¿Acusación manifiesta de Peña Nieto? * Al hablar de la presunta corrupción del NAIM, argumento principal para cancelar dicho aeropuerto, el expresidente señala que hasta la fecha “no se ha probado nada”
MARKOFLOS
El expresidente Enrique Peña Nieto, en su primera reaparición pública, retoma el tema del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (Texcoco) y afirma de manera categórica “no ha quedado acreditado, ni probado, ni evidenciado” un mal manejo en el NAIM.
Su declaración, ya de por sí polémica, se da en el documental “Texcoco. La decisión del presidente”.
Dicen los especialistas que la expresión de Peña Nieto sorprende, pues nadie le pidió explicación.
¿Será que aquí se aplica el refrán “a explicación no pedida, acusación manifiesta”? ¿Habrá alguna culpa pendiente o será que su conciencia lo inquieta?
¿Su vida, a veces escandalosa y ostentosa, por sus últimas apariciones internacionales, tendrá que ver con actos de corrupción derivados del proyecto NAIM?
Lo cierto es que ante las escandalosas acusaciones de corrupción que hizo el expresidente Andrés Manuel López Obrador, nunca se demostró algún caso, ni contra alguno de los contratistas, incluido Carlos Slim, ni contra el propio Peña Nieto.
Enrique Peña reapareció en un documental del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY) sobre el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM).
Al hablar de la presunta corrupción, argumento principal para cancelar dicho aeropuerto, Peña señala que hasta la fecha “no se ha probado nada”.
En mayo de 2017, López Obrador, quien aún no era candidato presidencial, visitó la obra del NAIM y calificó la obra de “faraónica”.
“Es un derroche, influyentismo, corrupción”, dijo en los terrenos de la obra, según muestra el propio documental. Como diría el clásico dicho “el burro hablando de orejas”, pues tiene grandes obras faraónicas: El AIFA, refinería Dos Bocas y el “majestuoso” Tren Maya.
El expresidente Peña Nieto dijo: “Hay que entender que cuando uno está en la transición no negocias con el gobierno entrante, con el gobierno entrante no haces más que ofrecerle condiciones para la transición y entregar e ir entregando prácticamente lo que ocurre en todas las esferas de la administración pública y ellos puedan retomar y conozcan qué hay”.
La serie documental, según el Centro de Estudios Espinosa Yglesias, forma parte de una iniciativa “para analizar, con una perspectiva plural y abierta, decisiones presidenciales que han representado un parteaguas en la historia de México. La cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México en Texcoco es, sin duda, una de estas decisiones”.
Cuando Enrique Peña anunció, en su segundo informe presidencial, la construcción del nuevo aeropuerto de Texcoco como la obra más importante de su administración y la infraestructura más grande del siglo, subrayó: “Ojalá no haya obstáculos en el camino”.
Peña y los especialistas, metidos en el principal proyecto para que México contara con un nuevo aeropuerto, conocían los antecedentes.
Sabían que el proyecto se estaba estudiando desde el gobierno de Ernesto Zedillo Ponce de León, quien fue el primero que fracasó en su intento de dotar de una nueva terminal aérea en la capital del país.
En 1998, en el segundo tercio de su gobierno, el expresidente consideró dos alternativas: El Vaso de Texcoco y Tizayuca, Hidalgo. Zedillo Ponce de León hizo el anuncio en una reunión con la Asociación Sindical de Pilotos y Aviadores (ASPA), pero terminó su mandato y nunca dio a conocer la ubicación.
Antes de Ernesto Zedillo, dos presidentes priístas, Miguel de la Madrid Hurtado y Carlos Salinas de Gortari, de plano ni le entraron al tema, pese a que desde esas fechas la terminal aérea de la Ciudad de México ya mostraba saturación.
El expresidente Vicente Fox Quesada retomó el proyecto para ubicarlo en la periferia de Atenco, desde entonces ya calificado como el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), en la zona de Texcoco, lo que incluía terrenos en el municipio de Atenco.
