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PULPO POLÍTICO

¿Golpe mortal a Salinas Pliego?

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La SCJN desecha los amparos directos en revisión que Grupo Salinas tramitó en contra de resoluciones de los tribunales colegiados * La Corte de AMLO, sumisa al Poder Ejecutivo * Gran visión del expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien lo sentenció desde el 6 de septiembre de 2006: “¡Al diablo con sus instituciones!”

 

MARCO ANTONIO FLORES***

 

Fue hasta el 5 de febrero de 2023, cuando el Poder Judicial actuaba sin presiones y de manera autónoma, conforme a la División de Poderes -Montesquieu-, que es un principio político de las democracias del mundo para que los tres Poderes puedan ser ejercidos, cada cual cumpliendo su función con autonomía, establecida en nuestra Constitución Política desde hace 200 años.

En 2023 nació un rencor y una venganza personal-presidencial que se transformó en desaparición y sometimiento del Poder Judicial. Durante la conmemoración de la promulgación de la Constitución de 1917 en Querétaro, Norma Piña, presidenta de la SCJN, tuvo la “osadía” de permanecer sentada mientras asistentes y miembros del gabinete se levantaban y aplaudían a AMLO.

En la Mañanera del dia siguiente, el presidente López Obrador intensificó sus ataques y agresiones al Poder Judicial. La ministra Norma Piña aclaró que el inicio de la tensión entre el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial surgió cuando la Suprema Corte declaró inconstitucional la ley de energía electrica y avaló diversas suspensiones de jueces a obras del Tren Maya y decretos (ocurrencias) presidenciales anticonstitucionales.

El 5 de junio de 2024 se eligió “democráticamente” a los integrantes del Poder Judicial, incluidos los ministros de la SCJN. Los “elegidos” fueron los candidatos que Morena y el oficialismo propusieron a través de los famosos “acordeones”, que se estima se imprimieron en el orden de 50 millones y fueron distribuidos en todo el país.

Fue así como el Poder Judicial se convirtió en una herramienta política del oficialismo. Obedecerá y estará controlada directamente por el expresidente Andrés Manuel, ni siquiera por la Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

Y es que AMLO impuso a las ministras: Lenia Batres, la “ministra del pueblo”; Yasmín Esquivel, acusada de plagio de su tesis profesional, y Loretta Ortiz, férrea militante y fundadora de Morena, así como a María Estela Ríos González, quien fue su consejera jurídica y, eventualmente, la autora material o intelectual de la “Reforma Judicial”.

De igual manera planeó y fabricó al “indígena” ministro presidente de la SCJN, Hugo Aguilar Ortiz, quien había trabajado para él en la operación para expropiar bienes ejidales y comunales, para dar paso al Tren Maya.

Al menos ocho de los nueve ministro(a)s de la SCJN aparecían en los citados “acordeones”. Habrá que reconocer la probada habilidad y perversidad política de “alta escuela” del expresidente para lograr apropiarse del Poder Judicial de tal forma.

El jueves 13 de noviembre de 2025 quedó demostrada la indubitable sumisión del Poder Judicial al Ejecutivo. El pleno de la SCJN se apresuró a desechar los amparos directos en revisión que Grupo Salinas tramitó en contra de resoluciones de los tribunales colegiados que confirmaban la obligación de pagar los créditos fiscales que hasta ahora suman 48 mil 326 millones 817 mil 913.8 pesos, aproximadamente.

Ya lo había advertido un expresidente de México: “El peligro es que nos convirtamos en un país de cínicos”. Los créditos fiscales del Grupo Elektra y TV Azteca, empresas de Grupo Salinas, se mantuvieron en litigio desde 2013, pero a partir de 2018, cuando Andrés Manuel López Obrador fue elegido presidente con la ayuda y en alianza con Ricardo Salinas Pliego, presidente de ese grupo, se congelaron los procedimientos legales y fue del dominio público que le serían condonados gran parte de esos créditos fiscales.

Sin embargo, se empezaron a distanciar AMLO y Salinas, debido a que el magnate no estaba de acuerdo en decisiones presidenciales que atentaban contra nuestro régimen democrático constitucional y las libertades empresariales, tales como la desaparición de organismos autónomos, la captura del Poder Judicial y de los órganos electorales.

Así, otra de las herencias “malditas” que le dejó AMLO a la Mandataria Sheinbaum Pardo fue una abierta confrontación entre el multimillonario y el Poder Ejecutivo, ya que como todos sabemos es el que controla totalmente al Poder Judicial.

Y por si alguien lo duda, la Presidenta Claudia Sheinbaum aclaró que esta resolución de la SCJN no fue por consigna, sino que los ministros declararon firmes las sentencias de otras instancias del Poder Judicial.

