Conecta con nosotros





PULPO POLÍTICO

El dilema de Morena

Publicado

en

En una encrucijada por los escándalos que provocan división interna * La 4T debe aprender la lección del PRI, que fue una maquinaria electoral durante 70 años, pues corre el riesgo de tropezar con su propia sombra * Hoy la principal amenaza para Morena no es la oposición, sino el propio partido guinda

 

MARCO ANTONIO FLORES***

 

La paradoja del poder en México es que, cuando la oposición parece más débil, los mayores riesgos vienen de casa.

No olvidar el caso del PRI, que a partir del proceso que condujo a las elecciones de 1988, empezó a entrar en crisis por sus divisiones internas.

Morena parece vivir hoy en día ese dilema.

La continuidad de la 4T no está en el presente en manos de un rival externo, sino de la propia capacidad de ese movimiento para procesar conflictos, administrar egos y blindar la narrativa de integridad que la llevó al gobierno.

Hay varios temas que se han convertido ya por lo menos en focos amarillos, con la posibilidad de que pasen a ser focos rojos.

Un tema superespinoso es el huachicol fiscal. La investigación alcanzó a mandos de la Marina y reveló operaciones que, según pesquisas periodísticas, acumularon decenas de embarques y beneficios millonarios.

La Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha prometido ir hasta el fondo. El golpe simbólico es duro: Si el corazón del Estado participó, la bandera anticorrupción de la 4T enfrenta una prueba severa.

El segundo frente se llama Hernán Bermúdez. La captura del presunto líder de La Barredora es de suma gravedad por sus vínculos con quien fue su jefe, Adán Augusto López, pese a todos los intentos por distanciarse.

El caso erosiona la presunción de impermeabilidad del oficialismo y coloca a la Primera Mandataria ante una disyuntiva: Respaldar a su liderazgo parlamentario o marcar distancia con rigor. De una u otra manera, ambas rutas dejan heridas.

A la pólvora judicial se suman los tropiezos de imagen. El senador Gerardo Fernández Noroña, líder del Senado en el primer año de la Legislatura, defendió la compra -a crédito- de una casa en Tepoztlán valuada en 12 millones de pesos; legal o no, la escena choca con el discurso de Austeridad Republicana.

Andrés Manuel López Beltrán, dirigente partidista e hijo del expresidente, debió explicar un viaje a Japón “con recursos propios”, mientras notas periodísticas exhibían consumos suntuarios en restaurantes. Estos episodios no cambian la ley, pero sí la percepción. Ahora ya ventilan que el viaje no fue por vacaciones, sino para hacer negocios en hoteles de lujo.

El tercer nudo es institucional: La reforma político-electoral que empuja la eliminación de plurinominales y el recorte al financiamiento público.

Puede ser popular en las encuestas, pero dinamita los incentivos de los aliados que dan mayoría calificada: PT y PVEM.

También persisten fricciones entre liderazgos, como el de Adán Augusto López y Ricardo Monreal -por recursos del Congreso y control de bancadas-, que ya dejó la evidencia de que Morena no es un monolito.

Irónicamente, estas grietas aparecen cuando la popularidad presidencial se mantiene alta. Ese colchón social da margen, pero no inmunidad. La política no perdona la incongruencia sistemática: si el discurso promete “cero impunidad” y “austeridad republicana”, cada excepción duele el doble.

El partido guinda tiene tres urgencias si no quiere que el desgaste interno se vuelva implosión.

Una: método. La resolución de conflictos debe institucionalizarse: reglas claras en bancadas, arbitraje creíble y sanciones a tiempo.

Dos: transparencia quirúrgica en casos sensibles (huachicol fiscal, seguridad en Tabasco, patrimonio de figuras visibles).

Tres: realismo legislativo. Si la reforma electoral amenaza a los socios, el costo hay que pagarlo con concesiones explícitas o con una ruta alternativa. No hay magia en la política.

La 4T corre el riesgo de tropezar con su propia sombra. Hoy, la principal amenaza para Morena no es la oposición: es Morena. Así de fácil y sencillo.

 

ESCENARIO COMPLEJO

El escenario que enfrenta el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) y Sheinbaum Pardo no podría estar más complejo y riesgoso para la legitimación y supervivencia, tanto del partido como de la titular del Poder Ejecutivo federal.

Los escándalos de corrupción del huachicol fiscal y de “La Barredora” significan un gran dilema.

Por un lado, abrir la investigación de estos dos casos, con el Vo. Bo. de la Primera Mandataria es una decisión firme, enérgica y una clara señal de que, ahora sí, se barrerá la corrupción como las escaleras, de arriba hacia abajo.

Puede ser el “golpe de timón”, necesario para consolidar el poder presidencial que -como lo señala el Artículo 89 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos- se deposita en una sola persona.

