¡No se hagan bolas!, más que un cambio representa la continuidad del actual gobernador zacatecano
ILDEFONSO LÓPEZ
Por más que David Monreal intente vestir la sucesión de 2027 con el discurso de que “es tiempo de mujeres”, la verdadera discusión en Zacatecas no es de género, sino de continuidad política.
Porque una cosa es abrir espacios para nuevos liderazgos femeninos y otra muy distinta es utilizar esa narrativa para prolongar un mismo proyecto de poder.
En ese contexto aparece Verónica Díaz. Su principal problema político no es ser mujer, ni aspirar legítimamente a gobernar Zacatecas.
Su problema es que buena parte de la ciudadanía la identifica como la candidata más cercana al grupo que hoy gobierna el estado y, particularmente, al círculo político de David Monreal.
Y cuando una candidatura nace tan ligada a un gobierno, también hereda sus pasivos.
Si los ciudadanos consideran que la actual administración ha quedado a deber en resultados, que existe desgaste político o que Zacatecas necesita una nueva etapa, será difícil convencerlos de que Verónica representa algo distinto.
La cercanía política entre ambos ha sido constante durante años, desde campañas electorales hasta responsabilidades dentro del movimiento que llevó a Morena al poder en el estado.
Por eso resulta complicado vender la idea de renovación. Porque la pregunta inevitable será: ¿qué cambiaría realmente?
La narrativa oficial pretende presentar a Verónica Díaz como una nueva opción para Zacatecas, pero sus adversarios seguramente insistirán en que se trata de la misma estructura con un rostro diferente.
Que detrás de la candidatura no existe una ruptura con el pasado reciente, sino la intención de conservar influencia, posiciones y control político después de 2027.
El reto para ella será demostrar independencia. Convencer de que tiene proyecto propio, decisiones propias y una visión distinta para el estado.
Porque mientras no logre separarse políticamente de David Monreal, cada crítica al actual gobierno terminará alcanzándola.
En política, las fortalezas se heredan, pero también los costos. Y hoy, más que una candidata distinta, Verónica corre el riesgo de ser percibida como la continuidad de una administración que muchos zacatecanos ya evalúan con cansancio.
La sucesión de 2027 no se decidirá por quién sea la favorita del gobernador. Se decidirá por quién logre convencer a los ciudadanos de que representa un futuro diferente.
Y hasta ahora Verónica Díaz sigue cargando más con la sombra de David Monreal que con una identidad política propia.
Mayo Zambada cimbra a funcionarios y gobernantes * ¿Quiénes fueron los principales “peces gordos” de la política mexicana que protegieron al Mayo durante tanto tiempo? En los siguientes meses lo sabremos
MARKOFLOS
En la primera audiencia, en la que se declaró culpable el Mayo Zambada, ha soltado la primera de las declaraciones que pueden convertirse en una bomba y que ponen a temblar a políticos y policías de todo México.
Afirma el Mayo: “La organización que encabecé alentó la corrupción en mi país al pagar a policías, comandantes, militares y políticos que nos permitieron operar libremente”.
Esta declaración puede abrir la puerta a una avalancha de información respecto a cómo ha funcionado el cártel más importante del mundo en los últimos 30 años.
Quiénes, cómo, cuándo, por qué y cuánto les costaban sus negociaciones. El foco estará en saber los nombres de los políticos imputados.
Ismael el Mayo Zambada, líder del cártel más poderoso del mundo, denunció -en la primera audiencia que tuvo en Nueva York en 2024-, mediante una carta dirigida a los fiscales, que el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, lo convocó a una reunión que resultó ser una emboscada, en la que Joaquín Guzmán López lo “secuestró” y entregó a agentes del gobierno americano.
En dicha reunión también fue asesinado el rector de la Universidad de Sinaloa. Desde septiembre de 2024, la disputa de los viejos aliados ha provocado una cruenta guerra con miles de asesinatos y violencia en el ingobernable estado de Sinaloa.
En febrero de 2025, el abogado del Mayo, Frank Pérez, señaló que su cliente accedería a declararse culpable si la Fiscalía de EU quitaba de la mesa la pena de muerte, cosa que ocurrió hace apenas unas semanas.
El lunes 25 de agosto, el Mayo Zambada se declaró culpable ante la justicia de Estados Unidos en una Corte federal de Nueva York.
A cambio de su aceptación de culpabilidad, la Fiscalía de Estados Unidos se comprometió a no solicitar la pena de muerte para Zambada.
Es así como el Mayo sigue el mismo camino de Ovidio Guzmán, hijo de su exsocio Joaquín El Chapo Guzmán.