En la Mañanera del Pueblo, Sheinbaum retomó el comunicado publicado por la Suprema Corte y pareció argumentar, “conocer” y ratificar “jurídicamente” que “no debieron admitirse a trámite en la SCJN porque no tenían que ver directamente con lo que resuelve la Corte”, además de que “no se presentaron cuestiones nuevas ni de relevancia constitucional”, relacionado con la negativa de pagar los créditos fiscales y las multas.

“Lo que hace la Corte es desechar siete recursos a estos grupos” y finalmente “deja válida lo que fue en su momento la decisión del SAT”, indicó.

“Ya otras autoridades habían negado a empresas de Grupo Salinas, le dijeron ‘no tienes razón, tiene razón la autoridad fiscal’”.

Al final “se van a la Corte y dice ya resolvieron otras instancias del Poder Judicial, si vas a la Corte es por un asunto constitucional” o incluso de un asunto de violación de derechos humanos, lo que no fue el caso.

Gran visión del expresidente Andrés Manuel López Obrador, lo sentenció desde el 6 de septiembre de 2006, “¡Al diablo con sus instituciones!”. Es una sentencia que cumple a cabalidad su sucesora.

Con las mayorías calificadas en el Poder Legislativo, quedarán atrás los salvavidas que el Poder Judicial lanzó al país, cuando AMLO desde 2023 arremetia contra la Suprema Corte de Justicia de la Nación, por echar abajo el Plan B de la reforma electoral, al asegurar en tono molesto y agresivo: “No tiene remedio el Poder Judicial, está podrido”, luego de que el pleno de la SCJN invalidó con 9 votos contra 2 la primera parte del plan B.

Desde entonces AMLO advirtió que pondría en marcha el Plan C de la reforma electoral para que pueda continuar la Cuarta Transformación.

Explicó que dicho plan consistía en lograr -en 2024- la mayoría calificada en la Cámara de Diputados (334 curules) para que las reformas constitucionales que envíe sean aprobadas. Claudia Sheibaum (léase AMLO) lo logró en 2024.

Por lo antes expuesto, suena fuerte la alarma, por la pretensión de instaurar el populismo autoritario, al no respetar la División de Poderes, que es uno de los pilares del régimen republicano y federal que establece la Constitución Política.

Con un Poder Legislativo dócil y sometido que no cambia una coma a las iniciativas presidenciales (propuestas de AMLO) y un Poder Judicial controlado por el expresidente, quién puede dudar que estamos viviendo un “maximato” actualizado, remasterizado y avalado “mayoritariamente” por una población con los menores niveles educativos y con mayor grado de pobreza, que tiene la creencia que se vive una “transformación” para su beneficio, sin darse cuenta que estamos ante una simulación que traerá consigo enormes retrocesos en crecimiento económico, seguridad, vivienda, salud, educación, infraestructura básica, así como destrucción de nuestras instituciones democráticas.

El caso del Grupo Salinas y su presidente Ricardo Salinas Pliego no debe verse sólo como el de un multimillonario que no quiere pagar los impuestos que le corresponden, sino lo que significa que cualquier empresario o ciudadano no tenga los recursos jurídicos -que antes garantizaba el Poder Judicial- contra actos de autoridad que contravengan la Constitución Política.

El gran riesgo y peligro es la falta de garantía del ejercicio de las libertades individuales, de los derechos civiles y políticos básicos, como el derecho al voto, la libertad de expresión, prensa, asociación, reunión y conciencia, y la igualdad ante la ley.

También se prende la alarma en el derecho de propiedad, libertad de creencias, incluso que la autoridad pretenda determinar qué se puede enseñar en las universidades, qué libros podemos leer o qué películas podemos ver, decidir el género de nuestras parejas matrimoniales o interferir con nuestra autonomía física.

Es esencial que las libertades civiles básicas estén consagradas en las Constituciones y protegidas por Poderes Judiciales.

Nuestros principios constitucionales democráticos ya fueron vulnerados. ¡La alarma está encendida!

El caso de Salinas Pliego ya no tiene vuelta de hoja: O paga o paga.

Pero ¿qué pasa si no lo hace? Viene el embargo, congelamiento de cuentas, marcas, acciones y todo lo que venga.

“El crédito se vuelve exigible y el Servicio de Administración Tributaria puede iniciar el trámite correspondiente”, explicó Jesús Rodríguez, presidente de la Comisión de Evaluación de la Asociación Mexicana de Contadores Públicos.

La fiscalista Virginia Ríos explica que Salinas Pliego podría optar por pagar en parcialidades hasta en 36 meses. Eso sí, con intereses: la tasa de recargos pasó de 1.86% mensual en 2025 a 1.97% en 2026.

Si no tiene para pagar, entonces toca embargar. E incluso los socios o administradores de las empresas deudoras pueden hacerse responsables de saldar los pagos, incluyendo el ISR.

 

***Académico y consultor.

 

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¿Quién sigue?

