La 4T debe tomar en cuenta lo que pasó en las elecciones de Hungría * Las elecciones se pueden perder desde el momento en que se seleccionan los candidatos, sin hacer política
ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN
Primera perdedora.
Tío Martín tenía un abarrote que era una mina de oro. Ya viejo, tía Lupita, su esposa, de las de Toluca, molió de un hilo para que se retirara y dejara al frente a su hijo, Martincito (cuarentón). Acabó cediendo.
Se fueron a pasar un año a Oviedo (él decía ‘Uviéu’), en Asturias, su tierra. En pocos meses, regresaron.
El contador de toda la vida del tío le escribió que el negocio estaba endeudado, la clientela escaseaba, los empleados hacían lo que querían y robaban.
Cortó por lo sano el tío, pagó deudas, cerró el negocio y ahora sí, para no volver, a Asturias… sin tía Lupita. Ni modo.
LO IMPOSIBLE PASA EN LA POLÍTICA
Cualquier equipo de futbol, pierde un partido. Puede ser de los mejores del mundo y ante otro medianito, perder (Mundial de Rusia en 2018: México 1-0 Alemania, para entendernos).
Lo que no puede suceder es que un equipo pierda si sus propietarios son dueños del estadio, los árbitros, los abanderados y que su equipo no tenga portería y la del equipo contrario sea del ancho de la cancha.
Perder así es imposible. Y pasa, en la política.
Comentamos hace poco la derrota inesperada, que se antojaba imposible, del autócrata húngaro Viktor Orbán, el pasado 12 de abril.
Ese tipo a lo largo de 16 años hizo todo para conservar el poder. Tenía todo: al instituto que organiza las elecciones, al tribunal que las califica; eliminó a los órganos autónomos que supervisaban y controlaban al gobierno; dominaba al Poder Judicial y con su supermayoría, al Parlamento que acomodó Constitución y leyes a su antojo, de él; y pero-por-supuesto, implantó programas sociales que le aseguraban clientela electoral y un enorme partido político -Fidesz- nutrido con recursos del erario.
El Orbán no dejó un cabo suelto: creó una nueva clase empresarial cómplice y compró la mayoría de los medios de comunicación (comprados, literalmente, y los que no, fueron sobornados o amenazados). Era invencible… y lo vencieron.
Lo vencieron por tres razones. Primera: el candidato ganador, Péter Magyar, salió del partido de Orbán, conocía por dentro al gobierno, en el que fue ministro, sabía sus secretos y los papaloteó.
Segunda: los partidos opositores se dejaron de cuentos y lo apoyaron todos, menos uno, de un tal László Toroczkai -a ver, pronúncielo-, que también jugó y consiguió un chisguete de votos, pero igual, Magyar ganó con 15% de ventaja sobre el Orbán.
La tercera razón es muy interesante: según los analistas de política europea (uno qué va a saber), hubo gente que votó por Magyar, claro, pero fue más la gente que votó contra Orbán; estaban hartos y salieron a votar: el 79% del padrón fue a las urnas. Así, sí.
Se lo comenté hace poco, Morena, los cuatroteros, han conseguido en menos de ocho años lo que Orbán logró en 16.
El martes pasado culminaron su control del INE (que sí se tocó, viera usted) y tienen ocho consejeros de los once del Consejo General; lo demás, ya lo tenían, Tribunal Electoral, Congreso, Poder Judicial y lo demás, no repitamos.
El paquete es para doña Sheinbaum. No puede perder, no debe perder, tiene todo… y puede perder.
La doñita sabe de política lo que este juntapalabras de física cuántica (exactamente nada). Ella ha sido empleada, parece que buena empleada. Ella ha sido dócil (por convicción). Y cuando ha hecho falta, ha sido cínica. Pero nada de eso asegura una correcta operación política.
La señora del bastón de juguete parece confundir la operación electoral con la política. Y es muy distinto.
Las elecciones se pueden perder desde el momento en que se seleccionan los candidatos, sin hacer política, rompiendo pactos, alianzas y también complicidades.
En el partido del Pejestorio (que no de ella) se hacen ajustes, se remueven mandos, empezando por la ab-so-lu-ta-men-te inútil Luisa María Alcalde, quien fue sustituida por Ariadna Montiel y dejó la Secretaría del Bienestar; otra morenista que tenía posibilidades era Citlalli Hernández, exsecretaria de las Mujeres, ambas, medianías si no es que nulidades políticas, sin tocar hasta nuevo aviso, del segundo puesto en importancia política de Morena, al otro ab-so-lu-ta-men-te inútil Andy, el junior del Pejeremías (por lo de las lamentaciones).
