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LA FERIA

Los escándalos del momento, la oportunidad de oro para tomar las riendas

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A deshacerse de tanto lastre y de los traidores * Si no lo hace la Primera Presidenta, pone en riesgo su gobierno… y al país también, pues el Tío Sam no es de fiar

 

ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN

 

Mucho miedo.

En aquél Autlán de principios del siglo pasado, contaba la abuela Elena, que un tío suyo dijo a su hijo mayor que se entregara o él lo entregaba, por una fea fechoría que había cometido y andaba averiguando el Tomasón, alcalde de huarache que a tiros impartía justicia pronta y expedita.

Y el hijo le contestó que no sabía que su padre era traidor, pero él lo atajó: -El traidor eres tú, lo que hiciste traicionó a toda la familia -huyó.

El Tomasón regresó con el cadáver atravesado en una cabalgadura. El tío lo enterró en el monte, sin decir dónde. No se volvió a hablar de él. Historias de rancho.

 

LEALTAD MÁXIMA

Hay cosas que todos sabemos qué son, aunque no nos hayamos detenido a reflexionar en ellas. Un caso es la lealtad. Todos entendemos qué es y todos rechazamos su contrario, la deslealtad.

Los pensadores de la antigüedad nada dijeron de la lealtad, tal vez porque de tan obvia, les pareció innecesario su estudio y enseñanza; y sí, es muy evidente: sin lealtad no hay matrimonio, no hay filiación, no hay sociedad, no hay nada, ni ejércitos ni empresas, nada… ni futbol.

Ahora hay por ahí unos que no parecen pensar mucho o que piensan torcido, que se atreven a decir que la lealtad no es una virtud ni un valor sino un patrón de conducta… bueno, que aprovechen.

Es de no creerse a qué extremos se llega intentando erradicar la religión en general y el cristianismo en particular, porque al menos en Occidente, se profese o no alguna fe, todo está empapado en cultura cristiana, herencia indeleble de Roma al mundo… en fin, cada quien.

La cabeza más clara de nuestra especie, opina este menda, el inmenso Tomás de Aquino, no trata explícitamente sobre la lealtad, pero sí sobre la fidelidad, su hermana gemela, y dice (a brocha gorda) que es honrar la palabra dada y los compromisos honestos contraídos, contribuyendo a la convivencia y al bien común, al ser firme cumplimiento de lo justo. Y le cerró la puerta a los que, siendo cómplices, se creen leales. ¡Listo!

Sí, la lealtad no es esa ‘omertà’ de delincuentes de la mafia en todas sus presentaciones -Cosa Nostra, ‘Ndrangheta, Camorra, Sacra Corona Unita, Società Foggiana, la más brutal-, sino la original ‘omertá’ de los sicilianos del siglo XVI, ese no cooperar, colaborar ni informar nada nunca a la autoridad, resistiendo al gobierno español invasor.

Y por cierto, para su acervo del saber inútil, parece que ‘omertà’ es palabra derivada del siciliano ‘omu’ -hombre-, derivada por imitación de la ya en desuso palabra española “hombredad”, hombría…  feministas, absténganse.

En todo, pero muy destacadamente en la cosa pública, en política, la lealtad es un valor básico, no esencial porque no hace la lealtad lo que es la política, pero sí fundamental. Si la traición es siempre despreciable, en política es infame.

Pero hay que andarse con cuidado, porque hay casos en que se da una legítima lealtad a corrientes de pensamiento político que por más equivocadas, inicuas o malvadas que nos puedan parecer, suscitan la fidelidad de algunos y a veces de muchos, que las abrazan creyéndolas correctas.

Un ejemplo para ahorrar explicaderas: el nazismo, ideología fascista enemiga frontal del marxismo, del comunismo (no son lo mismo), de la democracia, antijudía (no diga antisemita, por favor, los árabes también son semitas), partidaria del racismo y la eugenesia, fue en su momento un credo aceptado por no pocos países y pueblos enteros (aunque ahora lo nieguen).

