La Carta Magna dejó de cumplir con su función garantista * Los gobiernos de la autollamada 4T derogaron el Estado de Derecho, acabaron con la división de Poderes y los organismos autónomos, además de erguirse en un gobierno autoritario mediante una presidencia omnímoda que anula la defensa del ciudadano ante los excesos del poder
OCTAVIO CAMPOS ORTIZ
México aportó al mundo la primera revolución social del siglo XX y una de las Constituciones Políticas más avanzadas que incluía no sólo las prerrogativas individuales sino los derechos sociales.
Los constituyentes de 1917 nos dieron un marco jurídico basado en una República representativa, democrática, laica y federal, con contrapesos al poder político y las bases para una legislación que protegiera al ciudadano de los abusos de la autoridad, como la Ley de Amparo.
Sin embargo, a poco más de un siglo, la Carta Magna dejó de cumplir con su función garantista y los gobiernos de la autollamada 4T han hecho del constitucionalismo un instrumento para derogar el Estado de Derecho, acabar con la división de Poderes y los organismos autónomos, además de erguirse en un gobierno autoritario mediante una presidencia omnímoda que anula la defensa del ciudadano ante los excesos del poder.
Todo comenzó un 5 de febrero en el Teatro de la República en Querétaro cuando un sátrapa se indignó ante una de sus pares -titular del Poder Judicial- porque no le rindió pleitesía. Entonces, se urdió una venganza personal para acabar no sólo con la independencia de un poder soberano, sino utilizar esa vendetta para la construcción de una presidencia imperial que ya contaba con un Congreso abyecto que convirtió las Cámaras en una oficialía de partes de las iniciativas del Poder Ejecutivo a las que no se le quitaba ni una coma.
La Reforma Judicial fue el mecanismo perverso mediante el cual se atentó contra verdaderos ministros, magistrados y jueces para destituirlos e imponer, en amañadas elecciones -aunque en el mundo no se usan los togados votados-, a administradores de la justicia a modo, sufragados mediante acordeón.
Un atropello a los ciudadanos, hoy, en estado de indefensión y a merced de ignorantes e imberbes abogados.
Consumada la extinción del Poder Judicial independiente, al amparo de improcedente simulación electoral, se allanó el camino al autoritarismo presidencial y con ello el retroceso en nuestra democracia al instaurar una República sin división de Poderes.
El jurista italiano Luigi Ferrajoli, en su texto “La Reforma Judicial Mexicana. Cómo se destruye el Estado de Derecho”, enfatiza que la reforma es la negación del paradigma constitucional de las actuales democracias avanzadas, que consiste en un sistema de límites y vínculos al poder político, de ellos que más importantes son los derechos fundamentales y la separación de Poderes.
La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789 establece que toda sociedad, en la que la garantía de los derechos no está asegurada, ni la separación de Poderes establecida, carece de Constitución.
Agrega el constitucionalista que en México se transforma la democracia en una autocrítica electiva, análoga a la de la Turquía de Erdogan o la Hungría de Víctor Orban.
El discípulo de Norberto Bobbio precisa que si se quiere que el ejercicio de la función judicial sea capaz de garantizar los derechos de los ciudadanos, en especial los constitucionalmente establecidos, no podrá depender de condicionamientos políticos contingentes, sino sólo de la política expresa en la ley, sobre todo en la Constitución Política.
Sólo la separación de Poderes y la independencia de los jueces puede salvaguardar la autoridad de la ley frente a los arbitrios y abusos, discriminaciones y privilegios de los sujetos políticos.
Para Ferrajoli, la reforma tiene un carácter fuertemente regresivo y antidemocrático de una concepción de la democracia que funda la legitimación de todos los poderes públicos en la omnipresencia de las mayorías salidas de las urnas.
Lo anterior evita la verdadera democracia, el constitucionalismo y anula el Estado de Derecho.
Nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, cientos de veces reformada a conveniencia de los gobernantes, en especial por las administraciones de la 4T, dejó de ser garante de los derechos individuales y sociales del mexicano. Del espíritu del constituyente sólo queda el recuerdo.
APOSTILLA
A quien no lo calienta ni el sol en estos días es al presidente de la Junta de Asistencia Privada de la Ciudad de México, Fernando Balzaretti.
