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LA FERIA

Al gobierno no le importa la gente

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¿Se protegió a la ciudadanía de los abusos y violencia de algunas manifestaciones? * La violencia la debe impedir la autoridad, no se trata de hacer matanzas ni apalear indiscriminadamente, pero sí de enfrentar con vigor y detener a cada uno de esos intocables “encapuchados” que la autoridad sabe muy bien quién los organiza, entrena y dirige (y cobra por sus servicios) * Claro que hay fuero presidencial

 

ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN

 

Más fuero.

Tío Macro, aquél de Autlán, el grandote de pocas palabras y macho como de película en blanco y negro, a tía Mariquita y sus 14 hijos (con ella), nomás les daba órdenes, como a sus caporales y peonada, hasta que un día, la tía, enojadísima le preguntó a voces porqué jamás pedía opinión de nada y el tío, entrecerrando los ojos, como reflexionando, respondió: -… ¡tcht!… no lo había pensado… ha de ser que no me importa -¡ah, bueno!

 

MORENA BUSCA LA PERPETUIDAD

Advertencia: lo que sigue es políticamente incorrecto y puede herir la sensibilidad de algunas personas, se sugiere discreción: al gobierno le importa un pito la gente.

Si no es mucho abusar de su resiliencia (horrible palabra que está de moda y se usa mal), entérese de lo que le importa al gobierno: seguir siendo gobierno y de ser posible, perpetuarse en el poder. Nota: los 35 años de porfiriato son pocos, la meta a alcanzar son los 70 años de priísmo.

Se refiere su juntapalabras a los gobiernos de esta nuestra risueña patria, a todos, los tricolores, los azules y hoy los guindas. Ignora su textoservidor si esto es así en otros países, pero en casi toda Iberoamérica, sí.

Se puede intentar el análisis de los programas y acciones de gobierno, para verificar que la gente les importa un reverendo y serenado cacahuate, pero se presta a discusión y nunca falta el que está de acuerdo o muy de acuerdo (como ponen en las encuestas), con lo que para otros son barrabasadas; un ejemplo: hay gente que está de acuerdo y muy de acuerdo, con el nuevo Poder Judicial elegido por cuatro gatos y previa tómbola (sí, hay ciudadanía semoviente, créalo).

Una manera simple de confirmar que el tenochca simplex del peladaje nacional, a nuestros gobiernos les importa menos que el clima en Hawaii, es eso de las multitudinarias manifestaciones, marchas, plantones y protestas callejeras. Se supone que a los gobernantes les debería preocupar mucho que en muchedumbres, la gente exprese repudio o exija algo, se supone, pero en México no, acá esas multitudes les preocupan lo mismo que los perros anden descalzos.

Después de lo de Tlatelolco en el 68, después del 71 y el ‘Halconazo’, nuestros gobernantes entendieron clarito, primero, que las manifestaciones, ni terminando en hechos de sangre, tumban al gobierno; y segundo, que las protestas masivas no los obligan a nada, así exijan lo más obvio y sensato.

La consecuencia es lo que vemos: Se permite toda manifestación, pacífica, violenta, como sea y el gobierno, de cualquier color, se disfraza declarando que salvaguardó la integridad de los asistentes y protegió la libertad de expresión.

Así, las manifestaciones han proliferado y ya no pocas -más bien muchas-, son un muy buen negocio, el de extorsionar a la autoridad con la complicidad de algunos funcionarios.

Piense en el Barzón, Antorcha Campesina, el Frente Popular Francisco Villa, que rentan a su gente para manifestaciones ajenas. Un caso estelar de esta industria de la protesta fueron las marchas del Pejehová a la CDMX, pagadas al contado, como aceptó Manuel Camacho Solís el 11 de febrero de 2004, ante la Comisión Permanente del Congreso (nueve mil millones de pesos viejos le entregó al redentor patrio).

