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LA FERIA

AMLO manda y controla a México

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La Primera Presidenta lo confirma al expresar “el presidente Andrés Manuel López Obrador” en sus Mañaneras del Pueblo * Claudia Sheinbaum tiene un bastón de mando de juguete * A partir de 2018 se perdió la unidad nacional por el discurso polarizante de la Cuarta Transformación.

 

ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN

 

Éntrele.

Tío Iván, a punto de pasar al definitivo estado de fiambre, y tía Rosa, su casi viuda, rogándole que hiciera testamento.

Pero aparte de rico como Creso, era malo. Su desquite por el disgusto de morirse fue no testar.

Mandó por sus once hijos y con la tía presente, dijo apenas audible: -… les da gusto que me muera… a mí me da más que se van a tener que matar para heredar… mátense -así de malo.

 

EN 1848 SE PERDIÓ LA HONRA

Un pequeño rodeo antes de entrar en materia.

El 8 de mayo de 1846, los EUA nos invadieron y cinco días después nos declararon la guerra.

México se las declaró diez días después. ¿Cuál era la prisa?

En 1848, los gobernantes de entonces, perdieron la guerra y la honra. El país, más de la mitad de su territorio.

La honra porque en vez de dejar que los EUA nos robaran territorio a la mala, nuestros honorables gobernantes se los vendieron en 15 millones de dólares… a plazos, todavía les dieron fiado. Ni reclamar podemos, vendieron.

Si le dicen que ni era nuestro ese inmenso territorio, no es cierto, México estaba bien delimitado en el Tratado Adams-Onís de 1819, entre España y los EUA; y estaba habitado, por eso las cláusulas VIII y IX del Tratado Guadalupe Hidalgo, con el que el presidente (interino), Manuel de la Peña y Peña formalizó la venta el 2 de febrero de 1848.

Perdieron la honra porque encima de todo, el dichoso Tratado, dice en su introducción que se firma para establecer, entre México y los EUA, sólidas relaciones de paz y buena amistad. ¡Buena amistad! Eran indignos o muy cobardes o traidores o las tres cosas.

Se dice que los EUA querían más territorio. Bueno, sí, pero lo que se jugaba era cuál de los dos países sería la potencia dominante en América. Poquita cosa.

Si lo duda, busque el análisis del mayor Nathan A. Jennings, profesor adjunto en el Departamento de Historia Militar de la Escuela de Comando y Estado Mayor del Ejército de los EUA (‘Alianzas improvisadas: operaciones conjuntas de Estados Unidos en la guerra entre México y Estados Unidos’).

Haber perdido la guerra contra los EUA no se explica, entérese: los yanquis nos invadieron con 8,600 soldados e infantes de marina, por Veracruz, más 1,173 marinos por Alvarado y Tuxpan, que allá se quedaron.

Los 8,600 solos, avanzaron hasta tomar la Ciudad de México. El Ejército Mexicano contaba con 19,000 tropas regulares y con reclutas llegaba a los 38 mil… contra 8,600… ¿pero qué pasó?

El mencionado Jennings, califica la invasión y dominio de la capital como “una tenue ocupación del Valle de México y sus 2.3 millones de habitantes”. ‘Faint’, tenue, débil, con 8,600 no se domina a más de dos millones. A pedradas los arrasan. ¿Qué pasó?

Divisiones entre políticos y militares, mezquindades y egoísmos, llevaron a esa catástrofe.

Uno de los políticos más importantes de ese entonces, Lucas Alamán, afirma: “El dinero gastado en armar a las tropas mexicanas simplemente les permitió luchar entre sí y ‘dar la ilusión’ de que el país poseía un ejército para su defensa” (cita en ‘The US–Mexican War 1846-48’, página 138, no batalle).

En México, el pleito era entre la masonería escocesa, conservadora, centralista y rabiosamente patriótica, y la masonería yorkina, liberal, federalista y rabiosamente proyanqui (la de Juárez y los de la Reforma).