Este proyecto generó controversia y oposición, especialmente por parte de residentes de Atenco, quienes se organizaron en el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) para manifestarse en contra de la expropiación de sus tierras.
El conflicto entre el gobierno y los habitantes de Atenco por el aeropuerto propició célebres manifestaciones “con machete en mano”, además de la gran oposición de las comunidades locales.
Fox Quesada se doblegó ante la exhibición de machetes y también fracasó, por lo que el proyecto del aeropuerto de Texcoco fue cancelado.
Ya como presidente electo, Andrés Manuel López Obrador puso de manifiesto como prioridad cancelar el NAIM, que para ese entonces ya tenía un avance del 30 por ciento.
El argumento fue por la corrupción que había alrededor de ese proyecto. Muchos dijeron que fue un capricho personal para demostrar que su poder político estaría por encima del poder económico en su gobierno.
Después se supo que sus principales colaboradores le recomendaron seguir con el proyecto: El exjefe de la Oficina de la Presidencia, el empresario Alfonso Romo -ahora tan de moda-; el exsecretario de Hacienda, Carlos Urzúa, y el extitular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Javier Jiménez Espriú.
Ellos le pidieron a AMLO continuar con la construcción del NAIM, y aunque sus cercanos contaban con toda la información sobre la conveniencia del NAIM, el presidente electo decidió hacer la consulta popular y “dejar en manos de los gobernados” una de las decisiones más trascendentales en la historia del país.
Según AMLO, la decisión fue tomada por el “pueblo sabio” con otra consulta, ésta a mano alzada.
De acuerdo con un análisis de la Cámara de Diputados, el costo del NAIM tendría un costo aproximado de 300 mil millones de pesos, pero su cancelación y la construcción del AIFA alcanzaron los 500 mil millones de pesos, sin considerar costos adicionales que no se han dado a conocer y se seguirán pagando por años como sanciones en contratos y el TUA proyectado.
Con todos sus cuestionamientos, el proyecto del NAIM-Texcoco (que tenía más de veinte años planeándose), de acuerdo con arquitectos e ingenieros de prestigio mundial que participaron en el proyecto, estaba llamado a ser el mejor y más grande de América Latina y funcionaría como “Hub”, o puente internacional, para todos los enlaces de vuelos de todo Centro y Sudamérica con el mundo.
Por razones políticas, por motivos de corrupción o por un “capricho presidencial”, nos quedamos con las ganas de un buen aeropuerto, a la vanguardia y a la altura del nuevo posicionamiento económico y turístico de México en el mundo.
Esperemos que, en algún sexenio próximo, esa aspiración y necesidad de nuestro México se cristalice. Que así sea por el bien de la economía nacional.
Como en toda familia, las diferencias se solucionaron en pro del bienestar del sistema de transporte de mayor movilidad en la Ciudad de México
SERGIO M. ROMERO
La reciente argumentación suscitada por las diferentes opiniones transitorias de la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, y del presidente del Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo (SNTSTC), Fernando Espino Arévalo, en la realidad institucional, que aunque se manifestaron distancias entre Brugada Molina y Espino Arévalo, al final de las reuniones “fumaron la pipa de la paz”.
Finalmente privó la cordura y las coincidencias institucionales claras, tanto entre las dos opiniones legales como meritorias, de los dos servidores públicos en sus obligaciones de gobierno y de la sociedad.
Cada uno, no cabe ninguna duda, en las propias obligaciones de gobierno, que se manifestaron ordenadamente, en una jornada laboral diaria, teniendo como participantes a una servidora pública al más alto nivel en la capital de la República y una demanda sindical por la vía pacífica, legalmente expresada, como ocurre frecuentemente, que origina pacíficamente entre integrantes como servidores públicos, quienes plantean sus derechos públicos con motivo de insuficiencias salariales o retrasos de los derechos pendientes, entre una relación de trabajo obrero-patronal en 20 polos, una movilización valorada de seis millones de usuarios al día que se transportan en las catorce líneas del Metro sobre superficie, bajo suelo o elevadas que circulan de norte a sur y de este a oeste.