Decía Maquiavelo que el poder no se comparte, la idea del florentino es la de un príncipe centralizado que ostenta el poder absoluto para asegurar la estabilidad del Estado.

El gobernante puede delegar tareas impopulares a otros para preservar su propia imagen, pero el poder y la responsabilidad final recaen en él.

La disyuntiva de obtener o consolidar el poder se da en dos vertientes, según el maestro de la ciencia política: Mediante la virtud y la fuerza (armas propias), que es más difícil de conseguir, pero más fácil de mantener, ya que el príncipe depende de sí mismo.

O bien mediante la fortuna y armas ajenas. Es fácil de obtener, pero difícil de mantener, ya que el príncipe está condicionado por factores externos.

Aquí la inquietud que surge es cuál de estos dos caminos habrá de recorrer la Primera Presidenta de México.

 

GRAN DILEMA

Por otro lado, en este gran dilema que enfrenta la Primera Mandataria está la ruta que tomen estas investigaciones.

Si se quedan en la opacidad y la impunidad, entonces su pérdida de credibilidad y de popularidad será inversamente proporcional al grado de transparencia con que se manejen estos dos grandes temas de corrupción.

En medio de este enredo, que no es menor, estaría una gran división interna de Morena por cualquiera de los dos motivos.

Porque si se llega hasta las últimas consecuencias y caigan los “peces gordos” como Adán Augusto López Hernández y el exsecretario de la Marina, Rafael Ojeda.

No necesariamente debiera incluirse al expresidente Andrés Manuel López Obrador y sus hijos, para, obviamente, no poner en riesgo todo el Segundo Piso de la Cuarta Transformación.

Todo indica, y así se comenta en los cafés políticos, es que la justicia sólo alcance a algunos “chivos expiatorios”, lo que dejaría inconformes a muchos grupos y sectores de Morena, pues un final así dejaría en mayor riesgo a su partido y aceleraría su declive.

Una historia ya vivida en el pasado con el Partido Revolucionario Institucional (PRI), que era una maquinaria electoral y tuvo la virtud de mantenerse así durante 70 años.

Morena ya escribe su historia y en sólo 7 años ya surgen escándalos y división interna.

 

SHEINBAUM, VOZ DE MUCHO PESO

La voz presidencial es muy poderosa, por ello es muy cuestionable que desde la tribuna de Palacio Nacional se juzgue a las celebridades políticas, como al líder del Senado y al expresidente López Obrador, a quienes se les exonera por adelantado sin iniciar investigaciones.

Las formas deben respetarse, pues corresponderá a la Fiscalía General de la República (FGR) y al Poder Judicial resolver el fondo jurídico penal en cada caso.

También deberá tomarse en cuenta las pruebas y presunciones tácitas y obvias, que se dan por signos inequívocos.

Está en la polémica si millones de mexicanos creerán que el exgobernador de Tabasco era ajeno a las actividades de uno uno de sus colaboradores más cercanos, su secretario de Seguridad Pública y líder del cártel de La Barredora, quien está preso en el penal de máxima seguridad del Altiplano Hernán Bermúdez.

 

CAÍDA DEL PRI

Al PRI le tomaron 70 años para su caída y ésta se dio en el momento en que el pueblo dejó de creer en él.

Todavía en 2012, la mayoría de los mexicanos refrendó su esperanza en el priísta Enrique Peña Nieto. Sin embargo, bastaron algunos escándalos de corrupción de gobernadores priístas, la famosa Casa Blanca y el caso Ayotzinapa para que el gran líder Andrés Manuel López Obrador convenciera a millones de mexicanos que acabaría con la corrupción, el “cáncer de México”, como él mismo le llamó.

En sólo seis años, AMLO duplicó la votación que había obtenido en 2012, logró 30 millones de votos.

Es de recordar que en 2012 había tenido 15 millones de votos contra 18 millones que obtuvo el ganador Peña Nieto.

Está comprobado que los temas que más influyen en la decisión del voto son el económico, el combate a la corrupción y la seguridad.

Los tiempos del electorado son muy caprichosos e impredecibles, pero estas variables, indudablemente, afectan sus predilecciones.

En el caso de Morena y la Presidenta Sheinbaum, ahora tienen un poder absoluto.

Los tres Poderes están centralizados en el Ejecutivo. Hoy en día, y ante los hechos, el Legislativo es una oficialía de partes y el Judicial está acotado y controlado.

Desaparecieron los organismos autónomos de transparencia e información. Por si lo anterior fuera poco, el Instituto Nacional Electoral (INE) y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) están también controlados.

Ahora, con la pretendida reforma electoral al parecer desaparecerán las posiciones políticas de las minorías (las llamadas plurinominales) y prácticamente los controles de los procesos electorales volverán al gobierno, como en los mejores tiempos del PRI.

