El senador panista sabe lo que quiere: Enseña músculo, despliega estructura, suma aliados y pone la mira en Huixquilucan * Enrique Vargas estrecha vínculos con trabajadores, empresarios y liderazgos sociales; lanza un mensaje sin rodeos: está listo para regresar a Huixquilucan y refrendar el principal bastión de Acción Nacional en la entidad
EL TOPO
Enrique Vargas del Villar, vicecoordinador de los senadores panistas, no está de brazos cruzados ni está esperando a que comience formalmente el proceso electoral de 2027.
Mientras otros apenas calculan sus posibilidades, el legislador del PAN recorre municipios, se reúne con estructuras sociales, dialoga con distintos sectores y fortalece una red política construida durante años.
Su reciente presencia en Ixtapaluca, uno de los territorios electoralmente más complejos para la oposición, dejó una fotografía particularmente significativa. Vargas acompañó al diputado y dirigente sindical Pedro Haces durante la toma de protesta de Manolo Martínez Castillo, del Sindicato México Nuevo, y de Manolo Martínez Sánchez, del SATERM.
El hecho fue una demostración de que el panista puede sentarse, dialogar y construir acuerdos más allá de colores partidistas.
Vargas del Villar acude a un evento plural, abierto tanto para integrantes de Morena como para representantes de la oposición, porque -afirma- el desarrollo del país exige trabajar conjuntamente con empleados y empleadores.
“Soy amigo de los trabajadores y de los empresarios. Es lo que se tiene que hacer para sacar adelante a México”, añade.
La escena adquiere relevancia por el lugar y por los protagonistas. Presentarse junto a Pedro Haces y ante una amplia estructura laboral en Ixtapaluca muestra que Vargas busca ampliar su interlocución política hacia sectores que tradicionalmente no forman parte del voto duro panista.
El mensaje es claro: No pretende permanecer encerrado en las fronteras partidistas ni limitar su presencia al corredor azul del Valle de México.
RECORRE TERRITORIO MEXIQUENSE
Durante las últimas semanas, Enrique Vargas ha multiplicado sus actividades políticas y sociales. Ha tenido encuentros en San Mateo Atenco, recibido liderazgos de Ozumba, dialogado con autoridades auxiliares y mantenido contacto con habitantes de distintas comunidades.

A lo anterior se suma su participación en espacios nacionales panistas, el acompañamiento a jóvenes panistas y su presencia en debates televisivos sobre el Segundo Informe del Gobierno federal.
También fue invitado a la tradicional comida de Los 300 líderes más influyentes de México, organizada por la revista Líderes Mexicanos, y sostuvo un encuentro con la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, en el marco de la entrega del informe presidencial.
Son fotografías distintas, pero políticamente apuntan hacia un mismo camino: Vargas conserva interlocución partidista, presencia mediática, relaciones institucionales y capacidad para movilizar estructuras territoriales.
En política, el músculo se mide por la capacidad de convocar, de mantener alianzas y de ser recibido tanto en comunidades como en espacios empresariales, sindicales e institucionales. Vargas procura mostrar las cuatro.
El senador panista mantiene su principal base política en Huixquilucan. Ahí participó recientemente en actividades encabezadas por la presidenta municipal Romina Contreras Carrasco, convivió con más de 150 mujeres de la zona residencial y regresó al DIF municipal para encontrarse con más de 3 mil 500 adultos mayores.
Es así como Vargas del Villar aprovecha su presencia para despejar cualquier duda sobre su futuro inmediato: quiere regresar a gobernar Huixquilucan en 2027. “Huixquilucan seguirá gobernado por Acción Nacional. ¡Estoy listo!”, añade.
Busca no solamente ganar la elección, sino conseguir una victoria contundente: no perder una sola sección electoral del municipio.
La sucesión municipal todavía parece lejana, pero Vargas ya colocó su nombre, su estructura y su aspiración sobre la mesa.
Mientras algunos se refugian en declaraciones y reuniones cerradas, Enrique Vargas anda muy activo: Aparece en Ixtapaluca con organizaciones de trabajadores, camina en San Mateo Atenco, recibe liderazgos del oriente, participa en la discusión nacional y vuelve constantemente a su centro de poder en Huixquilucan.

La advertencia está dada: En la disputa por Huixquilucan, Vargas no piensa pedir permiso, no pretende improvisar y mucho menos está dispuesto a ceder el territorio que convirtió en la principal vitrina electoral de Acción Nacional en el Estado de México.