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LA FERIA

Mentir, el sello de los transformadores de la patria

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Surtida el 97% de la lista de medicamentos… ¡mocha! * Nadie tiene responsabilidad por el descarrilamiento del Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec (catorce muertos, cien heridos) * La Primera Presidenta dice “vamos bien… y vamos a ir mejor” 

 

ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN

 

Tuétano.

Ya le conté de tío Nestor, de los de Autlán, el que no hablaba, el que saludaba al llegar y al irse decía “con permiso”, y ya.

Si alguien que no lo conocía, intentaba hacerle plática, lo veía serio, no movía un músculo de la cara y lo creían sordomudo.

Se hizo rico, pero nadie sabía qué hacía. Este menda le caía en gracia, pero tampoco le hablaba, le daba palmaditas en la cabeza y buen ‘domingo’.

Ya muy viejo él, su textoservidor ya adulto, le dijo que le contara a qué se dedicaba. Y como le caía en gracia, sí respondió: -No me gusta mentir -y ya.

 

¿EN QUÉ VAMOS BIEN?

A fines de marzo hubo una gran noticia y se debe comentar: el sector salud ya surte el 97% de los medicamentos. ¡Albricias!

Nada más que este juntapalabras, igual que esa burra que a palos la hicieron arisca, buscó la explicación de este prodigio. Nunca lo hiciera. Otra decepción.

Sí se surte ese 97%, pero de una lista mocha de medicamentos del sector salud.

Mire: La lista completa eran 2,753 ‘claves’ (medicinas), la redujeron a 1,929… y es de esta cantidad que se surte el 97% (si es cierto… por qué dudar).

Dicho de otra manera, es el 68% lo que están surtiendo (si es cierto, por qué la desconfianza).

Las medicinas que sacaron de la lista, dicen que sobraban… o sea, el sector salud, decenios anduvo comprando medicinas que ni necesitaba.

Y como este gobierno cuando pierde arrebata, informó que el 3% que falta surtir, es por responsabilidad de proveedores o fallas de distribución en los estados; ellos, no, ellos no son responsables de lo poquitito que falta.

Es una variante de la estrategia de engaño con la disminución de homicidios dolosos: Los reclasifican a culposos (accidentales), a “otras causas de muerte” y a desaparecidos. Así, reclasificaron medicinas como innecesarias.

De verdad, qué rabia, no que mientan, a eso estamos acostumbrados, sino que crean que somos sus tarugos.

Cuando mentir pasa de caso aislado -por legítima protección del real interés general- a estrategia habitual de gobierno para encubrir pifias de gestión o falta de resultados.

Cuando estamos ante gobernantes que evaden sus responsabilidades, no asumen el costo político de su mal desempeño, con una única finalidad: Mantenerse en el poder. Y ese el objetivo principal de este gobiernito cuatrotero: Conservar el poder.

Los transformadores de la patria mienten en todo. No es exageración. Ayer, por ejemplo, la Fiscalía General de la República informó que -para ellos- nadie tiene responsabilidad por el descarrilamiento del Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec, del pasado 28 de diciembre (catorce muertos, cien heridos). Nadie del Ferrocarril, nadie de la Secretaría de Marina. Ya después, a lo mejor fue el viento… o todavía mejor: se olvida.

Y la prueba definitiva de que nos mienten en todo es la afirmación de la Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo: “Vamos bien y vamos a ir mejor”.

¿Vamos bien?… ¿En qué vamos bien?… somos el país más peligroso del mundo, sin contar los que están en guerra, dice la ACLED (Armed Conflict Location & Event Data Project), que en tiempo real monitorea la violencia en todo el mundo; y somos una de las naciones con más violencia política, sólo el año pasado hubo 1,070 crímenes de estos; la ACLED concluye que “el gobierno mexicano tiene el poder, pero no el control de todo el territorio”. Y siendo el país más peligroso del mundo, que la doñita de Palacio siga con sus gráficas y las porras de sus empleados.

¿En qué vamos bien?… en servicios públicos de salud, comparando con los 38 países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), a la que pertenecemos, nuestro gobierno gasta en salud la cuarta parte que el promedio, tenemos la esperanza promedio de vida, más baja de todos y estamos un 167% arriba en mortalidad prevenible y tratable, de los demás países de la OCDE. Lo demás es música de viento.

¿Vamos bien en educación?… estamos en el lugar 51 de 81 países evaluados con la prueba PISA; siempre entre los últimos lugares de la OCDE; dos de cada tres estudiantes mexicanos no alcanzan el nivel básico de aprendizaje y muy bajo gasto en educación: último lugar en inversión por alumno.