A Morena se le olvida que gracias al INE (en sus inicios se llamó IFE, en los tiempos de Carlos Salinas de Gortari) vino la alternancia, pues gracias a eso el gobierno dejó de meter las manos en las elecciones. ¿Quién no recuerda la famosa “caída del sistema” cuando Manuel Bartlett era secretario de Gobernación, hoy integrante de Morena?

Quien no conoce la historia está condenado a repetirla. El PRI duró en el poder 70 años y aquí surge la siguiente pregunta: ¿Cuántos sexenios -o años- durará Morena en el poder?

 

PIDEN JUICIO POLÍTICO CONTRA ADÁN AUGUSTO LÓPEZ

La exdiputada del PAN, María Luisa Pérez Jaén, presentó una solicitud de juicio político en contra del senador de Morena, Adán Augusto López Hernández, por presuntos actos y omisiones durante su gestión como gobernador de Tabasco entre enero de 2019 y agosto de 2021.

En su escrito, entregado en la Oficialía de Partes de la Cámara de Diputados, Pérez Jaén solicitó sanciones de destitución e inhabilitación hasta por 20 años, además de la apertura de posibles procesos penales en caso de comprobarse responsabilidades.

De acuerdo con la exlegisladora, la denuncia se basa en supuestos vínculos del entonces gobernador con Hernán Bermúdez Requena, alias “Comandante H”, señalado como líder del grupo criminal La Barredora y actualmente bajo custodia.

Bermúdez fue designado como secretario de Seguridad en Tabasco durante la administración de López Hernández y permaneció en ese cargo hasta inicios de 2024. Según Pérez Jaén, el senador conocía las actividades ilícitas de su colaborador.

La solicitud detalla que Adán Augusto estaría implicado en delitos como tráfico de influencias, cohecho y encubrimiento favorecieron al crimen organizado durante su gestión como gobernador de Tabasco.

“En esta demanda estoy solicitando sanciones de destitución e inhabilitación de López Hernández hasta por 20 años, así como la apertura, de haberlos, de los procesos penales correspondientes”, señaló la exdiputada.

Pérez Jaén entregó su solicitud de juicio político en la Oficialía de Partes de la Cámara de Diputados.

 

ALITO DENUNCIA A ADÁN AUGUSTO ANTE LA DEA, FBI, TESORO Y FISCAL DE EU POR CRIMEN ORGANIZADO

Alejandro Moreno Cárdenas, presidente del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Revolucionario Institucional, anunció que presentó -ante diversas instituciones del gobierno estadounidense- una denuncia contra Adán Augusto López Hernández, coordinador del grupo parlamentario de Morena en el Senado, “por sus evidentes vínculos con el crimen organizado y su participación en el huachicol -robo ilícito de combustibles-, contrabando y lavado de dinero”.

Según la carátula de la denuncia, que presentó el también senador priísta en su cuenta de la red social X, la misma fue presentada en Washington D.C., ante la Fiscal General de Estados Unidos, Pamela Bondi, así como el Departamento del Tesoro, además de la DEA y el FBI.

 

ADÁN AUGUSTO SE BURLA: ‘NO HAGO CASO A MAFUFADAS’

Más rápido que furioso, Adán Augusto López Hernández le respondió a Alejandro Moreno.

“No, yo no le hago caso a las mafufadas”, expresa en entrevista cuando se le cuestionó por los señalamientos del priísta.

Alito Moreno considera que López Hernández también es responsable del nombramiento de los marinos, el vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna y su hermano contralmirante Fernando Farías Laguna, que tenían una red de huachicol fiscal, pues fue quien propuso al Senado los nombramientos cuando fue secretario de Gobernación, por orden del expresidente Andrés Manuel López Obrador.

Sobre el caso, Ignacio Mier, vicecoordinador de Morena, también rechazó que haya una salida del coordinador, así como que exista una rebelión en la bancada.

“El coordinador se llama Adán Augusto López Hernández y fue electo por unanimidad por seis años y así debe de ser”, dijo al ser cuestionado sobre el posible cambio de coordinador.

Además, negó que el asunto del coordinador con el caso de La Barredora esté generando una rebelión al anterior de la bancada luego de que la semana pasada un grupo de senadores pidió transparencia al coordinador.

“No, no hay rebelión, miren, nosotros nacimos en el debate, en la lucha en la plaza pública, en el señalamiento de las cosas que nosotros consideramos no estaban bien, en México hicimos una lucha por reivindicar la justicia, sería muy penoso que en Morena no hubiera ese debate”.

 

LA CERECITA AL PASTEL: GABRIELA ORTEGA MOLINA, ALCALDESA DE COLIPA

Y siguen los escándalos de morenistas. Ahora es Gabriela Ortega Molina, alcaldesa ligada al sobrino de Caro Quintero en Veracruz.

