PULPO POLÍTICO
¡Habemus canciller!
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Hace 12 mesesen
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Redacción
De la Fuente encabeza una reunión binacional inédita e histórica * El secretario de Relaciones Exteriores reitera que los operativos y toda la colaboración bilateral en materia de seguridad se llevará bajo los principios establecidos por la Presidenta Claudia Sheinbaum de “cooperación sin subordinación y respeto a la soberanía”
MARCO ANTONIO FLORES***
Por el nivel de diálogo y los avances alcanzados en materia de seguridad y de comercio, la primera reunión binacional realizada en Washington el pasado 27 de febrero, ha sido calificada de inédita e histórica.
Desde días antes, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo dio a conocer que Juan Ramón de la Fuente, titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), entabló comunicación con el secretario de Estado de EU, Marco Rubio, para preparar los pormenores de la reunión.

DELEGACIONES
La delegación mexicana estuvo encabezada por el canciller De la Fuente. El grupo de trabajo contó con la importante participación de: Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC); el secretario de la Defensa Nacional, general Ricardo Trevilla; el secretario de Marina, almirante Raymundo Pedro Morales; el fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero; el embajador de México en Estados Unidos, Esteban Moctezuma; Marcela Figueroa, secretaria ejecutiva del Sistema Nacional de Seguridad Pública; y el jefe de Unidad para América del Norte, Roberto Velasco.

Por parte del gobierno estadounidense la delegación fue integrada por el secretario de Estado, Marco Rubio; el secretario de la Defensa, Pete Hegseth; la fiscal general, Pam Bondi. Así como también por Troy Edgar, consejero principal del Departamento de Seguridad Interior; el embajador Michael Kozak, subsecretario interino para Asuntos del Hemisferio Occidental; Katherine Dueholm, subsecretaria adjunta para México y Canadá del Departamento de Estado; Mauricio Claver-Carone, enviado especial para las Américas del Departamento de Estado; Mark Johnson, encargado de negocios de la Embajada de Estados Unidos en México; y Ricardo Pita, asesor principal para Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado.
DIÁLOGO BILATERAL
Juan Ramón de la Fuente inició su agenda en Washington el miércoles 26 de febrero, acompañado por el equipo de Seguridad.
Es innegable que esta reunión da continuidad al diálogo bilateral impulsado tras los intercambios entre la Primera Mandataria y su homólogo estadounidense.
El jueves 27 de febrero, la delegación mexicana informó con todo detalle al secretario de Estado y a la fiscal general de la Unión Americana los números y avances alcanzados en materia de incautaciones, detenciones y operativos en el último mes, que ya superan lo logrado en todo el sexenio anterior.
Se dejó en claro la postura mexicana sobre la necesidad de combatir el flujo de armas hacia nuestro país.

El canciller reiteró que los operativos y toda la colaboración bilateral en materia de seguridad se llevará bajo los principios establecidos por la Presidenta Claudia Sheinbaum de “cooperación sin subordinación y respeto a la soberanía”.
ENTREGA DE 29 NARCOTRAFICANTES
En esta reunión destacó -en un hecho sin precedentes- la entrega a Estados Unidos de 29 “célebres” narcotraficantes, entre ellos Rafael Caro Quintero, Omar Treviño Morales, Miguel Treviño Morales y Vicente Carrillo Fuentes, que se encontraban en distintas cárceles de nuestro país, quienes eran reclamados por las autoridades norteamericanas desde hace al menos once años.
Esta primera reunión binacional de alto nivel México-Estados Unidos es una muestra del giro que tomará la diplomacia mexicana para rescatar su prestigio, especialmente con nuestro socio y vecino.
Además, con Donald Trump como mandatario de Estados Unidos, la Presidenta Claudia Sheinbaum reafirma que cuenta con un equipo de primera para afrontar el enorme reto de mantener una relación cordial respetuosa y de cooperación entre los dos países.
También de esta manera la Primera Mandataria da continuidad a acuerdos bilaterales en matera de seguridad y comercio, así como renegociar y preservar el T-MEC como eje de la economía nacional, una prioridad que lleva un buen avance gracias a la coordinación del secretario de Relaciones Exteriores, el doctor Juan Ramón de la Fuente.
DE LA FUENTE, GRAN NEGOCIADOR
Juan Ramón De la Fuente tiene todas las cartas credenciales gracias a su experiencia como académico, político y diplomático, que le garantizan una gestión exitosa.

