En 2027 está en juego el destino de México: ¿El pueblo echará abajo la “mayoría calificada” de Morena? * ¿Viable la alianza opositora en la elección intermedia para elegir a 17 gobernadores? * Vicente Fox Quesada, Manlio Fabio Beltrones, Alito Moreno y diversas voces piden un frente común contra el partido guinda
MARCO ANTONIO FLORES***
Se ha planteado la posibilidad de que surja alianza del Tumor, (Todos Unidos contra Morena) en las próximas elecciones federales de 2027, en las que se elegirán 17 gobernadores, la totalidad de la Cámara de Diputados, muchos Congresos locales y cientos de cargos municipales.
Otros le llaman el nuevo Tucom (Todos Unidos Contra Morena), pero que en el fondo se resume en que la oposición debe ir unida en el 2027 si es que quieren ganarle a Morena, porque si dividen el voto le hacen el trabajo al partido guinda.
Podríamos partir de la fotografía actual del panorama electoral. La encuesta de Buendía & Márquez, publicada en El Universal, concede un 11% al PAN, 9% al PRI, 9% a MC y 35% a Morena, como preferencia bruta ante la pregunta de “si hoy fueran las elecciones de diputados federales, ¿por cuál partido votaría?”.
Consulta Mitosky, que es la casa encuestadora que registra mejores números para la oposición, estima una preferencia electoral del 14.8% para el PAN, 10.4% para el PRI, 9.8% para MC y 33.4% para Morena.
Sin embargo, Morena, en alianza con PVEM y PT, alcanzan preferencias brutas como coalición que van desde el 41.7% de Consulta Mitofsky al 46% estimado por Enkoll.
Las encuestas colocan al PAN y al PRI por debajo de los resultados que obtuvieron en 2024, cuando compitieron aliados (junto con el PRD) en la elección de diputados federales, en las que el PAN alcanzó el 16.8% de la votación y el PRI el 11.13%, pero habrá que considerar que, simultáneamente, hubo elección presidencial y el arrollador triunfo de Claudia Sheinbaum Pardo, primera Presidenta (equivalente a una alternancia) tuvo el efecto “carreta” en favor de todos los candidatos de su partido en todas las elecciones, lo que ha sucedido en los.comicios presidenciales de 2000 (Vicente Fox Quesada), 2012 (Enrique Peña Nieto) y 2018 (Andrés Manuel López Obrador) cuando ocurrieron tres alternancias presidenciales con candidatos muy populares.

De igual manera ocurre que en las elecciones intermedias, las oposiciones incrementan sus porcentajes de ganancia, ya que el electorado vota atendiendo a los resultados y desgaste del gobierno en turno. Así, en las elecciones federales intermedias de 2021, el PAN obtuvo el 18.2% de los votos y el PRI el 17.7%, ambos partidos en alianza sumaron el 39.5% de la votación, contra 38% de Morena, lo que impidió que AMLO lograra la anhelada mayoría calificada.
En 2027 un punto muy importante para el país será si el pueblo echará abajo la artificial “mayoría calificada”, pero para eso se requiere la unidad opositora, he ahí el dilema del PRI y del PAN.
CAMPAÑA EN PRO DE LA ALIANZA OPOSITORA
El dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, impulsa las alianzas locales y se ha convertido en el principal promotor de un frente opositor amplio a nivel nacional para competir en contra de Morena y sus aliados.

La iniciativa busca establecer una alianza entre el PRI, PAN, Somos y otras fuerzas rumbo a las elecciones de 2027.
Un hecho muy polémico y comentado fue que el dirigente priísta recibió en la sede partidista al expresidente Vicente Fox Quesada, quien también promueve la alianza de partidos contra Morena.
El encuentro fue duramente criticado e ironizado por la Primera Mandataria, a lo que el expresidente respondió: “Se les olvida que antes de ellos había estabilidad (…), sea lo que sea lo hacíamos mucho mejor de lo que está haciendo Morena”.
La reunión Fox-Moreno fue para impulsar lo que bautizaron como “Alma por México”, un movimiento ciudadano que Fox Quesada calificó como “gigantesco”.

El PAN, en voz de su dirigente Jorge Romero, ya abrió la puerta a las alianzas locales, pero el que pintó su raya fue Movimiento Ciudadano (MC) al señalar que ya tomó la decisión de ir solo en 2027, atendiendo a que en 2024 obtuvo el 7% de la votación nacional. Creció tres puntos en 2024 y confían en que el año próximo podría ocurrir algo similar, sin embargo, no hay condiciones que lo garanticen.
Alejandro Moreno está decidido a buscar la alianza y pidió a las fuerzas opositoras colocar el interés nacional por encima de sus intereses particulares. “Lo que está en juego es México”, añade.
A esta iniciativa se sumó el senador Manlio Fabio Beltrones Rivera, quien plantea construir un frente común de los partidos de oposición para competirle a Morena y vigilar el 100 por ciento de las casillas en el país.