El cateo al rancho “Los Quintero”, ubicado en Vega de Alatorre, Veracruz, puso en el centro del debate público a Ortega Molina, presidenta municipal de Colipa.

El operativo fue ejecutado el 18 de septiembre de 2025 por elementos de la Marina, Ejército y la Fiscalía General de la República (FGR), con el objetivo de localizar a Neftalí González López, empresario maderero desaparecido desde julio pasado.

La presencia de la alcaldesa dentro del inmueble generó especulaciones sobre posibles vínculos con estructuras criminales.

En esta polémica alguien miente. La presidenta municipal señala que estuvo enferma durante el día del cateo. El mismo secretario de Gobierno de Veracruz señala que la edil presentó recetas y constancias médicas de que estuvo hospitalizada, papeles que no se mostraron durante la conferencia de prensa.

Pero resulta que Gabriela Ortega subió en sus redes sociales imágenes en donde estuvo haciendo eventos durante la semana pasada, estuvo en la calle, lo que contradice la versión de que estuvo hospitalizada.

¿Quién miente?, la pregunta que no tiene respuesta.

Pero mientras son peras o manzanas, el escándalo por su presencia en el rancho ligado a Los Caro Quintero ha puesto bajo la lupa su trayectoria.

Un escándalo más que afecta la imagen del partido guinda.

 

MOMENTO DE DEFINIRSE

Es momento de que la Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo haga gala de su habilidad política, de su audacia, para favorecer su fortuna política -sin ser desleal a su antecesor-.

Un consejo: Debería mantener la unidad de su partido con la exclusión de las manzanas podridas, para darle seguimiento y continuidad al Segundo Piso de la Cuarta Transformación.

Es tiempo de definiciones, su prioridad deberá ser consolidar el poder presidencial.

Millones de mexicanos esperamos, por el bien de México, que sea mediante la virtud y la fuerza (armas propias). “La Patria es primero”. Ojalá así sea.

 

***Académico y consultor

PULPO POLÍTICO

Renovación INEludible

Publicado

en

  • Cuando el árbitro pierde credibilidad, la democracia está en riesgo
  • El país requiere un instituto que garantice elecciones limpias, transparentes y confiables ante la INEficiencia para defender el Estado de Derecho, ante la INEptitud constitucional disfrazada de autonomía, ante la INEsperada sumisión ante la 4T, por lo que es INEvitable rendir cuentas para poner fin a la ola de escándalos por los casos de corrupción

 

MARCO ANTONIO FLORES***

 

El poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente. Los escándalos de corrupción de la consejera presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), Guadalupe Taddei Zavala, son sólo la gota que derramó el vaso de la degradación a que ha llegado el instituto electoral.

Es únicamente un síndrome del estado de putrefacción que alcanzo la institución, al ser capturada, vulnerada y manipulada por el gobierno de la Cuarta Transformación.

Con Guadalupe Taddei, el gobierno de la 4T selló una velada complicidad, le dio carta abierta, le otorgó el más amplio poder que ningún presidente del INE había tenido.

Ante la ola de críticas y señalamientos, tuvo que renunciar Taddei Zavala a la presidencia del Instituto Nacional Electoral, tras acumularse señalamientos de corrupción y conflicto de interés con el proveedor José Alfredo Hernández Casillas.

La salida, formalizada el 27 de octubre, desató una crisis que la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo calificó como una traición “a la confianza del pueblo de México”.

“¡Al diablo con sus instituciones!”, había sentenciado el expresidente Andrés Manuel López Obrador. Lo sentenció, lo planeó y lo logró.

AMLO acabó con la división de Poderes y destruyó los organismos autónomos constitucionales uno a uno, incluido el Instituto Nacional Electoral, que era la institución democrática constitucional que garantizaba elecciones limpias, transparentes y confiables para 100 millones de mexicanos, e incluso llegó a ser reconocido a nivel internacional.

Después de 30 años que llevó construir al INE (primero Instituto Federal Electoral -IFE-), bastó un sexenio para su derrumbe.

En 2022 y 2023, el exmandatario López Obrador inició su andanada contra el Instituto Nacional Electoral y la respuesta de cientos de miles de mexicanos fue salir a las calles a defender esa institución con mucho entusiasmo y vehemencia.

El 13 de noviembre de 2022, la primera gran marcha, se realizó en la Ciudad de México y se replicó en más de 50 ciudades del país.

Una segunda concentración masiva llenó el Zócalo de la Ciudad de México y otras plazas del país bajo el lema “El INE no se toca”.

Hoy en 2026, la ciudadanía parece apática o resignada de lo que está pasando. El INE y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) se encuentran capturados por el partido gobernante.

Desde que llegó Guadalupe Taddei a presidir el Instituto Nacional Electoral, en abril de 2023, y se dieron relevos de consejeros afines al oficialismo, la misión democrática del pilar electoral de nuestra democracia dio muestras de sometimiento hacia el poder.