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Trump afirma que detención de Maduro es una advertencia a cualquiera que amenace la soberanía nacional de EU * “Ni Bolívar ni Lincoln aceptarían que el gobierno de Estados Unidos actuara como una tiranía mundial”, expresa el exmandatario Andrés Manuel López Obrador

 

MARCO ANTONIO FLORES***

 

“Cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar”. Esa es la lectura sobre Donald Trump, quien advirtió el pasado sábado 4 de enero de 2026, que habrá que “hacer algo” contra el narcotráfico en México.

Luego de la captura de Nicolás Maduro, en entrevista con Fox News, el mandatario estadounidense reitera que los cárteles de la droga son los que gobiernan México y no la Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, con quien dijo tener una buena relación de amistad.

Asegura que le ha preguntado a Sheinbaum Pardo sobre si quiere que Estados Unidos se deshaga de los cárteles de la droga en México y ella ha dicho que “no, no, no”.

Sería bueno saber qué información tiene el gobierno de Estados Unidos sobre la avasalladora presencia de los cárteles en México. Es obvio que la Primera Mandataria no está aliada, los ha combatido como no se hizo antes. Lo que no sabemos es la información que los americanos (Departamento de Estado, de Justicia, CIA y FBI) tengan respecto al sexenio de Andrés Manuel López Obrador con la aplicación de la consigna “abrazos y no balazos”.

Por el bien del país y del gobierno, Sheinbaum Pardo ha hecho muy bien en deslindarse de esa política en materia de seguridad. “Otro gallo le cantaría a México”, si lo mismo se hiciera en materia de respeto a las instituciones democráticas constitucionales.

La división de Poderes, los organismos autónomos constitucionales, la Ley de Amparo, la libre competencia en materia de energía.

La prueba de fuego para Claudia Sheinbaum es si da la puntilla a la democracia mexicana con la polémica e innecesaria “Reforma Electoral”, que acabaría con elecciones libres y democráticas.

La pregunta es si Sheinbaum quiere pasar a la historia como una gran lideresa o ser considerada como cómplice de un supralíder con sospechas de narcopresidente y ser considerada el equivalente de lo que Nicolás Maduro fue en relación a su antecesor Hugo Chávez.

El dilema sería permitir que Trump venga por AMLO y su camarilla o bien sacrificar su gobierno y liderazgo, en aras de una inútil lealtad a su antecesor y sus desplantes de “tirano” destructor de nuestro régimen democrático constitucional.

 

LA CRÓNICA DE UNA CAÍDA ANUNCIADA

En la medianoche del 2 de enero de 2026, el gobierno de Estados Unidos capturó al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, tras un ataque quirúrgico, “a gran escala”.

Donald Trump informó que Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron sacados de Venezuela. La captura de Nicolás curre tras semanas de altas tensiones entre los dos países, en las que Washington había atacado embarcaciones en el Caribe que, según Donald, transportaban drogas.

Desde 2020 el Departamento de Justicia de EU acusó al presidente venezolano de estar involucrado en actividades relacionadas con el narcotráfico.

El mandatario estadounidense dijo que Maduro enfrentará un juicio por diversos delitos en Nueva York.

Después de la Segunda Guerra Mundial, la “guerra fría” dio como resultado la geopolítica de los ejes comunismo (URSS) versus capitalismo (Estados Unidos), con la que cada eje pretendía conservar sus regiones de influencia y dominación. Esta política ahora parece recrudecerse entre Rusia-China vs. EU-Europa Occidental.

Con la detención del mandatario venezolano, recordamos algunas de las intervenciones de EU en América Latina para proteger sus regiones de influencia.

En 1961, invasión en “Bahía de Cochinos”, en la Cuba comunista, para evitar la instalación de una base de misiles de la URSS.

En 1965 derrocó a Juan Bosch, en la República Dominicana, por sus ligas con el comunismo.

En 1973, en Chile intervino para derrocar al gobierno socialista de Salvador Allende.

En 1989, con George Bush, entraron en Panamá para desmantelar el Ejército del país y capturar a Manuel Antonio Noriega, acusado de tráfico de drogas, en la operación “Causa Justa”. Noriega había trabajado para la CIA.

En 1994 invadió Haití para facilitar la transición a la democracia y la vuelta de Jean-Bertrand Aristide, el primer presidente de la isla elegido en unas elecciones democráticas en 1990.

 

DESDE 2020 ESTABA EN LA MIRA

Maduro es prófugo de la justicia de Estados Unidos desde 2020, acusado de encabezar el Cártel de los Soles y de inundar las calles de la potencia norteamericana de cocaína. En Venezuela la ruta del control de las instituciones siguió el camino para convertirla en un narcoestado.

Hugo Chávez compitió en las urnas en 1998 y barrió, los venezolanos creyeron en sus promesas. A partir de su ascenso al poder, Chávez planeó, diseñó y puso en marcha lo que podríamos denominar “Manual para convertir un país en narcoestado”.

