Como el Tren Interoceánico, van a toda velocidad * El recuento de los daños por los escándalos morenistas, en donde mandan al carajo la instrucción presidencial: “Vivir en la justa medianía”
EMMA ESPÍNDOLA
Como el Tren Interoceánico, la hipocresía y el cinismo en Movimiento Regeneración Nacional van a toda velocidad.
Y en ese convoy, también los conductores (Andy López Beltrán y Luisa María Alcalde) son los responsables.
En ese ferrocarril tripulado por el hijo del que se fue a La Chingada, en Palenque, Chiapas, los pasajeros no están heridos ni en riesgo de perder la vida.
Por el contrario, gozan de privilegios, excesos, derroches y recursos económicos que no coinciden con los ingresos económicos nominales de los cargos que desempeñan.
Recordemos que a finales del mes de julio pasado, el hijo del expresidente fue visto en el buffet del desayuno de un hotel de Tokio que costaba 400 dólares la noche.
Obviamente, la reacción no se hizo esperar en las redes sociales y en los medios de comunicación.
Impúdico el ideólogo que se siente propietario de Morena, y de quien se dice está confrontado con la doctora Claudia Sheinbaum, circuló un texto en el que escribió que había aprendido desde joven que “el poder es humildad, que la austeridad es un asunto de principios y que se debe vivir en la justa medianía”.

La respuesta más visible, innegable y ejemplo de las contradicciones de un discurso falso y simulado, lo tiene en su entorno familiar.
José Ramón, su hermano, habitando la famosa Casa Gris y de compras en tiendas de superlujo.

Familiares del expresidente han estado envueltos en presuntos actos de corrupción. Desde videos filtrados donde se observa a sus hermanos recibiendo dinero en efectivo.
“Pepín”, el que despacha como secretario de Gobierno en Tabasco, reconoció tener 13 ranchos. Sí, José Ramiro López Obrador aceptó que ocho fueron adquiridos entre 2018 y 2024, periodo en el que su hermano Andrés Manuel López Obrador ocupó la Presidencia de la República.
Conforme a su declaración patrimonial disponible en el portal de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno de Tabasco, estas propiedades están valuadas en conjunto en más de 8.6 millones de pesos, información sustentada con documentos patrimoniales.
Fue en el sexenio pasado cuando compró ocho propiedades rurales, por las que pagó alrededor de 6 millones 258 mil pesos, la mayoría en efectivo y de contado.
Quienes cómodamente ocupan asientos en los vagones de lujo que son partícipes de la expedición gubernamental, se niegan a renunciar a la inmunidad que significa transportarse en primera clase.
Ahí está el exlíder senatorial Adán Augusto López (“hermano” de AMLO), quien recibió transferencias millonarias que no declaró a la Función Pública. Los recursos entre 2023 y 2024 y suman alrededor de 80 millones de pesos.
Tras un público regaño, llamado de atención o “sugerencia” de la Primera Presidenta Claudia Sheinbaum, quien le pidió dar una explicación, el legislador salió a dar una conferencia de prensa en el Senado.
López, el suertudo, reconoció tener esa fortuna y especificó que corresponde a una herencia y a honorarios por sus servicios como notario en Tabasco.
Salta a la vista que el senador ligado al llamado Comandante H, líder del grupo delincuencial La Barredora, falseó su declaración patrimonial y fiscal.
Ante el escándalo, deja la coordinación de la bancada morenista en el Senado y la Jucopo, tomando su lugar Ignacio Mier.