En la campaña presidencial y de gubernaturas de 2024, ambos organismos mostraron ausencia y tolerancia en violaciones a las leyes electorales.

Se ignoraron las demandas de los partidos de oposición por campañas anticipadas, comenzando por la presidencial, así como las públicas y abiertas denuncias de la intervención del crimen organizado en campañas como las de Sinaloa, Michoacán y Tamaulipas, entre las más evidentes.

El TEPJF avaló la tramposa mayoría calificada del Poder Legislativo para Morena que le permite modificar la Constitución Política a su antojo.

En 2027 tendremos elecciones nacionales intermedias para renovar el Poder Legislativo federal, 17 gubernaturas y cientos de cargos de elección popular locales.

Ante este importante proceso electoral, resulta de gran importancia encontrar un árbitro electoral que garantice imparcialidad, transparencia y cumplimiento de la ley para evitar las campañas anticipadas y que diversas normas electorales se conviertan en un cero a la izquierda, en un fraude y flagrante violación a la ley, generando desinformación y desconfianza ciudadana.

Las recientes reformas generan dudas y ponen en tela de juicio el papel que desempeñará el INE. Reformas como la facultad de anular elecciones por “intervencionismo extranjero”, la creación de la Comisión para “detectar” e impedir candidaturas con antecedentes o nexos con la delincuencia y, la más reciente ocurrencia, de pretender impedir candidaturas con doble nacionalidad -con dedicatorias personales-, el panorama que se dibuja no es nada halagador para la oposición, ni para la ciudadanía, ni para el futuro democrático de México.

Hoy parece que retrocedemos a 1988 y a los 70s, cuando el partido hegemónico no permitía la participación de las minorías.

Durante décadas, las reformas electorales respondieron a una exigencia básica: abrir espacios para todas las voces.

A pesar de sus limitaciones, los cambios permitieron que oposiciones ganaran espacios, consolidando un sistema multipartidista y permitiendo alternancias en el poder en los tres niveles de gobierno.

Sería muy lamentable y mala señal que ante las evidencias de corrupción y conflicto de interés que propició Guadalupe Taddei por su relación con los proveedores a los que se les asignaron contratos por cientos de millones de pesos, se le diera blindaje de impunidad.

También resulta irónico y simplista tratar de desviar la atención, inculpando de la actual corrupción a gobiernos anteriores al de la 4T.

La interrogante que surge es saber la intención de la Primera Mandataria cuando señala que “la revisión -que realicen los órganos de control y auditoría- debe incluir licitaciones anteriores a la gestión de la consejera y a los organismos estatales, ante señalamientos de que proveedores habrían concentrado adjudicaciones durante más de dos décadas”.

Ante sus declaraciones, ya hay “sospechosismo” de que culparán a personajes del ayer en los escándalos de corrupción del hoy en día. ¿Y Taddei? Bien, gracias.

Luego de que el Consejo General del Instituto Nacional Electoral nombró a Blanca Yassahara Cruz como consejera presidenta interina, se informó que ya suman 15 renuncias de funcionarios cercanos a la exconsejera presidenta.

Y los representantes de los partidos Acción Nacional (PAN) y Revolucionario Institucional (PRI) ante el organismo electoral, exigieron eliminar los “superpoderes” otorgados a la presidencia del INE y revisar los nombramientos realizados durante la gestión de Taddei Zavala.

La Cámara de Diputados deberá integrar un comité técnico para convocar a la presidencia definitiva, un proceso que podría extenderse entre cuatro y seis semanas.

Reitero, estimado lector, en 2022 y 2023, millones de mexicanos salieron a la calle a defender al INE con la consigna “El INE no se toca”… y hoy que ha sido ultrajado y denigrado, es hora de que la ciudadanía manifieste su exigencia de que se restaure la institución y que, al menos, se le devuelva la credibilidad, transparencia, legalidad, imparcialidad y honestidad con que contaba hasta 2018.

Rescatar y restaurar al instituto electoral es de vital importancia para el futuro democrático de México en lo interno y en el ámbito de la comunidad internacional.

Con un Instituto Nacional Electoral confiable habrá un México viable, sin el INE se cancela el futuro del país, no sólo en su régimen democrático constitucional, también se derrumban las aspiraciones de millones de mexicanos de vivir en un país con Estado de Derecho, justo y con mejor estatus económico y social.

El instituto electoral debe continuar siendo el único garante constitucional para que los mexicanos tengamos elecciones limpias y confiables.

El Instituto Nacional Electoral es una institución reconocida mundialmente en materia de procesos electorales.

Los mexicanos no debemos permitir que el último reducto democrático y de contrapeso que tenemos (INE y TEPJF) sean capturados por el gobierno en turno.

