La delincuencia, el azote del 75 por ciento de la ciudadanía * La mayor percepción de este fenómeno se da en Morelos, Tabasco y Guanajuato * Los ilícitos más frecuentes son: fraude, robo o asalto en la calle o en el transporte público y extorsión
OCTAVIO CAMPOS ORTIZ
Aunque el gobierno ha cambiado su política pública de seguridad y fortalecido la estrategia con inteligencia policial en el combate al crimen, el 75.6 por ciento de los ciudadanos mayores de 18 años considera sentirse inseguro en su entidad federativa por la delincuencia.
Según la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública del INEGI, entre marzo y abril de 2025, el 64.2 por ciento de la población cree que la inseguridad es el problema más grave en el país, más que la salud o el incremento en los precios. La mayor percepción de este fenómeno se dio en los estados de Morelos, Tabasco y Guanajuato.
Seguramente al cierre del primer año del sexenio disminuirán los homicidios dolosos y se incrementará el combate al crimen organizado, pero lamentablemente la delincuencia común es la que más incide en la sensación de inseguridad ciudadana.
El estudio del organismo demoscópico revela que, en 2024, en 11.4 millones de hogares, que representan el 29 por ciento del total del país, al menos uno de sus integrantes fue víctima de un delito, porcentaje superior al de 2023. La cantidad de 23.1 millones de personas mayores de edad fue víctima del delito, más hombres que mujeres.
Las tasas mayores de victimización fueron en el Estado de México (Edomex), Ciudad de México (CDMX) y Tlaxcala.
En donde hubo una prevalencia delictiva superior de hombres fue en el Edomex y en la CDMX, mientras que en mujeres fue la entidad mexiquense y Tlaxcala.
La información estadística precisa que en 2024 se cometieron 33.5 millones de delitos, poco más que los registrados en 2023.
Los estados con más incidencia fueron la CDMX, el Edomex y Querétaro. Los ilícitos más frecuentes son: fraude, robo o asalto en la calle o el transporte público y extorsión. Las mujeres resultaron ser más vulnerables a los delitos sexuales.
Sin duda, el crimen tiene importante impacto en la economía nacional; según el INEGI, el monto total de la inseguridad y el delito en hogares fue de 269.6 mil millones de pesos, lo que representa poco más del uno por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
El costo del delito no sólo implica la pérdida material de los bienes, sino el gasto que hacen los ciudadanos para prevenir el delito.
En esas medidas, los mexicanos desembolsaron más de 90 mil millones de pesos para cambiar cerraduras, puertas y ventanas, colocar rejas o bardas.
La nueva política pública de seguridad y sus estrategias todavía no permean entre la sociedad; prueba de ello es que la gente denuncia menos.
En 2024, de los 33.5 millones de delitos ocurridos, únicamente el 9.6 por ciento se denunció, menos que en 2023. Sólo siete de cada cien ilícitos se investigaron y en el 80 por ciento de los casos no hubo resultados; menos del uno por ciento (0.8) tuvo resolución favorable para el denunciante. Por ello la gente no acude al ministerio público, sabe que únicamente perderá el tiempo, tiene desconfianza de la autoridad, considera que hará trámites largos y difíciles, además del miedo a la persona agresora.
CAUSAS Y SOLUCIONES
Las causas de la inseguridad ciudadana en México son resultado de una combinación de factores sociales, económicos y políticos.
Las principales son:
CRIMEN ORGANIZADO Y NARCOTRÁFICO.- La presencia de cárteles y organizaciones delictivas ha incrementado la violencia en diversas regiones del país. Estas estructuras criminales operan con un alto nivel de sofisticación, disputando territorios estratégicos y rutas para el tráfico de drogas, armas y personas.
La lucha por el control de estas zonas genera enfrentamientos armados entre grupos rivales y fuerzas de seguridad, lo que pone en riesgo a la población civil y provoca inseguridad en las calles.
CORRUPCIÓN INSTITUCIONAL.- La infiltración del crimen organizado en instituciones de seguridad y justicia debilita la capacidad del Estado para combatir la inseguridad y la delincuencia.
Casos recientes, como la detención de exfuncionarios por desvío de recursos destinados a la seguridad pública, evidencian esta problemática.
DESIGUALDAD SOCIOECONÓMICA.- La falta de acceso a oportunidades laborales y educativas es una de las causas de la inseguridad, ya que propicia que individuos, en especial jóvenes, busquen actividades delictivas como medio de subsistencia.
