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SILENCIO ROTO

‘Corcholatas’ arrumbadas

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Avizoran el fin de sus carreras políticas por causas diferentes * A diferencia de Ricardo Monreal, quien ya anunció su retiro, Adán Augusto López se encuentra envuelto en un escándalo mayúsculo

 

EMMA ESPÍNDOLA

 

Después de haber competido para ser huéspedes de Palacio Nacional, dos “corcholatas” van camino a ser arrumbadas.

El destierro obedece a causas diferentes, pero al final las predicciones indican que su carrera política está cerca de acabar.

Adán, procedente del Edén, se encuentra envuelto en un escándalo mayúsculo que incluso puede remitirlo a proceso judicial.

Político acostumbrado al resplandor, ahora sufre los efectos de la opacidad al convertirse en una figura incómoda para quienes lo rodean.

Ya no es aquel rostro sonriente y triunfalista que aparecía en los anuncios espectaculares con los que tapizó carreteras y ciudades.

Lejos está esa figura del hombre altivo que apapachado por su casi hermano, que se fue a La Chingada, sentía que estaba cerca de ser la figura política de mayor poder en México.

Ahora vive, y sufre, los efectos del desprecio y la incomodidad de ser relegado a un segundo plano que raya en el desprecio.

Al todavía presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Senado, se le vino el mundo encima.

Para Adán Augusto López ya no son tiempos de protagonismo y poderío como cuando fue gobernador o secretario de Gobernación.

Esa etapa fue sustituida por el escándalo que ha derramado más tinta que cuando era precandidato presidencial de Morena.

Haber nombrado a Hernán Bermúdez Requena como secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de Tabasco, cuando era gobernador en esa entidad, ha motivado investigaciones oficiales y periodísticas que lo ligan estrechamente con el llamado “Comandante H”, a quien se señala como jefe del grupo criminal denominado La Barredora.

La arrogancia que da el poder, ya se fue. En la actualidad hasta la apariencia física de López Hernández es la de una persona derrotada. Y hay motivos para ello.

Durante el Consejo Nacional de Morena ya no fue figura central ni destacada. Por el contrario, estuvo en el presídium, pero en la última silla producto del descrédito que se deriva de sus acciones.

Adán Augusto niega saber el historial delictivo del ahora prófugo Bermúdez Requena, pero los hechos lo desmienten.

Fue él quien como Notario Público dio fe para el registro de un casino (Operadora de Coincidencias Numéricas, S. A. de C. V.) que el “Comandante H” legalizó.

Además, a pesar de que Adán quiere desligarse de Bermúdez Requena, acepta tener una relación personal y amistosa que supera los 20 años.

Pero más grave es que como gobernador y secretario de Gobernación no tuviera la información y la capacidad para estar enterado de la carrera delictiva del presunto delincuente.

Imagine usted, lector de IMPACTO, tener como responsable de la política interior mexicana a una persona que dice ignorar lo que para decenas de miles de ciudadanos era acciones públicas conocidas y sufridas.

Por cierto que en este alboroto que puede marcar el final de la carrera política del “hermano” de Andrés Manuel López Obrador (otro que como máximo jefe de las Fuerzas Armadas tuvo que estar enterado de las tropelías de La Barredora y de sus operadores), hay otro actor que hasta ahora ha sido intocable.

Que pareciera no sufre ni se acongoja, cuando menos públicamente, aunque en privado esté rezando para no salir a flote.

Es Carlos Manuel Merino Campos, quien reemplazó a López Hernández como gobernador en Tabasco y ratificó en su cargo al “Comandante H”.

Quien ahora se desempeña como director general de Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA) también es corresponsable de las inmoralidades que se derivan de este esquema donde la extorsión, el crimen organizado, secuestros y fraudes son el punto central.

Es incomprensible que Bermúdez Requena haya actuado con tanta impunidad y que ni los gobernadores, el secretario de Gobernación y el expresidente López Obrador no se hayan enterado de que vendió hidrocarburos (huachicol) para el Tren Maya que se presume como la magna obra del sexenio pasado.

Además de que también ahora se conoce que un sobrino de Bermúdez Requena fue, o es, el encargado de una etapa de ese proyecto donde se involucran miles de millones de pesos.