En estos días críticos se pone en tela de juicio la transparencia, imparcialidad y credibilidad de nuestros procesos electorales, así como la participación ciudadana.

En las elecciones de los últimos 20 años, han participado millones de ciudadanos anónimos que con su trabajo honesto y transparente dan aval y soporte a nuestros procesos electorales en la integración de funcionarios de casillas, en el recuento de votos, en las representaciones partidistas, así como su voto libre y secreto.

El gobierno de la doctora Claudia Sheinbaum Pardo debería dejar atrás las nocivas herencias que recibió y apoyar la restauración de las instituciones emblemáticas de nuestro régimen democrático constitucional.

Lo anterior definirá si pasa a la historia como una verdadera jefa de Estado o como una simple defensora de un movimiento político que no trascenderá.

Millones de mexicanos tenemos fe en que la Primera Presidenta tiene la visión de una jefa de Estado que no sólo piensa en las próximas elecciones, sino en las futuras generaciones. Que así sea. La Patria es primero.

 

***Académico y consultor.

Egresado del IPN.

Continuar leyendo

PULPO POLÍTICO

¿Francisco Garduño Yáñez al IPN?

Publicado

en

  • Tiene todo el apoyo del “presidente López Obrador”, como así lo llama la Primera Mandataria
  • En mayo de 2026, Claudia Sheinbaum Pardo prometió democratizar el procedimiento para nombrar al nuevo director general del Instituto Politécnico Nacional, pero hasta el momento no hay convocatoria… ¿albazo o dedazo?

 

MARCO ANTONIO FLORES***

 

El 22 de noviembre de 2026, de acuerdo con la Ley Orgánica del Instituto Politécnico Nacional (IPN), “el(a) Presidente(a) de la República deberá nombrar nuevo director general”.

La Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo siempre se refiere a su antecesor como el “presidente López Obrador”.

El candidato de Andrés Manuel López Obrador, ni duda cabe, es Francisco Garduño Yáñez. Luego entonces el nuevo director general del IPN será el exdirector del Instituto Nacional de Migración (INM) por indicación llamado “presidente López Obrador”… a menos que la Primera Mandataria tenga otro candidato o someta la selección a una elección entre la comunidad politécnica, como lo había ofrecido, pero que hasta el momento no hay ni siquiera convocatoria.

Ante el inminente relevo de director general del IPN que, por ley, debe realizarse en poco menos de un mes, flota en algunos sectores de la comunidad politécnica el “sospechosismo” de que la carta fuerte del gobierno de la Cuarta Transformación es nada menos que Francisco Garduño Yáñez, el célebre exdirector del INM, designado en ese cargo en junio de 2019 por el “presidente López Obrador”.

A raíz del escándalo del incendio que terminó en tragedia, Garduño Yáñez dejó el cargo en 2025… y en enero de 2026 fue nombrado director general de Centros de Formación para el Trabajo en la Secretaría de Educación Pública (¿plataforma para el IPN?).

Francisco Garduño se tituló como optometrista por el IPN en 1972 y en 1987 trabajó como asesor del director general del IPN (¿preparación para el puesto?).

El candidato del “presidente López Obrador” para ocupar la Dirección General del IPN es Francisco Garduño. Siempre ha sido un colaborador muy cercano.

En la CDMX, siendo Andrés Manuel el jefe de Gobierno intentó nombrarlo como secretario de Seguridad, pero fue vetado por el entonces mandatario Vicente Fox Quesada y para ese puesto se designó a Marcelo Ebrard.

Cuando se venía la primera designación de director del Politécnico, al “presidente López Obrador”, en 2020, se le preguntó si Garduño podría ser designado.

La respuesta del “presidente López Obrador” hace evidencia la simpatía, cercanía y alta estima que le profesaba a Garduño Yáñez.

“Él sería un muy buen director”, pero expresó que lo necesitaba más al frente del INM.

 

¿PREPARANDO EL CAMINO PARA SU ARRIBO EN EL IPN?

Comento esto porque en política nada es casual y resulta que hace apenas unas semanas Francisco Garduño fue exonerado, con “bombo y platillo”, por un juez de los cargos por su responsabilidad en el incendio y tragedia ocurrido en Ciudad Juárez.

Un hecho que se hizo público el 27 de marzo de 2023, un incendio registrado dentro del área de alojamiento de varones de la estancia migratoria del INM en Ciudad Juárez.

Ahí inició la tragedia, debido a que un grupo de migrantes inició una protesta quemando colchonetas. Las puertas del área permanecieron cerradas bajo candado durante el siniestro, lo que impidió la evacuación de las personas atrapadas.

En el siniestro murieron 40 migrantes y 27 resultaron heridos; la mayoría de las víctimas provenía de Guatemala, Honduras, El Salvador, Venezuela y Colombia.