Bueno, pues leales y fieles nazis, se opusieron al atropello a los judíos, al exterminio, al holocausto, eran nazis, no criminales y por eso es que tuvieron que construir cámaras de gas: los soldados se rehusaban a hacer de matarifes. Lealtad a la causa equivocada, a la luz de lo que ahora ya sabemos, no en su momento. Y lo mismo con el estalinismo, ese comunismo asesino y vil que contaba con la veneración de millones, hasta que se supo la verdad, pero mientras, fueron leales, válidamente leales.

Todo esto a cuento de la lealtad todo terreno de la Presidenta Sheinbaum a su antecesor, a la parentela del tipo, sus cercanos operadores políticos o ni eso, sino simples bandidos que estuvieron (y están), al servicio del cuatrotero mayor.

Es muy respetable la manera de pensar de la señora, el izquierdismo lo trae en su ADN, y también se debe aceptar sin malas caras su lealtad a Morena.

Pensemos como pensemos los que no pensamos como ella piensa. Es legítima su lealtad a sus ideas y al partido al que pertenece.

Pero, a ver, si la dama de Palacio, se entera que aparte de como todos entendemos la lealtad, es palabra originada por ahí del siglo XVI, derivada del latín ‘lex’, ley, sí, la lealtad en nuestro idioma, antes significaba apego a la ley.

La lealtad termina donde empieza lo ilegal, lo ilegítimo, lo indebido. Por eso el solemnísimo juramento ante el Congreso y la nación, al asumir la presidencia de este país, es cumplir y hacer cumplir la ley, esto es: la lealtad máxima.

Por la manera en que parece que la señora Sheinbaum entiende la lealtad, es que asume indebidamente el papel de defensora oficiosa de su mentor y del tropel de corruptos, deshonestos, dislocados y torcidos del entorno más cercano, personal y político, de quien ella admira tanto. O teme.

Los escándalos del momento son la oportunidad, tal vez irrepetible, para que doña Sheinbaum tome las riendas y se deshaga de lastre y traidores: quitar del liderazgo en el Senado a Adán Augusto López; echar de Gobernación a Rosa Icela Rodríguez.

También quitar a Mario Delgado de Educación Pública; a Raquel Buenrostro de la Función Pública; a Ariadna Montiel de la Secretaría del Bienestar; al indefendible Octavio Romero Oropeza, hoy en el Infonavit después de desvalijar Pemex.

También quitar a algunos gobernadores, por lo menos a Rubén Rocha de Sinaloa… y por supuesto sacar a Andy de Morena. Sin raspar al de Macuspana.

Si no lo hace pone en riesgo su gobierno… y al país también. El tío Sam no es de fiar.

La Presidenta puede, es cosa que quiera, a menos que tenga razón el fétido Trump y tenga miedo, mucho miedo.

 

LA FERIA

Cero en conducta… y en resultados

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La peor versión de un mal gobierno * Genaro García Luna y Felipe Calderón Hinojosa, el tiro al blanco de la 4T * Las obras insignia de AMLO no se pueden auditar porque son de seguridad nacional, ¿cómo la ven?

 

ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN

 

Antifaz.

Tío Marcelo -gallego de boina, alpargatas y puro- anunció que se retiraba y dejaba al frente de su enorme abarrote a Pepe, el más impresentable primo que tenerse pueda, y en la familia materno-toluqueña se asombraron.

Y más cuando pasaron meses y Pepe seguía manejando el negocio. Cuando la cosa iba para el año, un tío mala sangre, le dijo que mejor revisara porque Pepe seguro le robaba y tío Marcelo exclamó: -¡Claro que me roba!… y el negocio nunca había dado tanto dinero… ¡bendito Pepe! -rigurosamente cierto.

