Al gobierno no se le aplaude, se le exige transparencia y rendición de cuentas * No olvidemos que México sigue siendo uno de los países más letales para la prensa, con 176 periodistas asesinados de 2000 a la fecha, según ha documentado Artículo 19 * Al formarnos como periodistas se nos enseñó a hacer las preguntas difíciles, incómodas
ELVA NARCIA
En la cobertura de conflictos armados, solía ser común llevar de manera visible, en el auto o en la ropa, la leyenda PRENSA, un blindaje y una forma de decir: “Soy periodista, no dispare”.
Desde hace ya algunos años, esa misma leyenda visible te hace blanco: Blanco de ataques, blanco de denostación, blanco de amenazas, burlas, desaparición forzada… muerte.
No olvidemos que México sigue siendo uno de los países más letales para la prensa, con 176 periodistas asesinados de 2000 a la fecha, según ha documentado Artículo 19.

Al formarnos como periodistas se nos enseñó a hacer las preguntas difíciles, incómodas.
Al gobierno no se le aplaude, se le exige transparencia, rendición de cuentas; no aceptas regalos ni favores para evitar compromisos, la amistad con las personas en el poder No es incondicional. Ética, le dicen.
Con la presencia de la Inteligencia Artificial, cierta forma de hacer periodismo se hizo más cómoda, más ágil, más veloz. Largos documentos te los resume la IA en fracción de segundos, te hace gráficos, cuadros comparativos, revisión histórica de datos. Tú pides y la IA lo hace. Todavía aprendiendo, todavía perfeccionándose, pero ya no hay marcha atrás.

En ese contexto ¿en dónde quedan las y los periodistas?
Millones de personas tienen hoy en día acceso a celulares, a Internet, a la Inteligencia Artificial, a redes sociales y al poder de construir una “verdad”. Además, es el tiempo de influencers y de creadores de contenido.
En ese mar de información ¿hay aún lugar para un periodismo serio?

Back to basics. Regresar a los principios básicos, al periodismo de a pie, a ese que sale a las calles a reportear, a hablar con la fuente, a verificar, a contar la historia desde el lugar de los hechos.
Más que un cuarto poder, un contrapeso del poder… ¿Quiénes, hoy en día, detentan ese poder?