 

AHÍ COMO PATEANDO OTRA “CORCHOLATA”

En esa limpia de “corcholatas”, otro protagonista central es Ricardo Monreal, actual presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) de la Cámara de Diputados.

Él mismo en un evento hizo público que en la práctica su carrera política ha llegado al fin. Que su siguiente etapa es el retiro.

Gobernador de Zacatecas, presidente de la Junta de Coordinación Política en la Cámara de Senadores, jefe delegacional en Cuauhtémoc, dirigente nacional del PRD, está a punto de bajar la cortina.

Y no es solamente que esté cansado o satisfecho como su trayectoria política. No. Sabe perfectamente que no es bien visto ni aceptado en los actuales esquemas del poder.

Ante la posibilidad de que se recurra a los métodos sutiles del Movimiento Regeneración Nacional para hacerlo a un lado, prefiere salir por la puerta de enfrente.

Para él no son desconocidos los procedimientos y sistemas utilizados para relegarlo del círculo privilegiado del poder. Lo sabe, lo entiende y acepta.

Entre ese largo catálogo está el que su hermano Saúl no se convierta en el tercer Monreal Ávila que gobierne Zacatecas, está anunciado que no llegará.

Quizá por entender esos procedimientos fue que prefirió hacer un viaje a España que asistir al Consejo Nacional de Morena.

Resulta curioso que en su ausencia haya publicado un artículo periodístico con el título de: Morena, movimiento en expansión.

Lo que dio argumentos para que sus detractores, al leer que es el único partido en expansión territorial, corrieran la versión de que viajó a la Península Ibérica para buscar engordar las listas de afiliados a ese partido.

Por eso se le vio consumir alimentos en el afamado restaurante Flor y Nata del hotel Rosewood.

Pero no fue el único, Andy López Beltrán también anduvo ausente del Consejo morenista por encontrarse en Japón, quizá con la mira de reclutar adeptos en el país del Sol Naciente para cumplir la meta de 10 millones de afiliados que se fijó públicamente.

A nadie debe sorprender que entregado a sus tareas políticas y para difundir el legado que dice le fue heredado por el ahora residente de Palenque, haya ido a tierras lejanas para alcanzar lo que en Durango y Veracruz le fue negado.

SILENCIO ROTO

El partido de la pureza         

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Si ganan la encuesta y tienen malos antecedentes no serán candidatos, la advertencia de Ariadna Montiel * ¿Santiago Nieto Castillo, Andy López Beltrán, Arturo Ávila, Rafael Marín Mollinedo, Andrea Chávez, Rubén Rocha Moya, Marina del Pilar Olmeda, Mara Lezama, Américo Villarreal, Enrique Inzunza, entre otros personajes, cumplen con el candado de no tener un pasado reprochable?

 

EMMA ESPÍNDOLA

 

Quizá sea una preocupación injustificable, pero hay noches en que no he podido conciliar el sueño.

Al despertar la mañana siguiente, se hace presente un pequeño signo que abona a mi favor.

Sin que tenga dedicatoria, en esos momentos de reflexión, me pregunto ¿Quién será el político ideal, militante de Morena, que tenga las cualidades suficientes para lograrlo?

Y cuando vuelve a presentarse la oscuridad, regresa la incertidumbre y en mis oídos retumban las palabras de Ariadna Montiel: Si ganan la encuesta y tienen malos antecedentes no serán candidatos.

Justo en medio de la penumbra, crecen los titubeos y los dilemas al intentar que la memoria quede fija en algún personaje al que pudieran aplicarse esos preceptos de la dirigente del Movimiento Regeneración Nacional.

Porque, sin duda, deben tener un destinatario.

Aunque también, irremediablemente, habrá muchos que, en lugar de preocuparse, estén muertos de la risa por lo que parece una amenaza sin valor.

Todo surgió porque durante la quinta reunión plenaria del grupo parlamentario de Morena en el Senado, Montiel también llamó a no invitar a candidatos con un pasado reprochable.

Los lectores de IMPACTO pueden tener la seguridad de que, de inmediato, vinieron a la mente imágenes que difícilmente pueden borrarse.

