Fantasmas que recorren gran parte del territorio nacional, pero las autoridades, que evaden su responsabilidad, buscan ocultar * Entidades de la República Mexicana convertidas en campos de batalla por la disputa del territorio, el cobro de piso, trasiego y venta de drogas, la recaudación de dinero obtenido por los secuestros y una serie de delitos que se documentan solos
EMMA ESPÍNDOLA
Las ruidosas proclamas y festejos desaforados en los micrófonos, se apagan con el estruendo de las balas.
Esos anuncios victoriosos que retumban en la palabrería, quedan sepultados por las escenas de pánico y de dolor.
El panorama no puede ser más aterrador.
Hechos violentos que, ante la sociedad de todos los niveles, son espeluznantes, aunque entendibles por la ineptitud gubernamental.
Mas no es justificable el cuadro donde los sucesos consumados revelan un espectáculo de terror:
Decapitados, crímenes arteros, mensajes intimidatorios y reveladores, secuestros, corrupción de autoridades, insolvencia moral, torpeza y un cinismo absurdo.
Fantasmas que recorren gran parte del territorio nacional, pero las autoridades, que evaden su responsabilidad, buscan ocultar.
Esconder acontecimientos flagrantes, en los que imperan la violencia y las imágenes descarnadas.
Ineficientes para combatir, detener y procesar a las bandas criminales, recurren a los argumentos que únicamente contribuyen a evidenciar la torpeza que les caracteriza.
Entidades de la República Mexicana convertidas en campos de batalla por la disputa del territorio, el cobro de piso, trasiego y venta de drogas, la recaudación de dinero obtenido por los secuestros y una serie de delitos que se documentan solos.
Y para acreditar ese magro panorama, los servidores públicos acuden a querer implantar un sistema de mordaza.
Porque al final, para garantizar la impunidad, culpan a los medios informativos.
Como si las ejecuciones, los colgados, los expresidentes municipales sacrificados, los alcaldes ajusticiados, los empresarios victimados, los periodistas muertos para silenciarlos, fueran quienes matan y quitan la vida.
Zacatecas, Morelos, Guerrero, Oaxaca, Tabasco y Veracruz acaparan la atención por la violencia y las acciones de sus gobernantes.
Vea usted:
El hallazgo de 10 personas sin vida en los municipios de Pánuco, Morelos y Sain Alto. Las víctimas presentaban visibles huellas de violencia y en el sitio fue localizada una cartulina con mensajes de un grupo de la delincuencia organizada.
Un exalcalde, funcionarios municipales y empresarios se encontraban entre las víctimas halladas colgadas en un puente en Zacatecas.
De las nueve víctimas identificadas, ocho eran originarias de Zacatecas y una provenía de Durango.
Ante la masacre, el gobernador David Monreal Ávila no dio la cara, incluso permaneció oculto varios días y alejado de los medios de comunicación.

En el estado de Guerrero fue ejecutada la encargada del Parque Nacional Grutas de Cacahuamilpa, Martina Amates González, de 49 años de edad.
Fue asesinada a balazos y hallada con huellas de maltrato junto a su hija, de 26 años, y su chofer, quienes fueron hallados en el poblado Crucero de Grutas, del municipio de Pilcaya, en la zona norte del estado, a orilla de la carretera federal Taxco-Ixtapan de la Sal, Estado de México.
También perdió la vida el presidente municipal de Huamuxtitlán, Daniel Méndez Flores.
El silencio ha sido usado por la gobernadora Evelyn Salgado para dejar que los crímenes se vayan olvidando y se deje de hacer ruido.