No exagera este tecladista en lo de la plaga de manifestaciones. Con datos de la Secretaría de Gobierno de la Ciudad de México, en el sexenio del Pejecutivo -hasta el 31 de julio de 2023-, hubo 16 mil 431 manifestaciones a las que fueron 7 millones 392 mil 241 de entusiastas. ¿Se arregló algo gracias al protestódromo que es la capital nacional?, no, nada. ¿Se protegió a la ciudadanía de los abusos y violencia de algunas manifestaciones?, no, tampoco: le importa un pito la ciudadanía al gobierno.

El jueves de la semana pasada, en la reglamentaria marcha de protesta por el 2 de octubre de 1968, hubo los asaltos, bombas molotov, daños a edificios de siempre, pero esta vez terminó con más violencia de la acostumbrada: 29 personas y 94 policías heridos, de ellos, 16 hospitalizados, tres graves. Hay un detenido que asaltó una joyería.

El socarrón secretario de Gobierno de la CDMX, César Cravioto, informó que del total de 10 mil manifestantes, hubo 350 encapuchados que fueron a “provocar” y rechazó (¡así se forjó el acero!) que se hubieran registrado “enfrentamientos”, ya que la policía no reaccionó a las “provocaciones”.

¿Ve?, nada les importa, nada. Enfrentamiento debió haber y hubiera tal vez menos heridos entre la gente común y sin duda, muchos menos entre los policías que mandan al matadero.

La violencia la debe impedir la autoridad, sin trapitos calientes, que hay todos los medios para meter en cintura a esos grupos por grandes que sean, todos los medios.

No se trata de hacer matanzas ni apalear indiscriminadamente, pero sí de enfrentar con vigor y detener a cada uno de esos intocables “encapuchados” que la autoridad sabe muy bien quién los organiza, entrena y dirige (y cobra por sus servicios).

 

CLARO QUE HAY FUERO PRESIDENCIAL

¿Apetece usted otra prueba de que al gobierno le importamos un pito?… bueno, cuando nos mienten con cínico descaro, es lo mismo. La señora del Segundo Piso declaró en su mañanera del 2 de octubre, que va a proponer al Congreso eliminar el fuero a los legisladores y agregó galana, muy segura: “La Presidenta no tiene fuero, ¿por qué tiene que haber fuero?”.

No hay espacio para darle unas 2,375 razones para el fuero, otro día señito. Pero sí hay que aclarar que tiene fuero y lo sabe. No diga mentiras.

Su fuero está vigente en la Constitución como se reformó en tiempos del Pejecutivo, el 19 de febrero de 2021, artículo 111, párrafo cuatro: “Para proceder penalmente contra el Presidente de la República, sólo habrá lugar a acusarlo ante la Cámara de Senadores (…)”, que remite al artículo 110 párrafo quinto, vigente desde 1982 (ni loco el Pejeremías lo iba a reformar): “Conociendo de la acusación la Cámara de Senadores, erigida en Jurado de sentencia, aplicará la sanción correspondiente mediante resolución de las dos terceras partes de los miembros presentes en sesión (…)”.

Señora Sheinbaum: ¿así o más fuero?

LA FERIA

AMLO manda y controla a México

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La Primera Presidenta lo confirma al expresar “el presidente Andrés Manuel López Obrador” en sus Mañaneras del Pueblo * Claudia Sheinbaum tiene un bastón de mando de juguete * A partir de 2018 se perdió la unidad nacional por el discurso polarizante de la Cuarta Transformación.

 

ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN

 

Éntrele.

Tío Iván, a punto de pasar al definitivo estado de fiambre, y tía Rosa, su casi viuda, rogándole que hiciera testamento.

Pero aparte de rico como Creso, era malo. Su desquite por el disgusto de morirse fue no testar.

Mandó por sus once hijos y con la tía presente, dijo apenas audible: -… les da gusto que me muera… a mí me da más que se van a tener que matar para heredar… mátense -así de malo.

 

EN 1848 SE PERDIÓ LA HONRA

Un pequeño rodeo antes de entrar en materia.