Según datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), más del 40% de la población en México vive en condiciones de pobreza, lo que limita su acceso a educación de calidad, salud y empleos formales.
Ante esta realidad, muchos jóvenes son reclutados por el crimen organizado con la promesa de dinero fácil.
Además, la falta de inversión en infraestructura, servicios básicos y programas sociales incrementa la inseguridad en la comunidad.
DEBILIDAD DEL ESTADO DE DERECHO.- La falta de aplicación efectiva de la ley contribuye a la expansión de la inseguridad.
Según el Índice Global de Impunidad del CESIJ, México es uno de los países con mayores niveles de impunidad a nivel mundial, ya que más del 90% de los delitos queda sin resolver. Esta falta de consecuencias jurídicas fortalece el crimen organizado y la corrupción.
FACTORES SOCIALES Y CULTURALES.- Muchos mexicanos crecen marcados por el abuso, la marginación y la ausencia de valores comunitarios, aumentando las probabilidades de optar por la violencia o la ilegalidad como forma de vida.
Por ejemplo, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) indica que el 66% de las mujeres en México han experimentado algún tipo de violencia a lo largo de su vida, y muchas veces estos actos ocurren dentro del ámbito familiar. Los menores que crecen expuestos a estas dinámicas pueden normalizar la violencia y reproducirla en otros espacios, contribuyendo así a la inseguridad en la comunidad.
CONSECUENCIAS
El aumento de la violencia, la expansión del crimen organizado y la persistente impunidad han mermado la calidad de vida de millones de mexicanos. Estas son algunas de las consecuencias de la inseguridad en México:
*** La inseguridad disuade la inversión extranjera y nacional, limita el crecimiento económico y aumenta los costos operativos de las empresas debido a medidas de seguridad adicionales.
Además, la falta de inversión ocasiona que la base productiva no se expanda y, por lo tanto, no se generen empleos.
*** La constante exposición a la violencia es una consecuencia de la inseguridad que crea desconfianza entre los ciudadanos, fomentando la apatía hacia la participación comunitaria.
Además, el miedo constante a ser víctima de delitos provoca estrés, ansiedad y otros problemas de salud mental en la población.
*** Familias y comunidades enteras se desplazan buscando seguridad, afectando la dinámica demográfica del país.
ESTRATEGIAS
Estudiar las causas y consecuencias de la inseguridad en México permite considerar diversas estrategias para solucionar el problema:
*** Mejorar la capacitación, equipamiento y profesionalización de la seguridad pública a nivel federal, estatal y municipal.
*** Asegurar que quienes cometan delitos enfrenten consecuencias legales y promover la transparencia y la rendición de cuentas dentro del sistema judicial para recuperar la confianza ciudadana.
*** Invertir en educación, salud y generación de empleo en comunidades vulnerables puede reducir las condiciones que propician la delincuencia.
*** Fomentar la colaboración entre sociedad y gobierno en la ejecución de programas de prevención del delito y promoción de la cultura de la legalidad.
*** Promover desde temprana edad la educación en valores cívicos y éticos contribuye a la formación de ciudadanos comprometidos con el bienestar común.
*** Dado que la inseguridad y delincuencia en México tienen un componente transnacional, es importante fortalecer la colaboración con otros países para combatir el tráfico de drogas, armas y personas.
Las causas de la inseguridad representan desafíos complejos que requieren soluciones complejas. Sin embargo, transformar esta realidad es posible a través del conocimiento y la acción.
Ante este panorama crítico, la población no se siente segura. Un reto enorme para el gobierno de la 4T.
La posverdad y la infodemia nos alcanzaron * El periodismo ha vivido en carne propia el uso faccioso de la justicia
OCTAVIO CAMPOS ORTIZ
La infodemia es la sobreabundancia de información falsa o engañosa que provoca pánico o desconfianza.
La posverdad es la distorsión deliberada de la realidad que manipula creencias y emociones para influir en la opinión pública y hacer que hechos objetivos sean menos relevantes que las apariencias.
La infodemia y la posverdad se han apoderado del imaginario colectivo y obnubilan a toda la sociedad, lo que permite la consecución de un objetivo político basado en la polarización, la confrontación, la imposición de valores, la estigmatización de actores sociales, la interpretación maniquea de la historia, la educación ideologizante y la presentación de un panorama desolador que sólo puede ser redimido por un mesías.