Cómo olvidarse de que Santiago Nieto Castillo (nombrado coordinador estatal de la Cuarta Transformación en Querétaro y virtual candidato a la gubernatura), en 2015 fue designado por el Senado de la República como titular de la Fiscalía Especializada Para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE).

Pero en 2017 dejó el cargo luego de que la entonces Procuraduría General de la República determinara su remoción, en medio de la polémica relacionada con el caso Odebrecht y presuntos financiamientos ilícitos.

Posteriormente vino la suntuosa boda (el 5 de noviembre de 2021) en el hotel Casa Santo Domingo de Antigua, Guatemala. Evento que desató una fuerte polémica política que culminó con la renuncia de Nieto a su cargo en el gobierno federal.

El hoy flamante morenista tuvo alrededor de 300 invitados, entre políticos de distintas fuerzas partidistas, empresarios y funcionarios públicos.

Motivo del escándalo, el presidente Andrés Manuel López Obrador calificó la celebración como un acto “escandaloso” contrario a la Austeridad Republicana promovida por su administración.

Todavía se tiene presente la detención en el aeropuerto de Guatemala de un avión privado con invitados afines al gobierno que transportaba efectivo (como un supuesto regalo de bodas) no declarado en la aduana chapina.

Santiago Nieto tuvo que presentar su renuncia a la Unidad de Inteligencia financiera (UIF) y fue relevado en el puesto por Pablo Gómez.

Candidato virtual a una diputación federal por Tabasco, “Andy” López Beltrán, el de las excentricidades en tiendas de lujo, viajes a Japón, su campaña anticipada, el retiro de su visa por el gobierno norteamericano y la indecorosa carta a Donald Trump, podría ser otro receptor del mensaje de Ariadna.

Agregando la truculenta cena en la Condesa con visibles dispendios. Testigos y cómplices de lo que ahí se haya fraguado fueron su hermano Bobby, Daniel Asaf (exjefe de ayudantes de AMLO y ahora diputado federal), Juan Domingo Beckmann, director de la empresa tequilera José Cuervo y Mauricio Garduño, empresario especializado en los sectores de tecnología y transformación digital.

Un objetivo más sería Arturo Ávila Anaya (vocero del grupo parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados), quien aspira a ser alcalde de la Cuauhtémoc. El mismo que adquirió una casa de casi 5 millones de dólares en Rancho Santa Fe, una zona residencial en California.

Ese que ha recibido contratos y concesiones con el Gobierno de la 4T: en Pemex, el que rentó camionetas blindadas, en el aeropuerto de la CDMX y en el Banco del Bienestar ofreció servicios de vigilancia y en Liconsa ya siendo legislador.

Rafael Marín Mollinedo, quien aspira a ser gobernador en Quintana Roo y fue director de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) ha sido involucrado en investigaciones y reportes sobre el incremento del llamado huachicol fiscal durante su gestión.

Cercano al expresidente Andrés Manuel López Obrador, fue enviado como delegado de la Secretaría de Gobernación en Yucatán, para darle baños de pueblo.

Aunque en el menú de escándalos abundan los recurrentes que podrían ser motivo de sanciones, hasta ahora como los patos y los peces, nada y nadan.

Están personajes señalados por tener nexos y sospechas de involucrarse con la delincuencia organizada.

Hay otros vinculados a irregularidades de fiscalización, omisiones en reportes de gastos de precampaña como la senadora Andrea Chávez, quien busca ser gobernadora de Chihuahua (protegida y respaldada políticamente por Adán Augusto López).

Figuran también, con antecedentes de violencia de género, denuncias por violencia política o delitos de índole sexual.

Claro que sin olvidar a los partícipes de extorsiones, secuestros, cobro de piso y, algunos, involucrados en asesinatos y fraudes en programas sociales y obras del Gobierno de la República.

Huachicol y corrupción no quedan fuera. Cuestión de que en verdad sean revisados los antecedentes de quienes aspiran a ser gobernadores, diputados federales, diputados locales, presidentes municipales, alcaldes y todos esos cargos de elección que habrá en el proceso del año 2027.

Más hay otras interrogantes, por ejemplo, quién será el encargado de juzgarlos y de revisar sus antecedentes. No vaya a ser uno igual o peor que ellos.