El 8 de mayo de 1846, los EUA nos invadieron y cinco días después nos declararon la guerra.

México se las declaró diez días después. ¿Cuál era la prisa?

En 1848, los gobernantes de entonces, perdieron la guerra y la honra. El país, más de la mitad de su territorio.

La honra porque en vez de dejar que los EUA nos robaran territorio a la mala, nuestros honorables gobernantes se los vendieron en 15 millones de dólares… a plazos, todavía les dieron fiado. Ni reclamar podemos, vendieron.

Si le dicen que ni era nuestro ese inmenso territorio, no es cierto, México estaba bien delimitado en el Tratado Adams-Onís de 1819, entre España y los EUA; y estaba habitado, por eso las cláusulas VIII y IX del Tratado Guadalupe Hidalgo, con el que el presidente (interino), Manuel de la Peña y Peña formalizó la venta el 2 de febrero de 1848.

Perdieron la honra porque encima de todo, el dichoso Tratado, dice en su introducción que se firma para establecer, entre México y los EUA, sólidas relaciones de paz y buena amistad. ¡Buena amistad! Eran indignos o muy cobardes o traidores o las tres cosas.

Se dice que los EUA querían más territorio. Bueno, sí, pero lo que se jugaba era cuál de los dos países sería la potencia dominante en América. Poquita cosa.

Si lo duda, busque el análisis del mayor Nathan A. Jennings, profesor adjunto en el Departamento de Historia Militar de la Escuela de Comando y Estado Mayor del Ejército de los EUA (‘Alianzas improvisadas: operaciones conjuntas de Estados Unidos en la guerra entre México y Estados Unidos’).

Haber perdido la guerra contra los EUA no se explica, entérese: los yanquis nos invadieron con 8,600 soldados e infantes de marina, por Veracruz, más 1,173 marinos por Alvarado y Tuxpan, que allá se quedaron.

Los 8,600 solos, avanzaron hasta tomar la Ciudad de México. El Ejército Mexicano contaba con 19,000 tropas regulares y con reclutas llegaba a los 38 mil… contra 8,600… ¿pero qué pasó?

El mencionado Jennings, califica la invasión y dominio de la capital como “una tenue ocupación del Valle de México y sus 2.3 millones de habitantes”. ‘Faint’, tenue, débil, con 8,600 no se domina a más de dos millones. A pedradas los arrasan. ¿Qué pasó?

Divisiones entre políticos y militares, mezquindades y egoísmos, llevaron a esa catástrofe.

Uno de los políticos más importantes de ese entonces, Lucas Alamán, afirma: “El dinero gastado en armar a las tropas mexicanas simplemente les permitió luchar entre sí y ‘dar la ilusión’ de que el país poseía un ejército para su defensa” (cita en ‘The US–Mexican War 1846-48’, página 138, no batalle).

En México, el pleito era entre la masonería escocesa, conservadora, centralista y rabiosamente patriótica, y la masonería yorkina, liberal, federalista y rabiosamente proyanqui (la de Juárez y los de la Reforma).

Su competencia por el poder dividió al ejército en facciones que no lucharon contra el ejército invasor sino entre sí.

Al perder la batalla del convento de Churubusco, el general Pedro María Anaya dijo al general David Twiggs: “Si hubiera parque, no estarían ustedes aquí”… se lo mandaron de calibre equivocado; entre militares no se comete un error así: fue intencional, querían que perdiera, perdió, perdió México.

Santa Anna, refiriéndose a la derrota y pérdida del territorio, dijo con pesar: “Por vergonzoso que sea admitirlo, nosotros mismos hemos provocado esta vergonzosa tragedia a través de nuestras interminables luchas internas” (‘The Mexican War, 1846-1848’, de Karl J.  Bauer, páginas 16 y 17).