Nada ha provocado más daño al país que la infodemia y la posverdad inculcadas por ese falso populismo reeditado por la autollamada 4T.
Vivimos en la era del ejercicio supremo de la voluntad individual en el ejercicio del poder, basado en las falacias de un meta presidencialismo dador de vida, dispensador de favores y Torquemada de voluntades opositoras.
El nuevo modelo político de gobernar se basa en la falacia ad hominem (se descalifica a los enemigos sin rebatir sus argumentos) y en la verecundiam (apela a la autoridad: porque lo digo yo) y para ello el aparato de propaganda promueve la infodemia y la posverdad, el cual -a lo largo de siete años- ha podido justificar al régimen, enajenar a la sociedad y manipular a la opinión pública.
Quien más ha resentido los embates de ese fenómeno de comunicación es el periodismo, el cual, como en cualquier sistema autocrático, ve coartada la libertad de expresión.
Un informe de la agrupación Artículo 19 señala que el abuso del poder público se ha consolidado como el segundo mecanismo de acoso -después del crimen organizado- de la prensa en México con más de 150 casos.
Desde las cúpulas políticas y con el apoyo del abyecto poder judicial se ha iniciado una “noche de los cuchillos largos”, una cacería de brujas para acallar a las voces disidentes del periodismo y a propietarios de medios de comunicación; ya no sólo es la persecución fiscal, sino la amenaza de cárcel con el pretexto de la difamación por criticar las políticas públicas de los mandatarios.
El ejercicio periodístico ha vivido en carne propia el uso faccioso de la justicia. La posverdad, antítesis de la información, se ha convertido en el contemporáneo ministerio de la verdad de la distópica novela 1984 de George Orwell.
El periodismo verdadero ha sucumbido a los embates de los influencers orgánicos, del aparato propagandístico oficial y ha abandonado los principios básicos de la comunicación: informar, educar y difundir cultura.
México es el país más peligroso para ejercer el periodismo y ello abona a la contracción de la labor informativa y la autocensura.
Un estudio de la Asociación Mexicana de Comunicadores refiere que el 70 por ciento de los informadores identifica la politización de temas sensibles como la mayor amenaza a su profesión, seguida de los ataques en redes sociales y la desinformación.
Las empresas mismas de comunicación ajustan su forma de operar y muestran más cautela en la información que incomoda y controlan más lo que se divulga.
En nuestro país, 1984 sería una novela costumbrista. La posverdad, como destino, nos alcanzó.
APOSTILLA
BD impulsa el mundo de la salud. En coordinación con Planet Water Foundation (PWF), instaló una AquaTower en Huehuetoca, Edomex, sistema de filtración que opera por gravedad, sin requerir energía eléctrica y que permite convertir el vital líquido en una fuente segura para consumo diario.
En esta oportunidad, la operación se hizo en la escuela primaria “Gregorio Torres Quintero”, en Huehuetoca, donde se benefició directamente a 650 estudiantes y a mil 800 habitantes de la zona.
El sistema elimina patógenos -incluidas bacterias, hongos, protozoos, parásitos y virus-, así como otros contaminantes presentes en el agua. Enhorabuena BD.
Con este proyecto, la multinacional de tecnología médica y Planet Water Foundation suman 13 sistemas AquaTower a nivel global, nueve de ellos en México, donde han beneficiado a 2 mil 600 alumnos mediante soluciones que integran infraestructura, formación y participación comunitaria.
El resto de las iniciativas se distribuye en la India, Indonesia, Filipinas y Puerto Rico.
QEPD SÁNCHEZ MÁRQUEZ
Se fue un grande del periodismo. Enrique Sánchez Márquez, afamado reportero en varios diarios, jefe de información de esta Casa Editorial, de revistas y director de Huellas, falleció la semana pasada.
Deja un enorme hueco en las lides periodísticas. Descanse en paz.
¿Cuál soberanía? * En la realidad los gringos se han metido hasta la cocina y obligado a nuestras autoridades a cumplir con sus instrucciones
OCTAVIO CAMPOS ORTIZ
El proyecto político de la autodenominada 4T tiene un manejo a conveniencia del concepto de soberanía.
Imbuido en el populismo setentero de la época echeverrista, un falso nacionalismo se lleva hasta extremos chauvinistas y patrioteros para justificar su modelo social cerrado frente a un orbe globalizado que superó con mucho la idea de soberanía vigente en los países decimonónicos o de la primera mitad de la centuria pasada.