Su competencia por el poder dividió al ejército en facciones que no lucharon contra el ejército invasor sino entre sí.

Al perder la batalla del convento de Churubusco, el general Pedro María Anaya dijo al general David Twiggs: “Si hubiera parque, no estarían ustedes aquí”… se lo mandaron de calibre equivocado; entre militares no se comete un error así: fue intencional, querían que perdiera, perdió, perdió México.

Santa Anna, refiriéndose a la derrota y pérdida del territorio, dijo con pesar: “Por vergonzoso que sea admitirlo, nosotros mismos hemos provocado esta vergonzosa tragedia a través de nuestras interminables luchas internas” (‘The Mexican War, 1846-1848’, de Karl J.  Bauer, páginas 16 y 17).

Documenta William Fowler estas vergüenzas de nuestros gobernantes de entonces diciendo (Santa Anna and His Legacy’, página 12) que mientras la guerra se libraba “los políticos mexicanos discutían y utilizaban la retórica antinorteamericana para ganarse al público, pero no tenían planes sustanciales para la reforma nacional” (The Oxford Research Encyclopedia of Latin American History).

Testigo de los acontecimientos, el intachable Vicente Riva Palacio, dice en ‘México a través de los siglos’, sobre nuestros ejércitos ante la invasión yanqui: “(…) sus jefes, más preocupados por obtener empleos bien remunerados y otros privilegios (…) actuaron, ‘con sus excepciones’, impulsados por la cobardía, avaricia y la traición”. Cobardía, avaricia y la traición, anótelo.

No se cargan las tintas con aviesa intención, ante tan grave emergencia nacional solamente siete estados de la República contribuyeron con hombres, armas y dinero para la defensa nacional. “Un soldado en cada hijo”… ¡Sí, cómo no!

 

HAY QUE ENTRARLE PRIMERA PRESIDENTA

Este pequeño rodeo fue para alertar a doña Sheinbaum: su antecesor, patológicamente desconfiado como el malhechor que es, le entregó un bastón de mando de juguete mientras él mantiene el control de Morena, del Congreso, medio gabinete y casi todos los 23 estados que gobiernan, y el país dividido.

Todo lo anterior es para asegurar su impunidad y la de los suyos, que por eso le son leales, por impunidad de sus inmensos latrocinios. Así de bajos.

De 1929 a 2018, México consiguió y mantuvo la unidad nacional.

La hemos perdido por el discurso polarizante del Pejestorio y la Primera Presidenta lo continúa.

Señora, se le viene un año muy difícil, deje de atacar a los partidos, a la prensa, a cualquiera que no sea un sumiso cuatrotero.

La agónica economía nacional y la lucha contra el crimen organizado, sin todo su gobierno y sus gobernadores, a su lado, será una estrepitosa derrota. Menos un estado, los demás fingen luchar contra el crimen organizado, entérese.

Señora, su lealtad es equivocada, sus miedos, infundados. Tiene poder sobrado. Es por México, éntrele.

LA FERIA

¡Aguas, Primera Presidenta! Donald Trump no es de fiar

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Es como la Chimoltrufia: Así como dice una cosa, dice otra * En su Orden Ejecutiva, el mandatario de EU señala que “el régimen cubano se alinea con numerosos países hostiles y actores malignos (…)” * Si la inquilina de Palacio mantiene su fraternal relación con la dictadura de Cuba, México será considerado como país hostil, maligno… pero ella es “maravillosa e inteligente”… ¡Que alguien me explique!

 

ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN

 

Victoria pírrica.

Dispuso nuestra madre natura que la prima Rita, a los 16 años, estuviera lista para destrozar corazones, carteras y matrimonios.

No era común del lado materno-toluqueño, pero la prima Rita, a esa tierna edad, ya estaba espectacular, para cinemascope. Y pizpireta.

Así, un día en una sobremesa con sus papás, salió en la plática Pepe, el más impresentable primo que tenerse pueda, y la prima dijo que era “sensacional”. ¡A Irlanda!, internada con monjitas tres años.