Documenta William Fowler estas vergüenzas de nuestros gobernantes de entonces diciendo (Santa Anna and His Legacy’, página 12) que mientras la guerra se libraba “los políticos mexicanos discutían y utilizaban la retórica antinorteamericana para ganarse al público, pero no tenían planes sustanciales para la reforma nacional” (The Oxford Research Encyclopedia of Latin American History).

Testigo de los acontecimientos, el intachable Vicente Riva Palacio, dice en ‘México a través de los siglos’, sobre nuestros ejércitos ante la invasión yanqui: “(…) sus jefes, más preocupados por obtener empleos bien remunerados y otros privilegios (…) actuaron, ‘con sus excepciones’, impulsados por la cobardía, avaricia y la traición”. Cobardía, avaricia y la traición, anótelo.

No se cargan las tintas con aviesa intención, ante tan grave emergencia nacional solamente siete estados de la República contribuyeron con hombres, armas y dinero para la defensa nacional. “Un soldado en cada hijo”… ¡Sí, cómo no!

 

HAY QUE ENTRARLE PRIMERA PRESIDENTA

Este pequeño rodeo fue para alertar a doña Sheinbaum: su antecesor, patológicamente desconfiado como el malhechor que es, le entregó un bastón de mando de juguete mientras él mantiene el control de Morena, del Congreso, medio gabinete y casi todos los 23 estados que gobiernan, y el país dividido.

Todo lo anterior es para asegurar su impunidad y la de los suyos, que por eso le son leales, por impunidad de sus inmensos latrocinios. Así de bajos.

De 1929 a 2018, México consiguió y mantuvo la unidad nacional.

La hemos perdido por el discurso polarizante del Pejestorio y la Primera Presidenta lo continúa.

Señora, se le viene un año muy difícil, deje de atacar a los partidos, a la prensa, a cualquiera que no sea un sumiso cuatrotero.

La agónica economía nacional y la lucha contra el crimen organizado, sin todo su gobierno y sus gobernadores, a su lado, será una estrepitosa derrota. Menos un estado, los demás fingen luchar contra el crimen organizado, entérese.

Señora, su lealtad es equivocada, sus miedos, infundados. Tiene poder sobrado. Es por México, éntrele.

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LA FERIA

Nueva Reforma Política rompería el trato de Morena con aliados

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PVEM y PT están con el partido guinda porque les conviene, pero venderían su amor porque no les conviene eliminar los pluris * La razón de ser del Congreso de la Unión es garantizar que haya reflejo real de la diversidad de la sociedad, al tiempo de asegurar la representación de las minorías que de otra manera estarían siempre fuera de las decisiones nacionales * Si está firme la idea de la inquilina de Palacio, la oposición en 2027 puede controlar realmente la Cámara de Diputados

 

ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN

 

Meretricios.

Cuando este menda preguntó a Pepe, el más impresentable primo que tenerse pueda, por qué tía Clarita y tío Samuel nunca iban juntos de vacaciones, advirtiendo a usted que tenían mucho dinero y eran vacaciones en serio, viajes de meses a Europa, cruceros de vuelta al mundo.

Pepe, resignado, explicó: -Tío Samuel viaja con su marido –ante la cara de gran sorpresa de su textoservidor, aclaró: -El tío se casó nada más para no perder su herencia -eran así esos tiempos-, y tía Clarita, por lo mismo, por la herencia -y tenían hijos, dos, que eran de la tía con los indispensables auxilios del señor con que ella se iba de vacaciones.

Todo en esa casa era apariencia. Era mucho dinero, le digo.

 

PREOCUPACIÓN EN MORENA

La Primera Presidenta anunció que -a mediados de enero próximo- presentará al Congreso la iniciativa de reforma político-electoral que resulte de los foros y consulta al pueblo, el bueno; esto es: la iniciativa será lo que ella dicte, que el pueblo, el bueno, necesariamente estará de acuerdo y si no, da lo mismo, será lo que salga de la naguas presidenciales (y los foros del Pablo Gómez quedan en lo que de inicio fueron: ‘sketch’ de cómico decadente).