A ver si a los mexicanos les suena “familiar”. Si hay alguna similitud con el gobierno de AMLO, se tratará de una mera coincidencia.

Ai les va: Primero, conquistar el poder por la vía democrática, ofreciendo al pueblo mejores niveles de vida, creando una clientela o plataforma electoral, para que los programas sociales se conviertan en dádivas que puedan mantener esa clientela electoral satisfecha y agradecida con el gran líder que les cambia la vida.

Segundo, inventar un enemigo común, “combatir a los enemigos del pueblo” (la derecha, la prensa, los periodistas, los corruptos, el imperialismo yanqui, los conservadores); en este contexto acuñó aquella famosa frase “Yo ya soy del pueblo, yo ya no me pertenezco”. Estas palabras las repitió AMLO en diversas ocasiones.

Tercero, socavar todas las instituciones democráticas del régimen; cooptación de los Poderes Legislativo y Judicial, y de los órganos electorales.

Cuarto, asegurarse del control militar, de la policía, de todas las Fuerzas Armadas, propiciar la militarización del país y el fortalecimiento de la Guardia Nacional.

Quinto, alianza con el narcotráfico y crear sus propios cárteles para convertirse en un narcoestado con presencia mundial.

Desde el año 2000, Chávez expulsó a la DEA de Venezuela, AMLO también.

En 1999, Hugo declara el inicio de la Revolución Bolivariana en la primera sesión de la Asamblea Nacional Constituyente establecida por el gobierno para redactar una nueva Constitución.

Esa idea de cambiar la Constitución de Venezuela puede extrapolarse a México, en 2024, en el momento en que el INE le otorgó la sobrerrepresentación al partido en el poder y con ello la mayoría calificada, de esta forma la 4T logró cambiar la Carta Magna a su antojo.

El sucesor de Hugo Chávez, Nicolás Maduro, dio continuidad a todos y cada uno de puntos del “Manual” para convertir a Venezuela en un narcoestado. Por ello llevó a Venezuela a la mayor crisis política, económica y social de su historia.

El resultado de las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024 fue la respuesta del pueblo venezolano a 25 años de sometimiento, de destrucción de su régimen democrático, de represión, de la peor crisis económica y de la salida de ocho millones de venezolanos de la narcodictadura.

Con 82% de las actas publicadas por la oposición, en números globales el opositor Edmundo González obtuvo 7 millones de votos contra 3 millones de Nicolás Maduro.

Ante las evidencias, el Consejo Nacional Electoral venezolano (CNE), otra de las instituciones cooptadas por el régimen chavista, anunció el “triunfo” de Nicolás Maduro con el 51.2% de los votos frente al 44.2% del opositor Edmundo González Urrutia.

La respuesta de Nicolás a las protestas de la oposición: 17 muertos y 1,500 detenidos. La comunidad internacional, con fundamento en el derecho internacional, no reconoció a Maduro como presidente legítimo.

Estados Unidos, Perú, Ecuador, Costa Rica, Argentina, Uruguay y Panamá reconocieron a Edmundo González como el presidente de Venezuela. México, ante las evidencias del triunfo opositor, no se atrevió a reconocerlo.

El chavismo, continuado por Maduro, pasó de ser un intento de revolución (transformación,) a convertirse en un gobierno manejando el Cártel de los Soles, nomenclatura que recibe de la insignia de un sol que visten los oficiales del Ejército bolivariano.

Los principales comandantes de constituir y dirigir esta organización criminal son: Padrino López, imputado en 2020 por tráfico de drogas junto a Diosdado Cabello; Tareck El Aissami, Néstor Roverol y el general Alcalá.

Una columna publicada en el Corriere della Sera señaló: “Nicolás Maduro convirtió a Venezuela en el centro mundial del tráfico de cocaína, el lugar donde la cocaína se almacena y se envía a todos los rincones de la Tierra. Hablar de justicia social desvía la atención de los asuntos criminales”.

El exjefe de Seguridad de Hugo Chávez, Leamsy Salazar, “ha aportado pruebas de cómo Venezuela es un narcoestado”, antes de ser encarcelado por decir que “el gobierno sólo era una manzana podrida”.

El liderazgo de Diosdado Cabello, uno de los pilares del gobierno de Maduro, ha sido exhibido en diversas publicaciones. Se afirma que “Cabello ha sido señalado como el jefe del Cártel de los Soles, compuesto por oficiales de alto rango del Ejército venezolano”, subrayando la complicidad de las fuerzas militares en el entramado del narcotráfico.

“Toda palabrería retórica de quienes han destruido un país y han manipulado y utilizado los ideales socialistas”, “Los que realmente creen que estos traficantes en nombre de la ideología sólo están creando una cortina de humo para defender su negocio”.

Los puntos del manual chavista para convertir un país en narcoestado, coinciden con lo que ha ocurrido en México los últimos siete años.