La UNESCO nos clasifica en educación “sin progreso” y señala la disminución en habilidades de lectura en primaria.

Y siguen engordando a la CNTE, que esa arrima votos.

¿Cómo vamos en infraestructura?… estamos en el lugar 61 de 69 economías evaluadas en el Ranking Mundial de Competitividad 2025; la inversión física del gobierno federal cayó en 28.4% real al cierre de 2025; y en proyectos prioritarios, incluidos los trenecitos de la doñita, en 2025, se invirtió un 18.6% menos que en 2024.

Con las cifras oficiales la inversión pública del año pasado, primero de la señito del segundo piso fue la menor desde 2008. Pero vamos bien.

En Estado de Derecho, tampoco vamos bien, el World Justice Project en 2025 nos pone en el lugar 121 de 143 países, señalando el deterioro en independencia judicial. Pero vamos a ir mejor.

Estimado lector (en humilde singular), hay más malas, pero no se trata de ponerlo de mal humor.

Tampoco es cosa de etiquetar a México como ‘Estado fallido’, que eso no está definido y lo usan en la prensa nomás porque suena pegador, vende bien.

Lo que hay es el Índice Estados Frágiles, de la muy seria Fund for Peace que evalúa 179 países con puntos de lo que está mal (entre más baja la calificación mejor está el país).

Mire: el peor, el más frágil es Somalia con 111.3 puntos de calificación y el mejor, el menos frágil del mundo es Noruega, con 12.7 puntos.

La calificación de México son 69 puntos, casi empatado con Bolivia (69.4 puntos), pero peor que El Salvador (68.7 puntos); Ecuador (68 puntos); y República Dominicana (60.2 puntos).

Los cuatroteros, doña Claudia a la cabeza, se abanican con todo: controlan la propaganda (la “narrativa”, le dicen). Ya se van a enterar: lo que sabe este López, seguramente lo sabe el Tío Sam, no es mucho suponer. Y después de apretarlos en la revisión del T-MEC, van por ellos y les van a sacar el tuétano.

LA FERIA

Alcahuetar al crimen organizado

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Morena, en contra de la anulación de elecciones con financiamiento ilícito jurídicamente comprobado * Hacer tratos -así sean implícitos- con el diablo nunca sale bien: acabaron embarrados, cómplices y coludidos con lo peor de lo peor y los criminales aprovecharon para poner o apoyar candidatos, mangonear elecciones y ampliar su influencia y presencia innegable en todo el país

 

ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN

 

Alcahueta.

Tía Misa (Artemisa) y tía Cleo (Cleo, la pobrecilla) eran de las de Toluca y se odiaban, nadie sabía por qué.

En general se procuraba no invitarlas a las dos juntas a ningún evento familiar, una o la otra. Sin embargo, como a los funerales va quien quiere, las dos fueron al de un pariente y de repente entre rosarios, tía Misa dijo -en voz bien alta-, que la hija de tía Celo era una güila redomada y la otra, taconeando rumbo a ella desde el otro lado del salón, rugió: -Eso no es cierto, ¡tú eres tapadera de la tuya! -se cerró la capilla ardiente (se deschongaron… y era cierto lo de la tapadera).

 

GOBIERNO CÓMPLICE

Somos país pionero: somos la primera nación en la historia universal con un gobierno coludido o cómplice, no es lo mismo, con el crimen organizado, tal vez con la excepción de Guinea-Bissau, en África. Primero unos antecedentes:

Se ha tachado a otros países, otros gobiernos, de haber sido narcoestados. Por ejemplo, el Reino Unido porque entre 1839 y 1860, hizo las guerras del opio, obligando a China a importar el opio que producían los británicos en la India; y los malquerientes de la Pérfida Albión dicen que eso los hace el primer narcoestado de la historia. No es cierto.

Y no es cierto por dos razones: el gobierno británico no se coludió ni fue cómplice de ninguna organización criminal y además en Europa y América en el siglo XIX y en buena parte del XX, el opio era legal (a este menda siendo niñito, lo mandaban a la botica en Toluca, a comprar láudano para la reuma de tía Rosita y el láudano se hace, se hacía, con morfina que sale del opio).

Se ha dicho lo mismo de otros países, Afganistán, Siria, Panamá, Honduras, Colombia, Venezuela, sin atender a que no han sido sus gobiernos los enredados con el crimen organizado, sino alguno o algunos de sus funcionarios y es una gran diferencia, no es lo mismo que un gobierno esté estructuralmente inficionado, emponzoñado, infectado por la delincuencia organizada. No es lo mismo.

