En la mira el PRD capitalino * Un hecho aberrante: El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación reconoce la sesión de un consejo estatal espurio perredista
JORGE BUENDÍA GARCÍA
La semana que concluyó sucedió un hecho aberrante en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), cuando los magistrados Mónica Aralí Soto Fregoso, Felipe de la Mata Pizaña y Felipe Alfredo Fuentes Barrera votaron por reconocer la sesión de un consejo estatal espurio perredista.
En la trama participaron tres personajes de dudosa reputación, dos de los cuales se incrustaron en el partido Morena, para buscar protección frente a los malos pasos que han dado.
LOS PERSONAJES
En primer término, se trata del polémico diputado federal de Morena, Pedro Haces Barba, quien por azares del destino tiene como operador a su compañero morenista en San Lázaro, Víctor Hugo Lobo Román.
El otro político es nada más y nada menos que el ex perredista Jesús Zambrano, el denominado sepulturero del Partido de la Revolución Democrática en el plano nacional, y quien, por cierto, metió su solicitud ante el Instituto Nacional Electoral (INE) para conseguir el registro de un nuevo partido político. En eso anda con suma dificultad.

A los tres políticos los unió la ambición de tener un partido para usufructuarlo de manera personal, como lo hizo Lobo Román cuando detentó las finanzas del Sol Azteca en la Ciudad de México. Usó los recursos para promocionarse en anuncios espectaculares como precandidato a la jefatura de Gobierno, pero Zambrano le dijo que no y renunció al PRD para sumarse a Morena, donde con el aval de la ahora Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, obtuvo dos diputaciones, una para él y otra para su hijo del mismo nombre en el Congreso de la Ciudad de México.
Tan pronto llegó a San Lázaro, Lobo dejó el redil claudista y se sumó a la dupla Ricardo Monreal-Pedro Haces Barba.
De hecho, en los pasillos de la Cámara de Diputados, los comentarios van en el sentido de cómo se hizo de un operador como Lobo Román, de dudosa reputación. Sólo es cuestión de buscarle, pero eso estará distante de suceder, debido a que cuenta con el manto protector de Morena.
El polémico Pedro Haces se halla sumido en un espiral de críticas y señalamientos, por su ostentosa fortuna y sus excesos como usar un helicóptero para transportarse a la Cámara de Diputados.

Su máximo sueño es tener un partido. Lo intentó con Fuerza por México, pero resultó fallido ese proyecto.
LA HISTORIA
Previo al reparto de Comisiones en San Lázaro, Lobo hizo constantes antesalas en la oficina de Haces, hasta lograr la presidencia de una comisión, cosa que no sucedió con los morenistas puros y cercanos a Sheinbaum Pardo.
Se le pegó y se le pegó hasta convertirse en el operador de Pedro Haces, traicionando de manera definitiva a la
Presidenta, que lo hizo diputado federal.

Casualmente de un día para otro, Haces se interesó en el PRD de la Ciudad de México. Buscó a magistrados del Tribunal Electoral para que lo pusieran al tanto de la situación en que se encontraba el Sol Azteca, aunque ya lo sabía de primera mano por Lobo, quien al ver que no se perdió el registro de nuevo volteó al partido que lo hizo dos veces delegado en Gustavo A. Madero y tres veces diputado en el Palacio de Donceles y Allende.
Pronto Lobo buscó al adicto a la fiesta y a la bohemia, Carlos Estrada, exdelegado en Iztacalco e incondicional de Jesús Zambrano, para que se autoeligiera como presidente del Consejo Estatal del PRD, pese a haber renunciado al mismo.
Armaron un consejo a espaldas de la presidenta legitima del Sol Azteca, Nora Arias Contreras, e hicieron nombramientos que no les reconoció el Instituto Electoral y el Tribunal Electoral, ambos de la Ciudad de México.
Durante esa sesión, orquestada por su suplente Omar Trip y el diputado titular al Congreso capitalino, Gerardo González (desplazado por Lobo hijo, quien ahora ocupa una curul en Donceles), Lobo impuso a su asistente Karla López Celis como secretaria general del PRD y a Luz del Carmen Rocha Silva, otra de sus allegadas, en una secretaría.
Pero no sólo eso, Lobo Román también impuso a la exdiputada del PRD, Polimnia Romana, quien tuvo un fallido desempeño como directora general en el gobierno panista de Carlos Orvañanos, en frente de la alcaldía Cuajimalpa.
El máximo ridículo consistió en que Polimnia fue despedida por la mamá del alcalde, dicho por la misma exdirectora.
La duda que flota en el aire es qué le prometió Lobo a Haces para que éste lo apoyara en sus triquiñuelas.
EL CHUCHO MAYOR
Y aquí es donde entra Jesús Zambrano, pues en otra eventual secretaría fue designado Sergio Iván Galindo Hernández, director de Servicios Urbanos, durante el gobierno de Alfa González Magallanes, como alcaldesa de Tlalpan, gestión que es investigada por la actual titular de la demarcación, Gabriela Osorio. Pronto habrá noticias al respecto.
Otra chuchiste de cepa es Rocío Sánchez Pérez, esposa de Isaías Villa, quien por cierto ya se sumó a Morena. Pero ella se hace para donde se muevan las olas de la política.
Es clara la alianza Zambrano, Haces y Lobo. Los tres pusieron de nuevo la mira en el PRD capitalino, pese a tener una presidenta reconocida por el Instituto Electoral de la Ciudad de México, y única facultada para registrar al nuevo partido, cosa que sucedió y fue aceptado por las autoridades electorales en la materia.

SE PONEN LA CASACA GUINDA
Pues bien, el Consejo espurio (siempre) buscó por todos lados ser reconocido, pese a que las mencionadas Karla López Celis y Luz del Carmen Rocha hicieron campaña por Morena, lo que se puede constatar en sus propias redes sociales y donde se pusieron la casaca guinda.
Con todos esos antecedentes, durante la sesión del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, celebrada el pasado miércoles 26 de febrero, de manera sorpresiva los magistrados Mónica Aralí Soto Fregoso, Felipe de la Mata Pizaña y Felipe Alfredo Fuentes Barrera le dieron la razón a Lobo, pese a su arbitraria injerencia en el partido amarillo.

Por lo pronto, el jueves pasado de inmediato un grupo de ciudadanos protestó en el exterior del TEPJF.
Con pancartas en mano, gritaron corruptos y violentadores a los magistrados. Pero lo que llamó la atención es que ese mismo día salió a relucir información en el sentido de que Mata Pizaña tiene denuncias de acoso, según confirmaron fuentes del interior del propio Tribunal.