Conecta con nosotros





EL ÁGORA

Similitudes entre la Revolución Mexicana y la Cuarta Transformación

Publicado

en

El dictador oaxaqueño hizo de la Presidencia una silla de águila imperial para un solo hombre * ¿Ya se agotó la Revolución Mexicana? * La historia y la sociedad no perdonan: Aunque desdeñaron a la Generación Z, ese puede ser el germen de un cambio social que empodere a la clase trabajadora y les arrebate el poder

 

OCTAVIO CAMPOS ORTIZ

 

En los albores de la centuria pasada, un puñado de burgueses, políticos y militares conspiraron contra el viejo general que se apropió del poder por más de tres décadas y que, si bien es cierto, auspició la expoliación y represión de campesinos y obreros, también es justo reconocer que bajo el lema de orden y progreso insertó al país en el desarrollo y la modernidad.

El dictador oaxaqueño que hizo -como ahora- de la Presidencia una silla de águila imperial para un solo hombre, también trajo la electricidad, el alumbrado público, el teléfono, la inmediatez del telégrafo, miles de kilómetros de vías férreas -otra paradoja de la historia: la 4T quiere recuperar los ferrocarriles, bajo los cimientos de la infraestructura del héroe de la Batalla del 2 de abril-, arte y cultura florecieron en el porfiriato e incluso propició la creación de la Universidad Nacional y tuvo al pensador Justo Sierra como secretario de Instrucción Pública.

Satanizado per secula seculorum, el otrora liberal y brazo armado del presidente Benito Juárez García -megalómano al que sólo la muerte le impidió convertirse en otro dictador-, lo ayudó a llegar al poder -qué hubiera sido de Juárez sin la espada de Díaz, dixit el paisano de ambos políticos Raúl Bolaños Cacho Güenduláin- y enfrentó el estallido armado que dio pauta a lo que posteriormente sería la Revolución Mexicana.

Contrario a lo que marca la historia oficial, el general oaxaqueño no se aferró a esa silla imperial, la “Bola” inició a fines de noviembre de 1910 y se exilió en mayo de 1911, no quiso alentar la confrontación entre mexicanos.

Los autores intelectuales de la sublevación, que se aprovecharon de las demandas agrarias y laborales de los desposeídos, traicionaron a los pobres y únicamente protagonizaron nuevos levantamientos encabezados por Emiliano Zapata y Francisco Villa.

Tardaría tiempo la Revolución en convertirse en el primer movimiento social del siglo XX.

La camarilla de burgueses, políticos y militares estaba más preocupada por ver quién ocupaba la tan deseada silla -la misma que despreciaron el Caudillo del Sur y el Centauro del Norte- y poco hicieron por reivindicar a obreros y campesinos. A la muerte de Francisco I. Madero y el arribo del usurpador Victoriano Huerta, se sucedieron las asonadas militares que ni la promulgación de la Constitución de 1917, que contemplaba por primera vez los derechos sociales, las pudieron contener, incluso asesinaron al presidente promulgador de la Carta Magna, Venustiano Carranza.

Solo la institucionalización política y social del país pudo acabar con el caudillismo -hoy resurgido-, y darle estabilidad para negociar la conquista subsecuente de derechos para las clases trabajadora y campesina.

Los artículos constitucionales 27 y 123 fueron parteaguas para otorgarles derechos y garantías a esa parte fundamental del Estado, pero olvidada por los regímenes.

Ideológicamente, se utilizó la Revolución Mexicana como un ente aglutinador que buscó, como organización bonapartista, quedar bien con los sectores de la producción. Un Estado proteccionista, al amparo de una fortalecida clase media, alentó en los ochenta lo que se conoció como nacionalismo revolucionario.

Eran los tiempos del partido hegemónico que se negaba a abandonar el populismo y proponía un Estado creador de empleos en el sector paraestatal.

Todo en nombre de la Revolución Mexicana. Sólo la administración salinista sepultó el movimiento social de 1910.

