Autoridades estatales desoyen el reclamo ciudadano de la revocación de mandato * La legisladora priísta alza la voz en el Senado para denunciar la violencia e inseguridad que parece no tener fin en el estado sinaloense
EL TOPO
Paloma Sánchez Ramos, senadora del Partido Revolucionario Institucional (PRI), alza la voz en el Senado de la República para denunciar la violencia e inseguridad en Sinaloa que, a casi medio año de transcurrida, no parece tener fin.
Las escenas de terror se repiten: estudiantes huyendo entre las balas, pequeños empresarios en quiebra, madres desesperadas buscando a sus hijos desaparecidos.
“Sinaloa ya no es un lugar seguro para vivir”, sentencia la senadora en conferencia de prensa, acompañada de ciudadanos y representantes de organizaciones civiles.
Mujeres y hombres pertenecientes a la organización Ciudadanos Unidos por Sinaloa, solicitaron el espacio a la senadora Sánchez Ramos para anunciar que ya son más de 169 días de una crisis que ha dejado más de 900 asesinatos, más de mil desaparecidos y un daño económico estimado en al menos18 mil millones de pesos.

Hoy venimos a la Ciudad de México, amparados en la Constitución, para buscar una luz, una esperanza. No merecemos seguir viviendo en el miedo, afirmaron.
“En Culiacán ya no se vive, se sobrevive”, añaden.
La indignación en la ciudadanía crece ante la inacción de las autoridades estatales.
“Nos hemos manifestado, hemos alzado la voz, hemos buscado cambios políticos, pero el gobierno estatal sigue sin escuchar”, señalaron.
El abogado Julio Alvarado, proveniente de Culiacán, denunció que la revocación de mandato ya fue intentada y rechazada por las autoridades locales.
Con datos de la Fiscalía del Estado, los ciudadanos presentaron un mapa de Culiacán plagado de puntos rojos, marcando los robos de vehículos en los últimos cinco meses.
“En cada esquina pasa algo”, lamentó uno de los afectados.
No confiamos en el gobierno estatal, por eso buscamos activar este mecanismo de consulta popular, afirman.
La situación en Sinaloa es insostenible. “El estrés y la ansiedad han alcanzado niveles insoportables. La gente está enfermando. Odontólogos reportan un aumento en casos de fracturas dentales por el estrés. Niños con traumas por balaceras se niegan a regresar a la escuela. Todos sabemos que, en cualquier momento, nos puede tocar”, declara Fernando Gómez.
La exigencia es clara: “El pueblo de Sinaloa ya no aguanta más. El grupo parlamentario de Morena en el Congreso estatal se niega a escuchar y a actuar. Prefieren servir al gobernador antes que a los ciudadanos. Pero la sociedad manda y exigimos ser escuchados”.