Un juez es una autoridad pública que tiene la facultad de juzgar y dictar sentencia en un juicio o una controversia legal. Y entre sus funciones está el resolver conflictos, evaluar pruebas y revisar las evidencias presentadas de manera objetiva.

Sin embargo, destaca aplicar la ley, interpretar las normas jurídicas y emitir un fallo imparcial.

En esa función, se impone que tenga calidad moral, honradez, rectitud y coherencia entre lo que dice y lo que hace.

Básico resulta que la reputación de esa autoridad esté revestida siempre con honestidad, justicia y respeto hacia los demás.

Al juzgar debe tenerse en cuenta que los actos de alguien coincidan con los valores buenos que defiende.

Porque el o los juzgadores en el Partido de la Pureza están obligados a comprobar que su pasado y su conducta son limpios.

A quienes se entregue la guillotina y las facultades para ajusticiar a los morenos pecadores, se le tiene que exigir coherencia y ser ejemplo de hacer lo correcto tanto en público como en privado.

Revisar que se hayan conducido con la verdad y cumplir las promesas hechas. Tratar a las personas con dignidad y justicia. Responder por los propios errores y aciertos.

Porque la pureza es la cualidad de algo que está libre de manchas y la moralidad debe apegarse a estrictos principios.

Alejados de la soberbia y la prepotencia, porque como apuntó Séneca: “Escucha aún a los pequeños, porque nada es despreciable en ellos”.

El Movimiento Regeneración Nacional, hoy Partido de la Pureza, pregonó en su decálogo:

Servir al pueblo: El poder se ejerce con humildad; se debe lealtad y atención a la ciudadanía mediante audiencias públicas.

Austeridad republicana: Se eliminan los privilegios de los funcionarios y ningún servidor público debe ganar más que la Presidenta.

Combate a la corrupción: Cero tolerancia al nepotismo, amiguismo, influyentismo, sectarismo y prácticas de aviadores.

Transparencia: Obligación de informar de manera periódica sobre el uso y destino de los recursos públicos.

Principios rectores: Reafirmar los ideales de no mentir, no robar y no traicionar al pueblo.

Preceptos, todos ellos, que únicamente han servido para humillar, agraviar y despreciar a dirigentes y militantes.

Que son ignorados y han servido para escupir en la cara del Poder Ejecutivo que, lejos de apegarse a respetarlos, les importa un bledo hacer todo lo contrario.

Las conductas de personajes destacados de Morena son un atropello y ridiculizan que Ariadna Montiel haya concurrido a la plenaria del grupo parlamentario para señalar que el pueblo eligió una representación legislativa mayoritariamente de su movimiento, junto con la Presidenta, y que ello implica una “gran responsabilidad histórica”.

Inútil mensaje (ahí están Rubén Rocha Moya, Marina del Pilar Olmeda, Mara Lezama, Américo Villarreal y Enrique Inzunza, entre muchos) de la dirigente morenista cuando precisa:

“Lo que no vamos a permitir es que nos representen personas que tengan vínculos inconfesables”, afirmó. Reiteró el compromiso de jamás aceptar a “alguien que tenga cuentas pendientes, un pasado cuestionable o hechos que le impidan ser parte de esta transformación”.

La dirigente enfatizó que la restricción no se limita a las candidaturas: “No sólo para ser candidatos, no pueden ser parte de esta transformación porque nos ponen en riesgo la viabilidad de nuestro movimiento”.

En ese sentido dejó claro el criterio que se aplicará: “Reiteramos que quien gane la encuesta y tenga malos antecedentes, no será candidato. Y también les pedimos que nos apoyen en no invitar a gente con malos antecedentes porque les vamos a decir que no”.

Montiel explicó que las evaluaciones se apoyan en la Comisión Nacional de Justicia, a la que calificó como “el cáliz de estas evaluaciones”.

Llamó a los legisladores a mantener la línea de los principios y a no dejarse llevar por “frivolidades” o escándalos, ni a caer en “la narrativa de la derecha” frente a señalamientos mediáticos o en redes.

Recomendaciones fuera de tiempo y de lugar, argumentos desgastados, palabras superadas por una realidad que se impone y que excede la verborrea carente de sustento.

Ni cómo borrar la verdad, para validar una quimera.