La familia al saberlo, aprobó por aclamación. Pepe sonreía negando con la cabeza. Nadie le creía.

 

¡CUIDADO CON LAS ALABANZAS DEL TÍO SAM!

El jueves pasado, 29 de enero, no se le pase anotarlo en su diario.

La Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó en X que había tenido una plática “productiva y cordial” con el tal Trump… y luego, en su madrugadora, con una sonrisa de comer tostadas, repitió que el copetón de la Casa Blanca le echó un telefonazo y pidió que se proyectara en la pantalla el mensaje traducido que puso después en su red social el tipo ese… y agradeció el comentario porque dijo de ella: “(…) México tiene una líder maravillosa e inteligente. Deberían estar muy contentos por ello”. ¡Aleluya!, ¡campanas al viento!

Se recomienda precaución. Mala cosa cuando el diablo alaba a alguien. La Primera Mandataria olvida que el mismo Trump ha dicho de ella que tiene tanto miedo que no puede gobernar, aparte de tachar a su gobierno -de ella- (el 1 de febrero del año pasado) de tener una “alianza intolerable” con los cárteles del crimen organizado.

Además, una alabanza del Trump es como para llamar a consultas al embajador yanqui (“llamar a consultas” es una seria protesta).

Mire usted unos cuántos que ha alabado el Trump: Putin, Xi Jinping, Recep Erdogan, Viktor Orbán, Kim Jong-un (el temible gordito asesino de Corea del Norte), Saddam Hussein, Muammar Gaddafi… y Hitler (no hay espacio, pero créale a su texto servidor que tiene citas y fechas precisas).

Donald Trump alaba a dos tipos de líderes: a los autoritarios de mano de hierro y a los que se doblan y le conceden sus caprichos.

Si duda eso último, recuerde lo que dijo el Trump el pasado 14 de enero, de la antes odiada y denostada, Delcy Rodríguez, esa bajuna que de vicepresidenta y mano derecha de Nicolás Maduro, pasó a ama de llaves de Trump en su nueva finca, Venezuela: “(…) sostuve una larga y genial conversación con ella por teléfono, es una persona estupenda”.

Y la Delcy, secándose las manos en el delantal, le correspondió diciendo que la conversación “(…) fue larga y cortés, se desarrolló en un marco de respeto mutuo”. Suena familiar.

Por supuesto, doña Sheinbaum no está rodeada por imbéciles y ella, tontita, no es.

Deben saber muy bien que el padrote de América Latina, el Trump, no es de fiar y no es entrón cuando le plantan cara, por eso se rajó con lo de Groenlandia.

Pero también es cambiante porque, aparte de ser un patán, se va de boca: apenas el 10 de diciembre pasado, dijo de los jefes de Estado europeos, que eran “malos líderes (…) realmente estúpidos”, y al día siguiente: “Son todos muy buenos líderes, muy buenos amigos míos”. Repito, al estilo Chimoltrufia.

No es íntegro, ni leal, ni honesto, pero nadie se equivoque, no tiene dentro del cráneo chongos zamoranos, es malo, y con la excusa de volver a hacer grande a los EU, infla su inmenso ego… pero lo dice en serio.

La operadora tal vez más influyente en el Partido Republicano de EU, la señorona Susie Wiles, actual jefa de gabinete de la Casa Blanca (primera mujer en ese cargo), en entrevista con la revista ‘Vanity Fair’, publicada apenas en diciembre pasado, dijo que Trump, “actúa con la idea de que no hay nada que no pueda hacer. Nada, cero, nada”. Y es presidente del país más poderoso del mundo… ¡cuidado!

Como si el Trump supiera lo que iba a teclear este López, repito, el jueves pasado en la tardecita, hizo algo que ratifica todo lo antes dicho: después de los elogios a la doñita de Palacio, firmó una Orden Ejecutiva en la que establece que podrán cobrar aranceles a los bienes que importen los EU de países que vendan o proporcionen petróleo a Cuba.