No hay duda que hay controversia entre los polos de la movilización de los seis millones de pasajeros diarios por toda la ciudad.
Lo anterior, lejos de ser una preocupación entre rivales, es en realidad las posturas que viajan en el mismo sentido sin excederse más allá de la búsqueda y de las coincidencias de la operación del sistema más poderoso del transporte capitalino, su mantenimiento y mayor presupuesto para la circulación del tren más rápido de la República.
La jefa de Gobierno de la Ciudad de México señala que durante su gestión se han invertido más de cincuenta mil millones de pesos en el mantenimiento del Metro, pero en realidad representa apenas una partida para mantener en óptimas condiciones al sistema de transporte de mayor movilidad en la capital del país.
Clara Brugada conoce el Metro, pues suele utilizarlo, remacha con las características que tienen para destacar y mantener en óptimas condiciones al STC, aunque señala que las fallas se presentan en todos los trenes urbanos que transitan en el mundo.
Brugada reafirma de manera categórica su compromiso para ofrecer un servicio seguro, eficiente y digno para todos los usuarios de la capital del país.
La movilización que tuvo el fugaz paro, convocado como recurso legal y efectivo por el SNTSTC, bajo el liderazgo de Fernando Espino Arévalo, fue para llamar la atención con una tenue operación involucrando sólo al 43% de su movilización cotidiana.
Esta situación insólita elevó la preocupación entre los millones de usuarios que a diario usan este medio de transporte.
Llamó mucho la atención el resultado referido, que sin el servicio del Metro y pese a las molestias a pasajeros, trabajadores y servidores públicos -en forma conjunta- mantuvieron el orden y la tranquilidad.
Fue una gran organización encabezada por Brugada Molina y Espino Arévalo, es decir, hubo esfuerzo conjunto entre la administración y el sindicato para atender la emergencia en las líneas de mayor concentración de los viajeros.
Por cierto, un detalle que palpé de primera mano fue que hubo viajeros extranjeros, que se sorprendieron de la calidad del transeúnte mexicano que nunca perdió la calma.
Se prende la alerta en el sistema de transporte de mayor movilidad en la Ciudad de México * Marcha pacífica para el miércoles 4 de febrero del Metro Balderas al Zócalo capitalino para exigir a la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, que atienda las demandas laborales para beneficio de las tres partes: Empresa, trabajadores y usuarios
SERGIO M. ROMERO
La invitación a vecinos y usuarios del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro, a presenciar en esta capital del país, de una movilización en la vía pública de los trabajadores sindicalizados de este medio de transporte, rápido, seguro y eficiente, al servicio para los millones de usuarios capitalinos que a diario lo usan para sus diversas actividades.
Es innegable que a este maravilloso medio de movilidad, rápido, extenso y técnicamente de ciencias aplicadas de avanzada, le urge el material técnico necesario para seguir operando a través de las 12 líneas en la Ciudad de México y una pequeña parte en la entidad mexiquense.
El tema es de enorme importancia para la empresa capitalina, para dar a conocer la necesidad de contar con el presupuesto que se requiere, y así tener las refacciones del equipo para las estaciones en las doce líneas (terrestres, subterráneas y aéreas).
Es de reconocer que el Metro es un transporte vital, que por la gran labor titánica que realiza para consolidarse como el sistema de transporte de mayor movilidad en la Ciudad de México, requiere de una cotidiana actividad de subsistencia y equipo necesario para el mantenimiento de trenes, vías e instalaciones fijas, así como otros temas de índole laboral que afectan directamente el buen funcionamiento del Metro y la seguridad de quienes lo utilizan.