Del caso de Guinea-Bissau, lo primero que dan ganas de poner en duda es que sea país, porque gobernado regularmente nunca ha estado y los gerifaltes que lo mangonean son los cómplices de las bandas internacionales del tráfico de drogas, en especial las de México, por cierto. Guinea-Bissau es una mirruña de 36 mil kilómetros cuadrados con dos millones de población, siete etnias… y 14 idiomas (lengua oficial, el portugués, lo habla el 30% de la población). Se independizaron apenas en 1974, entraron guerra civil (1998-1999), y actualmente lo gobiernan los que dieron un golpe de Estado el año pasado, que se dejan sobornar por los narcos. No es un gobierno coludido o cómplice porque no es un gobierno, es una pandilla de militarotes.

Así las cosas, decir que nuestro gobierno es el primero en la historia universal con un pacto con el crimen organizado, no es exageración ni ganas de calumniar a nadie.

Habrá quien diga que sólo algunos de nuestros políticos y funcionarios han incurrido en semejante barbaridad. Es cierto. La inmensa mayoría no andan en tales danzas. Pero también es cierto que la política a lo largo del sexenio del hoy Pejestorio fue de una sospechosa tolerancia cómplice: bájale a los muertos y me hago tarugo, y eso implicó enlodar Fuerzas Armadas y policiales, gobiernos estatales, secretarios del gabinete federal y ceder territorio.

Hacer tratos así sean implícitos, con el diablo nunca sale bien: acabaron embarrados, cómplices y coludidos con lo peor de lo peor y los criminales aprovecharon para poner o apoyar candidatos, mangonear elecciones y ampliar su influencia y presencia innegable en todo el país.

Claro que no se puede decir sin pruebas que nuestro gobierno está en contubernio con el crimen organizado. Bueno, ya hay pruebas.

La Suprema Corte de Justicia de la Nación tuvo en sus manos la decisión de si anula o deja la reforma electoral del estado de Chihuahua, que ordena entre otras cosas, la anulación de elecciones en caso de intervención del crimen organizado. Quien recurrió ante la Corte para anular esa ley fue Morena. No piense mal, pero ya sabe cómo se mueven los hilos, por lo que no fue extraño que se le diera la razón al partido guinda.

Antes, el 26 de enero de este año, el PAN presentó en el Senado una iniciativa de reforma a la ley federal electoral, planteando establecer la pérdida del registro para partidos políticos que le reciban dinero al crimen organizado y la anulación de elecciones con financiamiento ilícito jurídicamente comprobado.

El 4 de septiembre de 2026 se rechazó la iniciativa con el voto mayoritario de Morena (y adláteres, Verde y PT, claro).

La iniciativa del PAN ya rechazada por Morena, proponía penas de entre 80 y 140 años de prisión para servidores públicos coludidos con integrantes del crimen organizado (sí se puede, el límite máximo de cárcel es de 60 años, pero el artículo 25 del Código Penal dice en su último párrafo: “El límite máximo de la duración de la pena de privación de la libertad hasta por 60 años contemplada en el presente artículo no es aplicable para los delitos que se sancionen de conformidad con lo estipulado en otras leyes”).

Aparte proponía el PAN que fueran delitos imprescriptibles y la construcción de una prisión de máxima seguridad destinada a mantener aislados a líderes criminales. ¿Qué cree? Le atinó: Rechazado por Morena.

El 4 de mayo pasado, se presentó en el Congreso de Jalisco la ‘iniciativa de ley antinarcopolíticos’. Se trabó, no avanza, la mantiene bloqueada en Comisiones la mayoría de Morena (y sus partiditos títeres).

Lo mismo en Yucatán, el PAN presentó el 2 julio pasado en el Congreso local una iniciativa como la de Chihuahua, para anular elecciones si se acredita apoyo o intervención de grupos criminales. La rechazó Morena.

No se necesitan más pruebas.

Ahora la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rema contra corriente, no puede arrancar el tumor, lo poda, porque se lleva a muy cercanos a su mentor y porque los implicados son intocables: ninguno se va solo a la cárcel ni a los EUA (y encima, la duda maldita de que no sabe de dónde salió la montaña de dinero de su larga campaña presidencial).

Y eso, doñita, la va a transformar en lo que no se da cuenta, en lo que ni se imagina, en alcahueta.

