, queda muy poco.
Del secretario de Organización de Morena, Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente AMLO, se puede afirmar que tiene grandes y probadas habilidades para tejer redes políticas.
Andy también es un eficiente operador político que trabajó afanosamente en la construcción de ese partido e incluso se le perfilaba para asumir -en su momento- la candidatura a la Presidencia de la República.
Pero (como dijera Roberto Mitzuko, quien siempre le encontraba un pero en el concurso ‘Bailando por un sueño’ y hoy en día en el programa de baile de ‘Hoy’) demostró en el corto tiempo que no tiene las habilidades de su padre, que está peleado con la Austeridad Republicana de su progenitor, y para fortuna del país -y de los mexicanos- se quedó en el camino.
La serie de disputas por el poder y los escándalos en Morena son cada vez más frecuentes, el verdadero enemigo está en su interior.
La oposición no interviene, no requiere de hacer algo para que se debilite ese partido, son los propios morenistas los que hacen todo por fracturarlo y con base en los hechos bochornosos que -un día sí y el otro también- propician, y puede afirmarse que lo están logrando.
Las innumerables desvergüenzas y casos de corrupción que han estallado no tienen freno, tal parece que no hay límite. No termina de enfriarse el más reciente cuando ya está en puerta otro.
La dirigencia nacional de ese partido no ha sabido sacudirse la sombra del fundador de Morena y de manera tibia fija postura, pero no resuelve.
Son hechos por los que finalmente alguien tiene que dar la cara y esa es la Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
La Mañanera del Pueblo, la que se imparte desde Palacio Nacional, está convertida en un tribunal, donde la titular del Poder Ejecutivo se erige como juez y parte.
Contrario a su exigencia de que presenten pruebas aquellos que acusan a sus compañeros de partido, señalados de presuntos corruptos, con todo el poder que le da su investidura y sin evidencia probatoria los exime de todo mal, los purifica y -como es sabido- no son siquiera separados de sus cargos, mucho menos investigados.
En ese rubro la Fiscalía General de la República (FGR), bajo la tutela de Ernestina Godoy Ramos, le sigue el juego, no actúa, es omisa. Ante los hechos, todo indica que la FGR ya no tiene autonomía.
Sin lugar a dudas, la Primera Mandataria logra su objetivo, pero hay un costo político y ese -a mediano plazo- se verá reflejado.
Lo delicado del rumbo que toma la Presidenta es que, de seguir en su papel de protectora, peligrosamente se acerca al terreno de cómplice de esos políticos de Morena que se han apartado de la máxima de su guía político de “no mentir, no robar y no traicionar al pueblo”.
Morena tiene un gran reto, las elecciones del 2027, y como puede advertirse, las pugnas por el poder tenderán a crecer.
Cada vez más se parecen, por sus riñas internas, a su pariente, el defenestrado Partido de la Revolución Democrática (PRD), los pleitos entre tribus, aquí entre facciones van en ascenso.
Las peleas por las candidaturas, por el dinero, por los privilegios, están más vigentes que nunca.
Las acciones de morenistas demuestran que no acatan el exhorto presidencial, de vivir en la justa medianía y no practicar el nepotismo electoral.
La Mandataria siempre en sus Mañaneras sale a dar la cara y tratar de enderezar la plana de sus subordinados, mas ella no tiene por qué cargas culpas ajenas, pero eso les vale a los morenistas. ¿En qué terminará esto? Lo sabremos primeramente Dios en el 2027.