Así que, ante esta situación crítica, este miércoles 4 de febrero, a partir de las 15:30 horas, habrá una marcha pacífica hacia el Zócalo, en donde participarán ciudadanos y trabajadores sindicalizados.
El recorrido iniciará en el Metro Balderas y se dará a conocer a la opinión pública la situación que padece el STC, además de exigir a la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, que atienda las demandas laborales para beneficio de las tres partes: Empresa, trabajadores y usuarios.
La agrupación sindical ha insistido en la atención urgente y necesaria a los temas que por esta vía se han señalado. Esperamos que las partes involucradas se sienten a dialogar y llegar a una solución consensuada. Los millones de usuarios se lo agradecerán.
Mandan al carajo los reproches de la Primera Presidenta Sheinbaum Pardo sobre los excesos o privilegios * Revelan que el exsecretario del Bienestar en Baja California no declaró una compraventa de un terreno de 3 mil metros cuadrados con un valor de 11 mdp, muy cercano a los 12 mdp de la casa del senador en Tepoztlán, Morelos
SERGIO M. ROMERO
Durante su gestión como secretario del Bienestar en Baja California, Jesús Alejandro Ruiz Uribe realizó una compraventa de un terreno de más de 3 mil metros cuadrados que no fue declarada, lo que según la Ley constituye un “enriquecimiento oculto”.
El exdelegado del gobierno de Jaime Bonilla fue incluido en un padrón oficial de la Secretaría de Bienestar como beneficiario de recursos públicos.
La transacción se efectuó a través de transferencias a una cuenta de Banorte a nombre de su padre, Jesús Ruiz Barraza, quien falleció semanas después de firmar el contrato.
El terreno, situado en Mexicali, se está desarrollando para construir 46 departamentos con precios entre 2.7 y 5 millones de pesos.
A pesar de la obligación legal de reportar ingresos, Ruiz Uribe no incluyó esta compraventa en sus declaraciones ante la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, contraviniendo la Ley de Responsabilidades Administrativas. Durante su tiempo en la Secretaría, su salario mensual bruto fue de 152 mil 337 pesos.
La compraventa, realizada en junio de 2023 con la empresa de Milton Adán Rubio Díaz, estableció un precio de 11 millones 172 mil 840 pesos, formalizada ante el notario Adolfo Ulises Silva Gutiérrez. Tres meses más tarde, la patente del notario fue revocada a petición del titular.
El contrato estipulaba que Ruiz Uribe recibiría 100 mil pesos como anticipo y 2 millones 134 mil 568 pesos el día de la firma, con el resto distribuido en siete transferencias mensuales de más de un millón de pesos cada una, siendo el último pago fijado para enero de 2024, seis meses después de la muerte de su padre.
En 2024, Ruiz Uribe debía reportar no sólo su sueldo, sino también cualquier ingreso por actividades profesionales o empresariales, así como las ganancias por la venta de propiedades.
Sin embargo, en sus declaraciones patrimoniales de 2024 y 2025, la venta del terreno no aparece.
Según el Sistema Nacional de Transparencia, las declaraciones sólo reflejan un ingreso de 1.5 millones de pesos anuales como delegado y más de 2 millones por actividades privadas en tres escuelas, sin la mención de la compraventa millonaria.
La Ley General de Responsabilidades Administrativas establece que la falta de veracidad en las declaraciones patrimoniales es un acto de “enriquecimiento oculto”, constituyendo una falta administrativa grave que puede resultar en destitución, sanciones económicas e inhabilitación.
Este caso hace recordar al escándalo de la casa del senador Gerardo Fernández Noroña, una residencia con un valor de 12 millones de pesos.
El sábado pasado, en el Zócalo capitalino, la Primera Presidenta Claudia Sheinbaum pidió a morenistas no incurrir en excesos de lujos o privilegios mientras la mayoría de los mexicanos vive con un salario mínimo.
Por lo visto, y ante los hechos, funcionarios de la 4T mandan al carajo la instrucción presidencial.