Pero no únicamente el periodo neoliberal menospreció el espíritu reivindicador de la Revolución Mexicana, también los regímenes de la 4T ocultaron los rasgos populares de la lucha armada para hacerse de su propio movimiento que, como ese puñado de burgueses -hoy nuevos ricos-, politiquillos y militares cobraron su cuota de poder adueñándose de los pobres, a quienes utilizaron para encaramarse en esa silla imperial.

Con ceguera de taller, la no tan nueva clase política niega que siguen pendientes las justas demandas obreras y campesinas y hasta dinamitaron el origen político maderista: sufragio efectivo, no reelección.

Sin embargo, la historia y la sociedad no perdonan, y aunque desdeñaron el incipiente despertar de la Generación Z, ese puede ser el germen de un cambio social que empodere a la clase trabajadora y les arrebate el poder.

Las marchas no son el camino de los jóvenes, sino la rebeldía y otras formas de expresión como las redes sociales.

La violencia revolucionaria no es la barbarie pagada por el mismo gobierno del “Bloque Negro” o los vándalos de Ayotzinapa, sino la quema de un autobús en Tabasco por estudiantes del Conalep, a los que le negaron el legítimo derecho a una beca para estudiar, no las dádivas a los ninis. Ya no le podrán echar la culpa a Porfirio Díaz, Felipe Calderón Hinojosa o Enrique Peña Nieto.

La Revolución -Adolfo Gilly dixit- sólo está interrumpida.

EL ÁGORA

Rosario Robles y Manlio Beltrones revitalizan al PRI

Publicado

en

El partido tricolor puede dar la campanada y ser la segunda fuerza política en el 2027 * A darle una nueva oportunidad a la fuerza política creada por Plutarco Elías Calles * Benito Juárez pintaba para dictador, como el tlatoani tabasqueño lo quiere hacer hoy a través de testaferros * El presidente oaxaqueño dejó en bancarrota al país, como ahora los yerros de la 4T nos tienen con crecimiento cero y en estancamiento, tan pobres como a finales del periodo decimonónico y la primera veintena del siglo pasado

 

OCTAVIO CAMPOS ORTIZ

 

Si bien es cierto que el partido tricolor no goza de cabal salud y que desde el inicio de esta centuria más de uno vaticinó su muerte e incluso lo rebautizaron como el “PRITANIC”, y a sus dirigentes como dinosaurios en extinción, en 2027 el instituto creado por Plutarco Elías Calles puede dar la campanada y regresar como segunda fuerza política nacional, pese a los “buenos deseos” de sus detractores.

El retorno del Partido Revolucionario Institucional (PRI) no es únicamente por la estrategia del actual dirigente, el controvertido Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas, sino por la incorporación de Rosario Robles Berlanga y el espaldarazo del senador sonorense Manlio Fabio Beltrones Rivera.

La participación de estas dos figuras de renombre revitalizará a quien gobernó este país por casi ocho décadas.

 

ROBLES, DE LAS MEJOR PREPARADAS Y CON AMPLIA EXPERIENCIA

La exjefa de Gobierno del entonces Distrito Federal y ex secretaria de Desarrollo Social con el presidente Enrique Peña Nieto, es una de las mujeres mejor preparadas de la izquierda, no sólo académicamente, sino por su experiencia en la administración pública y las lides socialistas y universitarias.

Tiene sensibilidad para entender las necesidades de la gente, sobre todo de escasos recursos, y sabe cómo resolver esos problemas.

Militante opositora, recorrió las calles, conoció de los urgentes problemas nacionales, se convirtió en portavoz de las masas silenciosas, a quienes dio visibilidad.

Víctima de la falsa izquierda, sufrió una terrible persecución que no cesó hasta su reclusión, donde enfrentó un amañado proceso y supo que el aparato judicial es un instrumento del poder para las venganzas políticas.

En la cárcel conoció de innumerables casos de mujeres injustamente encarceladas y litigó que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) oyera a las quejosas e intercediera por ellas con la ley en la mano.

