Un miércoles 23 de abril para la historia * Increíble que en un día hubiera hechos violentos en 26 municipios de Michoacán, dos en Guanajuato y uno en Jalisco, donde grupos criminales antagónicos realizaron operaciones de ataque y defensa por horas en tantos puntos a la vez * Ante la ola de violencia, surge la pregunta: ¿Protesta, intimidación o reto?
MARKOFLOS
El pasado 23 de abril, en tres entidades del país (Michoacán, Jalisco y Guanajuato) se cimbró el Estado mexicano cuando alguno o algunos de los cárteles más grandes hicieron una demostración de la capacidad incendiaria -literal-, de potencial de armamento y de movilización de sus huestes, en lo que podríamos calificar como una protesta, un reto, una intimidación o una medición de fuerzas con las autoridades de Seguridad estatales y federales.
Estas demostraciones de los grupos criminales no son nuevas. Recuérdese el famoso “Culiacanazo”, la fallida captura de Ovidio Guzman en 2019, cuando el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador explicó que se aborto la operación de captura para proteger a la población civil de Sinaloa, toda vez que -de haber detenido al Chapito Ovidio Guzmán- la entidad se hubiera convertido en un polvorín de fuego, secuestros, extorsiones y asesinatos de gente inocente.
En aquella ocasión, los miembros del Cártel de Sinaloa, además de bloqueos, incendios y balaceras, fueron a los domicilios de los soldados con el propósito de tomar como rehenes a sus familiares.
Otra muestra similar a lo ocurrido el 23 de abril pasado se dio el 1 de mayo de 2015, cuando la Operación Jalisco, para capturar al líder del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio Oseguera, El Mencho, la tuvieron que abortar las fuerzas de seguridad del gobierno, ya que el hijo del Mencho derribó un helicóptero Blackhawk matando a 8 elementos de la Marina.
Además, para frenar otro intento de captura del jefe del CJNG, esta organización atacó a las fuerzas federales de cuatro entidades: Guanajuato, Michoacán, Nayarit y Colima.
Por los antecedentes de operaciones similares de las organizaciones criminales, no resulta lógica ni creíble la explicación dada en Palacio Nacional al señalar que se trató de pugnas y conflictos entre diferentes cárteles.
Se ha filtrado que hubo intento de captura de uno de los lideres más cercanos al Mencho, lo cual hubiera significado un gran golpe contra el CJNG, considerando que unos días antes, el 19 de abril, las fuerzas de la Secretaría de Marina (Semar) y de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) habían detenido a Iván Fernando Zepeda, “El 4-40”, identificado como un operador del Cártel de Jalisco Nueva Generación.
De acuerdo con información del Gabinete de Seguridad, el detenido operaba como “actor relevante en zonas estratégicas del estado de Sonora y utilizaba un ‘yonke’ para el acondicionamiento de vehículos, almacenamiento de armas y estupefacientes”.
Algunos medios de circulación nacional -como La Jornada- publicaron que en los actos terroristas del 23 de abril habrían participado el CJNG, el Cártel de Sinaloa y La Familia Michoacana.
Habrá que esperar que se aclare el verdadero motivo de las manifestaciones de violencia y bélicas del o de los cárteles en el centro del país.
Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, señaló: “Estos hechos no quedarán impunes e informaremos de las detenciones correspondientes”.
Atrás de los señalados hechos de violencia en Michocán, Jalisco y Guanajuato, también podría haberse dado una manifestación en conjunto por parte de los tres cárteles mencionados, con el propósito de detener el giro que ha dado la política de seguridad respecto del sexenio anterior.
Las cifras hablan por sí solas. Se han destruido más de 800 laboratorios de drogas, incluidos los de fentanilo, cuando en el sexenio pasado se negaba que en México se fabricara esa letal droga.
En seis meses las fuerzas federales han detenido a 18 mil delincuentes de alto rango, cuando en la administración pasada sólo se detuvieron a 12 mil delincuentes relacionados con las organizaciones criminales.
Asimismo, las toneladas y millones de píldoras decomisadas representan una gran merma -cientos de millones de dólares- para las ganancias de los cárteles más importantes del país.
A sólo seis meses del inicio del gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, estamos siendo testigos de un combate frontal a todas las organizaciones criminales del país.
Quedó atrás la consigna de “Abrazos y no balazos”. El Estado mexicano, bajo el mando firme de la Primera Mandataria Sheinbaum, está dando muestras de retomar la potestad que es exclusiva del Estado, “el uso legítimo de la violencia”, para salvaguardar la seguridad nacional, así como para velar por el respeto a la vida y patrimonio de los mexicanos.