Sus resultados como rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), como secretario de. Salud y como embajador de nuestro país ante la Organización de las Naciones Unidas lo respaldan.
Uno de los logros más importantes de la binacional cumbre llevada a cabo en Washington fue establecer que en cada materia, migración, seguridad y comercio se trabajara conjuntamente con los equipos del más alto nivel de ambos países.
Quizá esta claridad para hacer frente a la agenda binacional propicie que no se mezcle o se condicione la solución de un problema de migración y tráfico de drogas con la imposición de los “aranceles”, con los que amenaza el mandatario Donald Trump.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, ha expuesto los riesgos para la propia economía norteamericana de imponer los aranceles, lo que además sería violatorio del T-MEC y daría al traste con su continuidad.
TREINTA AÑOS DEL TRATADO MÁS GRANDE DEL MUNDO
El tratado comercial más grande del mundo cumple 30 años de haberse firmado por los expresidentes de Estados Unidos, George Bush, padre; de Canadá, Brian Mulroney, y de México, Carlos Salinas de Gortari.
En el primer mandato del presidente Trump, de 2017 a 2021, los secretarios de Relaciones Exteriores de Peña Nieto y de López Obrador jugaron un papel importante para la renovación del TLCAN y firma del nuevo T-MEC.
Del mismo modo, ahora, en el marco de la revisión y negociación del Tratado a realizarse en 2026, la responsabilidad y el papel que jugará el actual canciller, Juan Ramón de la Fuente, será vital.

Juan Ramón encabezará las negociaciones y su mostrada capacidad diplomática será determinante.
Su tacto, sensatez y firmeza son características que llevarán a buen puerto la renovación del T-MEC. Además, contará con el apoyo y la experiencia del secretario de Economía, Marcelo Ebrard.
Resulta alentador que el Gobierno de México avance en la colaboración binacional México-Estados Unidos en materia de seguridad y comercio, realizada en el marco del respeto a la soberanía de nuestro país.
La primera reunión binacional de alto nivel fue un gran avance y muy positiva para avanzar en la seguridad de ambos países bajo los principios de responsabilidad compartida, confianza mutua, cooperación sin subordinación y respeto a la soberanía.

En paralelo se podrá dar continuidad al T-MEC, el instrumento más importante con que cuenta México para lograr crecimiento económico y el bienestar compartido que quiere la Presidenta Sheinbaum para todos los mexicanos.
El canciller De la Fuente ha mostrado que tiene la sensibilidad, capacidad y firmeza para llevar a buen puerto la relación diplomática más importante para asegurar la prosperidad y el futuro de México.
***Académico y consultor.
Funcionarios, gobernantes y políticos mandan al carajo la instrucción presidencial * Casos de corrupción, impunidad y los escándalos diarios afectan la imagen de la Cuarta Transformación * El reto de la Primera Mandataria es titánico, pues la herencia “maldita” que le dejó su antecesor es muy pesada y gigantesca
MARCO ANTONIO FLORES***
El reto que enfrenta la Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo es enorme.
El hecho de que en sus Mañaneras del Pueblo sea cuestionada por el dudoso comportamiento de muchos de sus correligionarios morenistas (Adán Augusto López Hernández, Rubén Rocha Moya, Gerardo Fernández Noroña, Layda Sansores, Ricardo Monreal Ávila, Andy López Beltrán, Marina del Pilar Ávila Olmeda, Américo Villarreal Anaya, Rocío Nahle García, etc) parece que debiera hacer un cotidiano recuento de los daños, buscando -en la mayoría de los casos- justificaciones o señalamientos en el sentido de que si hay pruebas o delito que perseguir, se procederá conforme a la ley.
La Primera Mandataria debe hacer un análisis porque los daños y escándalos han afectado la imagen presidencial, y también a la Austeridad Republicana de la Cuarta Transformación.
En nuestra estructura orgánica constitucional, integrada por los tres Poderes (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), y una república federal con tres niveles de gobierno (federal, estatal y municipal), a la titular del Poder Ejecutivo le corresponde lidiar o cogobernar con los líderes de quinientos diputados y noventa y seis senadores, con el ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que encabeza el Poder Judicial integrado por más de dos mil jueces, así como con treinta y dos gobernadores y más de dos mil presidentes municipales.
THE NEW YORK TIMES PUBLICA COLUSIÓN DE POLÍTICOS CON EL CRIMEN ORGANIZADO
En ese contexto, tiene razón al rechazar lo publicado en The New York Times, artículo en que se afirma que “la colusión de políticos con el crimen organizado es un factor que obstaculiza el combate al narcotráfico por parte del gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo”.
El texto se titula “No son los cárteles los que preocupan a Claudia Sheinbaum” y está firmado por Mary Beth Sheridan, periodista especializada en América Latina.
“En 12 años cubriendo México como periodista, he aprendido que la fuerza por sí sola no puede acabar con los cárteles. El problema no es sólo que los grupos narcotraficantes ataquen al Estado. Es que a menudo forman parte de él”, destaca la periodista en su análisis.
Y agrega: “Al igual que otros partidos políticos en México, Morena, el partido de Sheinbaum Pardo tiene varios miembros de alto perfil que enfrentan serias acusaciones de vínculos con el crimen organizado.