El panorama para Margarita González, gobernadora del estado de Morelos, es más negro. Valentín Lavín Romero, presidente municipal de Temoac, fue asesinado dentro de la presidencia municipal.
Militante del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Lavín fue víctima de un ataque armado mientras se encontraba en su oficina dentro del Palacio Municipal de Temoac, en el oriente del estado de Morelos.
Dos hombres armados ingresaron al edificio y dispararon directamente contra él, posteriormente huyeron en una motocicleta con rumbo a la comunidad de Popotlán.
Como respuesta, en medio de protestas, la gobernadora Margarita González se limita a pedir no creer en redes sociales ni medios de comunicación.
El mensaje durante un evento de las “Caravanas del Pueblo”, en Atlatlahucan, la mandataria estatal simplemente dijo: “No vean las redes, no vean los medios… bueno, los de nosotros sí”.
Como argumento manifestó que existe un constante ataque mediático en contra de la administración federal de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y que en las redes sociales se exagera la difusión de contenidos sobre violencia.
Ante las declaraciones, que generaron una fuerte polémica y críticas en diversos sectores, siendo interpretadas por críticos y usuarios como un intento de desviar la atención de la crisis de inseguridad que enfrenta el estado y una limitación a la libertad de expresión.
En Veracruz se pide al Congreso local el desafuero del presidente municipal de Ixhuatlán del Sureste, Raúl González Martínez, y del alcalde de Úrsulo Galván, Bertín Bravo Montero, para avanzar en las investigaciones relacionadas con el asesinato de la periodista Roxana Guzmán, secuestrada el 2 de junio en su domicilio en Nanchital y hallada sin vida un mes después.
La Fiscalía tiene un testigo que presuntamente escuchó al alcalde comunicarse con un líder criminal de la zona para indicarle que privara de la libertad a la comunicadora, bajo el argumento de que ella tenía en su poder una fotografía en la que el funcionario aparecía portando un arma larga. Los alcaldes notificados tienen siete días hábiles para presentar su defensa por escrito o comparecer ante la Comisión Instructora.
Pero la gobernadora Rocío Nahle permanece impávida y gira instrucciones para que el tema se mantenga alejado de los medios de comunicación mientras se desvanece el asunto.

Salomón Jara, gobernador oaxaqueño que durante un vuelo en avión comercial es increpado por viajar en primera clase, recurre al cinismo frente a una cruda realidad.
En lo que va del gobierno de Jara Cruz, entre diciembre de 2022 y julio de 2026, en Oaxaca han sido asesinados cinco presidentes municipales, ocho exalcaldes; nueve líderes sindicales, así como 21 activistas, dirigentes indígenas y representantes comunitarios, según cifras oficiales. Además, al menos 310 mujeres y 2 mil 800 hombres han muerto de manera violenta.
Y a manera de respuesta gubernamental, Jara pide lista negra de medios. Lanza una amenaza directa contra la libertad de prensa en Oaxaca al anunciar la creación formal de una “lista negra” institucional para vetar el escrutinio de los medios de comunicación que resulten incómodos a su administración.

Con la finalidad de justificar su proceder, bajo la etiqueta descalificativa de “portales de odio”, el mandatario estatal es claro: “Vamos hacer una descripción de todos los portales que nos odian para que cuando ustedes me pregunten de esos portales si está dentro de eso no se los voy a contestar”.
Esa declaración, que representa una clara violación al derecho a la información de la ciudadanía, condiciona el acceso a las respuestas gubernamentales a la sumisión de la línea editorial del medio.
Por otra parte, en Tabasco fueron encontrados dos cuerpos desmembrados y abandonados en bolsas en la ranchería Río Tinto, en el municipio de Centro, y José Ramiro López Obrador, secretario de Gobierno del estado, aplica una fórmula familiar.
En entrevista con medios de comunicación, el hermano del expresidente Andrés Manuel López Obrador atribuyó este hecho de violencia a una disputa entre organizaciones criminales, en específico a La Barredora y al Cártel de Jalisco Nueva Generación.
Mas “Pepín” López Obrador, quien de manera constante ha chocado con la prensa debido a cuestionamientos sobre la violencia, acusa a los medios de buscar muertos, promover a la oposición y exagerar la crisis de seguridad en el estado.
Frente a las críticas y la información difundida por la prensa, el hacendado, ganadero y dueño de una fortuna salida de la noche a la mañana, se refiere a los homicidios y restos humanos como argumento de los medios y termina acusándolos de favorecer a grupos opositores y criticar obras oficiales.
Como se verá (en la postura de satanizar a los medios informativos), el más chimuelo masca rieles.