Ya nada más queda México como proveedor de Cuba, a Rusia le regresaron un buque tanque los del US Navy (lo corretearon hasta el Mar del Norte), a Venezuela ya lo fumigaron y México canceló su último embarque, pero la Primera Presidenta, jugando con fuego, insistió en que seguiría la “ayuda humanitaria”.

Que le piense doña Sheinbaum Pardo, esa arbitraria Orden Ejecutiva del Trump, dice:

“Considero que la situación con respecto a Cuba constituye una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos, y por la presente declaro una emergencia nacional con respecto a esa amenaza”.

Y como ese gañán yanqui es claridoso, añadió: “El régimen cubano se alinea con numerosos países hostiles y actores malignos (…)”. Clarito: si México… no, no es cierto, si la señora de Palacio se pone necia en mantener su fraternal relación con la dictadura de Cuba, México (ahora sí), será considerado por los EU como país hostil, maligno… pero ella es “maravillosa e inteligente”.

No son bromas, señito, la Orden Ejecutiva le manda al Departamento de Comercio de los EU, identificar qué países puedan estar suministrando petróleo y determinarán entonces qué arancel adicional se debe imponer. Y allá sí obedecen, no como acá.

También el jueves pasado, especialistas en la materia comercial, advirtieron que viendo el cielo tan encapotado, lo previsible es que respecto de México, en la inminente revisión de T-MEC, los EU incluyan objetivos ajenos al tratado, objetivos políticos.

El Trump va mal rumbo a las elecciones de noviembre, necesita goles y los va anotar con Cuba y México. Y son dos pájaros de un tiro.

Las alabanzas del Trump a doña Claudia Sheinbaum sólo significan una cosa: aceptó sus exigencias. Sí, damas y caballeros, soberanía rima con fantasía.

De despedida, ahí le explican a la dama de Palacio, que en política no se dejan heridos, sólo muertos (políticamente)… Salinas Pliego está herido y eso es de pronóstico reservado. También díganle a la doctora en física, lo que es una victoria pírrica.

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LA FERIA

La 4T, el primer gobierno de México que intenta regresar al pasado

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El verdadero y único proyecto de esta versión Dos del PRI es perpetuarse en el poder * Los cuatroteros mayores toman ideas de hace más de medio siglo * Antes de que nos demos cuenta, tendríamos al frente del país a personeros de los barones del mal

 

ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN

 

Barones del mal.

Tío Juan de Dios, se lo he contado antes, era un señor alto, elegante, como para rentarlo para entregar novias al pie de altar.

Vivía de dar conferencias sobre vida cristiana, matrimonio, noviazgo y educación de los hijos. Hablando conmovía y convencía.

Parroquias, escuelas católicas, asociaciones pías y algunos obispos, llenaban su agenda. Cobraba bien.

Este menda, ya grandecito, le preguntó cómo soltaba esas disertaciones piadosas siendo que era cliente distinguido de establecimientos de esparcimiento masculino y sin enfado, dijo: -Yo digo qué se debe hacer, no que hagan lo que yo hago -¡vaya!

 

MALOS GOBIERNOS PRETÉRITOS

Sin respetos humanos, afirmó el pasado viernes este su texto servidor, que en México, el problema es el gobierno, el actual, sin que eso signifique que no hayamos tenido antes otros gobiernos de pena ajena.

Sin embargo, el cuatroterismo en curso se distingue de malos gobiernos pretéritos, en que es el primer gobierno de México que intenta algo imposible: regresar al pasado.

Efectivamente, el gobierno que implantó el Pejehová y continúa su fiel prosélita, enarbola una transformación nacional, sin definirla y pregona el humanismo mexicano, sin ni siquiera darse cuenta de lo risible de decir semejante barbaridad: Si es “mexicano”, deja de ser humanismo, que el humanismo es universal o no es… pero, ni intentar explicarles.