También se detectó la ausencia de extintores operativos en la celda, la inexistencia de salidas de emergencia adecuadas y la falta de un plan de protección civil actualizado.

Pese a la gravedad de la tragedia y el mayúsculo escándalo que creció con el paso de los días, Garduño permaneció en su cargo con todo el apoyo público del “presidente López Obrador”.

 

SHEINBAUM NO DA SEÑALES DE UNA ELECCIÓN MÁS DEMOCRÁTICA Y TRANSPARENTE

En mayo de 2026, Sheinbaum Pardo hizo una propuesta innovadora y trascendental, una noticia que cayó muy bien en toda la comunidad politécnica: Democratizar el procedimiento para nombrar al nuevo director general del IPN y así dar mayor participación a sus más de 800 mil egresados, 220 mil alumnos, 20 mil profesores, investigadores, empresarios, servidores públicos y exdirectores generales, para una elección más democrática y transparente.

Y es que desde hace décadas el nombramiento se hace como lo establece la Ley Orgánica del IPN, en su artículo 12: “El Director General será nombrado por el Presidente de la República; tendrá la representación legal del Instituto Politécnico Nacional, durará en su cargo tres años y podrá ser designado, por una sola vez, para otro periodo”.

En una Mañanera del Pueblo realizado en mayo de este año, Sheinbaum Pardo dio una extraordinaria noticia para los politécnicos: “Es más, vamos a hacer una consulta en el Poli para la próxima dirección, vamos a democratizar la elección del director general del Politécnico Nacional, o directora, en una consulta para que la comunidad elija a tres. Toda mi vida luché en la UNAM para que eso fuera así; una consulta para ver qué la gente opina, quién puede ser el mejor director o directora”.

 

SAQUEO Y CORRUPCIÓN EN LAS ÚLTIMAS ADMINISTRACIONES

Ya veremos qué pasa, pero por lo pronto el IPN atraviesa una de las más severas crisis institucional de su historia. Esto ocurre desde la llegada de Arturo Reyes Sandoval, cuya designación (obedeció a ser sobrino de la exsecretaria obradorista Irma Sandoval, según algunas publicaciones) ha pasado por mayúsculos escándalos de corrupción, rezagos en administración e infraestructura que repercuten en el deterioro del nivel académico, así como diversos paros, plantones y protestas que han pedido su destitución.

Reyes Sandoval -de investigador a politiquillo- ha politizado la institución y ha impulsado a diversos grupos estudiantiles radicales, como el Comité de Lucha Estudiantil del Politécnico (CLEP) y el Movimiento de Estudiantes No Asignados (MENA), así como organizaciones académicas, como el Bloque de Delegaciones Democráticas, con tintes ideológico-políticos.

El IPN requiere una reconfiguración normativa a fondo para frenar el saqueo y la corrupción de que ha sido objeto en las últimas administraciones.

El Poder Ejecutivo o el Poder Legislativo deberían presentar una iniciativa de nueva Ley Orgánica –la actual tiene casi 50 años- que cambie el sistema vertical en el que tanto el Consejo General, como la administración, dependen totalmente del director general.

El OIC ha sido rebasado, en algunos casos se vuelve cómplice de corruptelas. Urge crear un “Comité Anticorrupción” independiente, integrado por al menos cinco distinguidos politécnicos externos, que tenga “dientes” para canalizar denuncias ante la Auditoría Superior de la Federación (ASF) o ante la Fiscalía General de la República (FGR).

Aunque suene contradictorio, pero Garduño Yáñez, en el INM, para combatir la corrupción nombró como delegados a varios exmilitares.

 

IPN Y UNAM, INSTITUCIONES RECONOCIDAS Y EMBLEMÁTICAS

El IPN, junto con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), son las instituciones públicas de educación superior más conocidas, reconocidas y emblemáticas del sistema educativo nacional.

En el caso de la UNAM, la elección de rector la realiza la Junta de Gobierno y el Consejo Universitario con sus propias reglas, ha sido transparente y han ocurrido los cambios de rector de manera legítima, democrática y bien aceptada por toda la comunidad universitaria.

El caso del IPN ha sido muy diferente, ya que si bien parte de la comunidad politécnica sentía como un privilegio que fuera el Presidente de la República el que nombrara a su director general, en los últimos años se ha discutido de manera amplia y creciente la necesidad de cambiar este procedimiento para democratizar esta designación y dar mayor participación a toda la comunidad politécnica.

Por ello la propuesta de Sheinbaum podría convertirse en un parteaguas histórico dentro del IPN, que tantas aportaciones ha hecho al desarrollo nacional en las últimas décadas, a través de sus médicos, arquitectos, químicos, biólogos, enfermeras, técnicos-medios, administradores, contadores, economistas, físico-matemáticos, así como ingenieros civiles, electromecánicos, petroleros, en aeronáutica, telecomunicaciones y recientemente en robótica e informática.