Sin duda se avecinan encuentros muy violentos entre las fuerzas de seguridad federales y los cárteles, sin embargo, se espera también que la estrategia de inteligencia y coordinación que lleva a cabo el Gabinete de Seguridad, evite una gran dosis de violencia y se puedan seguir capturando a los principales líderes de la delincuencia organizada, que tanto daño han hecho a los mexicanos y al país entero.
UN 23 DE ABRIL PARA LA HISTORIA
Este 23 de abril será un día para la historia por la forma criminalmente extraordinaria como se movieron las organizaciones delincuenciales en el centro del país. Pero también, por la candidez, o error político, en la que incurrió el gobierno mexicano al admitir el tamaño de lo que sucedió -con los números absolutos de su extensión territorial-, su falta de capacidad para impedir el miércoles de violencia, el reconocimiento de que no actuaron, y conformarse con señalar que se trató de un asunto entre criminales. Son políticamente inaceptables las explicaciones dadas.
“No hubo detenciones, fue realmente un conflicto entre dos grupos”, dijo la Presidenta Sheinbaum, apurada en cuidar la narrativa de que el actuar con fuerza el gobierno provocaba la violencia, mientras reconocía la incapacidad de su gobierno para impedir que esto suceda ante sus ojos y pasividad. “Se dio principalmente en Michoacán y ya se están haciendo todas las investigaciones”. ¿Qué investigarán? ¿Habrá detenciones?
García Harfuch informó que los ataques fueron resultado de los conflictos entre dos grupos que disputan los territorios, como repitió Sheinbaum. Lo dijeron como si fuera algo normal, miméticos a la pérdida de nuestra capacidad de asombro, pero no es común, sino extraordinario, que en un día hubiera hechos violentos en 26 municipios de Michoacán, dos en Guanajuato y uno en Jalisco, donde grupos criminales antagónicos realizaron operaciones de ataque y defensa por horas en tantos puntos a la vez.
Miles de mexicanos quedaron atrapados en esta batalla, sin más protección que la que podían brindarse unos a los otros, porque quienes debían proveérsela, no lo hicieron. Dos policías estatales muertos en uno de los tres estados -porque ni siquiera eso han informado con precisión- es la mejor señal de que las fuerzas de seguridad del Estado mexicano fueron espectadores de este miércoles negro, un día violento en donde no pudieron o no quisieron intervenir.
Los criminales no lo sabían, pero tampoco les importó. No le temen a las Fuerzas Armadas ni a las policías mexicanas. Pueden actuar con impunidad, cuando así lo deseen.
RETO TITÁNICO
El reto es gigantesco, los intereses en juego son enormes. En los últimos dos sexenios no hubo resultados en el combate eficaz a la violencia, tráfico de drogas, derecho de piso, secuestros, extorsiones, asesinatos y desaparición de personas.
Al parecer estamos en la ruta correcta en el combate a la impunidad y al crimen organizado.
La Primera Presidenta y sus colaboradores en Semar, SSPC, Sedena, Guardia Nacional (GN), instituciones de inteligencia y algunas policías estatales, merecen nuestra solidaridad y voto de confianza en la gran batalla que han emprendido contra el crimen organizado en México.
No olvidar que sin seguridad no hay transformación, ni un futuro viable para el país, tal y como también lo dijo el exmandatario López Obrador.
El sexenio entre 2011 y 2017 es revisado desde una nueva perspectiva, centrada en el desempeño y la trayectoria posterior de quienes ocuparon posiciones estratégicas dentro de su administración
ILDEFONSO LÓPEZ
Entre 2011 y 2017, durante la administración de Eruviel Ávila Villegas en el Estado de México, un grupo de funcionarios ocupó posiciones estratégicas en áreas clave como seguridad, salud, finanzas, movilidad, educación y gobernabilidad.
Años después de concluir ese sexenio, varios de esos exservidores públicos enfrentan investigaciones, procesos judiciales, inhabilitaciones, observaciones administrativas o controversias relacionadas con su desempeño en el servicio público.
Los nombres de Raymundo Martínez Carbajal, Isidro Pastor Medrano, José Manzur Quiroga, César Nomar Gómez Monge y Damián Canales Mena figuran entre los integrantes más visibles de aquel equipo político que acompañó a Eruviel Ávila durante su gestión.
Varios de estos exfuncionarios han sido señalados en procedimientos legales o administrativos ocurridos después de su paso por el gobierno estatal.
Durante el sexenio, estos perfiles ocuparon cargos de alta relevancia dentro de la estructura gubernamental: José Manzur se desempeñó como secretario general de Gobierno; César Gómez Monge encabezó la Secretaría de Salud; Damián Canales estuvo al frente de la Secretaría de Seguridad Ciudadana; Isidro Pastor dirigió áreas relacionadas con transporte y movilidad; mientras que Raymundo Martínez ocupó la Secretaría de Educación.