“Combatir a los cárteles no sólo implica enfrentarse a los narcotraficantes. Para Claudia Sheinbaum también podría significar desmantelar los cimientos del poder local en México y confrontar a miembros de su propia coalición”.
Actuar con mayor firmeza contra los políticos corruptos podría enfrentar a la Presidenta con funcionarios del partido que podrían socavarla y debilitar a Morena de cara a las elecciones intermedias del próximo año, añade.
La detención del expresidente municipal de Tequila, Jalisco, Diego Rivera, morenista acusado de estar vinculado con el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) y de extorsión a tequileras, es un ejemplo del dilema al que se enfrenta la Mandataria.

Por un lado, demuestra que está combatiendo al crimen organizado y, por otra parte, asume el costo político que ello trae consigo en contra de su partido.
El retiro de uno de los “peces gordos” del obradorato, el exlíder de los senadores morenistas, Adán Augusto López Hernández, cuyos vínculos con el cártel de La Barredora ya era obvio, es otra muestra de que la titular del Poder Ejecutivo tiene la intención de ir limpiando la casa, en algunos casos con cautela y en otros aplicando la ley con decisión.

Lo que ocurre en Sinaloa con la violencia que vive desde hace más de dos años por el pleito entre Mayitos y Chapitos, en cuyo origen se vio involucrado el mismo gobernador Rubén Rocha Moya, es otro hecho en el que Sheinbaum también actúa con cautela sobre la lógica de que la destrucción de las redes de protección oficiales provoca estallidos de violencia, a medida que los “nuevos” grupos criminales se disputan el control de la plaza de la región o de un cártel nacional.

Al respecto, el texto de The New York Times destaca: “Puede que Sheinbaum no le tema personalmente a los cárteles (…), pero bien podría ser cautelosa al enfrentarse a un sistema de colusión con el crimen organizado, especialmente cuando su control sobre Morena, un partido dividido por facciones, es inestable”.
La Primera Presidenta tampoco es responsable de los escándalos y corruptelas de los distinguidos y “brillantes” políticos que heredó de su antecesor.
Los “distinguidos” Adán Augusto López y Gerardo Fernández Noroña se perdieron en su arrogancia, ineptidud, abuso de poder y torpeza política. Ahora están completamente desprestigiados y “quemados”, después de haber sido “corcholatas”, competidores para la Presidencia de la República.
SU MAJESTAD HUGO
En la misma vía se encamina Hugo Aguilar Ortiz, ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, quien aseguró el 5 de febrero pasado en Querétaro que el nuevo Poder Judicial, derivado de la elección del 1 de junio de 2024, “no representa incertidumbre ni retroceso, sino que da más legitimidad y garantiza una justicia cercana”.
También afirma que culmina una etapa en la que los ministros “eran designados por los otros Poderes” y “sentían la obligación de servir a los más acomodados”.
Aunque la elección del Poder Judicial se llevó a cabo en 2024, en el gobierno de la actual Presidenta, ella no fue responsable del sucio proceso que se dio en esa elección, con los 50 millones de acordeones que se imprimieron para inducir a los diez millones de votantes manipulados por Morena para elegir exacta y precisamente a todos y cada uno de los ministros que decidió el exmandatario Andrés Manuel López Obrador (incondicionales suyos).
Tampoco la Primera Mandataria es responsable de las pifias políticas del ministro presidente de la SCJN, que comete un día sí y otro también.
La más reciente, en el aniversario de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, con el escándalo de sus dos ayudantes que actuaron como lacayos ante su serenísima majestad Hugo Aguilar, quien se mostró complacido cuando sus “ayudantes” se agacharon y casi hincados limpiaron los zapatos del presidente de la SCJN antes de iniciar el evento.