 

LA BICOCA DE LAS BUENAS NOTICIAS

No se cansa de darnos buenas noticias la dama de Palacio. El pasado jueves 27 de agosto, empezando su madrugadora, delicia de chicos y grandes, dijo muy sonriente (pero mucho):

“Mañana va a estar buena la conferencia mañanera pooorque (sic, alargó la ‘o’ para remarcar la importancia del anuncio) ya se recuperaron cin… más de cinco millones de dólares de los Weinberg, del caso García Luna (abrió los ojos, feliz, radiante)… y mañana viene el titular de la UIF a explicar cómo fue que se recuperaron, entonces va a estar bueno”.

Sí, que nos explique el de la UIF, Omar Reyes Colmenares, y que no se le pase decir que el 20 de mayo de este 2026, el juez Thomas Rebull, del Undécimo Circuito Judicial del Condado de Miami, condenó a los Weinberg a pagar a México…. 578.5 millones de dólares.

El juez recibió el asunto de la jueza Lisa Walsh por ahí del 28 de abril y resolvió el asunto en 22 días.

Como sea, la Primera Presidenta (¡oh, felicidad!) nos hizo saber que ya cobraron 5 millones de dólares, que con el anticipo de 500 mil de principios de este agosto, suman 5.5 millones de los 578.5 … ya nomás les faltan cobrar 573 millones de dólares, el 99.05%… no comamos ansias.

Se entiende la alegría que le brotaba por los poros a la Presidenta Sheinbaum Pardo: lo de García Luna sirve para salpicar al expresidente Felipe Calderón Hinojosa… y eso para cualquier cuatrotero que se respete, es espasmo, clímax, eretismo (así se dice), orgasmo, pues.

¡Qué importa que Calderón haya entregado la Presidencia hace catorce años!, la cosa es tener de quién hablar mal, que no sea de ellos, claro.

No se trata de minimizar las cosas, a la paridad del jueves 27 de agosto, los Weinberg deben pagar a México un total de 9,834 millones de pesos y ya abonaron los primeros 93.5 millones. Algo es algo.

Ahora sería bueno comparar con por ejemplo, lo de Segalmex del sexenio anterior, periodo del entonces Pejecutivo, que son unos 15 mil millones de pesos… y aquí sí ni el anticipo.

O para no distraernos con minucias que suman apenas unos cuantos miles de millones de pesos de corruptelas cuatroteras, repetidas hasta el hartazgo, y dejando de lado que las obras más grandotas del sexenio de los abrazos no se pueden auditar porque son de seguridad nacional, burla si las hay, comparemos con el huachicol fiscal.

Y explicó que averiguan caso por caso  y que “(…) aislar los casos de contrabando, armar el caso y presentar la denuncia puede llevar un año o hasta más” (el asunto de los Weinberg en los EUA: 22 días).

Si ya no hubiera huachicol fiscal, que sí hay, los 9,834 millones de pesos que un juez gringo condenó a pagar a los Weinberg son el 1.64% de los 600,000 millones de huachicol fiscal. Como hacer pipí junto al Niágara.

No todo es dinero. No seamos materialistas. También se combate la corrupción metiendo orden entre funcionarios. Claro que sí. Por el momento dejemos en paz a don Calderón, revisemos tantito qué pasó en el sexenio de Enrique Peña Nieto.

A don Quique se le vino el mundo encima por la Casa Blanca que tenía a nombre de su esposa, cuyo costo estimado es de 119 millones de pesos (7 millones de dólares); si fuera hecho probado que fue producto de la corrupción, casi dan ganas de canonizarlo, digo, viendo a estos cuatroteros.