 

BELTRONES, HEREDERO DE UNA GRAN INTELIGENCIA POLÍTICA

El senador Manlio Fabio Beltrones, zoon politikon de cepa, heredó el oficio de quien fuera pionero de la inteligencia política, del resguardo de la seguridad nacional y encargado de la política interior del país, don Fernando Gutiérrez Barrios.

Es un viejo militante del PRI, partido que lo llevó a ser gobernador y legislador, hizo una pausa con la dirigencia del tricolor por divergencias en el enfoque para enfrentar el debilitamiento del partido y el cómo regresar al poder.

Pese a todo y con diferencias, no renunció a su membresía y está dispuesto a sumarse al proyecto nacional de su instituto político.

Sabe que sólo unidos puede resurgir el partido que dio estabilidad al país y creó las instituciones que permitieron esa paz social.

 

CON PRI HUBO TRANQUILIDAD Y DESARROLLO

Es paradójico que las únicas etapas donde hubo tranquilidad y desarrollo en la nación hayan sido con regímenes cuestionados por sus prácticas políticas, pero que sin duda hicieron obra y creado la infraestructura del país.

El general Porfirio Díaz venía de un siglo de guerras intestinas e invasiones, amén de un presidente con ambiciones dictatoriales -el Benemérito duró sólo 14 años porque lo sorprendió la angina de pecho-, e impuso la paz al mismo tiempo que desarrolló las comunicaciones con el ferrocarril y el telégrafo, además de introducir la luz eléctrica en el alumbrado público.

Al término de la Revolución Mexicana, Plutarco Elías Calles acabó con los cuartelazos, los golpes de Estado y la usurpación del poder para instaurar un régimen presidencialista firme que fue viable por casi ochenta años, a la par de crear instituciones sociales y económicas, como el Banco de México (Banxico), que permitieron el desarrollo nacional.

Francisco I. Madero no trajo la democracia al país, como tampoco lo logró la alternancia en el poder con los panistas. El héroe de la batalla del 2 de abril supo gobernar por más de treinta años, más allá de su satanización, como también lo supo hacer el tricolor, más allá de sus excesos.

Benito Juárez García pintaba para dictador, como el tlatoani tabasqueño lo quiere hacer hoy a través de testaferros.

Juárez dejó en bancarrota al país, como ahora los yerros de la 4T nos tienen con crecimiento cero y en estancamiento, tan pobres como a finales del periodo decimonónico y la primera veintena del siglo pasado.

Por eso es necesario darle otra oportunidad al PRI con cuadros renovados y políticos experimentados. Abandonemos la improvisación, las lealtades mal entendidas y no incubemos dictaduras disfrazadas.

 

Continuar leyendo

EL ÁGORA

El Mundial de Futbol no suplirá la crisis de identidad nacional

Publicado

en

El gobierno nada aportó a la proyección de la imagen nacional. Entró tarde a la realización de obras o promoción del país * La 4T desaprovechó la oportunidad de la Copa del Mundo de la FIFA para proyectar a México * El sello de Morena: Hacer todo al cuarto para las doce

 

OCTAVIO CAMPOS ORTIZ

 

Parte de la idiosincrasia del mexicano es hacer todo de última hora, y el gobierno mexicano no es la excepción.

Desde junio de 2018, México fue designado sede para el Mundial de Futbol 2026, junto a Canadá y Estados Unidos, pero a diferencia de la organización de las Olimpiadas de 1968 y las copas mundialistas de 1970 y 1986, la 4T trabaja todo al cuarto para las doce.

Empresarios y el régimen acordaron la remodelación de los estadios y proporcionar la infraestructura necesaria para nuevas instalaciones y el acceso a los colosos.

El proyecto original de remodelación del Azteca, a cargo del consorcio televisivo, contemplaba un centro comercial, un hotel, estacionamientos y modernización del inmueble. Solo se logró esto último.