Una semana antes, el escándalo de las nuevas camionetas blindadas (carísimas), que el máximo tribunal adquirió y que -según Hugo Aguilar- los ministros decidieron no utilizar después de las críticas recibidas.
También en el tema de la nueva política de Austeridad Republicana que se practicará en la Suprema Corte “del acordeón”, se conoció que la partida de alimentos para los integrantes de la “tremenda” corte rondará los 350 millones de pesos para 2026.
¡NO ME AYUDEN, COMPADRES! DESOYEN LA INSTRUCCIÓN PRESIDENCIAL
La titular del Poder Ejecutivo tampoco es responsable del descarrilamiento del Tren Interoceánico, ni de que en el sexenio pasado se haya abandonado la vacunación básica, como el sarampión, que ahora se extiende y que por décadas había sido erradicado.
De igual manera, Sheinbaum Pardo no fue la culpable de ahuyentar la inversión privada que en los últimos meses se ha estancado (por las reformas de AMLO), con lo que disminuye también la expectativa de crecimiento económico. Claudia Sheinbaum seguramente no avala los desplantes de autoritarismo y censura, como los que ha mostrado la gobernadora de Campeche, Layda Sansores, como tampoco las prácticas caciquiles y de nepotismo, de familias como Monreal en Zacatecas y Salgado en Guerrero.

La firmeza y decisión de la Primera Presidenta para combatir el crimen organizado es una muestra de que quedó atrás la política de “abrazos y no balazos”.
Sheinbaum está demostrando que cuando hay casos de vínculos de políticos con la delincuencia organizada, con denuncias y pruebas, se debe proceder contra ellos.
En el caso del expresidente de Tequila, Jalisco, Diego Rivera, su cinismo y público desprestigio ya eran intolerables.
Se actuó hasta que la Tequilera José Cuervo, empresa de gran tamaño y con muchos años en México, presentó una denuncia bien documentada ante la Fiscalía estatal, lo que se convirtió en escándalo nacional.
La Primera Mandataria no tiene que estar haciendo el recuento de los daños, mucho menos hacerse responsable de ellos.

La herencia “maldita” que le dejó su antecesor es muy pesada y gigantesca. Ya hemos dicho que en materia de seguridad la consigna “Abrazos y no balazos” fue un rotundo fracaso.
En educación no olvidemos los retrocesos mostrados por las evaluaciones de la prueba PISA; sabemos que estamos reprobados en matemáticas, lectura y ciencias básicas.
En salud, un fiasco y para el olvido el INSABI, primero se destruyó el Seguro Popular sin tener claro cómo diseñar un nuevo y mejor sistema de salud, que seguimos esperando. En infraestructura se hizo a un lado la planeación de obras en las más apremiantes necesidades del país: En materia de agua, obras municipales y estatales necesarias; drenajes urgentes, como Tula y Chalco, generación de electricidad y exploración de petróleo; presas, obras de apoyo al campo de riego, caminos rurales, mantenimiento y modernización de transporte (Metro) y carreteras.
La titular del Poder Ejecutivo no debe hacer más recuento de los daños. Tiene el apoyo de la mayoría de los mexicanos, para dar un giro a los malos resultados de su antecesor y combatir la inseguridad, la impunidad y la corrupción; para mejorar la educación y la salud para que México continúe por la senda de la democracia, justicia y prosperidad.
***Académico y consultor.
PULPO POLÍTICO
En economía no hay transformación
Publicado
Hace 6 díasen
febrero 6, 2026Por
Redacción
Ningún cambio en el manejo de las finanzas, pues el país se sostiene por las políticas neoliberales * La defensa a ultranza de la Primera Mandataria para la preservación del T-MEC en este 2026, confirma que no ha habido cambio en la política económica respecto de las reglas de la era neoliberal * El Tratado de Libre Comercio (TLC, así se llamó en sus orígenes) con Canadá y Estados Unidos, diseñado y creado en el gobierno del “innombrable”, Carlos Salinas de Gortari, es la expresión más palpable del neoliberalismo
MARCO ANTONIO FLORES***
La Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha manifestado de manera reiterada que su gobierno debe ser visto como el ‘segundo piso’ de la Cuarta Transformación.
Después de los resultados del expresidente Andrés Manuel López Obrador, con el ‘primer piso’ de la 4T, deberíamos preguntarnos ¿dónde quedo la transformación?

Todo mundo sabe que una transformación implica un cambio o una alteración apreciable de las estructuras sociales, ligadas a las normas, los valores y a los productos del mercado.
Sería bueno cuestionarnos en dónde hay un cambio social para mejorar los niveles de vida.
En política económica ninguna modificación hay, las macro y micro economías del país se mantienen intactas y son ciento por ciento neoliberales.
La defensa a ultranza de la Primera Mandataria para la preservación del T-MEC en este 2026, confirma que no ha habido cambio en la política económica respecto de las reglas de la era neoliberal.
El Tratado de Libre Comercio (TLC, así se llamó en sus orígenes) con Canadá y Estados Unidos, diseñado y creado en el gobierno del “innombrable”, Carlos Salinas de Gortari, es la expresión más acabada del neoliberalismo.