Junto con esa cómica propuesta, también sostienen ser un gobierno cuyas prioridades son: la justicia social; la honestidad (el chiste se cuenta solo); la austeridad (en el sector salud… ¡que no hay que enfermarse!); la ética compartida (¡dioses!); y también hablan de amor al prójimo (eso sí han cumplido, empezaron dando abrazos a discreción y siguen ahora dándolos a compañeros de gobierno, de partido, amigos y parentela).

Refuerzan su florilegio de mínimas (no máximas), con su lema favorito “primero los pobres” y su “economía moral”, lo que prueba su levedad intelectual: la economía, la física o la arqueología no pueden ser morales o inmorales, son ciencia. Lo que hay es ética económica… ni intentar explicarles.

Eso de la economía moral sirve para acabar de conocerlos. Jamás han dado crédito al que acuñó en 1971 ese excéntrico concepto, un señor serio, catedrático británico, Edward P. Thompson (no, no fue Amartya Sen el “padre de la economía moral”, no le haga caso a San Google), marxista alejado del marxismo soviético que lo acusaba de estar al servicio del imperialismo yanqui.

Don Thompson proponía su “economía moral” como modelo económico fundado en normas de justicia social, antagónico al capitalista y la economía de mercado.

Bueno, eso decía el caballero que fue clave en la concepción de la Nueva Izquierda de Herbert Marcuse, opuesta al marxismo fundado en el materialismo dialéctico y la lucha de clases… dejémoslo aquí, se acaban las dos cuartillas reglamentarias. Pero, que quede claro: los cuatroteros mayores, sin dar crédito toman ideas de otros, de hace más de medio siglo porque les dan discurso, que la viabilidad ya se vería después.

Anida dentro de ese muégano de complicidades, Morena, que llaman partido, un núcleo duro de marxistas rayanos en el trotskismo, pero ni se apure, nadie les hace caso y su venerado Enrique Dussel, ese fantasmón, tuvo a bien morir y se le desea descanso eterno (no es uno mala persona).

Así, sin ruborizarse, su discurso de izquierda chancla pata de gallo es retórica para el consumo de los de siempre, los de abajo, los desposeídos, los olvidados que al oírlos (¡primero los pobres!), creen que ya se acordaron de ellos. No es cierto.

Tan no es cierto su perorar, que en los hechos apoyan el neoliberalismo capitalista del libre mercado que dicen detestar, como prueba su vigorosa defensa del tratado de ¡libre comercio!, el T-MEC.

Ahí está también una prueba al no cambiar una letra de las políticas económicas que consignan en el proyecto anual de ingresos y egresos de la Secretaría de Hacienda, las mismas desde hace varios gobiernos; como prueba también las invitaciones al más destacado empresariado a Palacio Nacional; como prueba la visita del Pejecutivo a la Casa Blanca, llamando “amigo” al Trump; como prueba que lo único que le falta a doña Sheinbaum cuando le echa telefonazos al Trump es ponerse un clavel reventón en la boca, según ella siempre platican sabrosito. Son mentira.

Habrá quien sienta alivio… bueno, menos mal, es puro rollo, no vamos al comunismo. Y no. Nadie se equivoque.

El verdadero y único proyecto de esta versión Dos del PRI que es Morena, es perpetuarse en el poder.

Habrá otro que piense… ¿y qué?, igual aguantamos 70 años al PRI, ¡ni que fuera para tanto! Y otra vez, no.

Estos quieren reinstalar el cardenismo (de Lázaro Cárdenas, claro), ese que Luis Echeverría en los años 70 del siglo pasado, adoptó como postura ideológica para el consumo interno y para intentar ser líder del resto de América Latina.

Y no se le olvide si lo vivió y entérese si es joven: Echeverría hundió al país, fue populista, represor y autoritario, el país entero alucinaba con que ya terminara su sexenio. Y estos cuatroteros en el poder siguen sus pasos, su caminar y de a poquito van imponiendo un régimen autoritario… para perpetuarse en el poder, su único proyecto, se lo repito.