La integración de este grupo respondió a una red política construida durante años en distintos municipios mexiquenses, particularmente en Ecatepec y otras regiones con influencia dentro del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Diversos análisis políticos de la época identificaron a varios de estos funcionarios como parte de los principales círculos de confianza del entonces gobernador y de corrientes políticas que mantenían presencia en la toma de decisiones estatales.
Con el paso de los años, algunos de los integrantes de ese gabinete han enfrentado distintos escenarios legales y administrativos.
En algunos casos se han reportado detenciones, investigaciones ministeriales, observaciones de órganos fiscalizadores, amparos o procedimientos de inhabilitación relacionados con su actuación pública, hechos que han colocado nuevamente sus nombres en la agenda política mexiquense.
La evolución de estos casos ha llevado a que el sexenio de Eruviel Ávila sea revisado desde una nueva perspectiva, centrada en el desempeño y la trayectoria posterior de quienes ocuparon posiciones estratégicas dentro de su administración.
Mientras algunas investigaciones continúan en curso y otras han derivado en resoluciones administrativas o judiciales, el seguimiento a estos expedientes mantiene vigencia debido a la influencia que dichos funcionarios tuvieron en la conducción de áreas clave del gobierno estatal.
Goza de un 36.3 por ciento en la preferencia ciudadana * El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana tiene una amplia ventaja sobre los otros perfiles del oficialismo * Por partidos, Morena se mantiene al frente con 43.8% de respaldo, según MetaMetrics
ARMANDO GARCÍA
Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, gracias a su gran trayectoria profesional y por ser un funcionario de resultados, es una de las personalidades más reconocidas y respetadas en el mundo de la política y seguridad.
La razón es muy simple: Ha llegado para poner orden en el país y atrapar a los criminales más peligrosos… aunque aún falta mucho por hacer.
García Harfuch es también conocido por ser hijo de la primera actriz María Sorté, a quien visita cuando tiene un tiempo libre en su apretada agenda.
El titular de la SSPC es un personaje mediático, admirado y querido por la gente, debido que ha logrado restablecer la seguridad en ciertas zonas del país, por lo que sería el candidato perfecto a la Presidencia de la República por el partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena), y más por tener todo el respaldo y ser el hombre de todas las confianzas de la Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
‘BATMAN MEXICANO’, EL ‘GALLO’ PARA ‘LA GRANDE’
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana es el candidato mejor ubicado para ser el aspirante a la Presidencia de la República en las elecciones de 2030, así lo dio a conocer una encuesta de MetaMetrics publicada el 4 de mayo de 2026.
El estudio efectuado por dicha empresa de encuestas, García obtuvo el 36.3 por ciento de la preferencia ciudadana, colocándose con amplia ventaja sobre otros perfiles del oficialismo.
En la segunda posición se ubicó el titular de la Secretaría de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, con 20.4 por ciento, mientras que el senador Gerardo Fernández Noroña apareció en tercer lugar con un 13.7 por ciento.
POR PARTIDOS, MORENA AVENTAJA
El sondeo también evaluó la intención de voto por partido rumbo a la elección presidencial de 2030.
En ese apartado, Morena se mantuvo al frente con 43.8 por ciento de respaldo ciudadano.
Detrás se ubicó el Partido Acción Nacional (PAN), con 18.9 por ciento, seguido de Movimiento Ciudadano -con 11.5%- y el Partido Revolucionario Institucional (PRI) con 10.6 por ciento.
Según MetaMetrics, el sondeo fue realizado mediante muestreo aleatorio estratificado a través de la aplicación “ODISEO”, con un margen de error de +/- 3.4% y un nivel de confianza del 95 por ciento.
TRAYECTORIA IMPECABLE
Omar García Harfuch es un político y funcionario de seguridad mexicano, conocido por su papel en el combate al crimen organizado y su trayectoria en instituciones policiales del país.
Trabajó en la extinta Policía Federal y posteriormente fue titular en la Agencia de Investigación Criminal (AIC) de la entonces Procuraduría General de la República (PGR).
Posteriormente colaboró en la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, entonces encabezada por Ernestina Godoy Ramos, hoy titular de la Fiscalía General de la República (FGR).
Luego fue titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México (2019–2023), durante la administración de Sheinbaum Pardo como jefa de Gobierno de la CDMX.
Por unos días fue senador de la República, pidió licencia para sumarse al gabinete de la Primera Mandataria Claudia Sheinbaum como titular de la SSPC.
Es hijo de Javier García Paniagua, exfuncionario federal y nieto del general Marcelino García Barragán, quien fue secretario de la Defensa Nacional.