Si el narco controla gran parte del territorio nacional, tiene nexos con autoridades de los tres niveles de gobierno, e interviene de manera creciente en los procesos electorales para elegir a esas autoridades, entonces ¿estaríamos en camino de convertirnos en un narcoestado?

Porfirio Muñoz Ledo, unas semanas antes de morir, acusó a López Obrador de tener alianza con el narcotráfico y advirtió sobre el peligro de que México fuera dominado por el crimen y por los militares.

Habrá que esperar el desenlace de toda esta analogía México-Venezuela. Esperemos que sólo sean infundios contra el movimiento revolucionario de la Transformación y que México siga la senda de la prosperidad, la democracia y la justicia, así como el combate a la corrupción y a la impunidad. Mejores políticas públicas en educación y salud. El mejoramiento de la justicia y la creación de las condiciones para la inversión y el crecimiento económico.

Ojalá así sea, Sheinbaum es la esperanza de millones de mexicanos.

 

LA POLÍTICA NO ES IMPOSICIÓN: AMLO A TRUMP

El expresidente Andrés Manuel López Obrador reaccionó a la detención del mandatario venezolano, luego del bombardeo de Estados Unidos la madrugada de este sábado.

López Obrador recordó que, aunque está retirado de la política, sus “convicciones libertarias me impiden callar ante el prepotente atentado a la soberanía del pueblo de Venezuela y el secuestro de su presidente.

“Ni Bolívar ni Lincoln aceptarían que el gobierno de Estados Unidos actuara como una tiranía mundial”, añade.

“Presidente Trump: no caiga en la autocomplacencia ni escuche el canto de las sirenas. Mande al carajo a los halcones; usted tiene capacidad para actuar con juicio práctico. No olvide que la efímera victoria de hoy puede ser la contundente derrota del mañana. La política no es imposición”, agrega.

“Recuerde que ‘el respeto al derecho ajeno es la paz, como nos enseñó Benito Juárez en el siglo XIX. Soy mexicano con mucho orgullo, pero también latinoamericano. Apoyo incondicionalmente a mi presidenta Claudia Sheinbaum”, expresa Andrés Manuel.

 

TRUMP LANZA AMENAZA

El mandatario de EU subraya que la intervención es muestra de su resurrección de la Doctrina Monroe.

“Ahora se llama la Doctrina Donroe (por Don de Donald). Nuestro dominio del hemisferio occidental nunca más será cuestionado”, añade.

Recalca que el operativo también sirve como “una advertencia a cualquier que amenaza la soberanía estadunidense” y proclama que “el pueblo venezolano está libre” y que el “hemisferio está más seguro ahora”.

La detención de Maduro y su esposa muestra que “Estados Unidos puede proyectar su fuerza en cualquier lugar, en cualquier momento”, expresa Pete Hegseth, secretario de Guerra de la Unión Americana.

 

***Académico y consultor.

 

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PULPO POLÍTICO

¿Fin al populismo de izquierda en América Latina?

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El comunismo que lideraba la URSS fracasó y concluyó en 1989 con la caída del Muro de Berlín * Al pueblo no le interesa la postura ideológica, lo que demanda es un país con más seguridad, menos delincuencia, una economía creciente y sana, así como mejores servicios de salud, educación e infraestructura

 

MARCO ANTONIO FLORES***

 

Luego de las elecciones presidenciales en Chile, en donde resultó electo, en segunda vuelta, José Antonio Kast, se tiene un balance casi en empate entre los países gobernados por la izquierda y por la derecha.

De 20 países latinoamericanos, actualmente en nueve hay gobiernos de derecha y en diez, de izquierda. Entre estos últimos, en México, Brasil, Colombia, Venezuela, Cuba, Nicaragua y Uruguay. En la derecha destacan los gobiernos de Argentina, Ecuador, Salvador, Bolivia, Honduras, Paraguay, Perú. Las últimas elecciones en esta región han girado de la izquierda a la derecha.

Por ello intentaremos recordar el significado y origen de la izquierda y la derecha ideológicas. Se definen como posturas políticas, sociales y económicas, originadas en la Revolución Francesa, donde la izquierda se asocia con igualdad, progreso y mayor intervención estatal, y la derecha con tradición, orden y libertad individual/mercado, aunque sus significados evolucionan y varían según el contexto histórico y país.

No se consideran bloques cerrados. Sus fines y características se entrelazan. Una persona puede tener ideas progresistas en lo social y conservadoras en lo económico, o viceversa. Lo que es de izquierda o derecha puede cambiar con el tiempo y el lugar (ej. el liberalismo fue de izquierda en sus inicios).

Las últimas corrientes ideológicas tienen diversas combinaciones. Incluye liberales (centro), socialdemócratas (izquierda moderada), conservadores (derecha), libertarios (izquierda/derecha extrema), etc.

