El peruano más universal de la historia de ese país * El joven comunista y después candidato peruano a presidente por el centro-derecha expresó -en una visita a nuestro país- que el gobierno priísta de Carlos Salinas de Gortari era la dictadura perfecta disfrazada de democracia… se quedó corto comparado con el movimiento hoy en día de la Cuarta Transformación
FERNANDO GONZÁLEZ DOMÍNGUEZ***
Ha muerto el escritor y político peruano de nacimiento, pero con nacionalidad también española y dominicana: El Marqués Jorge Mario Pedro Vargas Llosa.
Con certeza se puede decir que es el peruano más universal de la historia de ese país. Fue condecorado con todo tipo de reconocimientos, premios y doctorados Honoris Causa que le convierten también en uno de los escritores más reconocidos de éste y el pasado siglo latinoamericano.
En compañía de García Márquez, de Cortázar, de Onetti, de Paz, de Fuentes y Rulfo, Vargas Llosa formó parte del famoso “boom latino” que llevó la lengua española a latitudes no vistas antes.

La afición por la lectura se incrementó considerablemente al grado de recibir varios de esos escritores el prestigioso Premio Nobel de Literatura.
Vargas Llosa fue uno de esos escritores “Nobel” traducido a muchos idiomas, con una obra muy amplia y en algunos casos muy polémicas: “La Casa Verde”, “Pantaleón y las Visitadoras”, “Conversaciones en la Catedral”, “El pez en el agua”, entre muchas recomendaciones que hoy se volverán a poner de moda a propósito de su partida este domingo 13 de abril con 89 años cumplidos.

De joven comunista combativo viró su interés político hacia el “centro-derecha”, calificada la geometría sólo circunstancialmente, pues muchos de sus colegas de izquierda coincidían en lo político, aunque por rutas diferentes. Fue amigo de Gabriel García mucho tiempo. Tenían biografías parecidas: Jóvenes universitarios confundidos en su profesión. Reporteros noveles en sus países y migrantes a Europa que les definió su carrera más que exitosa.

Una diferencia personal les separó durante una visita a nuestro país. La leyenda dice que Gabo fue insolente con la pareja de Mario y éste le propinó un derechazo (no izquierdazo, eh) y le pintó de morado un ojo.
Fue sólo un incidente que no impidió que el peruano elaborara su tesis doctoral sobre la obra de García Márquez.
El lasallista recibió los Premios Rómulo Gallegos, Cervantes y Príncipe de Asturias, además de reconocérsele con el Nobel sueco.
Recibió Honoris Causa de Yale, de la UNAM, de Oxford, de Madrid, de Salamanca, San Marcos, de Israel y de Harvard, entre decenas de pergaminos prestigiosos.
También fue nombrado miembro de la Legión de Honor Francesa.
Hace dos años declaró que se retiraba como escritor, pues ya le “fallaba la memoria, herramienta indispensable para un novelista”, decía.
Fue estudioso de múltiples movimientos sociales que le inspiraron para hacer literatura: “El Fiesta del Chivo” en la República Dominicana; “El Sueño del Celta” en Dublín y el Congo Belga o “La Guerra del Fin del Mundo” en Brasil.
El joven comunista y después candidato peruano a presidente por el centro-derecha expresó -en una visita a nuestro país- que el gobierno priísta de Carlos Salinas de Gortari era la dictadura perfecta disfrazada de democracia.

Cayó muy mal en el ánimo oficial, lo que le hizo dejar apresuradamente nuestro país. En cambio, los analistas -sobre todo la oposición de entonces- celebraron la definición que mucho tenía de cierta.
Hoy que se nos recomienda hacer homenaje leyendo al autor más como un cliché deberíamos estar atentos a esa expresión que puede ser más adecuada a nuestro sistema político que ya tiene controlados los Congresos locales, alcaldías y gobiernos estatales en su mayoría, además de tener también mayoría en las Cámaras de Senadores y de Diputados, y a un solo paso de tener también el Poder Judicial en la mano.
Ya no tenemos instituciones ni organismos que vigilen y equilibren el poder en una democracia que se aleja y nos acerca a la perfección pensada por Vargas Llosa.

***Director general de Factor D Consultores.