Que se ande con cuidado doña Sheinbaum en las elecciones intermedias, los 24 gobernadores de su partido (incluida la jefa de Gobierno de la CDMX) no se van a dejar mangonear tan fácil, no tanto por la soberbia propia de quien tiene mando, sino porque ellos, cada uno, tienen el pulso de la situación en sus entidades.
No será la primera vez que los gobernadores induzcan la derrota de su partido y de sus candidatos. Caso de estudio: la dolorosa derrota de Madrazo, cortesía de los gobernadores priístas.
Y para el 2030, que se cuide la ‘ñora del segundo piso, de entre sus filas va a salir uno que le quiere sacar canas verdes, por sus iniciales (seamos discretos), Marcelo Ebrard.
El otro frente que tiene abierto la dama de Palacio es con los EU, que en lo del crimen organizado no se conforman con delincuentes de monte, quieren cabezas (¡éntrele doñita!) y por la corrupción actual, estructural, del gobierno, de este gobierno.
El embajador en México de los EU, Ronald Johnson, en un evento en Sinaloa, afirmó que para que haya inversión, “el sector privado necesita certeza (jueces que no sean del Bienestar), seguridad y un entorno libre de corrupción”.
Y para no dejar a nadie con la duda, remató: “Sin estas condiciones las inversiones no avanzan”.
No es imposible que la poderosa maquinaria de mangoneo electoral que han armado los cuatroteros les alcance para ganar o perder poco en las elecciones intermedias de 2027, pero sin inversiones extranjeras reales, sin dinero fresco, la economía va a seguir declinando y para las elecciones del 2030, los actuales fanáticos de la 4T pueden dar el cambiazo, lo dieron en el 2000 y sacaron al PRI; lo dieron en el 2012 y sacaron al PAN; volvieron a darlo en el 2018 y sacaron al PRI.
¡Ay!, doña Sheinbaum, no sabe cómo duele un lanzamiento y peor, por ser la primera mujer Presidenta y la primera perdedora.
En menos de 8 años los transformadores han cometido severos daños al país * EU hizo pública su exigencia a la Primera Presidenta de dar marcha atrás a la reforma del Poder Judicial; antes, en septiembre del año pasado, señalaron su desacuerdo también con la desaparición de los órganos autónomos, exigiendo sin anestesia un marco jurídico que garantice certeza
ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN
Las puertas del infierno.
El esposo de tía Micha (Artemisa, la pobre) era tío Joaquín, un general que las señoras de Toluca decían que había sido muy guapo.
Tía Micha lo conoció en la Revolución cuando una banda de forajidos zapatistas entró a la fuerza a la hacienda de su papá (“rancho”, corregía el abuelo Armando), y después de darle una paliza y amarrarlo, ya se aprestaban a abusar de las señoritas (“y también de mi mamá”, corregía la tía), pero se oyó una vozarrona que detuvo el asunto: -¡Quietos!… ¿quién se quiere morir primero? -y la tía, sus hermanas, sus papás y las criadas (que no es grosería), vieron a tío Joaquín, revólver en mano, sacar a golpes a los de su tropa… y la tía pensó: “yo con este me caso”. Lo demás imagínelo… nueve hijos.
EL CISNE NEGRO
Cuando en los países todo está mal, cuando nada abona a la esperanza, están en la peor posición, sujetos a que aparezca “el hombre” (ahora se debe decir “la persona”, por esa corrección política de palurdos e impostores). Sí, lo peor es esperar el milagro, el cisne negro.
Cisne negro se dice para describir la aparición inesperada de algo imprevisible a la vista de las circunstancias y su análisis, concepto de la autoría del filósofo libanés, Nassim Taleb, no anda uno robando.
Y pasa. Será raro, pero pasa. El cisne negro que más admira este menda es Mustafa Kamel Atatürk, quien después del desmembramiento del Imperio otomano en la Primera Guerra Mundial, hizo un ejército con bandas desorganizadas de deslealtad probada y -contra toda esperanza- consiguió la independencia de Turquía, derrotando al poderosísimo Reino Unido junto con Italia, Francia, Grecia y Armenia.