En resumen, izquierda y derecha son etiquetas útiles para entender grandes tendencias políticas, pero la realidad es más compleja y matizada, requiriendo diálogo y respeto por las diferentes perspectivas.

Hoy en México, en el partido en el poder, hay muchos desorientados, seudocomunistas, populistas de “izquierda”, como Pablo Gómez, Gerardo Fernández Noroña y muchos morenistas que viven en los 70s cuando existía la Guerra Fría.

Confunden izquierda, derecha, comunismo y capitalismo. Viven en el siglo pasado, cuando la Guerra Fría fue un enfrentamiento ideológico post-Segunda Guerra Mundial entre el capitalismo (liderado por EU, con propiedad privada y libre mercado) y el comunismo (liderado por la URSS, con propiedad colectiva y control estatal), dividiendo al mundo en dos bloques antagónicos, Occidente y Oriente, que competían por expandir su sistema sin llegar a un conflicto directo por las armas nucleares, mediante espionaje, carrera armamentista y guerras.

Connotados líderes mexicanos de “izquierda” en el poder, ignoran que el comunismo que lideraba la URSS fracasó y concluyó en 1989 con la caída del Muro de Berlín.

En la actualidad hay quienes conciben la competencia económica entre China y Estados Unidos, como una nueva “guerra fría” ideológica.

Las condiciones ideológicas de China son muy diferentes de lo que fue el comunismo de la URSS. El país atravesó enormes cambios. Mao instaló políticas marxistas, pero a diferencia del comunismo soviético, centrado en la clase obrera, la revolución maoísta se basó en los campesinos e inició su proceso de industrialización.

Setenta y seis años después de su fundación, la China actual parece casi opuesta a la nación que concibieron los fundadores del PCCh.

Hoy China es el segundo país del mundo con más millonarios (hay más de 6 millones, según el último Informe de riqueza global de UBS). Su Producto Interno Bruto (PIB) sólo es superado por el de Estados Unidos.

Todo se debe a los cambios que introdujo a partir de 1978 Deng Xiaoping, quien impulsó un programa económico que liberalizó la economía, permitiendo el resurgimiento del sector privado y descentralizó el poder. Se abrió al exterior: viajó a EU y selló los lazos con Washington.

El modelo económico introducido por Deng, basado en una economía de mercado, permitió que China empezara a crecer a niveles récord y sostenidamente durante cuatro décadas.

El Banco Mundial estima que más de 760 millones de chinos salieron de la pobreza gracias a las reformas, algo sin precedentes -aunque la desigualdad es creciente-.

Hoy China en lo político ideológico es un país más estatista que comunista. Es un Partido-Estado, que sacrifica libertades por control, no existe la libertad de prensa.

Según Human Rights Watch, el gobierno chino “mantiene un estricto control sobre Internet, los medios masivos, la academia y las comunidades religiosas. Sin embargo, “económicamente China hoy está más cerca del capitalismo que del comunismo”, según analistas internacionales.

Así el “capitalismo estatal”, ha exacerbado la guerra comercial entre China y EU. Ante el dilema de si la China de Xi se está haciendo más capitalista o más comunista, el consenso indica que ninguna de las dos opciones es acertada: “Es más estatista”.

Por ello, lo que está ocurriendo en América Latina debe verse con objetividad y desechar la idea del giro a derecha o izquierda. La población no vota ideológicamente sino con el bolsillo o guiada por un sentimiento de angustia por inseguridad o frustración respecto al funcionamiento del Estado, los partidos y la clase política. Ideológicamente, la región sigue siendo muy heterogénea.

El reciente triunfo de la derecha en Chile no debe considerarse como una tendencia obligada en toda la región. En opinión de Andrés Malamud, “es improbable que el triunfo de Kast en Chile tenga gran impacto regional”. Esto, por dos razones, dice a DW el investigador del Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad de Lisboa: “Primero, es lo usual que Chile alterne entre izquierda y derecha cada cuatro años. Segundo, Kast tiene un estilo menos disruptivo que Bukele o Milei”.

“Hablar de ola derechista es descriptivamente correcto, pero analíticamente engañoso: En Sudamérica están triunfando las oposiciones, que sólo circunstancialmente son de derecha”, señala Malamud.

En el caso de Chile diversos analistas coinciden en que la derrota del presidente Boric tuvo que ver con temas de corrupción, seguridad, criminalidad y migración, dejando a un lado la agenda democrática de Boric.

En el esquema geopolítico mundial, los signos de los nuevos gobiernos en América Latina incidirán en el foco de las dos grandes potencias: Estados Unidos y China.

El gobierno chileno de Kast estará más cercano a los intereses de Estados Unidos.

Esto podría tener efectos también en la relación con China, nación que ha tenido influencia en Chile y otros países de la región, con crecientes exportaciones, instalación de complejos manufactureros (automotrices) y grandes inversiones en obras públicas, y que ha buscado extender en Latinoamérica.