Pretender la continuidad del tratado, por un lado, y dinamitarlo por otro lado con la reforma judicial, la desaparición de organismos autónomos como el Ifetel, IFAI y Cofece, así como otras políticas de opacidad, y en materia energética sugieren ambigüedades por parte del gobierno y generan dudas para los inversionistas nacionales y extranjeros, en el contexto del propio T-MEC.
Sólo falta que con la innecesaria reforma electoral acaben con el andamiaje democrático constitucional que nos costó décadas construir, para tener unas elecciones libres, confiables y transparentes.
Estas “reformas” explican, en parte, que en los últimos siete años México haya tenido el más bajo crecimiento económico en cuatro décadas.
¿De verdad hemos tenido alguna transformación para que vivan mejor los mexicanos?
Sin crecimiento económico, ¿será posible que el gobierno de la 4T pueda continuar con los programas sociales, convertidos en dádivas, y sostener su clientela electoral?
¿Hay algún indicador, con datos confiables, alguna información visible, o perceptible, de que somos un país más productivo con mejores niveles de vida?
¿Tenemos como país una concepción más clara de nuestro devenir histórico y lo que esperamos y queremos para el futuro de nuestros hijos?
El estudio del cambio social suele considerarse una rama de la sociología, pero también atañe a las ciencias políticas, económicas, antropología y a muchas otras ciencias sociales, y se puede valer de las ciencias físico-matemáticas y médico-biológicas.
El cambio social remite a los pilares mismos de las instituciones sociales, por lo tanto, es también un cambio de tipo económico, político o cultural.
¿CUÁL TRANSFORMACIÓN?
El filósofo francés Augusto Comte, considerado el creador del positivismo y la sociología, desarrolló, desde el siglo XIV, una teoría explicativa de las transformaciones sociales y dividió teóricamente el cambio en dos partes: Dinámica social y estática social.
Los estudios que consolidaron el concepto fueron en su mayoría de los evolucionistas.
¿EN DÓNDE QUEDÓ LA TRANSFORMACIÓN?
En lo económico, nos mantienen a flote las políticas neoliberales.

En lo político-electoral hay retrocesos, con el regreso al régimen del “partido único” con la “línea” absoluta del Poder Ejecutivo, controlando a los Poderes Judicial y Legislativo, haciendo a un lado la “división de poderes”.
La presunción de haber sacado de la pobreza a 13 millones de mexicanos es una falacia, el otorgarles mayores ingresos en programas sociales es sólo un paliativo que nos les da expectativas reales para mejorar su nivel de vida.
El haber cambiado las reglas para la medición de la pobreza no cambia la realidad. Esos pobres siguen viviendo, con pisos de terracería y no tienen acceso a servicios de educación y salud. En el mediano y largo plazos continuarán sumergidos en la pobreza.
REZAGO EN EDUCACIÓN, CULTURA Y CIENCIA
¿Dónde quedó la transformación en lo educativo, cultural y científico?
Pues una contrarreforma educativa y la cancelación de apoyos económicos a investigadores y científicos nos ha llevado a un rezago que los especialistas estiman tardaremos al menos 15 años en reponernos.
Estamos reprobados en la prueba internacional PISA y México ocupa uno de los últimos lugares de los 38 países que integran la OCDE.

HAY MÁS ¡SALUD! EN BARES QUE EN HOSPITALES
En materia de salud hay un rotundo fracaso en el “primer piso” de la transformación con el fallido Insabi, desabasto de medicinas y 50 millones de mexicanos sin servicios de salud, pues siguen esperando tener un sistema de salud “mejor que el de Dinamarca”.
El saldo que dejaron el expresidente Andrés Manuel López Obrador y el llamado “Doctor Muerte”, Hugo López-Gatell, con el pésimo manejo de la pandemia, fue fatal: 800 mil muertos.
MÁS QUE TRANSFORMACIÓN… ES SIMULACIÓN
A un año cuatro meses del gobierno de la Presidenta Sheinbaum, que encarna el “segundo piso” de la Cuarta Transformación, vale la pena que los mexicanos nos preguntemos si estamos inmersos en una auténtica “transformación”, o es que estamos siendo partícipes de una gran “simulación”.
Y es que simulación es un acto que consiste en imitar o fingir que se está realizando una acción cuando en realidad no se está llevando a cabo.
Su origen etimológico nos confirma que lo que queremos es parecer otra cosa que no somos al simular. Proviene del latín “similis”, que quiere decir “parecido”.
En este sentido, la habilidad del expresidente López Obrador para simular es asombrosa.