A punto de dejar el cargo en este órgano rector de todas las IAP, le estalló en las manos un escándalo de corrupción en la Fundación Cultural Antonio Haghenbeck, institución que él mismo solía exhibir como ejemplo de buenas prácticas.
Habrá que ver si ahora sí el gobierno de Clara Brugada Molina decide poner la lupa sobre los manejos de la JAP y, de paso, vigilar que se respete la voluntad fundacional de los mecenas.
Porque si Balzaretti logra heredar el puesto a su candidata, no hay razones para el optimismo: Al sector asistencial, que debería ser protegido, le esperan más sombras que certezas.
Estamos urgidos de historias de éxito para olvidar los problemas que agobian al país * De acuerdo con el INEGI, México ocupa el sexto lugar a nivel mundial en uso de motocicletas, cuyas ventas ya superan a las de automóviles
OCTAVIO CAMPOS ORTIZ
Fanatismo, pasión futbolera o urgencia por mostrar empatía para sentirse parte de una comunidad, pero ¿qué fortalece más la identidad nacional? Lo sabremos cuando concluya el máximo certamen futbolero.
Mientras tanto, todo un pueblo se ha volcado en torno de la representación nacional y ha hecho suyos los triunfos de la oncena mexicana.
Sin importar el grado de afición que se tenga al deporte del balompié, hasta los villamelones han hecho suyas las victorias de su equipo, porque somos un país urgido de historias de éxito, necesitamos contagiarnos de glorias ajenas que hacemos nuestras.
Por momentos olvidamos los fracasos, derrotas, penurias y carencias. Cuando ganan “nuestros” jugadores nos sentimos triunfadores, pensamos chingón (“Chicharito” dixit) y olvidamos todos los problemas, sentimos resuelta nuestra vida, pero…
El futbol ha pasado de ser un deporte a convertirse en un negocio multinacional que deja solo un beneficio colateral: fortalece la identidad nacional.
Mientras el evento futbolero arrebata cada cuatro años la soberanía a casi todos los países del orbe, a los pueblos les queda el robustecimiento de su orgullo nacional, más allá de los malos gobiernos, de las crisis económicas, de la violencia casera o externa, de la pobreza, de las deudas, de las injusticias, de los criminales de toda ralea, del desempleo o la falta de oportunidades, de los despojos o la pérdida de paupérrimos patrimonios.
Por más de un mes todos nos sentimos mexicanos, sin diferencias ni divisionismos, esperanzados en sentirnos chingones a través de once pares de piernas que nos glorifican efímeramente.
Compartimos la misma pasión. Además, el mexicano ha sabido colarse a la fiesta futbolera a la que no fue invitado, a pesar de ser el anfitrión.
El negocio del balompié lo excluyó de los estadios, restringió su acceso a la televisión, encareció el espectáculo, recibió abusos de propios y extraños, exhibió una mala organización local, hasta secuestraron por una noche el mítico Alcázar de Chapultepec, pero no pudieron arrebatarle las calles, ni expresarse en ellas para disfrutar la victoria, a pesar de los excesos del retrógrado fanático.
Por estos días nos hemos hermanado en torno de un balón y vimos desaparecer nuestras diferencias, enconos y antagonismos.
Afloró el orgullo nacional, no las manifestaciones patrioteras ni los falsos chauvinismos. Esa es la verdadera soberanía, esa es la idiosincrasia del mexicano. Por momentos pensamos chingón.
Sería ilusorio suponer que la oncena se corone en el certamen futbolero, pero nuestra identidad nacional y nuestra cohesión social están cifradas en ello. Ya después vendrá el diluvio. Volveremos a nuestra realidad y se le acabará el distractor al gobierno.
En días recientes se ha visto la iniciativa ciudadana de tomar las calles como verdaderas manifestaciones de un sentir nacional, alegría, algarabía o protesta, no concentraciones de acarreados ni acciones anarquistas de ultras financiados por la propia autoridad.
Mientras tanto todo mundo está concentrado en el evento futbolero, lo demás no importa.
