El INCMNSZ lanza dos guías clínicas que buscan estandarizar la toma de muestras sanguíneas y hemocultivos. El objetivo: Mejorar la precisión diagnóstica y frenar la resistencia antimicrobiana
IMPACTO | REDACCIÓN
Una jeringa, un tubo de recolección, un pinchazo en la vena. Para millones de personas, ese momento marca el inicio de un diagnóstico; pero cuando la muestra se toma mal, el resultado se distorsiona, el tratamiento falla y el paciente paga las consecuencias.
Para reducir esos errores desde el primer paso, el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ) presentó dos nuevas guías clínicas: de Práctica Clínica para la Toma de Muestras de Sangre Venosa y Accesos Venosos Difíciles, así como para la Toma de Hemocultivos. Su objetivo es evitar variaciones técnicas que comprometan el diagnóstico.
“Si una muestra no se toma correctamente, el daño al paciente puede ser irreversible. Estas guías permiten armonizar el proceso con los más altos estándares, pero adaptados a la realidad de nuestro país”, expresa Arturo Galindo, subdirector de Epidemiología Hospitalaria del INCMNSZ.
La sangre venosa es fundamental para evaluar órganos vitales, detectar infecciones, monitorear enfermedades crónicas y ajustar tratamientos. El hemocultivo, por su parte, permite identificar bacterias o hongos en el torrente sanguíneo y es clave en casos de fiebre persistente, sepsis o infecciones graves.
Una muestra mal tomada puede alterar los resultados, inducir un diagnóstico erróneo y provocar tratamientos innecesarios, incluyendo el uso indebido de antibióticos. Esa cadena de errores contribuye directamente al avance de un problema creciente: la resistencia antimicrobiana.
En 2021, México reportó más de tres millones de infecciones resistentes a medicamentos. La Organización Mundial de la Salud advierte que, sin medidas concretas, este fenómeno podría superar al cáncer como principal causa de muerte antes de 2050.
Las nuevas guías están dirigidas a personal médico, de enfermería y laboratorio. Incluyen recomendaciones claras y aplicables para reducir errores comunes como la hemólisis (ruptura de glóbulos rojos), la contaminación de la muestra o el uso inadecuado de dispositivos.
Fueron elaboradas por un grupo de expertos del IMSS, ISSSTE, el Instituto Nacional de Pediatría, universidades estatales y asociaciones clínicas, con el respaldo técnico de Becton Dickinson (BD).
“Con estas guías, México da un paso firme hacia una recolección de muestras más humana, con seguridad y precisión”, señaló José Antonio Duarte, Medical Affairs Manager IDS para BD México, Centroamérica y el Caribe.
Los documentos están disponibles en la Latin American Journal of Clinical Sciences (https://lajclinsci.com) y se difundirán en foros académicos, hospitales y espacios de formación médica. No requieren inversiones millonarias ni nueva tecnología, solo capacitación y compromiso con la toma de muestra sanguínea.