De nada sirven si los clubes no recuerdan cuáles son los personajes que no se tientan el corazón para mentir y dejar los proyectos a medias * Fernando Gago y Martín Anselmi son un claro ejemplo de no tener un código de ética * La cruda realidad es que tenemos una liga muy alejada de la élite y por más arraigo que ciertas figuras tengan con sus clubes, siempre habrá oportunidades más atractivas fuera de nuestro país
DIEGO CASTILLO
Fernando Gago está en negociaciones finales para convertirse en el nuevo timonel del Necaxa.
El exentrenador de Boca Juniors es un viejo conocido del futbol mexicano, ya que estuvo a cargo del Club Guadalajara y se marchó de la Perla Tapatía en los peores términos con el Rebaño Sagrado.

Ahora, después de fracasar con el conjunto xeneize, equipo de sus amores, viene a buscar refugio de nuevo en la Liga MX.
Gago viene a reemplazar a Nicolás Larcamón, quien tuvo un gran desempeño con los Hidrorrayos y estuvo a una polémica decisión arbitral de meterse a semifinales del Clausura 2025.
Larcamón tiene una cláusula de rescisión en su contrato, misma que Cruz Azul pagará para hacerse de sus servicios.

Los cementeros ya le dieron las gracias a Vicente Sánchez, quien consiguió el título de la Concachampions, trofeo que deja cinco millones de dólares en las arcas de la Máquina y les da pase directo a la próxima Copa Intercontinental y el Mundial de Clubes por celebrarse en 2029.
Sánchez se subió al barco azul mientras naufragaba.

Martín Anselmi había salido de la institución en pleno torneo, emigrando a la Liga de Portugal con el Porto, apoyándose de otra famosa cláusula de rescisión. Esta sólo quedó finiquitada hace unas semanas.

Con esas tempestades se encontró Vicente Sánchez y pudo sacar a Cruz Azul campeón de una competencia continental.
Ahora Larcamón corta su proceso en Necaxa y llega a uno de los banquillos con más presión en México, sabiendo que nada menos que trofeos serán suficientes.
El que lo reemplaza, Gago, también salió de Chivas luego que Boca Juniors pagara su cláusula de rescisión. Ahora llega a Aguascalientes con un contrato que seguro incluirá una cláusula similar a la de Larcamón.
Y más allá de sus formas de irse de Guadalajara mintiéndole a sus jugadores fueron bajas, Fernando Gago viene de fracasar rotundamente en Boca Juniors. Deportivamente, no se entiende la decisión.

CRUDA REALIDAD
Los equipos de nuestro balompié tendrán que aprender a vivir con las cláusulas de rescisión o no incluirlas en los contratos y a ver quién se atreve a firmarlos.
La cruda realidad es que tenemos una liga muy alejada a la élite y por más arraigo que ciertas figuras tengan con sus clubes, siempre habrá oportunidades más atractivas fuera de nuestro país.
Andre Jardine, estratega del América, es una anomalía, una excepción a la regla y su larga estadía en el nido de Coapa es lo que le ha permitido a la Águilas construir un equipo de época.

Nuestro futbol siempre ha tenido una característica muy suya, es un futbol amnésico.
Su falta de memoria lo tiene tropezando con la misma piedra, una y otra vez. Por eso, entre otras cosas Javier Aguirre está en su tercer proceso con la selección nacional y Guillermo Ochoa busca su sexto mundial. Siempre llegando al mismo lugar, nunca trascendiendo.

Si los clubes no recuerdan cuáles son los personajes que no se tocarán el corazón para cortar procesos y les mentirán a la cara, las famosas cláusulas de rescisión seguirán haciendo rabiar y llorar a muchas aficiones por igual.