Aparte, en el sexenio de Peña Nieto que salió con peor prestigio que la Rompecatres y la Tumbahombres, fueron detenidos y juzgados 11 (once) exgobernadores, mire, numerados: del PRI, su partido: 1. Javier Duarte (Veracruz); 2. Roberto Borge (Quintana Roo); 3. Tomás Yarrington (Tamaulipas); 4. César Duarte (Chihuahua); 5. Eugenio Hernández (Tamaulipas); 6. Andrés Granier (Tabasco); 7. Jesús Reyna García (Michoacán); 8. Rodrigo Medina (Nuevo León); 9. Flavino Ríos (Veracruz); y del PAN: 10. Guillermo Padrés (Sonora); 11. Luis Armando Reynoso Femat (Aguascalientes).

Aparte, ese Peña Nieto con fama de ligero y frívolo, enchiqueró a Elba Esther Gordillo, la poderosa e intocable lideresa del magisterio y al exgobernador de Veracruz, Fidel Herrera, que él nombró cónsul de México en Barcelona, cuando lo acusaron de un fraude muy feo, lo quitó del cargo, nunca le probaron nada a Herrera, pero tampoco regresó al gobierno.

Dirá alguien de buena fe y pocas lecturas, que el Pejecutivo también metió al bote a exgobernadores y es cierto, cinco priístas (Jorge Torres, César Duarte, Mario Marín, Roberto Sandoval y Jesús Murillo Karam, a este último contra todo derecho), y uno independiente Jaime Rodríguez ‘El Bronco’. Nadie de su gobierno ni partido, ellos son im-pe-ca-bles.

Por su lado, la señito del segundo piso, siguiendo siempre las enseñanzas de su mentor, en lo que va de su sexenio ya metió a la cárcel a un exgobernador del PAN, Ernesto Ruffo, con una acusación digamos… estrafalaria, y le quitó la prisión domiciliaria al priísta César Duarte.

Mientras, la dama de Palacio, defiende a capa y espada a los morenistas que los EUA señalan de ser cómplices del narco-terrorismo, se indigna porque le retiraron la visa al junior Andy. No disimula.

Así y todo, podrían salvar la facha si fueran eficaces y no lo son: cero en conducta y cero resultados, la peor versión de un mal gobierno, eso son, la cuatroté con antifaz.

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LA FERIA

Tratar de quedar bien con dos es quedar mal con todos

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Con todo respeto, la Primera Presidenta ya debería abandonar su discurso soberanista * Reconozcamos su esfuerzo, la titular del Poder Ejecutivo hace lo que puede

 

ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN

 

Ridículo.

Tío Neto (Ernesto) le debía dinero a todo Toluca; su exsocio en una enorme vinatería que quebró (él), lo tenía denunciado por fraude.

Tía Nena (Anacleta, cómo quería que le dijéramos) lo dejó para juntarse con su mejor amigo (de él).

Su hijo mayor, Neto Chico, era un beodo; sus tres hijas no le hablaban; su sirvienta de toda la vida se cobraba el sueldo llevándose muebles; y padecía un ramillete de enfermedades que le hacían la vida un calvario.

Así, cuando el médico le dijo que le quedaban días de vida, exclamó alzando las manos y mirando al cielo: -¡Al fin una buena noticia! -visto así.

 

“VAMOS BIEN Y VAMOS A IR MEJOR”

Tal vez haya a quien le parezca cinismo, otro opinará que es irresponsabilidad y hasta el que considere natural y correcta la actitud de la Presidenta de “aquí no pasa nada” y su recurrente declaración, “vamos bien y vamos a ir mejor”. Sea lo que sea, tiene su chiste.

Tiene su chiste nomás salir sonriendo cada mañana, a su conferencia de prensa, en el Salón Tesorería de su casa, antes Palacio Nacional. No está fácil. Menos después de su reunión diaria de seguridad nacional. Tiene su chiste que no salga bañada en llanto.

También debe serle incómodo ser de izquierda, de verdadera izquierda, y atender al patán del Trump con un clavel reventón en la boca con sonrisa de comer tostadas, porque si le planta cara, el tipo ese nos cierra el gas una semana y revienta al país.