Eliminó el sultanato y como su primer presidente, fundó el moderno Estado turco (1923), democrático, eliminando para siempre la sujeción de la mujer al varón y reconociendo sus plenos derechos.
Su apellido se lo puso la Asamblea Nacional de Turquía, el 24 de noviembre de 1934, Atatürk significa Padre.
Otro cisne negro, casi desconocido y de no creerse, es Seretse Khama, de Botsuana, África.
Después de liderar la independencia de su país, el Reino Unido, en 1965, se presentó a elecciones, arrasó. Fue su primer Presidente y ganando elecciones, gobernó hasta su muerte en 1980.
Al llegar al poder, Botsuana, sin salida al mar, era el “país sin camino”, sin salida al mar, con 12 kilómetros de carreteras en un territorio del tamaño de Francia, el 70% de su territorio es el desierto del Kalahari (la “tierra de sed”, le llaman); con cero infraestructura, sin un hospital, sin escuelas, con un ingreso per cápita de 70 dólares al año… sin esperanza.
Khama erradicó la corrupción e impuso la administración correcta de las minas de diamantes. Implantó la democracia y las elecciones regulares y libres. Impuso -contra la oposición de los jefes tribales- el Estado de Derecho, la ley igual a todos y el mayor gasto posible en educación y salud.
Hoy en Botsuana el 21% de su PIB se destina a educación (México el 3.5%, por comparar) y el 15% en salud (nosotros andamos en el 2.6%).
Gobernó 14 años, hasta su muerte. El ingreso per cápita anual creció el 1,714%, y el PIB del país, cien veces (el 10,000%).
Transformó para bien a su país que hoy es el Estado de Derecho más antiguo y la democracia más estable y menos corrupta de África.
La ONU dice que Botsuana es “uno de los verdaderos éxitos del desarrollo económico y humano”. Sí hay cisnes negros.
Hay otros, falta espacio, por ejemplo, el emperador romano Aureliano, Bismark, Mandela y algún otro (Macuspana, ¡silencio!).
Importa estar claros: eso es lo peor que le puede pasar a un país, depender de un cisne negro, de la inesperada aparición de un salvador.
Y peor todavía cuando la población de un país espera eso, el milagro, postura comodina, cobardona, bajuna.
Hoy, México, está en ruta de desastre. No lo ven así los pocos sinceros cuatroteros de buena fe, que sí hay en Morena y su gobierno, respetables por equivocados que estén, que están, pero son minúscula minoría, ese muégano se compone de una variopinta mezcolanza, amasijo de vividores, trepadores, cínicos, tránsfugas de otros partidos y pero-por-supuesto, ladrones, a gran escala, como nunca antes vimos.
No repetirá este menda los daños al país que en menos de ocho años han cometido los transformadores de la patria. Los sabemos.
Y da grima oír a algunos decir que ya Trump arreglará el país (¡vaya cisne negro!), o que seguro Ricardo Salinas Pliego se lanza y será presidente (¡dioses!), y hasta los que esperan que Guadalupe Acosta ponga orden.
México, hoy, todavía tiene arreglo. Sin esperar que el Altísimo se meta a la política mexicana, faltaba más.
Lo primero es convencernos y convencer a cuantos se pueda, de la importancia de ir a votar en el 2027, masivamente, para arrebatar a los demoledores de México el Congreso.
Luego, en 2030, repetir la dosis… ¿y por quién vamos a votar?… por el que no sea de Morena, a condición de que las organizaciones civiles mantengan una movilización continua, vigilando y exigiendo, sin tolerar que quien sea que sea Presidente, no cumpla con la restauración nacional.
Mientras tanto, el gobierno de los EU hizo pública su exigencia a doña Sheinbaum de dar marcha atrás a la reforma del Poder Judicial.
Ellos piden jueces independientes y calificados en México para proteger a sus inversionistas, para asegurar que el sistema judicial no se utilice contra ellos.
Antes, en septiembre del año pasado, los EU señalaron su desacuerdo con la reforma judicial y la desaparición de los órganos autónomos, exigiendo sin anestesia un marco jurídico que garantice certeza.
Nada bueno se le augura al gobierno de doña Sheinbaum, está a punto de enfrentarse a la inscripción de la entrada al infierno de Dante: “Abandonad toda esperanza, vosotros que entráis” (‘Lasciate ogne speranza, voi ch’intrate’).
Ya se le fue más de la cuarta parte de su periodo (18 meses y 17 días de los 72 meses de su sexenio) y sigue leal al Pejestorio, no a México.