 

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SILENCIO ROTO

Morena, ¿fractura o rompimiento?              

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Las disputas por el poder en el partido guinda se intensifican para blindar a los incondicionales de AMLO * Los villanos de la política y cosas peores: Ana Elizabeth García Vilchis, Ricardo Monreal Ávila, Gerardo Fernández Noroña, Alfredo Ramírez Bedolla…

 

EMMA ESPÍNDOLA

 

En Movimiento Regeneración Nacional (Morena), los semáforos políticos están descompuestos.

Al no haber luces verdes, rojas o amarillas, los choques han sido inevitables.

Las pugnas en Morena se intensifican por la pelea interna de grupos y figuras que buscan tener el control absoluto del poder.

Ambiciones manifiestas del expresidente que se fue a La Chingada, son para dejar sentado que sigue ejerciendo el control absoluto en el partido guinda.

Intervención que busca extender a las decisiones del Poder Ejecutivo y demostrar que tiene el poder tras el trono.

Sin embargo, la habitante de Palacio Nacional, quien lleva el bastón de mando en las manos, parece estar decidida a sacudirse la tutela y las imposiciones de quien se niega a entender su realidad.

Estrategias fallidas de Andrés Manuel López Obrador, entre ellas la defensa a ultranza de Rubén Rocha Moya y de su hijo Andy López Beltrán, obligaron a la doctora Claudia Sheinbaum Pardo a tomar drásticas medidas que son entendibles y dan margen a una pregunta:

¿En Morena hay una brutal fractura o un rompimiento que permita extinguir el cacicazgo de López Obrador?

Porque en estos momentos los “hermanos” Andrés Manuel y Rubén Rocha, los que se fueron sin irse, siguen aliados para enturbiar el ambiente político.

Más allá de las presiones de AMLO para decidir las candidaturas rumbo a las elecciones intermedias de 2027, no han pasado a segundo plano.

Está claro que interferir para nombrar a quienes serán parte central del procedimiento con el que se renovarán 17 gubernaturas, cientos de alcaldías y el Congreso de la Unión, tampoco le es ajeno.

En ese reacomodo de fuerzas, los distintos grupos internos que responde a los intereses del ex que sigue siendo llamado presidente, buscan espacios de poder e influencia institucional.

Con su actuar, los llamados duros de Morena presagian un cisma y un quebranto que se traduce en un dique para la gobernabilidad.

Queda claro que las disputas por el poder en Morena se intensifican para blindar a los incondicionales de AMLO y no sólo por la definición de candidaturas rumbo a las elecciones de 2027.

La reconfiguración de grupos internos genera tensiones entre distintas corrientes y liderazgos regionales por el control político, todos encabezados y dirigidos por el dominio del tabasqueño radicado en Chiapas, pero que ahora opera en la Ciudad de México.

Aunque para la colectividad ajena al morenismo, queda reflejado el fracaso político en las promesas rotas, la desilusión social y la frustración de obras y dispendios de programas que navegan en la ruina.

No le importa la ruptura ni la fragmentación del Movimiento Regeneración Nacional, más bien lo que se pretende es hacer valer el poderío y el control que, indudablemente, tiene.

Solamente así se entiende que la Presidenta Claudia Sheinbaum haya publicado un mensaje en redes sociales el 22 de agosto en el que señaló que ningún interés personal está por encima del pueblo y de la Nación.

En la forma y en el fondo, fue enviada una sentencia al señalar que los intereses colectivos y la Nación están por encima de cualquier persona, grupo o ambición particular.

Y en algo que claramente define la personalidad de quien le heredó la silla presidencial, debe tenerse presente aquello de que: “El poder sin principios se vuelve arrogancia; el poder sin límites, abuso; y el poder que olvida al pueblo, termina enfrentándose a la historia”.

Porque no se entiende que haya destinatarios menores cuando puntualizó que los cargos públicos son pasajeros y que el pueblo no está para alimentar ambiciones personales, sino para exigir la defensa de su dignidad y futuro.

Sin embargo, debe tenerse la seguridad de que no habrá un brusco rompimiento, a pesar de la fractura que no será fácil de restañar.