Además, el triunfo de Kast se debió a que supo negociar y aprovechar las transferencias de votos de los candidatos de derecha derrotados en la primera vuelta, tras conseguir el apoyo del libertario Johannes Kaiser y de la representante de la derecha más tradicional Evelyn Matthei. También capitalizó gran parte de los votos del tercer candidato en primera vuelta, el economista antisistema Franco Parisi, que el mes pasado había obtenido el 20% de los sufragios.

Entre los factores de incertidumbre que acompañaban esta elección estaba el destino de los votos de más de cinco millones de chilenos que solían abstenerse y que por primera vez estaban obligados a sufragar.

Ese voto obligatorio, en su tercer intento por la presidencia, justificó en parte que Kast lograra un récord de más de siete millones de apoyos, convirtiéndose en el presidente más votado de la historia.

Las principales banderas de Kast fueron un “gobierno de emergencia” para atajar con “mano dura” los problemas en materia de seguridad-delincuencia, inmigración y progreso económico.

Las elecciones presidenciales del 2026 en Costa Rica, Colombia, Brasil y Perú serán una nueva prueba para verificar cuánto ha crecido la adhesión a las posturas de “derecha”.

La Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo felicitó a José Antonio Kast y señaló: “Creo que es un momento de reflexión para los movimientos progresistas en América Latina y por qué se dan estas circunstancias”.

Asegura que un giro desde un gobierno progresista como el de Boric a uno conservador no ocurrirá en México.

“Aquí hay unidad, y a veces cuando no hay unidad en los movimientos, se genera esta disminución del apoyo”, expresa la Primera Mandataria, pero lo sucedido es un asunto que debe “analizarse” para comprender cómo se ha llegado a ese resultado electoral.

Si México continúa en la ruta democrática con elecciones libres y transparentes, como ocurrió en Chile, un eventual triunfo de Morena sería legítimo y reconocido por 130 millones de mexicanos.

Sin embargo, si la anunciada e innecesaria reforma electoral se convierte en control estatal de elecciones, estaremos más cerca del autoritarismo al estilo Venezuela, Cuba y Nicaragua. Como se ha visto, al pueblo no le interesa definirse como de izquierda o derecha. No más populismo, lo que demanda es un país con más seguridad, menos delincuencia, una economía creciente y sana, así como mejores servicios de salud, educación e infraestructura.

Deseamos tener un país unido y en paz. Un México próspero, justo, libre y democrático. Que así sea por el bien de todos los mexicanos.

 

***Académico y consultor.

 

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¡Aguas con la llegada del 2026!

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Ley Nacional del Agua, entrega de narcopolíticos, renovación del T-MEC, los retos de la Primera Presidenta * El chantaje, el arma de presión de Donald Trump para sacar la mejor raja posible

 

MARCO ANTONIO FLORES***

 

En noviembre de 2018 se firmó la ratificación del T-MEC. Presentes, Donald Trump, Enrique Peña Nieto y Justin Trudeau.

Durante las negociaciones Trump dijo que el tratado no le convenía a Estados Unidos, sin embargo, después de la firma, afirmó que era el más importante y grande tratado comercial del mundo.

Con Trump, como “La Chimoltrufia” -como dice una cosa dice otra-, hay que adivinar por dónde quiere ir, día tras día. El estilo para negociar de Donald es presionar, acorralar y sacar la mayor ventaja.

El primer encuentro personal entre Claudia Sheinbaum Pardo y Donald Trump se dio en el sorteo de la Copa Mundial de Futbol en Washington. Todo pareció ser sonrisas y elogios, después vino el garrote.

Hasta ahora Sheinbaum Pardo ha cumplido todas las peticiones de EU en materia comercial, migratoria y de seguridad (entregas de narcos).

Ahora Trump pone en la mesa de negociación la entrega de más narcos mexicanos, pero ahora que sean narco-políticos. ¿Será que estarán en el patíbulo conocidos políticos de la 4T? Un dilema tremendo para la Primera Presidenta, pues esto implicaría el resquebrajamiento y debilitamiento para el movimiento de la “transformación”.

De igual manera, el mandatario estadounidense demanda el cumplimiento del tratado de agua que data de los años 40s, que -si bien contempla considerar sequías- se pretende pasar por alto y exigir a México más agua de la que tiene la capacidad de entregar, sin sacrificar amplios sectores de agricultores y empresarios que requieren de agua en la frontera.

En medio de este conflicto hídrico, se da a conocer que Donald no sólo va por Maduro, ahora se sabe que también quiere la cabeza del expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero, quien estuvo apoyado y asociado con Maduro, quien financió al PSOE, a cambio de introducir droga en España y grandes cantidades de petróleo y dinero.

¿Quién sigue: Cuba, Nicaragua, Colombia, México?