¡Ay, señito!, está llamando a las puertas del infierno.
La Estrategia de Defensa Nacional 2026 de EU representa un punto de inflexión histórico en las relaciones México-Estados Unidos y en el orden hemisférico americano * Donald Trump erosiona principios fundamentales del derecho internacional, por lo que tenemos una “ventana de oportunidad limitada”, de enero a julio de este año, para que esto no arda
ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN
Elogio al frijol.
Tío Gaspar no era holgazán, pero en su casa, sí. No alzaba un popote.
Muele y muele estuvo tía Rita en que urgía pintar la casa y él dando largas ni llevaba un pintor ni lo hacía.
Así, un mal día, se les incendió la casa. Obviamente en aquél Autlán, no había bomberos, se quedaron con lo puesto, y tía Rita casi lo mata porque dijo: -¿Ves?… y tú, necia con que la pintáramos -no le habló semanas la tía.
OBEDECER AL QUE MANDA
Mientras la Presidenta se empeña en convencernos de que “vamos bien y vamos a ir mejor”; que para bajar el precio de la electricidad hay que consumir menos; que ya se resolvió el desabasto de medicamentos; que gracias a su estrategia, asesinar gente ya está muy mal visto; que si la carne está cara, nos “tenemos que comprometer a comer más frijoles”, porque con arroz, dijo ella, “es casi como si uno comiera carne” (casi), y nada de que la calumnia uno, busque su discurso en Sombrerete, Zacatecas, del 28 de marzo pasado, cuando también anunció: “Vamos a hacer una campaña en todo el país para difundir las bondades de comer frijol”… ¡así se forjó el acero!
Mientras eso, el renegrido Tío Sam, necio en dormir con un ojo abierto, como prueba el documento ‘Estrategia de Defensa Nacional 2026’ (NDS por sus siglas en inglés), que el pasado 23 de enero publicó el Departamento de Guerra de los EU (el de Guerra, no se distraiga). Lo emiten por ley, es obligatorio.
En nuestra prensa casi nadie le presta atención (‘mea culpa’) y bien que merece ser leído (no es mucho, 34 páginas), porque tiene serias implicaciones respecto de México y de nuestro gobierno.
Se topó su textoservidor con un análisis muy sesudo de Asimetrics Abogados, que resulta ser un despacho mexicano de abogados especializado, entre otras cosas, en inteligencia y contrainteligencia; análisis de riesgos e inteligencia política, cuyos clientes son gobiernos, partidos políticos, empresas, bancos, de aquí y del mundo. Si le busca verá que son gente seria.
Lejos de este menda el pecado de robar texto ajeno, pecado aburrido, si los hay.
En el análisis de Asimetrics Abogados, de la NDS 2026, de los EU respecto de México, en el apartado de ‘Evaluación de riesgo’, señala que su nivel de amenaza (a México) es ALTO-CRÍTICO (lo ponen así, en mayúsculas), porque:
“La NDS 2026 representa la mayor amenaza a la soberanía mexicana desde la era de la Guerra Fría. La convergencia de presión militar, económica y política estadounidense crea un ambiente de coerción multidimensional sin precedentes en las relaciones bilaterales modernas”. Cita textual.
El análisis aclara que no son enchiladas que vengan a hacer travesuras a territorio mexicano ni que se vayan a poner a aventarnos bombas, porque ya entendieron allá que matar o enchiquerar jefes de bandas criminales no resuelve nada, se fragmentan los cárteles y se incrementa la violencia.
Lo del Mayo parece que los impresionó mucho, Culiacán es un infierno. Pero, así y todo, no descarta una “incursión militar limitada en territorio mexicano”. ¡Válganos Dios!
Este juntapalabras suele equivocarse al hacer predicciones, pero igual piensa que los EU no van a hacernos una ‘venezolanada’ ni van a bombardear cárteles como si esto fuera Irán. La sola idea de provocar una migración masiva a su propio país, los disuade… esperemos.
Lo que sí está muy de pensarse es lo que menciona Asimetrics Abogados, como “escenario prospectivo” principal para el periodo 2026-2030, para el gobierno de doña Sheinbaum, un “Reacomodo Forzado”, con una probabilidad del 55%, que consiste en que (cita textual):
“México acepta términos desfavorables en revisión del T-MEC bajo presión económica y amenaza militar. Se incrementa cooperación en seguridad (incluyendo presencia de “asesores” militares estadounidenses en zonas de conflicto con cárteles), se ajustan reglas de origen según demandas de EU y se limita inversión china. A cambio, Estados Unidos modera aranceles y reconoce formalmente soberanía mexicana (aunque debilitada de facto)”.