López Obrador no está dispuesto a permanecer alejado ni renunciar a la supremacía en el nombramiento de los que ocuparán las candidaturas en los puestos clave que se disputarán.

Vista la confrontación, que seguramente es y será negada, habría que tener presente a Friedrich Nietzsche (el autor de ‘Así hablaba Zaratustra’) cuando resume:

Un político divide a las personas en dos grupos: en primer lugar, instrumentos; en segundo, enemigos.

 

HISTORIAS

Las “benditas redes sociales” recuperaron publicaciones rancias en las que se utilizan expresiones ofensivas contra mujeres, comentarios relacionados con el peso y calificativos considerados clasistas y discriminatorios.

Autora de esas tesis dignas de ser consideradas por la Real Academia Española y plasmadas en una ilustrativa enciclopedia donde se consagren los buenos modales, es Ana Elizabeth García Vilchis.

Conocida como Liz Vilchis, volvió a ser tendencia luego de que convertida en bandera de la pureza que otorga ser militante del partido guinda y con la bendición del Mesías, la que fue encargada de “Quién es quién en las mentiras” reconoció sus publicaciones y aseguró que ya no se identifica con la persona que escribió esos mensajes.

Mostró sus verdades basadas en el lenguaje y amplia cultura que tiene, y que la exhiben con un enorme talento que bien podría ser considerado como una herencia para la posteridad.

Describir las escenas que ilustrativamente publicó y que son valioso material para un manual de ética y buenas costumbres, sería ponerse a su diminuta estatura, no física sino moral.

Esas experiencias personales debieran ser valoradas por la Secretaría de Relaciones Exteriores para incorporarla a tareas diplomáticas.

Nadie podría negarle que tiene atributos suficientes para ser designada como embajadora emérita en Bulgaria.

Resulta que tras instalarse el Congreso de la Unión, causó sorpresa que Enrique Inzunza Cázarez se reincorporara como senador independiente. Por lo visto le vale un comino la investigación a que está sujeto en Estados Unidos. Tampoco puede ignorarse que dos ilustres legisladores (que no son el mejor de los ejemplos en conducta) como son Gerardo Fernández Noroña y Arturo Ávila (vocero de Morena en la Cámara de Diputados) se hayan referido a Rubén Rocha Moya. El propietario de la mansión en Tepoztlán, Morelos, se lanzó con todo contra Ricardo Monreal porque el presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados se atrevió a manifestar que el gobernador con licencia (definitiva dijo la doctora Sheinbaum) no debería regresar como mandatario estatal.

Y el propietario de residencia millonaria en California, Estados Unidos, y pareja sentimental de Luisa María Alcalde, se pronunció en contra de que su amigo Inzunza retome su escaño mientras esté vigente la investigación de presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa… Tanto escozor genera el llamado Movimiento del Sombrero, fundado por Carlos Manzo y que ahora es liderado por su viuda, Grecia Quiroz (actual alcaldesa de Uruapan), que el gobernador michoacano Alfredo Ramírez Bedolla hace hasta lo imposible para evitar que se convierta en candidata independiente o cobijada por Movimiento Ciudadano para gobernar tierras purépechas.

De por sí, se encuentra preocupado y ocupado de que el senador Raúl Morón tenga el respaldo de Ariadna Montiel para ser el virtual candidato morenista. Tan sólo con esos dos frentes, tiene argumentos suficientes como vérselas negras.

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SILENCIO ROTO

Andy López Beltrán, en la vorágine del escándalo

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Delirios de grandeza, su sello * Curioso que un particular, que no forma parte del aparato gubernamental mexicano ni ostenta cargo alguno en el Gobierno de la República, se asuma como símbolo de la soberanía nacional

 

EMMA ESPÍNDOLA

 

Con una historia de fracasos políticos a cuestas, Andrés Manuel López Beltrán carga el pesado bulto que genera el delirio de grandeza.

Coloquialmente conocido como “Andy”, el hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, continúa acumulando polémicas a su paso por la política mexicana.

En particular en el partido (Morena) fundado por su padre y del cual son prácticamente los propietarios.

López Beltrán, quien ahora aspira a una diputación federal por el estado de Tabasco, está nuevamente en la vorágine del escándalo.