La señora ha dicho qué quiere que tenga la reforma y de entre el surtido rico de ocurrencias, destaca su insistencia en eliminar a los diputados y senadores de representación proporcional, los plurinominales.

Se preocupan en Morena, el partido que no es partido ni movimiento, sino pandilla de intereses encontrados y divergentes, cohesionada sólo por ansias de poder y pillaje.

Se preocupan en el gobierno cuatrotero: saben que son lo que son, travestismo político, continua acrobacia verbal para justificarse con los mismos principios que violan y tremolan con ostentación cínica: no mentir, no robar, no traicionar, sin que les gane la risa… es la experiencia.

Si de veras la dama del bastón de juguete va a eliminar a los legisladores plurinominales, sin entrar en disquisiciones de teoría o filosofía política, olvidando que su razón de ser es garantizar que en el Congreso haya reflejo real de la diversidad de la sociedad, al tiempo de asegurar la representación de las minorías que de otra manera estarían siempre fuera de las decisiones nacionales.

Ignorando todo eso, que alguien se apiade de la doctora en física y le cuente, así como quien no quiere la cosa (no se vaya a molestar, es geniuda), que la representación proporcional de legisladores es algo que hace casi 250 años proponía John Adams (‘Pensamientos sobre el gobierno’, 1776), y otros: Mirabeau en 1789; Condorcet en 1793; y que están desde 1790, en la Constitución de Pensilvania, EUA.

Hubo, hay, legisladores de representación proporcional, en Bélgica desde 1899; también en Suecia, Finlandia, Dinamarca, Países Bajos (Holanda), Noruega, Alemania (después de la guerra, terminada la negra noche nazi), España, Suiza, Francia, Israel, Argentina, Colombia, Perú, Brasil, Sudáfrica, las Filipinas, Australia, muchos más y todavía en México.

Por cierto, señores cuatroteros, para que no haya sospechas de que esto es cosa de derechosos, conservadores, fachos, fifís, tomen nota: el revolucionario comunista, rojo por dentro y por fuera, León Trotsky, el que en 1940 se escabechó Stalin acá en México, propuso en 1917 que el Soviet Supremo se eligiera por representación proporcional.

Pero donde manda Presidenta no gobierna cuatrotero. La señora del segundo piso desde que asumió el cargo y hasta el 15 de octubre pasado, ha obtenido la reforma de 53 artículos de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (dato oficial, no es invento, chéquelo en el portal de la Cámara de Diputados:  https://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/ref/cpeum_per.htm).

Solo se llevó un chasco la dama del bastoncito de palo, con su reforma anti-nepotismo y anti-reelección, que se las aprobaron, pero contra su explícita oposición, entrarán en vigor hasta el 2030… o sea, con ella ya terminando de empacar para mudarse de Palacio.

Sea lo que sea, va a mandar al Congreso su iniciativa de reforma política, corriendo el riesgo de que se rompa el trato con sus partidos cómplices, que no aliados, el Verde Ecologista de México (PVEM) y el Del Trabajo (PT), porque no les conviene y ellos están en Morena porque les conviene.

¿O creerá doña Sheinbaum que lo de esos partidos es lealtad y convicción?… Señito, el amor del Verde y el PT, no es efectivo, es al contado.

Si doña Sheinbaum insiste en eliminar plurinominales, sin duda el Verde cambiará de asociado una vez más, ya ha sido rémora del PRI y del PAN, ellos a esas cosas no le tienen asco.

Pero si los partidos de oposición saben lo que debieran saber, deberían estar haciendo novenas a San Judas Tadeo, el patrono de las causas difíciles y desesperadas, para que se apruebe eliminar los plurinominales (y votar a favor).

Mire usted, en 2024, sin plurinominales la Cámara de Diputados sería de 300 diputados y la de senadores de 96 (sumando los de mayoría y primera minoría, sólo quitando los plurinominales).