La soberbia es vicio universal y por eso, este menda no se aguanta las ganas de decir que -sin ser experto ni analista internacional- ha dicho eso mismo no pocas veces: les van a sacar el tuétano a los cuatroteros en lo del T-MEC a cambio de darles por su lado en eso de que la soberanía es el himen patrio. Lo mismo hicieron con el entonces Pejecutivo.
No les queda de otra: obedecer al que manda para que no los mande mucho allá lejos, porque los yanquis por la mala son de lo peor.
Esa firma de abogados plantea como análisis de inteligencia que el Estado Mexicano (o sea, los cuatroteros) tiene vectores de “vulnerabilidad crítica”, uno, la “infiltración criminal en instituciones: Cárteles han penetrado cuerpos policiales municipales y estatales, operan ‘servicios de inteligencia’ propios (redes de informantes entre vendedores ambulantes, taxistas, constructores), y en algunas regiones ejercen control territorial de facto”. Pues sí, triste, pero sí.
En sus conclusiones, señala que la Estrategia de Defensa Nacional 2026 de los EU representa un “punto de inflexión histórico en las relaciones México-Estados Unidos y en el orden hemisférico americano, que no es retórica gringa, sino una estrategia operacional con implicaciones legales, militares y económicas de primera magnitud”.
También identifica en sus conclusiones (ya no es cita) que México está ante una amenaza existencial a la soberanía, por primera vez desde la época revolucionaria; que la dependencia del 83% de las exportaciones mexicanas hacia el mercado estadounidense crea asimetría de poder abrumadora; México sin T-MEC revienta.
Agregan en las conclusiones que el Trump “erosiona principios fundamentales del derecho internacional (…)”; y que tenemos una “ventana de oportunidad limitada”, de enero a julio de este año para que esto no arda.
Este gobierno cuatrotero nos ha llevado a esta situación absurda de que nuestro principal socio comercial sea nuestra principal amenaza. Y mientras, la señora haciendo el elogio al frijol.
Surtida el 97% de la lista de medicamentos… ¡mocha! * Nadie tiene responsabilidad por el descarrilamiento del Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec (catorce muertos, cien heridos) * La Primera Presidenta dice “vamos bien… y vamos a ir mejor”
ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN
Tuétano.
Ya le conté de tío Nestor, de los de Autlán, el que no hablaba, el que saludaba al llegar y al irse decía “con permiso”, y ya.
Si alguien que no lo conocía, intentaba hacerle plática, lo veía serio, no movía un músculo de la cara y lo creían sordomudo.
Se hizo rico, pero nadie sabía qué hacía. Este menda le caía en gracia, pero tampoco le hablaba, le daba palmaditas en la cabeza y buen ‘domingo’.
Ya muy viejo él, su textoservidor ya adulto, le dijo que le contara a qué se dedicaba. Y como le caía en gracia, sí respondió: -No me gusta mentir -y ya.
¿EN QUÉ VAMOS BIEN?
A fines de marzo hubo una gran noticia y se debe comentar: el sector salud ya surte el 97% de los medicamentos. ¡Albricias!
Nada más que este juntapalabras, igual que esa burra que a palos la hicieron arisca, buscó la explicación de este prodigio. Nunca lo hiciera. Otra decepción.
Sí se surte ese 97%, pero de una lista mocha de medicamentos del sector salud.
Mire: La lista completa eran 2,753 ‘claves’ (medicinas), la redujeron a 1,929… y es de esta cantidad que se surte el 97% (si es cierto… por qué dudar).
Dicho de otra manera, es el 68% lo que están surtiendo (si es cierto, por qué la desconfianza).
Las medicinas que sacaron de la lista, dicen que sobraban… o sea, el sector salud, decenios anduvo comprando medicinas que ni necesitaba.
Y como este gobierno cuando pierde arrebata, informó que el 3% que falta surtir, es por responsabilidad de proveedores o fallas de distribución en los estados; ellos, no, ellos no son responsables de lo poquitito que falta.
Es una variante de la estrategia de engaño con la disminución de homicidios dolosos: Los reclasifican a culposos (accidentales), a “otras causas de muerte” y a desaparecidos. Así, reclasificaron medicinas como innecesarias.