Durante la audiencia, el Mayo leyó en español el acuerdo de su aceptación de culpabilidad ante el juez Brian Cogan, el mismo que enjuició al exsecretario de Seguridad Pública de México, Genaro García Luna, y quien sentenció al Chapo.
El Mayo Zambada relató que, a lo largo de sesenta años de carrera criminal, traficó en Estados Unidos toneladas de drogas; en un principio mariguana, después cocaína y aceptó que obtuvo ganancias millonarias.
La Fiscalía estadounidense también le acusa de contrabando de heroína y fentanilo. Zambada, en un gesto o especie de arrepentimiento, reconoció el “gran daño” que las drogas han causado en México y Estados Unidos, y ofreció perdón por la violencia vinculada a su imperio criminal.
Los cargos aceptados por el narcotraficante ameritan una sentencia de cadena perpetua. Además, el juez Cogan impuso al narcotraficante una multa de 15 mil millones de dólares, que se obtendrán de la incautación de sus bienes y activos, y programó la sentencia para el 13 de enero de 2026.
¿Quiénes fueron los principales “peces gordos” de la política mexicana que protegieron al Mayo durante tanto tiempo? En los siguientes meses lo sabremos.
Ya lo había advertido el abogado de Ovidio Guzmán, Jefrey Lichtman, cuando dijo: “No es tan sorprendente que el gobierno mexicano nada hiciera para capturar al que probablemente fue el mayor narcotraficante de la historia del mundo: El Mayo Zambada, quien había estado viviendo justo delante de sus narices durante 40 años”.
Los políticos mexicanos que tanto tiempo protegieron al Mayo deben estar poniendo sus barbas a remojar. Toda similitud con el caso del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, perseguido por la justicia norteamericana acusado de encabezar el Cártel de los Soles, será mera coincidencia.
Zambada García dijo en una declaración preparada ante el tribunal que se había empezado a involucrar con el negocio de las drogas ilegales “en 1969, a los 19 años de edad”, que fue cuando por primera vez plantó mariguana.
SEMBLANZA DELICTIVA
De acuerdo con Jefferson Siegel, del diario The New York Times, Ismael Zambada ordenó el asesinato de rivales y durante mucho tiempo fue conocido como el miembro con más conexiones políticas del Cártel de Sinaloa.
Ismael “El Mayo” Zambada, de 77 años de edad, nació el 1 de enero de 1948 en Culiacán, Sinaloa, e inició en el crimen organizado en la década de los 70 con el Cártel de Guadalajara de Félix Gallardo, Ernesto Fonseca y Rafael “El Caro” Quintero.
Posteriormente su carrera lo llevó a colaborar con Amando Carrillo, “El Señor de los Cielos”, en el Cártel de Juárez.
De acuerdo con la misma Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), el narcotraficante nunca había pisado la cárcel.
En 2001 Zambada García comenzó a colaborar con Joaquín
“El Chapo” Guzman, con quien fundó el Cártel de Sinaloa e inició el tráfico de cocaína por América Latina, México, Estados Unidos y todo el mundo.
Después de la detencion de Guzmán Loera en 2014, Zambada se quedó al mando del cártel. Fue hasta el 25 de julio de 2024 que el Mayo fue detenido en Texas, cuando fue traicionado por Joaquín Guzmán López, su ahijado, quien en acuerdo con el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, lo citó a una reunión para emboscarlo, secuestrarlo y llevarlo a Estados Unidos con hombres armados, lo que culminó en su captura.
De aquí a enero de 2026, cuando será dictada la sentencia al Mayo Zambada, el Departamento de Justicia de EU buscará obtener toda la información posible respecto a las alianzas del jefe del cártel más importante del mundo con prominentes políticos de México y Latinoamérica, de países como Venezuela, Ecuador, Colombia, Bolivia y otros.
De acuerdo con los procedimientos legales de testigos protegidos, estos están obligados a dar a las autoridades norteamericanas toda la información que se les requiera para poner al descubierto a políticos, militares y policías que integran las redes de aliados en el tráfico de drogas y la delincuencia organizada.
En su declaración de culpabilidad, Mayo Zambada:
*** Admitió traficar 1.5 millones de kilos de cocaína entre 1980 y 2024.
*** Reconoció pagar a policías, mandos militares y políticos para operar libremente.
*** Aceptó haber acumulado millones de dólares y pidió perdón por el daño causado.
*** EU busca incautarle 15 mil millones de dólares en bienes y activos.
Todo mundo estará pendiente cuando se le dicte sentencia, programada para el 13 de enero de 2026.