Así y con el entonces Pejecutivo metido en la campaña electoral, Morena consiguió 182 escaños de diputados, abajo de los 200 necesarios para empujar sus 53 reformas a la Constitución Política (entre ellas la del Poder Ejecutivo); y en el Senado, ganó solamente 46 curules, muy lejos de los 64 que hubiera necesitado para aprobar reformas constitucionales.

La realidad y los números demuestran que con los plurinominales fue que Morena se agenció los votos necesarios para hacer cisco el país.

Además, en 2027, lo previsible es que baje la votación a favor de Morena, no sólo porque no estará el Pejestorio en campaña, sino por el desgaste que han tenido en estos años de dislates y escándalos por el alarde de riqueza de muy destacados cuatroteros.

Si le sigue con esta idea la señora de Palacio, la oposición en 2027 puede controlar realmente la Cámara de Diputados, la que decide el presupuesto federal y manda en la Auditoría Superior de la Federación, lo que haría de sus segundos tres años, una pesadilla.

La doñita debería saber que está rodeada de profesionales de la apariencia. El Verde y el PT cambian de padrote sin remilgos, son partidos meretricios.

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LA FERIA

A identificar los celulares para que el gobierno nos cuide

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Los malandrines se darán sus mañas para jamás registrarse y entregar su documentación * Los extranjeros, con el puro pasaporte, podrán adquirir celular * El Tribunal de Justicia de la Unión Europea resolvió que es ilegal la obtención sin distingos y generalizada de datos de usuarios de teléfonos móviles; tampoco en Australia, Nueva Zelanda y en EUA

 

ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN

 

Servidumbre.

Tía Tita (Carlota, Carlotita), de las de Toluca, parecía de la CIA, de la KGB, de la Sureté, del MI6 (el británico Military Intelligence, Section 6), de la Judicial.

Vivía espiando a sus hijas, cinco hijas, a las que les revisaba todo (todo es todo, calzones incluidos), no las dejaba hablar por teléfono a solas (en aquellos tiempos sólo había teléfonos fijos, negros) y las interrogaba como para sacar la verdad a Al Capone.

Ya cuarentón este menda preguntó a una de esas primas -ya cincuentona-, cómo habían hecho para vivir así y sonriendo, dijo: -Mintiendo -¡vaya!

 

EN DOS OCASIONES HAN INTENTADO LO MISMO

El gobierno federal ha dispuesto que a partir del próximo 9 de enero, todo tenochca digitalizado debe ir a la compañía con la que contrató su celular, identificarse y dar los documentos que prueben que sí es quien es, que sí se llama como se llama, que sí vive donde vive y probarlo con documentos oficiales como el INE y aparte la CURP. Si no lo hace, le van a cortar el teléfono. Abusado.

El tenochca integrante del gallardo peladaje, previamente domesticado por una vida meneando el rabo cuando se lo manda el gobierno, obedecerá y hará bien, es la ley… bueno, la nueva ‘Ley en materia de telecomunicaciones y radiodifusión’, fresquecita, del 16 de julio pasado.

La justificación del gobierno para tener toda la información de los usuarios de teléfonos celulares es por nuestra seguridad, combatir delitos como la extorsión o el secuestro.

Ya sabe, el gobierno siempre cuidándonos (ya después, si tienen un rato libre, ojalá surtan medicamentos, es una idea).

Ya antes, y con la misma intención, el gobierno en dos ocasiones ha intentado lo mismo.

En febrero de 2009, con el Registro Nacional de Usuarios de Telecomunicaciones (Renaut), que se anuló en abril de 2011, no sólo por el escandalazo de que se vendía en Tepito el registro de usuarios sino porque lejos de disminuir los crímenes que pretendía atajar, crecieron, aparte de que el 40 por ciento de los usuarios nada registraron, ya sin mencionar, sería rudeza innecesaria, que se comprobó que eran falsos buena parte de los datos de los que sí fueron a registrar sus celulares (el tenochca  creativo).