El exmandatario Andrés Manuel logró dominar un concepto esencial en la teoría del “cambio social” que es la “comunicación”, lo que le permitió ofrecer la percepción, en lo colectivo, que vivimos un cambio, una “transformación”.
Las Mañaneras del Pueblo se mantienen intactas, la titular del Poder Ejecutivo le da continuidad a las matutinas de AMLO.
Para muchos expertos y especialistas, es más de lo mismo, las miles de mentiras que le fueron contabilizadas a López Obrador resultaron ser una estrategia efectiva para la “percepción” de que los mexicanos están inmersos en una gran “transformación”, que pronto saldrán de pobres o bien que tendrán mejores niveles de vida.
LA PRIMERA MANDATARIA TIENE LA HABILIDAD Y EL EQUIPO CAPAZ PARA INICIAR UNA REAL TRANSFORMACIÓN
La Primera Presidenta tiene la oportunidad histórica y posee la inteligencia y habilidad política para iniciar una verdadera transformación.
Cuenta con un gabinete de personas capaces y experimentadas en sus áreas de responsabilidad.
Marcelo Ebrard, Omar García Harfuch, Juan Ramón de la Fuente, Édgar Amador Zamora, Alicia Bárcena, Rosaura Ruiz y el doctor Kersenovich son algunos de los colaboradores de primera línea que posee Sheinbaum Pardo.
Basta de simulación, eso concluyó en 2024. Estamos a tiempo para saber si estamos frente a una verdadera lideresa y jefa de Estado, capaz de realizar las más grandes hazañas para llevar a buen puerto a su pueblo.
Una Presidenta que reconstruya la unidad nacional. Debe quedar atrás la división de los mexicanos. No a la continuidad de las fallidas políticas de la demagogia populista.
Si se quiere la confianza para la inversión, deben quedar atrás titubeos y confusiones en las señales y las acciones de gobierno. Tenemos la esperanza bien puesta en el liderazgo de la Mandataria Sheinbaum Pardo.
Algunas acciones son alentadoras, como la reciente reunión que tuvo Claudia Sheinbaum con integrantes de la Asociación de Bancos de México, quienes se comprometen a otorgar más créditos a las empresas y con ello coadyuvar a impulsar el crecimiento económico.

Es hora de comenzar la verdadera transformación del país, recuperar la confianza de los inversionistas y convocar a un gran “Acuerdo Nacional para el Crecimiento Económico y Bienestar”, como primer paso para alcanzar mejores niveles de vida de 130 millones de mexicanos.
El crecimiento económico es el único camino para disminuir la desigualdad y la pobreza.
Los principales factores y condiciones para generar crecimiento económico son: Estabilidad macroeconómica, que se deriva de la estabilidad política, seguridad jurídica y Estado de Derecho; mayor ahorro nacional; más inversión nacional y extranjera en bienes de capital; apoyo a las Pymes, inversión en infraestructura; capital humano con mejor educación y mayor nivel de conocimiento, así como progreso tecnológico.
A México le aguarda un futuro de prosperidad y bienestar compartido. Un país justo y democrático. La Primera Presidenta tiene la palabra.
***Académico y consultor.
Debemos actuar juntas, advierte el primer ministro de Canadá * ¿Nuevo orden económico mundial? * La Primera Presidenta resta importancia a las diferencias expresadas en Davos y rechaza calificarlas como un enfrentamiento directo
MARCO ANTONIO FLORES***
¿Es posible separar el marco geopolítico (territorial) del marco geoeconómico mundial? ¿Cuál será el papel de México y Canadá en el “nuevo orden mundial”?
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, visitó China, unos dias antes de acudir al Foro de Davos. Esa visita del premier Carney marcaría pragmáticamente la ruptura del orden económico mundial.
Ese inédito suceso -la primera de un jefe de Estado después de 10 años- causó sorpresa en Washington que -uno de sus dos principales socios en el tratado comercial de Norteamérica, el más grande del mundo- realizara esa visita.
Recordemos que México y Canadá tienen el 85% y 76% de sus exportaciones, respectivamente, hacia Estados Unidos. Después de entrevistarse con el presidente de China, Xi Jinping, los medios de prensa de Beijing pidieron al premier canadiense que establezca una política exterior independiente de Estados Unidos, lo que denominan “una autonomía estratégica”.
Sería posible que las grandes potencias Estados Unidos y China renuncien a la geopolítica territorial por áreas de influencia.
La audaz visita a China implica un desafío directo a Estados Unidos, el propio Carney dejó claro que su presencia en el país asiático fue una respuesta directa a la transformación del panorama comercial y político que está suponiendo la segunda presidencia de Donald Trump, quien ha impuesto elevados aranceles a Canadá, pese a ser su principal socio económico (China es el segundo).