Como en política, está próximo el fin de quienes se sienten hoy poderosos en el balompié. No más Francia, Inglaterra, Alemania, España, Portugal, Brasil o Argentina. En ocho años hablaremos de Senegal, Congo, Cabo Verde, Costa de Marfil, Ghana y, ¿por qué no?, México.
Pensemos chingón y revitalicemos nuestra identidad nacional.
APOSTILLA
El cada vez mayor uso de la motocicleta como medio de transporte e instrumento de trabajo en las principales ciudades del país y en pequeñas o medianas poblaciones de todos los estados, ha provocado un crecimiento acelerado del mercado de estos vehículos.
De acuerdo con el INEGI, el parque de motocicletas en el país creció de 2.27 millones en 2014 a cerca de 9 millones en 2024. Es decir, un incremento superior al 294 por ciento.
Actualmente México ocupa el sexto lugar a nivel mundial en uso de motocicletas, cuyas ventas ya superan a las de automóviles.
En este contexto Ridermex, de los empresarios Yermi y Abraham Sutton, presentaron un esquema financiero orientado a capitalizar la expansión del sector, lo que permite a inversionistas participar tanto en la comercialización de motocicletas como en la apertura de nuevas agencias.
El modelo es accesible para todo tipo de inversores, los cuales pueden participar desde 5 mil pesos mensuales, respaldados por tres fideicomisos institucionales operados a través de un banco de prestigio, lo que brinda certidumbre jurídica y financiera.
El esquema opera mediante bloques de inversión por tienda y recibe ingresos proporcionales a las motocicletas vendidas mensualmente.
Es un atractivo modelo de negocios para obtener ganancias seguras y constantes.
Invoca desde la cúpula del poder el fraude electoral * Una golondrina no hace verano y Coahuila no es un laboratorio electoral a nivel nacional
OCTAVIO CAMPOS ORTIZ
Morena recibió tres reveses en los recientes comicios locales: Veracruz, Durango y Coahuila. En el último le hicieron, en términos de dominó, zapato.
Hubo 16 diputaciones en disputa y no ganó ningún distrito, se tendrá que conformar con legisladores plurinominales -fórmula que por cierto quiere desaparecer con su reforma electoral-, aunque les queda el recurso de impugnar las votaciones, ahora que tienen sometido al árbitro y a los magistrados electorales.
Esperemos que esta manifestación ciudadana de humor social en contra de los gobiernos de la autollamada 4T no la conviertan en victoria pírrica.
Invocar desde la cúpula del poder el fraude electoral hace verlos como si todavía fueran oposición, su zona de confort.
Sin embargo, los partidos ganadores no deben echar las campanas a vuelo, ya que como dice el refrán: una golondrina no hace verano.
Coahuila no es un laboratorio electoral nacional. Es un buen triunfo que debe hacer reflexionar a las dirigencias de los institutos políticos para establecer una estrategia integral que les permita sacar de Palacio Nacional a quienes enarbolan un proyecto populista que quiere administrar la pobreza para mantenerse en el poder.
Así como en su momento se ciudadanizó la organización de los comicios, es tiempo de ciudadanizar las contiendas electorales y entender la importancia de las alianzas y los candidatos comunes, más allá de siglas, colores o ideologías.
El fracaso de la participación de Xóchitl Gálvez en las presidenciales de 2024 fue porque pensaron que un personaje producto de un fenómeno de comunicación les alcanzaría para ganar en las urnas.
Cierto, su presencia en el expalacio virreinal para solicitar una audiencia con el entonces presidente y la difusión de imágenes de ella ante el portón cerrado de la calle de Moneda dio la vuelta al mundo en medios de comunicación y digitales.
Pero olvidaron que la comunicación no es determinante, sino condicionante de los sucesos históricos. La imagen que vale más que mil palabras era insuficiente para despertar la conciencia ciudadana sobre la urgencia de un cambio para evitar las crisis que ahora vivimos.
No hubo una alianza partidista que arropara a la aspirante, tampoco Xóchitl tendía un proyecto o programa de gobierno qué presentar a los votantes. La dejaron morir sola. Las figuras surgidas de coyunturas requieren más que ese momento captado por las cámaras.
Ese error parece se repite con la actual alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz, quien arribó a la administración municipal tras el trágico asesinato de su esposo, el edil Carlos Manzo.