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LA FERIA

La herencia maldita, el principal problema de Claudia Sheinbaum

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El Tío Sam tiene tiempo sobrado para rostizar a más políticos morenistas e ir alimentando la percepción, cierta o falsa, de su calidad de narco-partido, narco-gobierno * En las elecciones del próximo año, la Primera Presidenta se juega la fortaleza política que hoy no tiene y si no resultan bien los comicios, no la tendrá en todo su sexenio, con lo que significa llegar así al cambio del Poder Ejecutivo en 2030

 

ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN

 

Herencia maldita.

El pérfido tío Rubén tenía fama de rico, no tuvo hijos y en su testamento dejó de heredero único a Pepe, el más impresentable primo que tenerse pueda, que no aceptó el legado.

Luego se supo que esa alimaña de tío, lo que heredaba eran enormes deudas.

Este menda le preguntó cómo lo había sabido y el vivísimo Pepe, respondió: -No lo sabíam pero nunca me tragó y malo como era, hasta muerto me quiso perjudicar (el usó otro adjetivo, rima con -gar) -¡vaya!

 

LA BUENA NOTICIA: ELECCIONES DEL PRÓXIMO AÑO

La buena noticia es que a Morena y a la Presidenta les preocupan las elecciones del próximo año.

Malo fuera que estuvieran seguros del resultado (a su favor).

Ya han hecho cuanto les fue posible para que la balanza se incline en su beneficio: INE y Trife bajo su determinante influencia; contar boletas “planchadas” (siempre desechadas porque no entraron a las urnas).

Ya tienen una operación electoral con empleados del gobierno (servidores de la nación en la nómina de la Secretaría del Bienestar, que eran 19,500 al cierre del sexenio ‘terribilis’ y que doña Claudia Sheinbaum Pardo aumentó a 29,000); propaganda masiva; presión-chantaje a sus 23 gobernadores (sin contar al de San Luis Potosí) y, pero-por-supuesto, el eficiente apoyo del crimen organizado (lo tienen amarrado en Sinaloa, Michoacán, Guerrero, Tamaulipas y Sonora, que suman casi 13.8 millones de electores, por ahí del 14% del total nacional, no es poco).

En las elecciones del próximo año, la Primera Presidenta se juega la fortaleza política que hoy no tiene y si no resultan bien los comicios, no la tendrá en todo su sexenio, con lo que significa llegar así al cambio del Poder Ejecutivo en 2030.

Son varios los problemas de esos comicios, entre ellos que el tren Morena va sin locomotora, porque el Pejehová no está en la campaña y al mismo tiempo, que el Pejeremías es muy capaz de jugarle las contras a doña Sheinbaum Pardo por el inmenso peligro que corren sus cercanos, sus hijos, si sus desafectos en Morena se hacen con el poder. Y encima sus muy obvias divisiones internas.

Así, no es previsible que el resultado de las elecciones intermedias fortalezca políticamente a la Primera Mandataria Claudia Sheinbaum.

Hay un problema que sí tiene bien identificado la doñita del bastón de juguete: los EUA.

Por un lado, porque en los ocho meses y pico que faltan para los comicios del 6 de junio de 2027, el Tío Sam tiene tiempo sobrado para rostizar a más políticos morenistas (obradoristas, como los define la entomología), afianzando ante la opinión pública la percepción, cierta o falsa, de su calidad de narco-partido, narco-gobierno.

Por otro lado, y también lo sabe la señito del segundo piso, a los EUA no le disgustaría nada que Morena perdiera el poder (en una de esas hasta le interesa).

La razón no es un secreto: El gobierno de los EUA no confía en los cuatroteros, no sólo por sus sólidas investigaciones en las que altos funcionarios del gobierno transformador de México y parentela de algunos, aparecen como cómplices del crimen organizado en lo del fentanilo, los opioides y el huachicol fiscal, tres asuntos muy gordos con repercusiones e implicaciones criminales que los EUA tiene obligación de perseguir.

No es optativo ni traen entre ojos a alguien, su ley lo manda y allá (¡sorpresa!) la ley sí es la ley… aunque claro, con nuestra ley se limpian el extremo inferior de su sistema digestivo, cosas del imperio que no es muy aseado, más bien, que es muy atascado cuando de sus intereses se trata.

Aparte de eso, en los Estados Unidos no acaban de tragar la piedra de molino de la reforma al Poder Judicial.

Los grandes inversionistas ya instalados en México meten mucha presión y la prensa yanqui los secunda en que los jueces del Bienestar restan certidumbre a su dinero (y allá, el dinero es sagrado).