La visita supone un giro inesperado en las relaciones comerciales entre Beijing y Ottawa después de dos años intercambiándose golpes, incluidos los aranceles, que Canadá, a instancias de Washington, impuso a China en agosto de 2024, gravando un 100% a los vehículos eléctricos chinos y un 25% al acero y aluminio.
El Foro Económico Mundial de Davos 2026 se salió de su esquema tradicional en el que todos los países asistentes (políticos y empresarios) coincidían.

Las potencias daban la pauta, se ponían de acuerdo, los discursos del Foro sonaban como un coro repetitivo. Cada año lo mismo: Globalización, libre comercio, sustentabilidad. Sin embargo, este año Trump y Mark Cartney hicieron una gran diferencia. La presencia del presidente de Estados Unidos causó expectativa y se pensó que daría la línea del nuevo orden económico mundial.
No olvidar que venía de sus últimas amenazas: Invadir Groenlandia e imponer aranceles a los países europeos que no lo apoyaran.
Al final reculó, no sorprendió su “vuelta en U” -como se esperaba-, da marcha atrás con esos dos anuncios y habla de dialogar con Dinamarca y redoblar apoyo a Groenlandia.
Lo innovador, sorprendente, explosivo y contundente fue el discurso del primer ministro de Canadá, Carney, quien fue gobernador de los bancos centrales de Canadá y el Reino Unido.
La prensa de todo el mundo da más difusión a las palabras de Mark que a las declaraciones del propio Donald Trump.
El discurso fue descrito como un momento histórico que marcó un “antes y un después” en la conversación geopolítica de Davos.
Los elementos fundamentales que plantea son: Ruptura del orden mundial; advertencia a las potencias medias, en donde destaca su frase: “Debemos actuar juntas, porque si no estamos en la mesa, estamos en el menú”; lanza una crítica a la integración económica al sostener que las cadenas de suministro se están utilizando como vulnerabilidades y la infraestructura financiera como herramienta de coacción; y plantea el “tercer camino”: Insta a las naciones intermedias a crear un nuevo modelo alternativo y no subordinarse a la lógica de poder de un hegemón.