Su objetivo en la vida no era ingresar a la política, pero las circunstancias la orillaron a ello. El Movimiento Independiente del Sombrero, organización fundada por Manzo, no tiene estructura partidista que la haga competitiva en la renovación del gobierno estatal.
Sin alianzas y sin programa de acción, le pasará lo mismo que a la excandidata panista. Un trágico evento no es suficiente para ganar el sufragio ciudadano.
En Coahuila, PAN y Movimiento Ciudadano están por perder el registro local. Si, desde ahora, las dirigencias no sacrifican sus intereses personales o de grupo, difícilmente podrán ganar en las elecciones de 2027.
APOSTILLA
Cada unidad de sangre donada puede ayudar a salvar cuatro vidas. Sin embargo, mientras México registra 12 donaciones por cada mil habitantes, España alcanza las 40, una diferencia que evidencia la necesidad de fortalecer la cultura de la donación y garantizar la seguridad de cada unidad recolectada.
En el marco del Día Mundial del Donante de Sangre, los doctores Juan Manuel Bello-López, miembro del Sistema Nacional de Investigadores, y Gabriel García Correa, gerente clínico y de Capacitación en BD, destacaron que uno de los pasos más importantes para proteger la calidad de la sangre ocurre antes de la extracción: la adecuada desinfección de la piel en el sitio de punción.
Los especialistas presentaron evidencia científica generada en México que comparó dos métodos de antisepsia utilizados en bancos de sangre.
El estudio encontró que un antiséptico a base de gluconato de clorhexidina y alcohol isopropílico, aplicado mediante un dispositivo estéril de un solo uso, evitó el crecimiento bacteriano en los 150 donadores evaluados. En contraste, el método basado en povidona yodada a granel registró crecimiento bacteriano en 74% de los casos (111 donadores). La investigación encabezada por Bello-López fue publicada en la revista científica inglesa Transfusion and Apheresis Science.
“La adopción de mejores prácticas de antisepsia tiene el potencial de incrementar la seguridad de los procesos de donación y transfusión, preservar un mayor número de unidades aptas para uso clínico y contribuir a disminuir la carga asistencial y económica asociada a infecciones prevenibles”, señala García Correa, de BD.
De acuerdo con los galenos, la piel alberga microorganismos de forma natural, por lo que una preparación adecuada antes de la venopunción evita que bacterias presentes en la superficie cutánea contaminen la muestra o la unidad de sangre destinada a transfusión.
Asimismo, señalaron que la eficacia de la antisepsia depende no sólo del antiséptico utilizado, sino también de la esterilidad de los materiales y del método de aplicación.
Por ello consideraron necesario fortalecer la capacitación del personal y promover el uso de soluciones estériles de un solo uso en los bancos de sangre.
Los especialistas señalaron que este tipo de tecnologías puede contribuir a fortalecer las prácticas de antisepsia en los 570 bancos de sangre que operan en el país, con el objetivo de preservar un mayor número de unidades aptas para transfusión y reforzar la seguridad de pacientes y donadores.
México realiza alrededor de 1.7 millones de donaciones de sangre al año, utilizadas en cirugías, emergencias médicas y tratamientos de enfermedades crónicas.
Aunque la mortalidad asociada a transfusiones es baja, estimada en 0.03%, los especialistas coincidieron en que cualquier riesgo prevenible debe atenderse por tratarse de procedimientos directamente vinculados con la seguridad del paciente.
Los expertos señalan que este tipo de tecnologías puede contribuir a fortalecer las prácticas de antisepsia en los 570 bancos de sangre que operan en el país, con el objetivo de preservar un mayor número de unidades aptas para transfusión y reforzar la seguridad de pacientes y donadores.
Todavía se está a tiempo de evitar ese atentado a la democracia * Imposible que la Cuarta Transformación gobierne un milenio. No hay pueblo que lo aguante
OCTAVIO CAMPOS ORTIZ
Difícilmente la autollamada 4T sobrevivirá un milenio, como presumen sus panegiristas en el gobierno o desde la “prensa” aliada.
No hay pueblo que lo aguante, como tampoco lo hizo la sociedad alemana con los nazis.