Además de disimular su izquierdismo todo el tiempo porque se le espanta la clientela (nosotros), por eso sin profesar alguna religión, su vestido con la imagen de la Guadalupana, sus eventos oficiales en el atrio de la Basílica de Guadalupe, por eso otras cosas que da pudor mencionar (su persignada).

Y no se asuste nadie, no es comunista como permite suponer que el 1 de mayo de 2025, Morena firmó en La Habana, con el gato de los Castro, el Díaz-Canel, un acuerdo con el Partido Comunista de Cuba, para establecer lazos de cooperación, aprendizaje mutuo e intercambio político… ¡dioses!, no vaya siendo que por una vez en su vida el entonces Pejecutivo haya dicho la verdad, cuando advirtió que junto a Sheinbaum él era “fresa” (13 de septiembre de 2024, menos de tres semanas antes de que la doñita se terciara la banda).

No seamos pesimistas, que quede en que es lo que ella dice que es: de izquierda progresista, promotora del “humanismo mexicano”, continuadora del movimiento de la Cuarta Transformación, que ya es más que suficiente como para ponerse en guardia.

Por cierto, decir “humanismo mexicano” es un disparate, tampoco hay “aritmética mexicana”… ya volveremos a tener, con suerte, políticos que hablen español (bien).

Dejemos de lado el cortocircuito neuronal que -supone uno-, le debe provocar el empacho ideológico en que vive y apreciemos el control del que hace gala al informar que bajan y bajan los homicidios, sabiendo que reclasifican y reclasifican fiambres; afirmando que la economía nacional va requetebién, sabiendo que está estancada con tendencia a la recesión, bajo la vigilante mirada de organismos y calificadoras internacionales, consciente -porque ya quedamos que no es tonta- de que su Plan México tiene las mismas posibilidades de atraer inversiones masivas que una ‘teibolera’ volverse monjita del Verbo Encarnado.

Lo anterior sin mencionar qué difícil debe ser proclamar triunfos en el sector salud que sólo existen en el papel; asegurar que ya no hay desabasto de medicamentos consciente de que redujeron el cuadro básico (no falta lo que no está en la lista y el enfermo, que apechugue); y aplaudir el desempeño de su secretario de Educación equivalente al de un director de orquesta sordo y ciego (y mañoso).

Todo eso sin tomar en cuenta que algo le han de poder (alguito) tantas manifestaciones y marchas de protesta, de madres buscadoras, de agricultores, de transportistas, de víctimas de la inseguridad, de maestros (y de los de la CNTE, esos son aparte), de jueces y magistrados, de la Generación Z, de feministas, más las gritadas que le ponen en sus recorridos por el país… y ella sonriendo. De veras, no sea usted insensible, tiene su chiste.

Pobre señora, intentando hacer política (suponiendo que no cree que hace política, nomás eso nos faltaba) para enfrentar la enorme responsabilidad de que el Ejecutivo en este país es el principal responsable político y ella eso nunca ha hecho, siempre fue subordinada, lo suyo fue siempre hacer lo que su mentor, el Pejestorio, le ordenaba. Y ahora, de golpe, apenas sabiendo mover las piezas, se enfrenta a profesionales del ajedrez.

Comprendamos. Reconozcamos su esfuerzo. Aceptemos que hace lo que puede.

Entendamos que enfrenta un huracán con un paraguas chiquito y solita porque su gabinete es una colección de bultos (¡Caligari!).

Si acaso, si no se ofende, se le recomendaría que ya abandone su discurso soberanista.

Todos vemos a las claras que el Trump trae del rabo al país y que ella atiende rapidito lo que ese patán le pide con una sola excepción: romper la impunidad que ella debe garantizar a su antecesor, hijos, parentela y cercanos incluidos.

Y ya en estas, si no es mucha la molestia, que también deje de hacer el ridículo con lo de Nicaragua.