De verdad, qué rabia, no que mientan, a eso estamos acostumbrados, sino que crean que somos sus tarugos.
Cuando mentir pasa de caso aislado -por legítima protección del real interés general- a estrategia habitual de gobierno para encubrir pifias de gestión o falta de resultados.
Cuando estamos ante gobernantes que evaden sus responsabilidades, no asumen el costo político de su mal desempeño, con una única finalidad: Mantenerse en el poder. Y ese el objetivo principal de este gobiernito cuatrotero: Conservar el poder.
Los transformadores de la patria mienten en todo. No es exageración. Ayer, por ejemplo, la Fiscalía General de la República informó que -para ellos- nadie tiene responsabilidad por el descarrilamiento del Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec, del pasado 28 de diciembre (catorce muertos, cien heridos). Nadie del Ferrocarril, nadie de la Secretaría de Marina. Ya después, a lo mejor fue el viento… o todavía mejor: se olvida.
Y la prueba definitiva de que nos mienten en todo es la afirmación de la Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo: “Vamos bien y vamos a ir mejor”.
¿Vamos bien?… ¿En qué vamos bien?… somos el país más peligroso del mundo, sin contar los que están en guerra, dice la ACLED (Armed Conflict Location & Event Data Project), que en tiempo real monitorea la violencia en todo el mundo; y somos una de las naciones con más violencia política, sólo el año pasado hubo 1,070 crímenes de estos; la ACLED concluye que “el gobierno mexicano tiene el poder, pero no el control de todo el territorio”. Y siendo el país más peligroso del mundo, que la doñita de Palacio siga con sus gráficas y las porras de sus empleados.
¿En qué vamos bien?… en servicios públicos de salud, comparando con los 38 países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), a la que pertenecemos, nuestro gobierno gasta en salud la cuarta parte que el promedio, tenemos la esperanza promedio de vida, más baja de todos y estamos un 167% arriba en mortalidad prevenible y tratable, de los demás países de la OCDE. Lo demás es música de viento.
¿Vamos bien en educación?… estamos en el lugar 51 de 81 países evaluados con la prueba PISA; siempre entre los últimos lugares de la OCDE; dos de cada tres estudiantes mexicanos no alcanzan el nivel básico de aprendizaje y muy bajo gasto en educación: último lugar en inversión por alumno.
La UNESCO nos clasifica en educación “sin progreso” y señala la disminución en habilidades de lectura en primaria.
Y siguen engordando a la CNTE, que esa arrima votos.
¿Cómo vamos en infraestructura?… estamos en el lugar 61 de 69 economías evaluadas en el Ranking Mundial de Competitividad 2025; la inversión física del gobierno federal cayó en 28.4% real al cierre de 2025; y en proyectos prioritarios, incluidos los trenecitos de la doñita, en 2025, se invirtió un 18.6% menos que en 2024.
Con las cifras oficiales la inversión pública del año pasado, primero de la señito del segundo piso fue la menor desde 2008. Pero vamos bien.
En Estado de Derecho, tampoco vamos bien, el World Justice Project en 2025 nos pone en el lugar 121 de 143 países, señalando el deterioro en independencia judicial. Pero vamos a ir mejor.
Estimado lector (en humilde singular), hay más malas, pero no se trata de ponerlo de mal humor.
Tampoco es cosa de etiquetar a México como ‘Estado fallido’, que eso no está definido y lo usan en la prensa nomás porque suena pegador, vende bien.
Lo que hay es el Índice Estados Frágiles, de la muy seria Fund for Peace que evalúa 179 países con puntos de lo que está mal (entre más baja la calificación mejor está el país).
Mire: el peor, el más frágil es Somalia con 111.3 puntos de calificación y el mejor, el menos frágil del mundo es Noruega, con 12.7 puntos.
La calificación de México son 69 puntos, casi empatado con Bolivia (69.4 puntos), pero peor que El Salvador (68.7 puntos); Ecuador (68 puntos); y República Dominicana (60.2 puntos).
Los cuatroteros, doña Claudia a la cabeza, se abanican con todo: controlan la propaganda (la “narrativa”, le dicen). Ya se van a enterar: lo que sabe este López, seguramente lo sabe el Tío Sam, no es mucho suponer. Y después de apretarlos en la revisión del T-MEC, van por ellos y les van a sacar el tuétano.