Esa idea trasnochada de que los Estados -gobierno, pueblo y territorio- se autodefinen, marcan fronteras casi medievales y que al exterior poco debe importar la vida cotidiana de una nación “independiente”, ya no funciona en el mundo contemporáneo e interrelacionado en el que vivimos.
El principio monárquico de soberanía pasó a la historia y sólo funciona en regímenes dictatoriales, donde hasta se prohíbe la salida de los ciudadanos.
México, a pesar de contar con el tratado de libre comercio más grande del mundo y tener relaciones con casi todas las naciones -salvo las pausadas por el tlatoani tabasqueño y sus obsesiones-, ha construido un sistema político autárquico donde un empoderado presidencialismo sin división de Poderes ni contrapesos constitucionales autónomos imposibilita la certeza jurídica a las inversiones extranjeras, además de disminuir su capacidad gubernativa a manos del crimen organizado, lo que provoca fricciones con los Estados Unidos, entre otros países.
La visión aldeana de mantener una economía en crisis para someter a un pueblo, condenarlo a la pobreza y crear una oligarquía partidista o burocrática -como en el estalinismo-, posibilita la expansión de la violencia y el crecimiento del narcotráfico, lo que alarma a la Casa Blanca; por ello considera a los barones de la droga como terroristas y anuncia su combate, aún en territorio nacional.
Ante esa amenaza, se saca del baúl de los recuerdos la letra del Himno Nacional y las monografías de los Niños Héroes, las que como estampitas del “detente” son escudo de la soberanía, se envuelven en el Lábaro Patrio y nos declaran país libre y soberano.
Sin embargo, en la realidad, los gringos se han metido hasta la cocina y obligado a nuestras autoridades a cumplir con sus instrucciones.
Las invasiones ya no son sólo militares, sino comerciales, ideológicas, informáticas y tecnológicas. Nada detiene al nuevo imperialismo.
Pero en el proyecto populista de la 4T, sólo interesa el control interno de la sociedad, aunque se renuncie a la gobernanza y se capitule en favor del crimen organizado.
Desde hace cuatro años, el Pentágono advirtió que más de la tercera parte del país estaba gobernado por el narcotráfico.
Su preocupación no era salvar al pueblo mexicano, sino el daño a la salud pública y a la seguridad nacional de los americanos.
Hubo oídos sordos y se rechazó la ayuda norteamericana, la cual, insisto, no es un beneficio nacional, sino protección a su población y sus intereses.
Llegó el republicano a la Casa Blanca y literalmente dobló al gobierno mexicano, al que consecuentó inicialmente en su propósito de menoscabar el Estado de Derecho, hasta que se puso en riesgo la actividad de las empresas gringas y se desbordó el trasiego de la droga.
Fueron muchas las advertencias del megalómano neoyorquino, al que siempre se le enfrentó con el consabido “mexicanos al grito de guerra…” y la defensa hipócrita de la soberanía decimonónica.
Como decían las abuelitas, “muy celosos de la honra, pero muy desentendidos del gasto”.
Se desgarraron las vestimentas cuando se descubrió circunstancialmente la intervención de la CIA en el desmantelamiento del mayor laboratorio clandestino de drogas sintéticas en Chihuahua y se aprestaron a quemar en leña verde a la gobernadora Maru Campos.
Omisos en la investigación propia, saben que muchas de las detenciones recientes de mafiosos y la desactivación de sus negocios han sido con información y supervisión de las agencias norteamericanas.
La connivencia con la maña está por encima de la seguridad de los mexicanos.
Otro factor que incomodó a Trump es la amenaza a las empresas trasnacionales que ven afectados sus intereses ante la falta de certeza jurídica por la sumisión del Poder Judicial.
Al T-MEC, que nos favorece, poco importa el concepto de soberanía y peligra su ratificación.
Son más traidores a la patria los que hacen una defensa a ultranza de autoridades infiltradas por el narcotráfico que quienes reconocen la necesidad de permitir la ayuda norteamericana.
No la hacen los gringos como madres de la caridad, sino por la defensa de sus intereses más allá de las fronteras y por ello sí son capaces de una intervención militar. Se los advirtieron.