Por su parte, las autoridades iniciaron tarde las obras, algunas, verdaderos “elefantes blancos” que obstaculizan la vialidad y en nada apoyan la movilidad, como tampoco mejoran la imagen de la antigua Ciudad de los Palacios.

La diferencia con los gobiernos priístas -populistas o neoliberales- es que estos no sólo crearon la infraestructura que no tenía el país para esos magnos eventos, también dieron identidad nacional a todo un pueblo.

 

CREACIÓN DE INSTALACIONES DEPORTIVAS EN 1968

En 1968 se empleó una simbología que todavía hoy es reconocida, se crearon instalaciones deportivas como la Villa Olímpica, el Palacio de los Deportes, la Alberca Olímpica, el Velódromo, la Sala de Armas, entre otras, así como la modernización de vialidades y accesos.

La urbe presentó otra cara, a pesar de que diez días antes habían reprimido a los estudiantes. Renovado orgullo nacionalista, exaltación de la reconocida anfitriona local. México era admirado como un país con historia y cultura.

 

LA ÚLTIMA COPA JULES RIMET EN 1970

Dos años después, en el Coloso de Santa Úrsula -obra emblemática de Pedro Ramírez Vázquez-, se disputaría la última Copa Jules Rimet.

México pasó a octavos de final y encendió no sólo la pasión futbolera, sino un renovado espíritu nacionalista.

Recobró el pueblo la confianza en sí mismo y albergó la esperanza de un futuro promisorio no únicamente en el deporte.

 

GOBIERNO CUMPLIÓ EN MÉXICO 86

En 1986, y a pesar de la crisis económica, nuevamente la sociedad demostró ser buena anfitriona y pueblo generoso que disfrutaba del futbol.

El gobierno cumplió, en tiempo y forma, con las obras de infraestructura. El Azteca era doble sede mundialista.

Pero no sólo fueron los emblemáticos eventos deportivos los que alentaron la identidad nacional, también contribuyeron a generar esa mexicanidad el surgimiento de ídolos deportivos. En el 68, la medalla de oro de Felipe “El Tibio” Muñoz devolvió a la gente el orgullo de ser mexicano.

Los pugilistas Ricardo Delgado, Antonio Roldán, Agustín Zaragoza y Joaquín Rocha dieron gloria a sus paisanos, así como el inolvidable andarín José Pedraza, el clavadista Álvaro Gaxiola, la esgrimista Pilar Roldán y la nadadora Teresa Ramírez.

Futbolistas que despertaron el espíritu nacionalista en 1970 fueron “Nacho” Calderón, el “capi” Peña, el “Kalimán” Guzmán, Enrique Borja, el “Ganso” Padilla, Héctor Pulido y la “Calaca” González.

Nuevos ídolos con los que se identificaron los aficionados y villamelones del deporte de las patadas en 1986: Pablo Larios, el “Vasco” Aguirre, Tomás Boy, Manuel Negrete -quien anotó un golazo de tijera en el Azteca y fue reconocido en el México-Portugal en la inauguración del Estadio Banorte-, Hugo Sánchez, Fernando Quirarte, Armando Manzo, el “Abuelo” Cruz, Miguel España, Luis Flores.

 

CRISIS DE IDENTIDAD NACIONAL

Hoy México está huérfano de ídolos, Hay una crisis de identidad nacional que no se puede suplir con el Mundial. El último héroe del balompié es el “Chícharo” Hernández.

Dentro de dos meses, en el país tres veces mundialista estarán ausentes los mexicanos.

La FIFA se apoderó de la Copa y los precios prohibitivos de las entradas harán que el aficionado local -a diferencia de los anteriores eventos- esté ausente en los estadios y vea el Mundial por televisión.

 

LO POCO Y MAL QUE HIZO EL GOBIERNO

También estaremos ausentes en la percepción internacional. El gobierno nada aportó a la proyección de la imagen nacional. Entró tarde a la realización de obras o promoción del país.