Sin embargo, no estamos exentos de ver agonizar nuestra imperfecta democracia a manos de un trasnochado proyecto populista setentero y megalómano, cuya obsesión por mantenerse en el poder lo impulsa a establecer un efímero régimen autoritario que puede convertirse en totalitario.
Atribuyen a Plutarco Elías Calles la frase: “En la vida se comete una sola pendejada, las demás son consecuencias”.
Eso sucede en este tramo de la historia nacional. El enfermizo, narcisista y peregrino capricho del tlatoani tabasqueño por apoderarse del país lo llevó a pretender trascender mediante el establecimiento de una tiranía transexenal basada en el control de los pobres, la extinción de la clase media, el sometimiento de obsequiosos empresarios, el ejercicio de una presidencia imperial más allá de su administración, la desaparición de la división de poderes, la opacidad en los actos de gobierno, la destrucción de los contrapesos constitucionales, la creación de un suprapoder sin leyes y la manipulación de abyectos legisladores y jueces.
Si para ello era conveniente la connivencia con el crimen organizado, qué mejor.
Contrario a lo que piensa la gente, ese proyecto no es socialista ni comunista. Lo que menos importa es la reivindicación de los pobres.
Se trata de revivir el viejo sistema priista de la “Docena Trágica”, donde el gobierno de un solo hombre decide los destinos nacionales, apoyado en ineficaz burocracia y el surgimiento de una nueva clase privilegiada autárquica. Lo de menos es resolver los graves problemas nacionales.
Luis Echeverría Álvarez decía que la economía se manejaba desde Los Pinos y José López Portillo nacionalizaba absurdamente la banca, además de provocar una gran devaluación, a pesar de su defensa canina. La estatización y un obeso gobierno solo trajeron desgracias al país.
Stalin es un claro ejemplo del ejercicio abusivo del poder y el sometimiento del pueblo gobernado por una burocracia dorada y sus excesos.
Hoy vivimos las consecuencias. El segundo piso de la autollamada 4T -lo que ello signifique- no es la continuidad de un proyecto de gobierno, sino un capricho personal por conseguir el sueño truncado en los setentas de pertenecer a la élite política que siempre lo despreció. Ahora cobra venganza de esa y nuevas afrentas.
El poder absoluto no se comparte, se delegan funciones y se exigen cuentas. Ese es el papel que juegan hoy los improvisados nuevos servidores públicos.
El proyecto es claro: administrar la pobreza, ejercer el poder omnipresente, omnipotente y omnímodo, premiar la obediencia y castigar a desobedientes y a marginal oposición. Hacerse de recursos implica ceder el control de regiones enteras del territorio nacional a cambio de mucho dinero.
Esta nueva etapa requiere de legitimarse en el poder mediante el control de las elecciones para que triunfen los candidatos oficiales y los impuestos por el crimen organizado. Para ello se recurre al control de los comicios. Vieja práctica priísta, se manipularán las votaciones desde su organización con un árbitro electoral y magistrados “carnales”; adiós ciudadanización electoral. Así pretenden garantizar su permanencia en el poder per secula seculorum.
El nuevo adefesio legislativo es un candado más que garantiza el robo de los resultados y la anulación de las victorias opositoras. ¿Qué puede fallar?
El segundo piso de la 4T no es más que un tramo hacia la consecución de un peregrino capricho y venganza personal de quien quiere regresar a los setentas, donde el presidencialismo encarnaba al sistema mismo, donde no tuvo cabida el tlatoani tabasqueño, pero hoy va por sus fueros. Avanzan de un régimen híbrido -con fachada demócrata- a un gobierno autoritario. Sin embargo, todavía estamos a tiempo de evitar ese atentado a la democracia.
La sociedad civil, a pesar de los embates por reprimir la exigencia de sus derechos y libertades y la intentona de comprar su conciencia mediante el uso electorero de los programas asistencialistas, no está derrotada.
Tampoco la medrosa oposición está vencida. La modernización del sistema pluripartidista puede hacer frente al partido en el gobierno, pero es necesario cobrar conciencia de la urgencia de gobernar en alianza.
Imposible que la 4T gobierne un milenio. No hay pueblo que lo aguante.