A ver qué anunciantes siguen ahí en la televisora, advierte la Primera Mandataria * En mensaje difundido en sus canales de TV, el tercer hombre más rico de México pone el “dedo en la llaga” del oficialismo al poner de relieve diversos escándalos de corrupción de la Cuarta Transformación
MARCO ANTONIO FLORES***
Dicen que cuando se pelean las comadres salen a relucir sus verdades.
En la campaña presidencial de 2018, existía una pública y sólida alianza entre Andrés Manuel López Obrador y Ricardo Salinas Pliego, quien con gran difusión en sus canales de televisión TV Azteca y ADN 40, catapultó al entonces candidato para alcanzar la Presidencia de la República.
En esa “gran amistad” todo era “miel sobre hojuelas”, al grado que le dieron un lugar en el gabinete con Esteban Moctezuma Barragán -expresidente de Fundación Azteca- como titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP).
Lejos de exigirle al multimillonario pagar sus impuestos, se hablaba que le serían condonados gran parte. Sin embargo, el encanto se rompió en 2021, cuando Salinas Pliego criticó algunas reformas de AMLO, como su Ley Eléctrica y la intención de vulnerar al Poder Judicial.
A partir de 2024, la Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo tomó la estafeta de la Transformación, pero también del conflicto, que en los últimos meses ha escalado de forma vertiginosa.
El pleito está al rojo vivo. Ahora no hay día que no se lancen críticas y amenazas mutuas, tanto la Mandataria como el magnate.
La titular del Poder Ejecutivo ha elevado el tono a un nivel que no alcanzó con el mismo López Obrador.
Sheinbaum Pardo, en una reciente Mañanera del Pueblo, expresó que en TV Azteca están queriendo seguir una línea contra la Presidenta, de manera muy ofensiva, y contra el Gobierno de México (…), una línea de mucho odio, exacerbando el odio (…), este esquema de información le va a ir generando a él también cada vez más pérdidas, la verdad, porque a ver qué anunciantes siguen ahí en la televisora”.

En respuesta, Salinas Pliego publicó -en su cuenta de X- fuertes comentarios: “En Palacio Nacional no gobiernan, conspiran. El día de hoy, el único proyecto evidente en el que trabajan, no es México… es quitarse de encima al único adversario que los pone en evidencia y les quita el sueño, el único que no les tiene miedo y que ellos saben que puede sacarlos a patadas del poder.

“Por eso la presidente (que nunca sabe nada, pero curiosamente siempre está enterada de mis asuntos privados) ahora amenaza abiertamente a los anunciantes de mi televisora. No es gobierno: es extorsión y censura ejecutado con presupuesto público. Y lo más grave: en su obsesión por quebrar a TV Azteca para que no los sigamos exhibiendo, están amenazando el sustento de más de 190,000 familias mexicanas que dependen de mis empresas. ¿Sabrá? Probablemente no. Ya ven que vive en un mundo donde todo lo que no le conviene, pasa ‘sin que se entere’.
“Qué curioso… Y claro que vamos a seguir hablando, señalando y exhibiendo lo que está mal en el país. México pasó -en menos de 7 años- de tener instituciones y ser una república a convertirse en un Estado fallido administrado por una DICTADURA DE PARTIDO ÚNICO, disfrazada de ‘transformación’”.
Ricardo Salinas ha sido señalado como uno de los principales impulsores y benefactores del movimiento de la Generación Z que se manifestó en varias ciudades del país el pasado 15 de noviembre.
En mensaje difundido en sus canales de TV, el tercer hombre más rico de México puso el “dedo en la llaga” del oficialismo al poner de relieve diversos escándalos de corrupción de la Cuarta Transformación, a los que se refirió como “pruebas del cinismo y la podredumbre de los que se dicen diferentes”.
Citó el desfalco de Segalmex, el fraude multimillonario del huachicol fiscal, los sobrecostos de la refinería Olmeca de Dos Bocas, el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), que terminó costando más que un aeropuerto de primer mundo.
También recordó los sobres de dinero recibidos por Pío López Obrador, la opacidad en los contratos del Tren Maya, la “manipulación de cifras de seguridad”, el desastre del Insabi y el escándalo del senador Adán Augusto López Hernández y sus vínculos con la delincuencia organizada en Tabasco y con AMLO.