Lo poco y mal que ha hecho es al cuarto para las doce. Nada que presumir, ni siquiera el nombre del estadio. Por eso la FIFA se llevará los beneficios del futbol como deporte y negocio.

Jorge Valdano escribió en el diario El País: “El futbol, como dice Florentino Pérez, es un negocio de héroes. Sin embargo, el Azteca se basta para dotar de épica a cualquier partido. El Azteca, aun vacío, impresiona. Es el esqueleto de multitudes, como definió a los estadios vacíos Mario Benedetti, guardando el eco de los goles heroicos”.

Lástima, la 4T desaprovechó la oportunidad de proyectar a México y refrendar la identidad nacional a través del juego del hombre (Ángel Fernández dixit).

No le servirá ni como distractor, a pesar de las pantallas en el Zócalo y en diversos lugares.

Continuar leyendo

EL ÁGORA

Buscan un Congreso a modo y controlar los comicios desde el Poder Ejecutivo

Publicado

en

Pluripartidismo a prueba con el Plan B o Z * Aunque el cáncer cervicouterino es una enfermedad prevenible, cobra miles de vidas cada año

 

OCTAVIO CAMPOS ORTIZ

 

Más allá de los planes de la A a la Z en materia electoral, de la intentona gubernamental por garantizar per secula seculorum un Congreso a modo -como las abyectas Cámaras de hoy- y de pretender el control de los comicios desde el Ejecutivo -así se hacía en Gobernación-, el sistema pluripartidista mexicano enfrenta un reto que puede definir el futuro de nuestra imperfecta democracia.

Sabido es que todos los institutos políticos han menoscabado la confianza ciudadana, que el electorado ya no cree en las incumplidas promesas de campaña y a pesar de todo asiste a la cita en las urnas, aunque cada vez en menor número.

El abstencionismo es el verdadero triunfador de los comicios, lo que favorece las apetencias del gobierno en turno para legitimar fraudes electorales.

La apatía social tiene su justificación. Los partidos políticos perdieron su esencia y función política. Abandonaron sus plataformas ideológicas y declaración de principios y aunque es acción básica de esas organizaciones buscar el poder, el verdadero partido lo hace para presentar un plan de gobierno que, como decía el alcalde madrileño Tierno Galván, resuelva los problemas ciudadanos. Pero ahora acceden al poder por el poder mismo.

Institutos políticos sin posiciones ideológicas se han convertido en agencias mercenarias, membresía de corruptos, mercachifles de la política, militancias sin escrúpulos y coaliciones convenencieras que (Groucho Marx dixit) tienen unos principios, pero si no gustan, tienen otros. Mientras tanto, el elector es rehén de esos remedos de representantes populares que, además de engañarlos con falsa promesas, los han convertido, mediante el clientelismo electoral, en una masa amorfa acostumbrada a las dádivas presupuestales, disfrazadas de programas sociales, y ahora sólo extienden la mano para recibir dinero y normalizar la pobreza como destino manifiesto.

A pesar de todo, el electorado les da una nueva oportunidad, no a través de reformas que sólo buscan concentrar el poder en torno de una presidencia omnipotente y sepultar la división de Poderes.

El problema no es el número de legisladores ni de pesos y centavos -la democracia no debe ser un sistema de vida barato-, sino rescatar la esencia de los partidos políticos. Nuestro sistema pluripartidista debe recobrar la geografía ideológica, abrirse a todas las voces y escuchar las demandas populares para resolver los grandes problemas nacionales.

Los partidos tienen que abandonar las prácticas chantajistas, acabar con las rémoras, el chapulineo militante, la abdicación de la verdadera representación popular.

El pluripartidismo demanda el fortalecimiento de las estructuras políticas para convertirse en gestores de la sociedad y actores del bien común.

Algo que daña al país y a la democracia es la pulverización opositora. Los nuevos partidos, algunos creados por el propio sistema, no favorecen a los ciudadanos y sólo propician el empoderamiento del partido hegemónico, antítesis de la democracia.