Alito afirma que Morena va “en caída libre” rumbo al 2027 al existir un gran desencanto por los antecedentes de su gobierno, por lo que el PRI tiene esperanzas de remontar resultados, como sucedió en Veracruz, en Durango y Coahuila en 2025 y 2026.
Respecto a la selección de los perfiles para las 17 entidades federativas que competirán en junio de 2027, comenta que dependerá del panorama local y no descartó que puedan ir sin candidatos propios si hay perfiles mejor posicionados de otros partidos.
De todo lo anterior, debemos inferir que los planteamientos del diriigente priísta son acertados. Es un mensaje valioso, pero con un mensajero “devaluado”, lo que no resta valor a propuestas.
Está comprobado que “Local its Polithics”, la famosa máxima “toda la política es local”, indica que las decisiones y el éxito de los gobernantes dependen de los problemas cercanos que afectan la vida diaria de los votantes.
En cada una de las entidades se debe analizar con lupa y datos duros los principales resultados de gobierno y toma de decisiones a nivel de ciudades, municipios, alcaldías o barrios.
Detectar con radar y olfato político a líderes comunitarios activos o potenciales, con autoridad moral en su comunidad, entidad federativa o alcaldía, que estén en posibilidad de ser candidatos de gobiernos locales o bien de distritos federales (diputaciones) que operen dentro de una circunscripción determinada.
Detectar cómo han sido atendidas las necesidades de la población, por ejemplo, en una alcaldía, los servicios públicos cercanos, como calles, parques, policía local y recolección de basura.
Cuáles son los problemas directos de los vecinos y cómo afectan la vida cotidiana de las personas en su zona. Se trata de pulsar el voto y la voz directa de la comunidad.
Candidatos y gobiernos de resultados son los dos factores de mayor peso en cualquier elección. En el caso de elecciones locales, los liderazgos son lo más importante.
Por ello, el que se designen como candidatos a los mejor rankeados en encuestas serias es casi garantía de triunfo. Un caso de excepción: Omar García Harfuch contra Clara Brugada Molina, en las elecciones de jefe de Gobierno para la CDMX, en las que a pesar de que Clara Brugada perdió las tres encuestas y por amplio margen, se quedó con la candidatura al bajar a García Harfuch por la paridad de género… y pese a que Clara Brugada no fue una candidata fuerte, ganó la elección porque la oposición no logró un candidato de peso, además del efecto “carreta”, de la Primera Presidenta que había entregado buenas cuentas al salir del gobierno de la CDMX.
Están los casos de Durango y Coahuila, cuyos candidatos -a pesar de competir con la desgastada marca PRI- tuvieron triunfos contundentes gracias a que sus antecesores habían entregado buenas cuentas al electorado.
Es de resaltar que muchos casos de gubernaturas que ganó Morena en los últimos 8 años fueron por entreguismo y por presiones, cacicazgos e intercambio de favores con Morena y su jefe máximo. El caso más ilustrativo, el Estado de México, que fue entregado por Alfredo del Mazo, a cambio de no dar a conocer sus cuentas en Andorra, cuyo origen podría ser penalmente cuestionado, además de los cuantiosos recursos que Horacio Duarte llevó de Aduanas a la campaña de Delfina Gómez.

Hubo otros casos de gobernadores que entregaron su entidad por una embajada: Sinaloa, Hidalgo, Quintana Roo y Sonora, entre los más sonados. Varios fueron ganados con la abierta ayuda e intervención del crimen organizado: Sinaloa, Tamaulipas, Michoacán, San Luis Potosí, Colima y Baja California, entre los más destacados. Otros estados retenidos por Morena por cacicazgos modernos y poderosos: Zacatecas, Tabasco, Veracruz y Campeche.
Corresponde a los partidos convertirse en verdadera oposición, con estrategias de alianzas acompañadas de candidatos muy fuertes, con innovadoras campañas y propuestas para el electorado y con la exhibición de los malos resultados y puntos débiles del partido oficial saliente.
El reto para la oposición es enorme. Es hacer valer la democracia en medio de un piso disparejo regulado por organismos electorales sometidos por Morena, con el acecho de la intervención del crimen organizado, con cacicazgos locales que se mantienen con cuantiosos recursos y con el condicionamiento del otorgamiento a los electores de los programas sociales.
Los diagnósticos de la oposición para establecer alianzas deben ser precisos, los candidatos idóneos y las campañas novedosas y convincentes.
Un buen ejemplo que debería ser puesto en cristalería y a la vista de la opinión pública nacional es el candidato que la oposición designe en el distrito de Tabasco para competir por la diputación federal, por la que el polémico junior, Andy López Beltrán, está en campaña desde hace más de un mes, violando flagrantemente la ley electoral.

El México del siglo XXI y millones de mexicanos merecen gobernantes mejor calificados, honestos, carismáticos, transparentes y valientes.
Hay que están pendientes de los mejor preparados y más eficientes, con mejores políticas públicas que eleven sus niveles de vida, sean del partido que sean.
Los ciudadanos apáticos, abstencionistas y mal informados, deben poner atención a lo que sucede en sus comunidades y en el país; de no ser así, sus hijos y nietos pagarán las cuentas.
***Académico y consultor.
Egresado del IPN.