Entendemos que como son comunistas, no va a aceptar jamás que el Daniel Ortega y su hórrida esposa son los terribles, infames y fétidos dictadores de ese sufrido país, pero que no nos diga la doñita que lo hace por respeto a la autodeterminación de los pueblos, porque eso es precisamente lo que no hay en Nicaragua y ya no va a haber, porque el Ortega ese ya avisó que no volverán a tener comicios.

Y quede constancia de que este menda está muy de acuerdo en haya ordenado a su representante ante la OEA, el impresentable Alejandro Encinas, abstenerse en la votación contra Nicaragua, porque la OEA sí es un organismo que baila al son que le toca el Tío Sam.

Muy de acuerdo, pero… hubiera ordenado votar en contra, como Brasil. Sin miedo.

Doñita: en política tratar de quedar bien con Dios y con el diablo, es quedar mal con todos y hacer el ridículo.

 

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LA FERIA

La iniciativa que viene: Imponer la eutanasia en todo el país

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La “Ley Trasciende” ya está en el Senado de la República * Ahora el gobierno pondrá límite al fin de la vida. Y empezará a haber “muertes dignas”, mediante cohecho a médicos no tan dignos, o viejitas con alzhéimer que no se van a enterar que urgía cobrar la herencia

 

ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN

 

Vamos bien.

Hay frases que suenan bien y son disparates, como ‘todo tiene límites’ (o sea, esa afirmación tiene límites); ‘todo exceso es malo’… ¿de veras?… ¿el exceso de salud, también?; y la que sorprendentemente no está de moda y debiera estarlo: ‘muerte digna’.

Para empezar, decir ‘muerte digna’ es no saber usar nuestro bello idioma. No hay digestión digna, defecación digna ni presión arterial digna; es del todo incorrecto atribuir a cosas de la biología (como la muerte), la adjetivación del sustantivo ‘dignidad’. La dignidad es de la persona, eso sí. Y, por cierto, tampoco hay ‘derecho’ a la vida ni ‘derecho’ a la muerte, ambas cosas son hechos biológicos. Punto. Ya va siendo hora de dejar de inventar derechos.

 

EUTANASIA SUENA FEO Y SUICIDIO PEOR

De regreso a la ‘muerte digna’: se está promoviendo muy en serio, imponer la eutanasia en todo el país.

La iniciativa ya está en la Cámara de Senadores, la llaman “Ley Trasciende”, porque eutanasia suena feo y suicidio peor.

El proyecto de ley para legalizar matar -con el consentimiento pleno e informado del que morirá- habla de la ordalía de los casos ciertos y terribles de enfermedades sin cura que llevan a la muerte segura con sufrimientos indecibles, el ‘homicidio por piedad’ (aún ilegal).

Pero también propone la eutanasia en casos de enfermedades mentales crónico degenerativas, como la demencia o el alzhéimer (¿y el consentimiento pleno?), y también legaliza matar en casos de “declive avanzado e irreversible” (¡áchis!, después de los 65, ¡a hacer gimnasia y a jugar ajedrez!, no vaya a ser).

Y todo dejando de lado dos cosas de la mayor importancia: NO hay obligación legal (ni moral) de prolongar la agonía, de mantener vivo y sufriendo al enfermo que puede renunciar al tratamiento que -lejos de curarlo- lo mantiene en su viacrucis, “que la naturaleza siga su curso”, decían las abuelas y los curas, que algo sabían.

La segunda: en México la Ley General de Salud dispone que los enfermos terminales reciban atención paliativa integral, con opioides para mitigar el sufrimiento, y con previo consentimiento del enfermo si eso le acortara la vida. Es ley vigente.

Un legislador de Morena, cuyo nombre no manchará el teclado de este López, ha dicho que están ante la oportunidad histórica de garantizar el cumplimiento de todos los derechos humanos. Hay quien piensa con lo que se usa para sentarse.