Como siempre hay un optimista irredimible al que no preocupe nada de esto, se le solicita si no tiene inconveniente para ello, reflexionar en que NUNCA hemos tenido un gobierno acusado de ser cómplice de la delincuencia organizada. Acusado por los EU.

Es de creerse sin fantasear, que ni el Pejestorio ni la señora Sheinbaum se sientan a hacer acuerdos con narcos. No, no se concibe. Pero hay complicidad por omisión y los dos, son omisos, lo sabe el mundo.

Este gobierno no cede en nada que pueda estorbarles conservar el poder y no fumiga a la clase política de la influencia de los narcos para no desbaratar su estructura de captación de votos.

Pero esa ralea es insaciable y eso significa que antes de que nos demos cuenta, tendríamos al frente del país a personeros de los barones del mal.

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LA FERIA

¿Para qué la reforma electoral si ya tienen los tres Poderes?

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Reginaldo Sandoval desnuda al régimen cuatrotero * Sin división de Poderes hay absolutismo, autoritarismo, dictadura, lo que quiera… menos democracia.

 

ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN

 

Lo mismo de los mismos.

Hace mucho le conté cómo domó tía Susy a su macho y muy mandón marido, tío Tacho, que no era brillante, más bien, muy tonto.

Lo obedecía en todo a pie juntillas y cuando todo salía fatal, ella lo arreglaba, hasta que un día, el tío le dijo: -Te lo suplico, ya no me hagas caso, ¡por favor! -y fueron muy felices.

 

LA REFORMA DE SHEINBAUM NO PASARÁ

En conferencia de prensa en la Cámara de Diputados, el coordinador de la cuatrotera bancada del Partido del Trabajo (PT), Reginaldo Sandoval, encueró al régimen. No es común, se agradece.

Don Sandoval aclaró que sin el PT, rémora de Morena, no será aprobada la reforma político-electoral de doña Sheinbaum, porque no les alcanzan los votos (la aritmética y Gabino Barrera, no entienden razones) y soltó prenda:

“¡Pues si nosotros estamos en el poder! Ya tenemos el Poder Ejecutivo, tenemos el Poder Legislativo y ganamos por la vía de la elección el Poder Judicial (…) ¿Se necesita la reforma? ¡Pues si ya tenemos los tres Poderes!”.

Más claro ni el agua, las palabras de Son Sandoval confirman lo que ya todos sabemos.

“Ya tenemos los tres Poderes”… eso no se atrevieron a decirlo ni don Porfirio ni los del PRI imperial, que los tenían, pero por pudor hacían como que había división de Poderes, por aquello de aparentar que éramos democracia, pues es su pilar fundamental: sin división de Poderes hay absolutismo, autoritarismo, dictadura, lo que quiera, menos democracia.

Hubo división de Poderes en las antiguas sociedades tribales germánicas, desde por ahí del año 930 d.C.; y en la entonces Inglaterra, desde 1698, de donde tomó la idea Montesquieu en 1748. Novedad no es, pero los cuatroteros… como Gabino Barrera.

Don Sandoval no dijo nada que no supiéramos: el régimen de la 4T, es absoluto, autoritario. Punto. Tienen todo el poder, lástima que administrativa y políticamente, sean tan incompetentes, tan poca cosa, tan chiquitos.

Si le parece una exageración, revise la fotografía de nuestra Presidenta, la última vez que habló por teléfono con Trump, para conjurar su amago de mandar operaciones militares a nuestra patria… flanqueada por el secretario de Relaciones Exteriores, un director de esa secretaría y un policía, que eso es el Kalimán Harfuch (Batman es gringo).

¿No hubiera sido bueno que estuviera ahí sentadote el secretario de la Defensa Nacional? Son chiquitos.

Luego en su Mañanera del Pueblo, la jefa del Poder Ejecutivo le agradeció al embajador yanqui, Ronald Johnson, su ayuda para conseguir que el Trump tomara la llamada.