La pelotera se generó desde el momento en que, a través de sus redes sociales, dio a conocer que el gobierno norteamericano le canceló su visa.

Junior arrogante y altanero, se asume como heredero del poder que se utiliza para ningunear a quienes no le rinden pleitesía.

“Andy” dio la primicia y acusó al secretario del Departamento de Estado, Marco Rubio, de ordenar la cancelación de su permiso para ingresar a Estados Unidos.

Inexplicablemente, y de manera sorprendente, mediante una carta escrita de puño y letra, exigió al mandatario Donald Trump que le esclarezca los motivos.

Fiel a su protagonismo, y de exculparse, dijo que se trata de una determinación política y asegura que dichos funcionarios no cuentan con pruebas en su contra por algún acto irregular.

Curioso que un particular, que no forma parte del aparato gubernamental mexicano ni ostenta cargo alguno en el Gobierno de la República, se asuma como símbolo de la soberanía nacional.

Apegado a la prepotencia que le caracteriza ordena, y eso sí es injerencia, al presidente norteamericano lo que debe hacer.

Ahora, como otro miembro más de la política mexicana al que le revocan la visa, recurre a los mismos métodos usados por quien lo encumbró sin merecimiento alguno.

López Beltrán calificó la medida como de “carácter político, más bien politiquero y propagandístico, al estilo hitleriano” y considera que es una forma de presión contra quienes “no se alinean o someten a sus afanes autoritarios, facciosos y a sus corruptelas”.

Y como si tuviera la estatura moral, social y política de un gobernante, puntualiza:

“Claro está, señor presidente, que no me causa ningún problema el no visitar Estados Unidos en estos tiempos decadentes y lamentables de odio, racismo, drogadicción, desintegración familiar, inconformidad social y tristeza”.

Quien se asume como autoridad para enjuiciar al país más poderoso del mundo, es el junior que con berrinches y pataleos busca presumir una grandeza que ilustra su pequeñez.

Un espejismo que lo persigue y lo consume.

El delirio de grandeza (o megalomanía) es un trastorno de la mente donde una persona cree de forma fija que es muy rica, famosa, poderosa o especial sin que sea verdad.

Aunque en su caso, los hechos van aparejados, hay algunos elementos para demostrar que le dan la razón.

Es el mismo “Andy” que ninguneó a la dirigencia del partido político en el que fue nombrado para acumular derrotas y ridículos.

Justo el mismo que pisoteó la austeridad a la que llamaron dos presidentas: Claudia Sheinbaum, de la República, y Luisa María Alcalde, de Morena.

El que ridiculizó un Decálogo que es aplicable a los millones de mexicanos que son la cara de la militancia morenista, pero no a los descendientes del Mesías.

Más bien se trata de “Andy”, el de las excentricidades, el de los derroches, el de los lujos, el “izquierdista” que se da vida de rey.

El que encuadra su congruencia en la incongruencia.

“Andy”, el que durante sus vacaciones fue captado en un hotel cinco estrellas en Tokio, Japón. Ese quien durante su estancia en el hotel The Okura Tokyo, habría comprado una obra de la artista Yayoi Kusama valuada en cerca de 500 mil pesos.

El que durante su viaje a tierras niponas, fue captado saliendo de Prada con varias bolsas de la tienda de lujo.

Andrés Manuel, el de caprichos refinados que desprecia al pueblo que se traga las mentiras, mientras él devora delicias en restaurantes que ofrecen comidas orientales.

Un junior que pontifica: “no somos iguales, no somos corruptos y en mi caso desde niño aprendí, posiblemente antes que otros, que el poder es humildad”.

Presuntuoso, altivo y engreído, a quien investigaciones de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) señalan que un grupo de sus amigos cercanos e intermediarios, obtuvieron contratos millonarios en proyectos prioritarios del gobierno federal, como la refinería Dos Bocas y el Malecón de Villahermosa.

Pedante y envanecido por el poder absoluto, presume el apoyo del que se fue a La Chingada y que le permitió colocar a su clan en esferas del poder convertidas en fábricas de negocios.

“Andy” al que, por otra parte, se vincula con presuntos negocios de proveeduría y contratos a través de redes de operadores.