Este menda no acudirá a la religión para oponerse a semejante ley; eso es asunto de cada quien y sus personalísimas convicciones. Tampoco incurrirá en decir que “la vida es sagrada”, porque hay vidas que no lo son (habría película y tal vez monumento, del que hubiera asesinado a Hitler… vida sagrada).

Mucho menos se permitirá el desatino de expresar la más mínima opinión sobre los que estando en sus cabales, plenamente conscientes de sus actos, se suicidan… drama terrible que lo menos que merece es la cortesía del silencio (y una oración si se es creyente).

 

EL GOBIERNO NO DEBE INTERVENIR EN LA VIDA HUMANA

Este su textoservidor va por otro lado: hay cosas en las que el Estado (entendido como gobierno) no debe intervenir y no tiene derecho a hacerlo. La vida humana especialmente.

Sin darse cuenta, la gente acepta sin chistar que el gobierno le ponga límite a la vida humana en su inicio, y cree que sólo es legal abortar a las doce semanas. No es cierto. El aborto por violación es legal en cualquier momento del embarazo, sin importar los meses de gestación, y no hace falta denuncia de la violación, basta la palabra de la señora. Es resolución de la Suprema Corte.

Ahora con la ley de “muerte digna”, el gobierno pondrá límite al fin de la vida. Y empezará a haber “muertes dignas”, mediante cohecho a médicos no tan dignos, o viejitas con alzhéimer que no se van a enterar que urgía cobrar la herencia.

Pensará usted que se pasa de mal pensado el tecladista. Fíjese que no. En los Países Bajos (Holanda, pues), en 1990, la autoridad decidió averiguar qué pasaba con las eutanasias; en 1991 se presentó el Informe Remmelink: encontraron un promedio anual de mil “eutanasias involuntarias” y el 31% de los médicos intensivistas aceptó haber “acelerado” el fallecimiento sin solicitud del paciente.

Los promotores mexicanos de la “muerte digna” ignoran que están muy cerca del concepto alemán de fines el siglo XIX, de la “vida que merece vivirse” (‘Lebensurwertes Leben’), impulsado por gente que creía en el derecho a aniquilar la vida (indigna de ser vivida). Y de ahí quedaron a un paso de la eugenesia, la higiene racial.

Luego la Alemania nazi aprobó en 1935 la ‘Ley para la prevención de la descendencia genéticamente enferma’, que legalizó el aborto, la esterilización forzosa de los que padecían enfermedades hereditarias y la eutanasia, claro.

Al fin de la Segunda Guerra Mundial, en los juicios de Nuremberg, juzgaron y condenaron a muerte a algunos médicos alemanes por haber hecho semejantes barbaridades. Su defensa alegó un hecho indiscutible: exactamente lo mismo se hacía en los Estados Unidos de América y desde mucho antes. Cierto.

En los EUA desde 1907, primero en Indiana, luego en otros 30 estados, se legalizó la esterilización forzada de discapacitados intelectuales, enfermos mentales y criminales. Castraron a unas 60 mil o 70 mil personas. El asunto llegó a su Suprema Corte en 1927: lo declaró legal; nunca se ha revocado formalmente esta resolución (aunque está muy mal visto… pero es legal). Y la eutanasia es ilegal en 50 estados de ese país, pero en doce es legal el “suicidio asistido”.

 

QUE SIGA LA MATA DANDO

Los cuatroteros harán lo que les venga en gana, tienen sobrada mayoría. Pondrán cota a la vida humana en su final, ya lo hicieron en su principio. Que siga la mata dando en este país en el que el 94% de los homicidios quedan impunes. Qué tanto es tantito, qué importa un viejo más o menos, total, también se matan bebés de hasta nueve meses de embarazo porque la señora dijo que fue violada, sin testigos ni trámites que la revictimizaran. Vamos bien.

En esta demencia legislativa, política y social, ya hay penas de hasta 12 años de cárcel por matar… a un perrito. ¿Ve?, vamos bien.

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