EL GRAN DISCURSO DE CARNEY
Las palabras de Mark cimbraron y despertaron al máximo el Foro Económico Mundial de Davos.
Los puntos clave de su intervención son los siguientes:
Fin del orden global actual.- Afirma que no estamos viviendo una simple transición, sino una ruptura total del orden global que ha regido durante décadas.
Advierte que el sistema actual ya no ofrece previsibilidad ni protección, especialmente para las naciones que no son superpotencias.
Llamado a países intermedios.- Hace un llamado a los países de “tamaño intermedio” o potencias medias (mencionando ejemplos como Canadá y México) para que dejen de ser espectadores.
Su frase más recordada del foro fue “Debemos actuar juntas, porque si no estamos en la mesa, estamos en el menú”.
Coacción de las potencias.- Denuncia que las grandes potencias están utilizando la infraestructura financiera y las cadenas de suministro como armas de coacción y vulnerabilidades explotables.
Sostiene que no se puede mantener la “mentira del beneficio mutuo” cuando ésta se convierte en una fuente de subordinación para los países más pequeños.
Autonomía y autoprotección.- Advierte que los países que no desarrollen su propia autonomía no podrán protegerse de los “depredadores” globales, ya que en el nuevo escenario nadie vendrá a rescatarlos si no se defienden ellos mismos.
En este contexto, Carney, el primer ministro de Canadá, pronuncia en Davos un discurso que sorprendió y tuvo eco en todo el mundo.
Primero porque plantea que no estamos viviendo una transición, sino una ruptura del orden internacional.
Las grandes potencias ya no se sienten obligadas a obedecer normas ni a respetar alianzas o instituciones, dejando al resto del mundo a merced de su voluntad.
Propone como una solución: Los países como Canadá no deben sentirse impotentes y hace un llamado a la acción, al invitar a las “potencias intermedias” del mundo a reconocer esta realidad y trabajar unidos en alianzas flexibles y prácticas.
En segundo punto, el discurso tiene un ingrediente de resentimiento. Se trata del dolor por la dignidad herida y la confianza traicionada de Canadá, un país que se creía un gran aliado, socio y amigo de Estados Unidos, pero que ha visto cómo ha desconocido la amistad, le hace la guerra comercial y amenaza con anexar su territorio.
Afirma que “las grandes potencias han comenzado a usar la integración económica como arma, los aranceles como palanca, la infraestructura financiera como coerción y las cadenas de suministro como vulnerabilidades a ser aprovechadas en su beneficio”.
Remata con una frase contundente: “Uno no puede vivir en la mentira de que la integración económica beneficia a todos cuando ésta se vuelve la fuente de tu subordinación”. Concluye así Mark: “Cuando las reglas ya no protegen, uno se debe proteger a sí mismo”.
EN CONCRETO
En síntesis, el discurso tiene tres partes y muy bien descritas.
La primera es “reconocer la nueva realidad” y “enfrentar al mundo con los ojos abiertos, tal como es, no esperando que sea como deseamos”.
La segunda es “construir coaliciones que trabajen de tema en tema, con socios que compartan intereses para actuar juntos”.
Advierte que las potencias intermedias tienen que trabajar unidas, porque “si no estamos en la mesa, estamos en el menú”.
La tercera parte es fortalecerse en lo interno, porque en un mundo sin reglas, adaptarse no es suficiente.
Cierra su discurso con una idea potente: “La nostalgia no es una estrategia, pero a partir de esta ruptura, sí podemos construir algo mejor, más grande, más fuerte y más justo”. Con ello, apela a una esperanza realista y basada en la confianza en lo que cada país puede hacer por sí mismo, no en lo que una superpotencia hará por ellos.
Algunos editoriales internacionales, como el DW de Alemania, señalan que el gobierno de México tiene muy claro lo que tendría que hacer para no mostrar flancos débiles ante Estados Unidos.
A la Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo (administrar el conflicto con Trump y controlar la narrativa ante el público nacional) le vendría bien aprender de la estrategia de “cabeza fría” de Carney, que contiene ideas, principios y acciones concretas de fortalecimiento interno y liderazgo internacional.
SHEINBAUM DEFIENDE T-MEC ANTE DESACUERDO EU-CANADÁ
La Primera Mandataria afirma que su gobierno trabajará para que no se rompa el tratado comercial de México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), tras el intercambio de declaraciones entre Donald Trump y Mark Carney, durante el Foro Económico Mundial de Davos.
“Nosotros vamos a trabajar para que no se rompa (el acuerdo). Y creemos que es conveniente para los tres países mantener el acuerdo comercial”, añade.
Sheinbaum Pardo resta importancia a las diferencias expresadas en Davos y rechaza calificarlas como un enfrentamiento directo.
“Yo no lo llamaría un choque de discurso, sino sencillamente son distintos puntos de vista frente a lo que está ocurriendo a nivel internacional”, agrega.

Explica que su gobierno mantiene abiertos los canales de diálogo con ambos países, aunque reconoció que aún no ha conversado recientemente con el primer ministro canadiense.
“Vamos a trabajar, no he hablado recientemente con el primer ministro Carney. Nos hemos buscado y vamos a tratar de tener una conversación y por supuesto con el presidente Trump, todas las negociaciones que tienen que ver con el acuerdo comercial”, expresa la titular del Poder Ejecutivo.
Detalló que México mantiene una agenda activa de trabajo con Washington en materia comercial y de seguridad.
Señala que ya hay equipos mexicanos en Estados Unidos dando seguimiento a los acuerdos bilaterales.
“En este momento está un equipo de trabajo para darle seguimiento al acuerdo o al entendimiento de seguridad que está coordinado por el subsecretario Roberto Velasco, de la Secretaría de Relaciones Exteriores”, expone Sheinbaum.
“Hay un grupo de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y de la Fiscalía General de la República que se encuentra en este momento con sus homólogos (…) en Estados Unidos, en Washington también”, añade.
Las declaraciones de la Primera Presidenta se dan luego de que Trump expresara su desagrado con el discurso de Carney, quien advirtió de que el “viejo orden mundial” basado en normas ya no existe, ni volverá a existir, por las luchas entre las grandes potencias mundiales.
Donald dice que el líder canadiense “no fue muy agradecido”, pese a recibir muchas cosas gratis.

México ha insistido en que la continuidad y estabilidad del T-MEC es clave para la integración económica regional, la atracción de inversiones y el crecimiento de los tres países de América del Norte
Todo lo demás -las frases nacionalistas vacías, la invocación repetitiva de principios- se revelará tarde o temprano como la máscara de la soberanía que ocultó el rostro de la subordinación.
Pronto sabremos si México tiene posibilidad de quitarse ese sello de subordinación, o es posible que participe en una coalición de países intermedios para enfrentar a nuestro poderoso vecino y socio comercial.
***Académico y consultor.
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