Sobre esto último, se produjo y difundió un amplio documental que al parecer causó gran disgusto en la cúpula morenista.
La Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, ante preguntas de reporteros sobre la posibilidad de silenciar o suspender concesión a la televisora, señaló: “Evaluar esto le corresponde a la Comisión (Reguladora de Telecomunicaciones). Ellos buscan que nosotros caigamos en una acción que les permita decir ‘¡Ven, qué autoritarios son!
“Por eso dije: No vamos a caer en provocaciones de ningún tipo, nosotros vamos a actuar en el marco de la ley”.
Sheinbaum Pardo también se refirió a diversos frentes que tiene abiertos Salinas, pues ya no sólo se trata de las resoluciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que lo obligan a pagar sus impuestos, sino que también ahora se exige que entregue información de sus empresas a la Bolsa Mexicana de Valores, porque ha incumplido esta obligación legal casi dos años.
Agrega la titular del Poder Ejecutivo: “También aquí informamos de una reversión que tuvo el Tribunal de Justicia de la Ciudad de México”, relacionado con un juicio que enfrenta el empresario con compañías estadunidenses que interpusieron una demanda en Nueva York, proceso que estaba detenido por una disposición de dicha instancia judicial capitalina.
La Presidenta señala que está en espera de que a la SHCP-SAT le notifique la SCJN las resoluciones adoptadas en los juicios que perdió Salinas Pliego.
Además, la Mandataria Claudia Sheinbaum lanzó una advertencia al empresario al referirse a la línea editorial de TV Azteca y ADN 40.
Sheinbaum afirma que el “esquema de información” que promueven esos medios, a los que calificó de “ultraderechistas” y basados en “mentiras” y “odio exacerbado”, terminará afectando las finanzas del empresario… “este esquema de información le va a ir generando a él cada vez más pérdidas, porque, pues, a ver qué anunciantes siguen ahí en la televisora y es sencillamente el mercado, es la libertad del mercado”.
El mensaje de la Presidenta fue intimidatorio para los anunciantes de la televisora del Ajusco.
PRESIDENCIABLE PARA EL PAN
En entrevista para el diario español El País, Jorge Romero, dirigente nacional del PAN, al ser cuestionado sobre la posibilidad de que Ricardo Salinas Pliego pueda ser candidato de ese partido a la Presidencia de la República en 2030, afirma: “Podría ser el candidato del Partido Acción Nacional… es una posibilidad si es que el empresario estuviera interesado y la ciudadanía también mostrara un apoyo hacia él.

“A Ricardo Salinas Pliego lo veo con perfecta claridad. Si él se anima, avanza y vemos que va creciendo en el ánimo, por supuesto que no lo descartamos”, añade el líder nacional panista.
Las declaraciones del dirigente Jorge Romero se dan en un contexto donde el propio Salinas Pliego ha dejado entrever sus intenciones de convertirse en Presidente de México.
Entre los últimos mensajes del magnate como opositor a la Cuarta Transformación manifestó: “¡Es momento de unirnos por un México próspero!.. merecemos vivir en un país en paz y sin corrupción; un país donde el gobierno no esté aliado con los delincuentes y donde, al menos, se nos garantice vivir tranquilos”.
La publicación del empresario fue en su cuenta de X, el pasado 15 de septiembre.
A mediados de octubre, en un evento que organizó con motivo de su cumpleaños número 70, Ricardo Salinas dijo: “Después de 40 años de hacer negocios y cosas, creo que es momento de retomar el tema de la cosa pública”.
Ante familiares y amigos también expresó: “¿De qué sirve tener negocios y ser exitosos cuando el entorno se te ‘despedorra’ de las manos?”.
Anunció el magnate que en los próximos 20 años que le quedan buscará entrar en una “nueva etapa”, que definió como “otro reto”.
Aunque no aclaró si se trata de una candidatura formal, el tono del mensaje dejó entrever una intención política clara.
El empresario cerró con una frase que incendió las redes: “¿Y por qué no? Sacar a los zurdos de mierda y mandarlos a chingar a su madre”.

Posteriormente las y los asistentes le aplaudieron y le gritaron: “¡Presidente! ¡Presidente”.
Es muy prematuro hablar de alguna candidatura presidencial que pueda derrotar a la poderosa maquinaria electoral con la que cuenta Morena.
Para ganar una elección son diversos los factores que se pueden conjuntar y que inciden en la percepción y decisión del electorado a la hora de votar, destacan: la situación económica, la inseguridad, la salud, corrupción, la justicia e impunidad.
Factor muy importante y de gran peso es la personalidad, discurso y carisma del candidato, que penetre en todos los niveles económicos y culturales.
En México, el 50% de la población tiene algún nivel de pobreza y bajo nivel educativo. Esta variable la tiene perfectamente calculada el oficialismo, con los programas sociales, el discurso populista de división, manipulación y de esperanza permanente de que los pobres pronto tendrán mejores niveles de vida, así como la compra del voto, sea con o sin intervención del crimen organizado. No importa que el crecimiento económico esté en su nivel más bajo en 40 años.
Una candidatura como la de Ricardo Salinas Pliego tendría gran éxito en las clases medias y altas, no así en las populares.
Un Fox con botas, pantalón de mezclilla, cinturón con hebilla y botas, tuvo gran penetración en los sectores populares y rurales.
La candidatura de AMLO fue exitosa por la penetración en esos sectores, mediante sus recorridos por todo el país durante 20 años.
Con su discurso populista y de esperanza de acabar con la corrrupción y la pobreza, logró trascender un sexenio más con Claudia Sheinbaum Pardo.

Es muy temprano para hablar de candidatos presidenciales que puedan enfrentar a Morena. Sin embargo, se puede hacer tarde para posicionarlo y penetrar en las clases populares.
Lo más importante es saber si seguiremos teniendo elecciones libres, transparentes y con árbitro imparcial.
O si la reforma electoral servirá para que sea el gobierno el que opere, cuente votos y califique las elecciones como ocurría en los años 70s, al estilo viejo priísta, de lo que tanto critican.
***Académico y consultor.