Las camionetas de lujo y blindadas entregadas a los ministros de Suprema Corte de Justicia de la Nación, abren la puerta para un escrutinio de quienes presumen la riqueza y proclaman humildad.
El cinismo es una actitud de profunda desconfianza en la honestidad o integridad humana, caracterizada por el escepticismo, la ironía y una desvergüenza descarada al actuar contra normas morales.
Un hipócrita es una persona que finge sentimientos, creencias, virtudes o cualidades que en realidad no tiene. Actúa con falsedad, mostrando una imagen pública contraria a sus verdaderos pensamientos o intenciones, a menudo por conveniencia o para agradar. Se asocia con el engaño, la mentira y la falta de sinceridad.
Un político que habla de responsabilidad y honestidad, pero usa fondos públicos para fines personales, se ubica en esos terrenos.
En las filas del partido guinda sobran quienes gozan de esa máscara de mentira para lucir atractivos. Gerardo Fernández Noroña no es el único senador de la autodenominada Cuarta Transformación que goza de bienes costosos, como su casa de casi 12 millones de pesos en Tepoztlán, Morelos, o la camioneta Volvo.

Habría que tomar en cuenta la “sencillez” y la “humildad” de los legisladores morenistas de la Cámara Alta que son propietarios de casas, departamentos y terrenos que van de los 7 millones a los 50 millones de pesos, y de vehículos de lujo como Mercedes Benz, Audi, BMW o Lincoln.
Pero esa propiedad de 12 millones de pesos que declaró Fernández Noroña es tan sólo una de las propiedades millonarias de los legisladores emanados de los partidos que han conforman la alianza electoral y gobernante: Morena, Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y Partido del Trabajo (PT).
El morenista jalisciense Carlos Lomelí Bolaños reportó una casa de 49.5 millones de pesos que fue adquirida en mayo de 2014. Una propiedad de 6 mil 309 metros cuadrados y 2 mil 985 metros de construcción que, de acuerdo con el documento, paga a crédito.
El exsuperdelegado de Jalisco morenista suma el valor más alto en propiedades: 118 millones de pesos en casas, departamentos, locales comerciales, autos y hasta un palco deportivo.
El senador morenista tabasqueño Óscar Cantón Zetina asume tener una casa adquirida en 2023 valuada en 18.4 millones de pesos. Se trata de una propiedad de 201 metros cuadrados y 393 metros cuadrados de construcción. En total, reportó propiedades por 22 millones de pesos.
Para no sentirse menos, Waldo Fernández González, senador del Partido Verde, adquirió a crédito una casa de 16.2 millones de pesos.
También hace gala de su delicado ostentoso gusto por los autos de lujo, entre los que tiene un Mercedes Benz, una camioneta Cadillac Escalade, una GMC doble cabina y un automóvil eléctrico BYD.
La diputada morenista Cynthia Iliana López Castro, en 2018 adquirió un departamento de 198 metros cuadrados que costó 14.7 millones de pesos.
Yeidckol Polevnsky, exdirigente nacional de Morena y ahora militante del PT, tiene una casa de 11.4 millones de pesos adquirida en noviembre de 2022.
Pero el vehículo más caro declarado fue el de la senadora morelense del Partido Verde, Juanita Guerra Mena, quien en su declaración patrimonial admite ser dueña de una Lincoln Navigator modelo 2024 valuada en 2.5 millones de pesos, que fue adquirida a través de un crédito.
Pero faltaba algo más: los “Ministros del Pueblo,” entre ellos el presidente de la SCJN, que incluso dice podría viajar en Metro, fueron “balconeados” con los vehículos cuyo valor ronda los 3 millones de pesos por el blindaje.
Mas no puede dejarse fuera el Audi Q8, modelo 2023, de la senadora de Coahuila, Cecilia Guadalupe Guadiana Mandujano, de 1.8 millones de pesos.
Y tampoco pueden quedarse afuera los dos Chevrolet Tahoe, modelo 2021, que registraron los senadores morenistas José Manuel Cruz Castellanos, de Chiapas, y el poblano Ignacio Mier Velazco, por las que pagaron 1.5 millones de pesos cada uno.
Tampoco al diputado vocero morenista en San Lázaro, Arturo Ávila, con su mansión de casi 5 millones de dólares en Rancho Santa Fe, California, en 2024.