Además, la anulación de contrapesos que hizo el Pejecutivo los hace sospechar que en México se ha debilitado el Estado de Derecho… ni aguantan nada.

Lo malo de doña Sheinbaum es que está convencida que el problema es el tal Trump.

No. El imperio nunca está atenido a lo que decida un tipo en el Salón Oval, allá sí hay grupos de poder real, allá sí hay contrapesos, allá los órganos de gobierno sí cumplen con su mandato.

El peligro para cuatroteros y similares, no es sólo el aparato oficial yanqui de agencias gubernamentales para el desarrollo como USAID (Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional), dedicada a fortalecer -con dinero- el Estado de Derecho, combatir el crimen organizado, apoyar a organizaciones de la sociedad civil y otras cosas (algunas que no dicen).

USAID financia al propio gobierno de México, nada más de 2019 al 2025, el gallardo gobierno cuatrotero le recibió poco más de 191 millones de dólares.

Sólo por moler, se anota que el USAID depende del Departamento de Estado de los EUA, de Marco Rubio.

Así que para la próxima vez que la doñita grite “¡México no se arrodilla!”, no, pero sí pone la manita para recibir limosna.

Con una cantidad similar o igual, USAID financia organizaciones no gubernamentales dedicadas a reducir corrupción e impunidad y fortalecer justicia y derechos humanos, que es lo que le pudre el hígado a Palacio, porque lo reciben organizaciones como Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), México Evalúa, el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco) y Data Cívica.

Hay otras agencias del gobierno de los EUA que hacen lo mismo, como la NED (Fundación Nacional para la Democracia).

Pero aparte de las agencias del gobierno yanqui, el Tío Sam dispone de poderosas asociaciones privadas que gastan mucho dinero en organizaciones no gubernamentales que fomentan la rendición de cuentas, los derechos humanos, la impartición de justicia y que son críticas del gobierno, de nuestro gobierno, como la Fundación Ford, la Fundación Rockefeller, la Fundación John D. and Catherine T. MacArthur.

Y por falta de espacio no se detallan las organizaciones partidistas de republicanos y demócratas o las del Congreso de los Estados Unidos de América.

No, no es Donald Trump el problema de doña Sheinbaum Pardo. Su problema es el Pejestorio y su herencia maldita.

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Con el Tío Sam no vale plan con maña

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En el atentado de las Torres Gemelas murieron en total 2,977 personas (sin contar a 19 terroristas) y hubo 24 desaparecidos. Suman 3,001 * No es por comparar, pero de 2019 a 2025, en los EUA han muerto 898,933 personas por el fentanilo, los opioides y algunas otras drogas * Es una equivocación tremenda apostar a que Trump salga debilitado de los próximos comicios o esperar a que se largue (el 20 de enero de 2029)

 

ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN

 

Plan con maña.

Contaba la abuela Elena que allá en Autlán, para acabar con la matadera que por generaciones había entre dos familias por ofensas que ya nadie recordaba, la cabeza de una fue a proponerle a la cabeza de la otra, casar a los hijos de una familia con los de la otra para hacer una sola familia y acabar el asunto.

Estuvo de acuerdo el otro y propuso que la fiesta del matrimonio colectivo fuera en su rancho, el otro dijo que no, que en el suyo. Se siguieron matando.

“Era plan con maña”, explicaba la abuela.

 

EU NO OLVIDA

El viernes 11 de septiembre pasado en los EUA conmemoraron el 25 aniversario de los atentados de 2001, cuando dos aviones se estrellaron intencionalmente contra las Torres Gemelas de Nueva York, otro contra el Pentágono y el que cayó en Pensilvania.

Murieron en total 2,977 personas (sin contar a 19 terroristas) y hubo 24 desaparecidos. Suman 3,001 (los desaparecidos obviamente murieron).

Hubo ceremonia oficial presidida por Trump en el Pentágono, que en su discurso no metió la pata.

En donde estaban las Torres, hoy Memorial Nacional del 11 de Septiembre de Nueva York, hubo otra ceremonia a la que asistieron el vicepresidente de los EUA, Vance, todos los expresidentes vivos: Bush, que ocupaba el cargo cuando la tragedia, Clinton, Obama y Biden; y otros altos funcionarios.

Se repite: 3,001 fallecidos y la primera línea de la clase política de los EUA, presente en la conmemoración. Todavía les duele. No olvidan. Siguen teniendo presos en Guantánamo a sospechosos -torturados- de haber participado en esa atrocidad… 3,001 muertos.