Diez años después, en abril de 2021, segundo intento, con el Padrón Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil (Panaut, le cambiaron dos letras, ¡cuánta creatividad!); nueva reforma a la Ley de Telecomunicaciones, nueva orden de registrar todos los celulares, y con la misma excusa, prevenir delitos y perseguir delincuentes de forma más fácil, asegurando que los datos quedarían en custodia de los concesionarios (las compañías de teléfonos), para que no hubiera malos pensamientos contra el gobierno.

Pero, igual, al año, la Suprema Corte de Justicia de la Nación la declaró inconstitucional y totalmente inválida, entre otras razones, por representar un riesgo al derecho a la privacidad y la intimidad.

Bueno, ya estamos en las andadas otra vez y con el mismo pretexto: cuidarnos el palmito, no vaya un malvado a querer hacernos algo feo. Y ya no tenemos Suprema Corte que les repita que eso es ilegal.

Usted, nosotros, vosotros, ellos, daremos nuestros datos completos, pero le aseguro que los delincuentes no y da grima ver tan a las claras la clase de rudimentario cerebro de nuestros gobernantes y legisladores: mientras el tenochca simplex deberá dar toda su información, los extranjeros solo con su pasaporte obtendrán su celular, fácil.

Tanto esfuerzo resulta ridículo si se acuerda uno que la mayoría de los delitos que se cometen usando teléfono celular, son con llamadas realizadas desde cárceles mexicanas (¿les van a pedir que se registren para que no les corte el servicio Telcel?… seguro, negocios son negocios).

Con toda mala fe, este juntapalabras revisó cómo es la cosa en otros países. Se registra toda la información de los que tienen celular, entre otros, en Irán, Corea del Norte, Arabia, Eritrea, Turkmenistán, Omán, Afganistán, China, Venezuela (pero-por-supuesto), Rusia y otros no muy presentables, por cierto. En Iberoamérica, lo hay en varios países en distintas variantes.

Por el contrario, no hay ese control masivo de datos de usuarios en Alemania, Francia, Italia, España, Polonia, Rumania, Grecia, Portugal, Irlanda, Países Bajos, Estonia, Letonia, Lituania y los demás de la Unión Europea, donde el Tribunal de Justicia de allá, de la Unión, resolvió que es ilegal la obtención sin distingos y generalizada de datos de usuarios de teléfonos celulares. Tampoco en Australia, Nueva Zelanda ni en los EUA.

Saque usted sus conclusiones. De qué lado le gustaría que estuviera nuestro risueño país.

Los del crimen organizado, las bandas de secuestradores y extorsionadores, son malos, muy malos, pero no son tontos. Ya veremos repuntar estratosféricamente la venta de celulares en el sur de los EUA, que funcionan igual de bien en nuestro territorio y también cruzarán la frontera algunos yanquis que por unos dólares comprarán celulares mexicanos sin dejar ninguno de sus datos, sólo con el pasaporte.

Para este menda, es un misterio para qué quiere este gobierno cuatrotero los datos completos de los usuarios de cerca de 158 millones de celulares (al tercer trimestre de este año). Para espiarnos de a uno por uno, no. Y si de veras es para corretear malandrines, resulta sorprendente que primero tengan que fichar a 99 millones de honrados y gentiles tenochcas, dueños cada uno de uno o más celulares.

Lo cierto es que, aun teniendo la más recta intención el actual gobierno federal, quedará vivo el riesgo de que haya filtraciones masivas de información y que (otra vez) se vendan las bases de datos a delincuentes.

Y también que llegue al poder uno no tan santo que, si le pega la gana, podrá usar esa información para suplantaciones de identidad o para controlar opositores, bailándose la guaracha en derechos humanos como la privacidad, la libertad.

¿Cómo estamos llegando a estos extremos?… olvidando que los del gobierno no son nuestros patrones, son nuestros empleados a nuestro servicio.

Comenzó por un dedito… y así vamos, pasito a pasito, a la servidumbre.

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