El talento politécnico fue un factor humano clave para la construcción de la infraestructura nacional en hospitales, escuelas, carreteras, aeronáutica, red de telecomunicaciones y de electricidad, así como desarrollo de la industria petrolera, al menos de las últimas ocho décadas.

Enhorabuena por la modernización, depuración y democratización que la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ofreció para el glorioso Instituto Politécnico Nacional, aunque el “sospechosismo” está porque no hay convocatoria a casi un mes de la designación del nuevo director general del IPN… ¿será acaso que ya está pactado con el “presidente López Obrador” para que el nombramiento sea bien “calmado”?

 

***Maestro, licenciado y contador público.

Egresado del Instituto Politécnico Nacional.

Continuar leyendo

PULPO POLÍTICO

El costo de la lealtad hacia Don Javier García Paniagua (III de III partes)

Publicado

en

  • Las cuestiones de La Revista IMPACTO hacia Jesús Reyes Heroles y Manuel Bartlett levantaron ámpula
  • Los otros grandes amigos de Don Juan Bustillos en este suceso histórico: don Miguel Lerma Candelaria y Don Carlos Salinas de Gortari, quien sería el sucesor de MMH

 

MARCO ANTONIO FLORES***

 

En esta tercera y última de las partes de un singular e histórico documento periodístico que nos dejó Don Juan Bustillos Orozco, documento no conocido ni publicado con anterioridad, hemos leído, en letra de su máquina de escribir, diversos sucesos de la vida política del país.

El escrito es un testimonio de uno de los principales columnistas políticos de México del momento sobre la relación de la prensa con el poder, así como vivencias y anécdotas ocurridas en la segunda parte del sexenio de José López Portillo y la forma en que se da la sucesión presidencial en favor de Miguel de la Madrid Hurtado.

Don Juan Bustillos nos describe su llegada a la revista política IMPACTO, en esa época la más importante e influyente del país, por lo que sus publicaciones llegaban a molestar al Presidente de la República en turno cuando sus análisis y comentarios no eran sólo halagos para su gobierno, al grado de ocasionar la censura y venganza desde lo más alto del poder político.

En el valioso documento periodístico, un legado de Don Juan, sabemos que un artículo que publicó -varios meses antes del destape de Miguel de la Madrid-, en donde expresó su apoyo total y leal hacia Don Javier García Paniagua, provocó la animadversión del sucesor de JLP contra IMPACTO.

Sin embargo, hubo otra publicación de Don Bustillos Orozco que hizo explotar la ira del poder presidencial. Fue la aguda crítica que hizo a un discurso de Jesús Reyes Heroles, a la sazón secretario de Educación Pública, quien a los 45 días de iniciado el gobierno de MMH acudió con la representación presidencial al informe del gobernador de Puebla, Guillermo Jiménez Morales.

Es sabido de una regla no escrita entre los gobiernos priístas (el nuevo titular del Poder Ejecutivo se deslindaba de su antecesor, con el fin de legitimarse en el poder presidencial, que se sabía heredado).

El discurso de Reyes Heroles pareció ser la carta política de presentación del nuevo gobierno. En él se condenaba al gobierno de JLP de ser el culpable de todos los males del país, la crisis económica, la corrupción, las inversiones “superfluas y faraónicas”.

Reyes Heroles fue lacónico al señalar: “Esta radiografía (de la gestión de JLP) nos enseña también lo contraproducente del populismo gubernamental. Es sabido que el populismo no es una doctrina ni una ideología, sino un síndrome”.

En el análisis del discurso del nuevo titular de la SEP, Don Juan Bustillos, en su publicación en IMPACTO, se preguntaba: “¿Hasta dónde fue corresponsable, en su secretario de Gobernación la mitad del sexenio lópezportillista, de que el país se acercara al abismo?”, toda vez que Reyes Heroles había sido secretario de Gobernación con JLP.

Al final se concretó la venganza. Manuel Bartlett Díaz, titular de la Segob, la operó. Bartlett también había sido cuestionado por Don Juan durante la campaña, respecto a su real función. Las instalaciones de IMPACTO fueron tomadas por Gobernación y Don Juan fue una especie de perseguido político.

De esta manera se implementó un histórico atentado contra la libertad de expresión. Don Juan Bustillos Orozco fue castigado por ejercer un periodismo libre, valiente, vertical, congruente y sin someterse al poder.

Sus grandes amigos en este suceso histórico: Don Javier García Paniagua, don Miguel Lerma Candelaria y Don Carlos Salinas de Gortari, quien sería el sucesor de MMH.

 

*** Consultor y académico.

Egresado del IPN.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Continuar leyendo

DESTACADO

©2025 IMPACTO El Diario. Todos los Derechos Reservados.