Con eso en mente, recapacitemos que nada más de 2019 a 2025, en los EUA han muerto 898,933 personas por el fentanilo, los opioides y algunas otras drogas.

No es dato inventado, usted consulte por su cuenta las cifras de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA), con una advertencia, va a tener que sumar año por año y droga por droga, pero ahí está todo (en https://nida.nih.gov/research-topics/trends-statistics/overdose-death-rates).

Como sea, en los EUA recuerdan transidos de dolor, con una congoja que no atenúa después de 25 años, esos 3,001 muertos.

La más reciente encuesta oficial en los EUA, señala que la mitad de la población sigue teniendo presente lo del 11-S, no sólo por los muertos sino porque es la primera vez que pasa algo así en su territorio.

Si nuestros gobernantes actuales creen que con sus cuatrotadas van a jugarle el dedo en la boca al Tío Sam, se equivocan.

Doña Sheinbaum les manda narcos de monte por lotes, pero allá no son tontos, quieren a los que han hecho posible este crimen organizado todo poderoso.

El Cártel de Sinaloa tiene presencia en 96 países, el de Jalisco Nueva Generación en 61. Y en todos los 50 estados de los EUA, en todos, tienen operaciones.

No van a aflojar ni mandándoles a Rocha Moya & Cía., envuelto para regalo.

Los EUA no son el imperio que son, por tontitos, ni dejados ni muy decentes, claro que no, y cuando de cuidar sus intereses o cobrar afrentas se trata, son impíos y despiadados.

Tampoco le gusta nada al gobierno de los EUA que el crimen organizado manda en amplios territorios de nuestro país; dejémonos de trapitos calientes, los criminales nombran candidatos a cargos de elección popular, intervienen en las elecciones, colocan funcionarios municipales y estatales, acaparan obra pública, extorsionan -cobro de piso- a todo mundo, de la señora de las quesadillas a las grandes empresas, los agricultores y los transportistas; y en los EUA tienen más que fundada sospecha de que ya llega su larga mano al gobierno federal. Llega.

No vaya usted a creer que les molesta su enorme control en México por nuestro bien, eso les importa un reverendo y serenado cacahuate, lo que no quieren es un vecino en despelote perpetuo y menos que el crimen organizado ponga al Presidente en 2030, con las consecuencias para ellos, que nos podemos imaginar y esto, por disparatado que parezca, es posible, dinero les sobra, cómplices tienen.

No es exageración. Esto no se les va a olvidar ni lo van a perdonar. Son 898,933 muertos de ellos, nada más en los años de transformación nacional a cargo de los adoradores del cuatrotaje.

Para que nos quede claro el tamaño de esto, recuerde que en la Segunda Guerra Mundial, murieron en Europa y el Pacífico, 407,300 militares y 12,100 civiles de los EUA, en total 419,400 muertos.

Y acá, la doñita del bastón de caramelo, con telefonazos a Trump (van 12) y deteniendo miles de gañanes bota punta pa’rriba, cree que va a contentar al Tío Sam… digo, son más del doble de muertos que en la Segunda Guerra Mundial, señora, muertos de ellos por los chistecitos de los delincuentes de acá, protegidos por algunos políticos, funcionarios y empresarios.

Si la apuesta de doña Sheinbaum es que Trump salga debilitado de los próximos comicios o esperar a que se largue (el 20 de enero de 2029), se equivoca mucho. No es Trump. No es Marco Rubio. Es el poder inmenso del imperio, de los grupos que abierta y encubiertamente, mueven los resortes del imperio, que están decididos a acabar con nuestro despelote de una vez por todas.

Sus más influyentes centros de pensamiento (‘think tanks’) impulsaron denominar como terroristas a nuestros narcos, y ahora presionan que los EUA imponga un nuevo concepto de soberanía, la “soberanía hemisférica”, para que los países del Continente Americano actúen en conjunto contra cualquier país que ponga en riesgo la seguridad de la región.

Y la cosa va en serio, ya crearon la Coalición Anti-cárteles de las Américas, el Escudo de las Américas, con 15 países y un propósito explícito: acabar con el crimen organizado de México, con o sin nuestra cooperación, llamándonos el huevo de la serpiente.

Doña Sheinbaum debe escoger entre enfrentar al Pejestorio y sus cómplices, o enfrentar el derrumbe suyo y de su gobierno.

Su estrategia -se lo han dicho- está muy lejos de ser suficiente, con el Tío Sam no vale plan con maña.

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