La responsabilidad recae en el Consejo Directivo, encabezado por el presidente municipal Pedro Rodríguez * La Asociación de Colonos de dicho fraccionamiento podría quedarse hasta por 30 días sin agua mientras SAPASA realiza las labores de diagnóstico y reparación
JOSÉ GUADALUPE SÁNCHEZ
Nadie lo hubiera imaginado, de por sí estamos en tiempos de austeridad hídrica… y para acabarla de amolar colapsa la bomba de Vallescondido en Atizapán de Zaragoza.
Los colonos de dicho fraccionamiento recibieron la amarga noticia de que el equipo del pozo principal dejó de funcionar totalmente y la advertencia de que el restablecimiento del servicio podría tardar hasta 30 días, en lo que SAPASA realiza las labores de diagnóstico y reparación.
Lamentable que la bomba del pozo que abastece de agua al fraccionamiento Club de Golf Vallescondido colapsó totalmente, lo que provocará afectaciones en el suministro del vital líquido.
La asociación precisa que la operación, mantenimiento y funcionamiento del sistema de agua potable corresponde al organismo operador municipal, en este caso SAPASA, por lo que aclara que no tiene facultades para intervenir en las decisiones técnicas relacionadas con el pozo.
Por lo pronto el director general de SAPASA, Marco Antonio Pérez Reyes, ya se comprometió a dar seguimiento a la contingencia y agilizar la solución.
En el mejor de los casos, la normalización del servicio podría lograrse en un plazo mínimo de 10 días, aunque el tiempo definitivo dependerá del diagnóstico técnico.
Explican que la bomba averiada es un equipo sumergible instalado a aproximadamente 140 metros de profundidad, por lo que primero deberá ser extraída para determinar el alcance de los daños y definir si es posible repararla o si será necesario sustituirla por completo.
COLAPSO POR LA FALTA DE MANTENIMIENTO
Para muchos especialistas, el colapso de la bomba se debió a la falta de mantenimiento preventivo.
Para este tipo de labores se cuenta con el Programa de Obras Anual, mejor conocido como el POA.
El POA (Plan Operativo Anual) y el presupuesto son herramientas de gestión que se vinculan para planificar las metas de una organización y asignar los recursos financieros necesarios para cumplirlas en un periodo de 12 meses.
Asimismo, el POA define las acciones y objetivos, mientras que el presupuesto establece los fondos autorizados para ejecutarlos.
Todo indica que no hubo mantenimiento de manera correcta, ya sea por omisión, no hubo un programa específico o simplemente no ejercieron el presupuesto requerido, y lo que pagan los platos rotos, como siempre, son los vecinos y colonos.
No le busquen tres pies al gato, pero el responsable del colapso de la bomba es el Consejo Directivo de SAPASA, encabezado por el presidente municipal Pedro Rodríguez Villegas.
El director general, Marco Antonio Pérez Reyes, es el secretario técnico del Consejo Directivo, pero no tiene injerencia alguna ni poder de decisión.
Rodríguez Villegas tiene la responsabilidad de la administración y operación del Consejo Directivo de SAPASA, así de fácil y sencillo.
El personal de SAPASA hace milagros para mantener en buen estado y operando lo mejor posible para resolver la problemática del desabasto de agua.
Sólo un comentario adicional: Durante la gestión de Alfredo Vázquez González, en la dirección general de SAPASA, nunca se presentó un problema de esta gran magnitud, mucho menos la gran megafuga de agua que ocurrió hace años que costó la vida de dos trabajadores. Y no lo digo yo, lo dicen los hechos durante su administración como director general.

Hasta la fecha todavía es un misterio el motivo de la renuncia de Alfredo Vázquez… pero es de sabios cambiar de opinión y la decisión está en el escritorio de Pedro Rodríguez.