No pueden ser obtusos los institutos políticos; deben sacrificar sus intereses personales o de camarilla y pensar en ser verdaderos representantes populares, no siervos del poder ni ambiciosos del beneficio propio. No defrauden, nuevamente, al electorado.

 

TAMIZAJE Y PREVENCIÓN, EL DÚO PERFECTO CONTRA EL CÁNCER CERVICOUTERINO

Aunque el cáncer cervicouterino es una enfermedad prevenible, cobra miles de vidas cada año. En México se estiman más de 10,300 nuevos casos anuales y cerca del 95% está relacionado con infecciones persistentes por genotipos de alto riesgo de Virus del Papiloma Humano (VPH) en el cuello del útero, una infección muy común que puede permanecer durante años en el organismo sin provocar síntomas visibles.

Por su naturaleza silenciosa, el diagnóstico oportuno resulta fundamental. En sus primeras etapas la infección suele pasar inadvertida y sólo puede detectarse mediante pruebas de tamizaje, lo que vuelve clave fortalecer las estrategias de detección temprana.

Ante este panorama, la Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó en 2020 la Estrategia Global para la Eliminación del Cáncer Cervicouterino, basada en tres pilares: vacunación contra el VPH, detección mediante pruebas de alta precisión y tratamiento oportuno de lesiones precancerosas.

La iniciativa busca que al menos 70% de las mujeres entre 35 y 45 años acceda a pruebas de detección, con el fin de identificar infecciones por genotipos de alto riesgo de Virus del Papiloma Humano (VPH) y cambios celulares tempranos que puedan evolucionar hacia cáncer cervical.

“Por ese comportamiento silencioso, el tamizaje periódico es fundamental. Detectar infecciones por VPH de alto riesgo o lesiones precursoras permite intervenir antes de que la enfermedad avance”, explica la Dra. Ana Karen Soto Sañudo, oncopatóloga y coordinadora del Departamento de Patología del Hospital Regional del ISSSTE Manuel Cárdenas de la Vega, durante su intervención en la conferencia de prensa “Prevención y tamizaje: dueto perfecto contra el cáncer cervicouterino”, realizada en el marco del Día Mundial de la Prevención del Cáncer Cervicouterino que se conmemora el próximo 26 de marzo.

En este contexto, existen herramientas diagnósticas que fortalecen la capacidad de los sistemas de salud para detectar la enfermedad en etapas tempranas.

Una de ellas es la citología de base líquida, un método que preserva las células cervicales en un medio líquido antes de su análisis.

A diferencia del papanicolaou convencional, este enfoque mejora la calidad de la muestra y facilita la identificación de alteraciones celulares tempranas. Plataformas basadas en este principio, adicionan enriquecimiento celular, método que ha mostrado incrementar hasta en 64.4% la detección de lesiones precursoras de alto grado frente al papanicolaou convencional.

Además, la muestra preservada permite realizar pruebas moleculares para detectar el VPH. Ejemplo de ello son las pruebas moleculares para VPH de alto riesgo, que identifica el ADN viral y detecta 14 genotipos asociados con mayor riesgo oncogénico de manera individual, incluidos los genotipos 16 y 18, relacionados con aproximadamente el 70% de los casos de cáncer cervical en el mundo.

“Las herramientas diagnósticas actuales permiten identificar, no sólo la presencia del virus, sino también los genotipos asociados con mayor riesgo. Esto impulsa el mundo de la salud, al tiempo que ayuda a orientar mejor el seguimiento clínico y fortalecer los programas de detección oportuna”, señala el maestro en Bioética José Antonio Duarte, gerente de Asuntos Médicos de BD.

Los especialistas coinciden en que la combinación entre vacunación contra el VPH; programas de tamizaje sostenidos y tecnologías diagnósticas más precisas representan hoy una de las estrategias más efectivas para reducir la incidencia y mortalidad por cáncer cervicouterino.

Continuar leyendo

DESTACADO

©2025 IMPACTO El Diario. Todos los Derechos Reservados.