Dijo: “(…) se habló con el embajador para explicarle que es lo que pretendíamos tratar con el presidente Trump y fue un facilitador para que pudiera salir bien la llamada”… Fíjese bien, dijo “explicarle”… ¿Acaso nuestra Presidenta da explicaciones al embajador de otro país? Señito, esas cosas no se dicen ni en privado. Está claro que hay diferencia entre una asamblea estudiantil a la Presidencia, es más difícil que subir nadando las Cataratas del Niágara. Son chiquitos.

Tan chiquitos que lo reto a usted a decir los nombres de cinco secretarios de Estado de este gabinete y el anterior; para no mencionar la baja estofa de los gobernadores cuatroteros, con sus excepciones, pocas; ya sin meter el dedo en la llaga de la calaña de sus líderes legislativos. Pero si le preguntan qué políticos, funcionarios y parentela de la familia en el poder están bajo sospecha de ser cómplices del crimen organizado, le aseguro que suelta sin balbucear varios nombres, si no es que muchos.

Doña Sheinbaum debería reflexionar en cuánto peso muerto aguanta su gobierno y en que teniendo todo el poder, tiene toda la responsabilidad, sin excusa alguna, ella puede mangonear al Legislativo, al Judicial y darles órdenes a los gobernadores. No puede prorratear su responsabilidad.

Son tan chiquitos que es la hora que no caen en cuenta de que el modelo de gobierno que han impuesto al país caducó con Luis Echeverría y José López Portillo, hace casi medio siglo. Así de chiquitos.

No perciben que el país y el mundo cambiaron, que esa presidencia imperial fracasó y ¡bendito el Buen Dios!, es irrepetible y por serlo, ellos son caricatura de aquellos que cuando menos sabían mandar.

La cosa se agrava viendo a los partidos políticos opositores, pasmados, en manos de impresentables o inútiles. Sin dramatismo, México hoy no tiene clase política… bueno, sí, pero incompetente, poca cosa.

Son tan chiquitos que los reta, insulta y se burla de ellos, un ciudadano al que no han podido meter en cintura.

Con Ricardo Salinas Pliego han topado.

Ya con la decisión de la Suprema Corte, SU Suprema Corte, de que el Salinas debe pagar cerca de 50 mil millones pesos de impuestos que dicen les debe.

Es la hora que no se los cobran y la Presidenta aclaró que puede solicitar descuentos… eso no debería ser tema presidencial, la doñita no debería andar de cobradora. Son chiquitos.

Y ya que salió el tío Richie, acomoda recordar el caso de Silvio Berlusconi, ‘Il Cavaliere’, millonario italiano, dueño de un consorcio televisivo que por ahí de los años 90 del siglo pasado se metió a la política cuando en su país colapsaron los partidos políticos y la clase gobernante estaba más desprestigiada que la tumba-hombres, en medio del escandalazo de corrupción ‘targentopoli’ (algo así como ‘ciudad-dinero’), que junto a nuestros escándalos modelo huachicol fiscal fue cosa de niños.

El Berlusconi se lanzó a la política sin tener la menor idea. Arrasó. Como primer ministro, gobernó Italia nueve años, en tres gobiernos; fue también ministro de Relaciones Exteriores y presidente del Consejo de la Unión Europea, poquita cosa. Sin duda fue la figura política más influyente de Italia cerca de 20 años.

Sin el desastre que era la política, Berlusconi jamás hubiera llegado. Prometía un ‘milagro italiano’, rehacer la política, la economía y combatir con todas las fuerzas que el alma le daba al izquierdismo.

Muy importante fue que el electorado italiano lo vio como alguien del todo ajeno a los tejemanejes de la política que los tenían hartos.

¡Atenta, doñita!

Berlusconi no era un alma de Dios, pero ganaba y ganaba elecciones. Todo quería Italia, menos más de lo mismo de los mismos.

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