De forma inmediata la Presidenta desestima los señalamientos de EU * El PAN presenta demanda contra Vector Casa de Bolsa
ALFREDO IBÁÑEZ
¡Pruebas!, ¡pruebas!, exclamó una y otra vez la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ante la acusación que hizo el Departamento del Tesoro contra los bancos Intercam, CIBanco y la Casa de Bolsa Vector, esta última nada más y nada menos que de Alfonso Romo, amigo cercano del expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien en el sexenio anterior gozó de gran poder, pues se desempeñó como jefe de la oficina de la Presidencia de la República.
Lejos de pronunciarse de inmediato porque se abra una investigación, de tomarse las cosas con calma para obtener mejores datos, de inmediato desestimó los señalamientos del Gobierno de Estados Unidos y salió en defensa de tales instituciones que fueron señaladas de manera directa de facilitar a diversos cárteles mexicanos el lavado de dinero.

Pronto se convirtió en abogada de dichos organismos, pero por qué esa actitud protectora, la cual mucho se lo agradecerían quienes son víctimas de las injusticias y la delincuencia organizada, obviamente para cuidar a su antecesor, quien de manera indirecta es señalado de permitir ese tipo de prácticas.
Está claro que si tales bancos sirvieran a la oposición, seguramente exigiría todo el peso de la ley, sostendría que son gobiernos corruptos, que los une la corrupción, la injusticia y el autoritarismo, como señalara en diversas ocasiones al referirse especialmente al PRI y al PAN.
Pero como están ligadas al expresidente, e incluso Alfonso Romo es propietario de Vector, funcionario de primer nivel en el sexenio anterior, entonces son lo más impoluto que hay, por lo que aprovechó su conferencia Mañanera del Pueblo para sostener que los señalamientos del Departamento del Tesoro de Estados Unidos contra dos bancos y casa de bolsa mexicanos por lavado de dinero son “sólo dichos”, pues no presentó alguna prueba.
Para darle mayor credibilidad a su defensa, soltó que “si hay pruebas, se actúa, no hay impunidad, no importa quién sea, pero si no hay, no se puede actuar, como en cualquier delito”.
Como en anteriores ocasiones, echó mano del sentimiento patriótico y advirtió que a México se le respeta. “México es un gran país. Y la relación con Estados Unidos es de iguales, no de subordinación, de iguales. No somos piñata de nadie”, remató en Palacio Nacional.
Más adelante la Presidenta suavizó su tono y sin dejar de exigir pruebas, indicó que si no se tiene la información probatoria no se puede emprender alguna acción legal.
“Mencionar transferencias financieras entre empresas chinas legalmente constituidas a través de estas instituciones financieras con empresas mexicanas no es prueba de lavado de dinero, sino sencillamente de transferencias como miles de transferencias entre empresas chinas y mexicanas”, añadió.
Cabe recordar que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió un comunicado en el que informa que se sanciona a los bancos CIBanco e Intercam, y a la casa de Bolsa Vector por lavar dinero del narcotráfico y facilitar pagos en Asia para la adquisición de precursores químicos del fentanilo.

Como puede advertirse, una vez más Estados Unidos mandó un mensaje al gobierno de México, respecto a que su lucha contra las organizaciones criminales del país y el tráfico de fentanilo es una de sus prioridades y que va a llegar hasta donde sea necesario.
Pero el aviso del gobierno estadounidense no es sólo para los tres organismos aludidos, es evidente que el anuncio es para todo el sistema financiero de México y para aquellos personajes que están involucrados en actividades ilícitas.
Si el gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum ha considerado en algún momento que Donald Trump aflojará el paso en su combate contra tal opioide, seguramente se equivoca.
El asunto del fentanilo no lo va a soltar el mandatario estadounidense, se ha visto cómo gradualmente le cierra el paso al gobierno mexicano, inicialmente se lanzó contra la administración del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, al sostener que “México está gobernado en gran parte por los cárteles del narcotráfico”.
Posteriormente declaró como terroristas a los grupos criminales de México, seguido del retiro de la visa a políticos de Morena, y ahora la exhibición y sanción contra dos bancos y una casa de bolsa propiedad de Alfonso Romo, personaje cercano al expresidente López Obrador.
Por cierto, interesante sería saber la postura del político tabasqueño, quien en su persecución mediática contra los anteriores gobiernos, en especial contra Felipe Calderón, jefe de Genaro García Luna, sostuvo hasta el cansancio que el presidente se entera de todo y que los grandes negocios que hacían los políticos encumbrados se hacían al amparo del poder público, y tenían el visto bueno del presidente en turno.
Según sus planteamientos, entonces conocía del actuar de Alfonso Romo, no había nada que no supiera. La omisión y comisión de delitos también tiene sanción, y tal parece que el objetivo de Estados Unidos, es más que gobernadores y empresarios. Al tiempo.
ANTE FGR EL PAN PRESENTA DEMANDA CONTRA VECTOR
El escándalo sigue dando nota, pues ahora el Partido Acción Nacional (PAN) presentó una denuncia de hechos en la Fiscalía General de la República (FGR) por los delitos de operaciones con recursos de procedencia ilícita y encubrimiento contra Vector Casa de Bolsa y quien o quienes resulten responsables, tras la acusación del Departamento del Tesoro de Estados Unidos por lavado de dinero hacia dicha institución propiedad de Alfonso Romo, exjefe de la Oficina del expresidente Andrés Manuel López Obrador.

“Por presuntamente haber desempeñado colectivamente un papel prolongado y esencial en el lavado de millones de dólares a favor de cárteles radicados en México, en la facilitación de pagos para la adquisición de precursores químicos necesarios para producir fentanilo, así como realizar transacciones irregulares con altos funcionarios del gobierno mexicano.
“Estos hechos derivan de diversas decisiones que han sido adoptadas por autoridades de los Estados Unidos, así como de elementos informativos documentados por organizaciones y medios de comunicación”, señala el escrito presentado ante el FGR.
Luego de interponer la denuncia, el presidente del PAN, Jorge Romero Herrera, consideró que en este caso “surrealista de lo que está pasando en México” se configura dicho delito y el potencial encubrimiento de las mismas operaciones.
“Nosotros venimos a decirlo hoy con toda claridad, esto no es una ocurrencia del PAN, no se le está ocurriendo a la oposición en México, nosotros con base en esa noticia criminal, estamos generando esta denuncia con base en lo que dijeran instituciones gubernamentales de Estados Unidos. Esto no es una columna, no es un tuit que a alguien se le ocurrió, es una imputación directa del Departamento del Tesoro, del gobierno de Estados Unidos”, enfatiza.
Ante los hechos, Morena ya no siente lo duro sino lo tupido, pues un día hay escándalo y mañana otro… y todo por no comportarse con una honestidad valiente y mostrar ética, tal y como lo piden la Primera Mandataria y la presidenta morenista María Luisa Alcalde.