Alejados de la democracia imperfecta * Bajo advertencia no hay engaños: El embajador norteamericano Ronald D. Johnson fue claro: sin certeza jurídica y si no se combate la corrupción, no se concretará el nuevo T-MEC
OCTAVIO CAMPOS ORTIZ
En una década nos alejamos de la democracia imperfecta para convertirnos en un régimen híbrido, donde perduran cuestionables procesos electorales, hay fallas estructurales en Estado de Derecho, el funcionamiento del gobierno y se reducen las libertades ciudadanas.
El Índice de Democracia de The Economist Intelligence Unit ubica a México en la posición 81 del ranking global, lo que significa que hemos descendido diez lugares en sólo siete años, al pasar de una calificación de 6.2 a 5.3.
Hoy, Uruguay tiene una democracia más sólida en América Latina.
Según ese índice, antes de la 4T había un sistema político más democrático y más libertades cívicas. En un régimen híbrido, donde nos clasifican ahora, las instituciones pierden eficiencia y credibilidad y se aproximan a los gobiernos autoritarios.
La narrativa oficial insiste en presentar al periodo neoliberal como el causante o fuente de todas nuestras tragedias y antítesis de la justicia social para justificar los yerros del populismo, propician la estigmatización de las clases económicamente poderosas como si el capital fuera la espoliadora de los obreros y buscan desaparecer a la clase media, ya que quieren mantener la pobreza como destino manifiesto.
En su interpretación maniquea de la realidad, crean enemigos ficticios para mantener vigente la lucha de clases y hacen todo lo posible por imponer políticas estatistas, donde un gobierno bonapartista aparenta estar por encima de los factores de la producción para dispensar el bienestar social y acotar las ambiciones empresariales, aunque se ahuyente la inversión.
Parecen no darse cuenta del fracaso del populismo setentero y el daño irreparable que provocó la “docena trágica”, donde el régimen arrebató a los emprendedores la función de generar riqueza para convertirse en pésimo patrón que mantuvo un obeso sector paraestatal y no generó un solo peso.
Hoy, como ayer, son malos administradores de aeropuertos, puertos, líneas aéreas, hoteles, ferrocarriles, bancos, farmacias, entre otras ramas productivas, como la construcción. Pero, tanto en los setentas como ahora, son la antítesis del Rey Midas, todo lo destruyen.
Su obtusa visión de la economía, su fracaso en el desarrollo del país y la solapada corrupción oficial los justifican mediante la concentración del poder político y la opacidad en la función pública.
Los abusos del poder ya no pueden ser frenados, porque perdió vigencia la figura del amparo y el Poder Judicial se ha vuelto protector de los gobernantes.
El embajador norteamericano Ronald D. Johnson fue claro: sin certeza jurídica y si no se combate la corrupción, no se concretará el nuevo T-MEC.
La cooptación del árbitro electoral tampoco es una buena señal de ejercicio democrático y es un retroceso en la vida social del país, ya que regresamos a las elecciones de Estado, donde el gobierno controla los procesos electorales para garantizar el triunfo de los candidatos oficiales y contener a la oposición.
El gran riesgo para México es que en el corto plazo abandonemos las simulaciones del régimen híbrido para convertirnos en un Estado autoritario.
APOSTILLA
Bajo el lema de siembra limones, cosecha dólares, Citrus Capital lanza innovadora fórmula de inversión que posibilite la producción del cítrico para exportación a ocho naciones, mediante pequeños accionistas que financien el 65 por ciento del producto en más de 500 hectáreas en Yucatán con rendimientos cercanos al 20 por ciento.
Invertir en pesos y generar rendimientos en dólares se posiciona como una alternativa para diversificar el emprendimiento.
Yermi Sutton, presidente de Cosecha Capital, presentó un modelo de inversión enfocado en la producción y exportación de limón persa.
Citrus Patrimonial -agroindustria con experiencia en producción, cosecha y exportación- estructura un modelo que opera a través de certificados con un valor inicial de 305 mil pesos, que representan 30 árboles de limón persa en un terreno de mil metros cuadrados.
Los inversionistas adquieren el 65 por ciento de las ventas de exportación totales, cuya producción se destina principalmente a exportación hacia Estados Unidos y mercados asiáticos.
El objetivo es ofrecer productos de inversión con alto valor agregado y potencial de rendimiento estimado del 18 por ciento, frente a alternativas como los Cetes o instrumentos tradicionales de ahorro.
Dado el ciclo natural del cultivo, los inversionistas comienzan a recibir utilidades a partir del quinto año.