Otro problema por sortear es la revisión del T-MEC para 2026. La fecha límite oficial de la renegociación conjunta es el 1 de julio de 2026, según establece el propio texto del acuerdo. No es casual que esta semana Trump sumó una nueva condición, muy aparte de los aranceles, los flujos de migración y fentanilo desde México.

Ahora el Tío Sam presiona a nuestro país con el cumplimiento del tratado de agua por el cual México, según Estados Unidos, debe cumplir su cuota de entrega en la frontera, pese a las grandes sequías que ha sufrido México en los últimos años.

El jefe de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos confirmó ante legisladores que la administración Trump podría decidir en 2026 retirarse del T-MEC o fragmentarlo en acuerdos bilaterales separados con México y Canadá.

Donald no respeta el contenido del T-MEC firmado por él en 2018. El T-MEC incluye un mecanismo de “revisión conjunta” a los seis años, con opciones que van desde la extensión automática por 16 años más hasta revisiones anuales hasta 2036. La oficina comercial de EU activó este mecanismo a través de una convocatoria oficial a audiencias públicas programadas entre el 3 y 5 de diciembre de 2025, en las cuales debieron comparecer diversos sectores: desde productores lácteos hasta fabricantes automotrices, desde sindicatos hasta cámaras de comercio.

En este contexto, la posibilidad de retirada -que legalmente exige un aviso con seis meses de antelación, según el Artículo 34.6 del tratado- deja de ser mera retórica para convertirse en un instrumento concreto de coacción política.

El mandatario estadounidense ha sido explícito en su estilo de negociar. La primera semana de diciembre declaró que el tratado “vence en aproximadamente un año, y lo dejaremos vencer o tal vez lleguemos a otro acuerdo con México y Canadá”, según publicó The New York Times.

Un análisis reciente de BBVA Research señala que, en el primer semestre de 2025, el 83.3% de las exportaciones mexicanas se dirigieron a Estados Unidos, una concentración extrema que la administración Trump explota tácticamente. En ese contexto, la industria automotriz sería la más afectada por su peso económico en la estructura del comercio trilateral. Analistas especializados han documentado que los aranceles impuestos por Trump a autopartes y metales han reconfigurado toda la estructura manufacturera norteamericana.

Los números confirman el deterioro: la Inversión Extranjera Directa (IED) en el sector automotriz mexicano cayó 20.1% en los primeros tres trimestres de 2025, sumando aproximadamente 7.87 mil millones de dólares frente al año previo, según datos de la Secretaría de Economía citados por El Economista.

La incertidumbre ha paralizado proyectos clave: el gigante chino BYD suspendió de forma indefinida sus planes para una megafábrica en México debido a los aranceles y tensiones comerciales con EU.

 

CUATRO ESCENARIOS POSIBLES

Los órganos técnicos especializados han pronosticado cuatro escenarios posibles para la revisión de 2026.

El primer escenario, llamado de “extensión dolorosa”, implica que México y Canadá ofrezcan concesiones significativas para reducir los aranceles estadounidenses y lograr una renovación anticipada.

Un segundo escenario contempla la fragmentación del marco trilateral en acuerdos bilaterales paralelos o un retorno a negociaciones país por país.

Un tercer escenario es la ruptura formal por el cual cualquier país puede invocar el Artículo 34.6 del T-MEC y retirarse con seis meses de aviso.

Un cuarto escenario, posible, aunque complejo, es el colapso seguido por parches bilaterales, con la “pérdida de la integración trinacional”.

Al final lo que Trump intenta es convertir el tratado en un instrumento de subordinación explícita, donde México y Canadá aceptan no sólo reglas comerciales sino también restricciones geopolíticas anti-China.

En México ya se manifestó este propósito con la imposición de aranceles a China y Corea. La incertidumbre es creciente, desde modificación de reglas de origen hasta compromisos en seguridad, cooperación migratoria y atracción de IED serán instrumentos de presión de Donald.

A Estados Unidos ni a nadie conviene una guerra comercial en el continente. Esto implica que el gobierno de Claudia Sheinbaum seguirá dócil y obediente a todos y cada uno de los caprichos y peticiones de Trump, como lo ha hecho hasta ahora.

La 4T sabe que el “neoliberal” T-MEC es el único y auténtico soporte de la economía mexicana y no se va a disparar a los pies.

Las grandes concentraciones, la retórica y los golpes de pecho de que “defenderemos la soberanía nacional” sólo es una narrativa que vende entre la clientela electoral de la 4T.

Qué difícil el doble compromiso de la Primera Presidenta al estar sujeta a las directrices de Washington… y de Palenque.

“Aguas con Trump, esto apenas empieza, sólo lleva un año de gobierno”.

Esperamos que la Primera Mandataria, con su inteligencia y habilidad política, pueda salir adelante del enorme reto que enfrenta contra estos dos “Tigres”. Por el bien de México, que así sea.

 

***Académico y consultor.

 

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