Cabe recordar que llegó a declarar en el pasado que no participaría en cargos públicos ni dentro de la estructura de gobierno para evitar cualquier atisbo de nepotismo, sin embargo, asumió la Secretaría de Organización de Morena y posteriormente inició recorridos y aspiraciones para candidaturas legislativas.

Y para demostrar que el Movimiento Regeneración Nacional se sintetiza en un poder familiar, ante el cual todos se hincan y que -desde figuras militantes hasta anónimos seguidores- los obedecen ciegamente.

En sus alucinaciones, el Príncipe de la Mentira (porque el Rey vive en su finca de Palenque, Chiapas) quiso que todo el aparato gubernamental mostrara obediencia y subordinación, y así fue.

Los Poderes Ejecutivo y Legislativo, además de los gobernadores surgidos de Morena, aprovecharon los espacios para decirle a su amo que los desvaríos del junior son aplaudidos.

Y los legisladores publicaron un desplegado para apoyar y respaldar a una persona que no es funcionario, servidor público ni un ciudadano que haga aportaciones al fisco, porque nunca ha trabajado.

Más extraordinario que integrantes del Club de los Rechazados (Marina del Pilar Ávila, Alfonso Durazo, Américo Villarreal, Arturo Ávila, Enrique Inzunza Cázarez, Adán Augusto López, Ricardo Monreal, entre otros) hayan respaldado el documento.

Debe tenerse presente que un número importante de políticos y funcionarios del partido Morena han sufrido la revocación o el retiro de sus visas de turista para ingresar a Estados Unidos.

La medida por parte de las autoridades estadounidenses ha alcanzado a más de 50 políticos, incluyendo gobernadores, alcaldes, legisladores y familiares de exmandatarios.

Alex Tonatiuh Márquez Hernández fue uno de los primeros en ser vetado para ingresas a tierras del Tío Sam.

Es un exfuncionario público mexicano que fue destituido de su cargo como director de Investigación Aduanera en la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) en diciembre de 2025, tras la revocación de su visa estadounidense.

Prácticamente el primer funcionario del gabinete de Claudia Sheinbaum en perder su visa, señalado por autoridades estadounidenses por el delito de huachicol.

El mismísimo que compró cinco relojes de lujo que, en total, suman casi ocho millones de pesos.

Tampoco puede dejarse fuera al “socialista” potentado con residencia que ronda los 12 millones de pesos, y que tras sus arengas en contra del gobierno norteamericano sería bueno ver que viaje a territorio estadounidense.

Porque ese hombre valeroso que es José Gerardo Rodolfo Fernández Noroña, el que viaja en primera clase y mientras se lo permitieron se dio una vida de monarca, creía tener un mercado electoral en Estados Unidos. A ver cuándo los visita.

Pero sin duda en esos escándalos y las reacciones que incluyen memes y el sarcasmo popular, destaca el Príncipe de los descalabros, el de los reveses electorales y las catástrofes surgidas por los despilfarros.

En esos desastres, inevitablemente, tiene que incluirse el ridículo generado por la insolencia y la altivez mostrada por quien se asume como administrador y heredero del capital político de la autodenominada Cuarta Transformación.

El que en sus desplantes por encarnar el legado paterno, prueba tácita de nepotismo, fractura y divide a un movimiento social en el que destaca un absurdo:

Que un mequetrefe acapare la atención de una corriente política y se desvivan por halagarlo, cuando las madres buscadoras, los enfermos sin medicamentos, los profesores y millones de mexicanos en pobreza extrema son rechazados.

Que un insensato, quien presume sus perturbaciones, pretenda simbolizar la Soberanía Nacional y que a las autoridades procuradoras de justicia se les quemen las habas para exculparlo sin investigación alguna.

Pero como bien lo estableciera August von Kotzebue:

“Los enanos permanecerán enanos, aunque se suban a los Alpes”.

Una frase figurada que significa que la pequeñez de espíritu o la falta de talento no se ocultan por más que se intente aparentar una posición alta.

Y para el gobierno de la República, el Movimiento de Regeneración Nacional y el oligarca tabasqueño residente en Chiapas, es aplicable aquello de que:

“son como piedra y acero”, porque chocan fuerte y a menudo, desgastándose mutuamente.

Habrá que esperar el siguiente capítulo.

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