Tras su paso por la seguridad pública, ha incursionado en la política electoral, posicionándose como una figura relevante dentro del ámbito político mexicano.
Es uno de los perfiles más conocidos en México en temas de seguridad y combate al crimen organizado, con una carrera marcada tanto por operativos importantes como por episodios de alto riesgo.
Cabe señalar que en 2020 sufrió un atentado atribuido al Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) en la Ciudad de México, del cual sobrevivió.
GOZA DE RECONOCIMIENTO INTERNACIONAL
De acuerdo con reportes de medios internacionales como Reuters, análisis de prensa como The Wall Street Journal y El Español, su nivel de reconocimiento público ha aumentado en los últimos años, especialmente tras por su participación en el operativo de captura del Mencho en Jalisco.
Lo anterior lo ha posicionado como el más firme candidato para las próximas elecciones presidenciales.
Reitero, el crecimiento de su popularidad se intensificó tras su participación en la estrategia de seguridad que llevó a la caída de Nemesio Oseguera Cervantes, uno de los líderes criminales más buscados en México.
Este hecho fortaleció la percepción de eficacia en su gestión y lo posicionó como una figura clave dentro del aparato de seguridad nacional.
Es reconocido por liderar operativos contra grupos del crimen organizado y estrategias de seguridad urbana.
Definitivamente Omar García Harfuch tiene todas las cartas credenciales para ser el candidato morenista para la Presidencia de la República en el 2030.
El presidente municipal de Naucalpan, Estado de México, goza de preferencia ciudadana * Consulta Mitofsky ubica a Isaac Montoya, con el 57.5 por ciento de aprobación, entre los más populares del país * El alcalde se consolida como una figura a la alza rumbo al 2027
ALFREDO VISA
Sin duda alguna las encuestas son un parámetro para saber cómo va el trabajo de cada funcionario.
Un alcalde que va a la alza en el gusto ciudadano es Isaac Montoya Márquez… y todo gracias a que es un funcionario que trabaja y da resultados, tan sólo el Mexicable de la Línea 3 y la reconstrucción del Periférico Norte son una pequeña muestra del legado de las Huellas de la Transformación, un proyecto que quiere consolidar y dejar para las futuras generaciones.
Obras son amores y son su ADN para Montoya Márquez, quien desde el principio de su administración ha sido su prioridad para el bienestar de los naucalpenses.
La labor de Isaac Montoya trae como consecuencia que se gane el cariño, respeto y la admiración de la gente… y tan es así que en la más reciente medición de Consulta Mitofsky se ubica con el 57.5% de aprobación ciudadana, dentro del grupo de los mejor evaluados a nivel nacional, consolidándose como una figura en ascenso dentro del escenario político.
Mitofsky, en este abril 2026, en el marco de la evaluación ciudadana de los gobiernos municipales, ubica a Montoya Márquez en el top 10 de los alcaldes más populares de los 150 evaluados por la empresa consultora.
Presidentes municipales como Montoya Márquez alcanzaron una aprobación superior al promedio de 55%, nivel que no se observaba desde hace al menos seis años.
Es destacable nuevamente el posicionamiento del alcalde de Naucalpan, perfil dentro del top 20 nacional, reflejando su liderazgo en la región.
El posicionamiento en ascenso de Montoya Márquez se debe a los grandes logros en obras públicas, seguridad, servicios públicos, agua, entre otros, así como el proyecto emblemático que ha impulsado, como el Mexicable en Naucalpan, una obra que avanza en más del 70% con el apoyo de la gobernadora del Estado de México, la maestra Delfina Gómez Álvarez.
No se debe olvidar la Universidad Rosario Castellanos, un compromiso que impulsó siendo legislador y también como candidato.
Hoy ya es una realidad como plantel, primero en el municipio y luego en la entidad, que amplía las oportunidades para jóvenes naucalpenses que refleja una visión para la posteridad.
Como dijera Raúl Velasco, “Aún hay más”, pues la rehabilitación histórica del Periférico Norte desde Naucalpan tomó la delantera con la intervención de cerca de 10 kilómetros de los 16 que atraviesan su territorio, al incorporar el concreto hidráulico en dos tramos que no sólo mejora la durabilidad de la vialidad, sino que representa una decisión a largo plazo.
Montoya Márquez no se duerme en sus laureles, pues más allá de los grandes proyectos, avanza en la rehabilitación de calles y avenidas olvidadas por décadas, así como obras hidráulicas ante la infraestructura obsoleta, trabajos que impactan directamente en la vida diaria y en beneficio de la población.
Por todo esto y más, Isaac Montoya Márquez tiene un futuro halagador en el mundo de la política y seguramente, por sus resultados, estará en la boleta del 2027. Al tiempo.