No más impunidad, pasividad, burocracia, opacidad, ni persecución política, la premisa de Ernestina Godoy * Se prevén más cambios importantes en la Fiscalía tras la salida de Gertz Manero, quien se va sin rendir cuentas y sin tener una “causa grave” para su renuncia
ALFREDO IBÁÑEZ
La Fiscalía General de la República (FGR) inicia una nueva etapa con la llegada de su nueva titular, Ernestina Godoy Ramos, con la premisa de no más impunidad, pasividad, burocracia, opacidad, ni persecución política en esa dependencia.
Siete años se tardaron en llevar a cabo el relevo que con ansias demandaban las víctimas de la delincuencia y el propio país.
Una administración que, entre otras cosas, se significó por su marcada cerrazón, desdén hacia los afectados, corrupción en diversas áreas, así como “transformar” a la FGR en una agencia de colocación de amigos e incondicionales en puestos clave, que poco o nada contribuyen con el desarrollo del país, en la procuración de justicia, pero cómo sangran las arcas públicas.
Quién no recuerda las escenas que a diario se repetían en las oficinas centrales de la FGR antes de trasladarse a Santa Fe, en la alcaldía Cuajimalpa, en donde las madres buscadoras acudían en busca de justicia, clamaban para que fueran recibidas e iniciar la búsqueda de sus seres queridos.
Sin embargo, la respuesta siempre era la misma, los funcionarios responsables no se dignaban a dejar sus oficinas, no salían siquiera a escuchar a las denunciantes.
Lo lamentable es que cubiertos de su soberbia esperaban tranquilos a que los agraviados, cansados, se retiraran del lugar, en tanto la lista de personas desaparecidas crecía rápidamente.
Ejemplos de esos casos y otros más se multiplicaron con los años, pues la administración de la FGR, instancia encargada de procurar justicia, entró en una grave etapa de pasividad, que terminó en impunidad.
A la generalidad de los empleados y funcionarios se les olvidó que su salario lo pagan los contribuyentes, que son dineros públicos y que están obligados a servir y a dar resultados.
Los delegados, ahora fiscales de las diversas entidades donde están asignados, se dedicaron a cuidar sus cotos de poder, pese a la ola criminal que se extendió en el sexenio anterior, nada informaban, todo solapaban, para ellos todo estaba en calma, por lo que se volvieron cómplices de los delincuentes.
Se esforzaron para hacer creer que todo estaba en orden, pese a la existencia y operación de grupos criminales, que lo mismo se dedican al narcotráfico, secuestro, extorsión, que al huachicol fiscal y del agua.
Fue a partir del nuevo sexenio, obligados por la nueva estrategia de seguridad, que hacen como que han retomado el compromiso al que están obligados, con base en sus atribuciones.
Bien haría la nueva titular de la FGR, Godoy Ramos, en revisar cada uno de los casos, porque seguramente se va encontrar con muchas sorpresas.

Con la llegada de Ernestina Godoy a la Fiscalía General de la República, cargo que desempeñará por 9 años, se prevén cambios importantes en esa dependencia.
Por lo pronto, en el marco de su designación en el Senado de la República, con una votación mayoritaria, 97 votos a favor, hizo varios compromisos muy importantes tales como: encabezar una FGR de “puertas abiertas” que “ponga primero a las víctimas”.
Otro más, y que hace recobrar la confianza en esa importante institución, es que no habrá fabricación de culpables y tampoco tendrá cabida la persecución política, no obstante, uno de los más trascendentales es su promesa de que tampoco habrá impunidad.
Mano dura, pero con respeto absoluto a la ley por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, rasgos que la han caracterizado en su desempeño, lo mismo como consejera jurídica de la Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, que como fiscal General de Justicia de la Ciudad de México.

Recientemente la Fiscal Ernestina Godoy llevó a cabo su primer evento público, se reunió con los fiscales del país en el marco de la LIII Asamblea Plenaria de la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia (CNPJ), encuentro que tuvo lugar en el Parque Nacional de la Justicia, en Santa Fe.
Es una Asamblea que se realiza cada año, pero ahora bajo su liderazgo consideró que debe efectuarse de manera periódica, en virtud de que compartir el trabajo de todos es fundamental, porque “todos tenemos el mismo objetivo: erradicar la impunidad, fortalecer la investigación, avanzar en la judicialización y contar con todos los instrumentos necesarios para ello”.
La fiscal adelantó que trabajarán en conjunto, en la investigación e intercambio de información, a través del Centro Federal de Inteligencia Criminal, y continuarán con la consolidación del Sistema Estadístico Nacional de Procuración de Justicia y las acciones para fortalecer a las instituciones ministeriales, consolidando el Sistema Informático Nacional Interoperable.
A los fiscales del país les dijo que el objetivo es erradicar la impunidad, fortalecer la investigación, avanzar en la judicialización y mejorar los instrumentos con que cuentan para lograrlo.
SE VA GERTZ SIN RENDIR CUENTAS
Al menos 50 organizaciones defensoras de derechos humanos reprobaron que Alejandro Gertz Manero se retire de la Fiscalía General de la República (FGR) en un proceso sin transparencia, con múltiples dudas y cuestionamientos y sin haber rendido cuentas de su gestión.

La famosa carta de renuncia no ha sido pública, pese a que la Presidenta Sheinbaum señaló que sería difundida.
“La carta de Gertz Manero no fue una renuncia formal ni cumplió con los requisitos constitucionales, aun así el Senado aprobó su separación, pese a no haber manifestado una causa grave, como lo establece la Constitución”, señalan organizaciones como Fundación para la Justicia.
A través de un comunicado, indican que la falta de transparencia de las autoridades respecto de los verdaderos motivos de la separación de Gertz Manero, “son una muestra de una gestión opaca, caracterizada por un actuar autoritario y una absoluta ausencia de rendición de cuentas a la ciudadanía”.
Acusan que las fiscalías en México han sido usadas, por los gobiernos en turno, como instrumento de control político, para combatir adversarios o para garantizar pactos de impunidad en perjuicio de la sociedad.
Afirman que las fiscalías no investigan diligentemente ni garantizan justicia a las víctimas, por el contrario, las revictimizan y muchas veces inhiben la presentación de denuncias, ya sea intencionalmente o por el temor de que los ministerios públicos o policías de investigación tengan vínculos criminales que les expongan a mayores riesgos.
“El manejo exprés de la renuncia de Gertz Manero muestra que el Poder Ejecutivo y la 4T quieren seguir teniendo el control político sobre la Fiscalía. Basta ver cómo operaron, en tiempo récord, la renuncia de la consejera Jurídica, su nombramiento por parte de Gertz Manero y su designación como encargada del despacho de la FGR”, recriminan.
A COMBATIR LA CORRUPCIÓN INTERNA
No cabe duda que es un nuevo comienzo, una nueva etapa en la FGR de la mano de su titular, Ernestina Godoy, quien ya adelantó que se combatirá la corrupción interna y externa, la impunidad, la tortura.
En suma: Ernestina Godoy va por una Fiscalía que defienda los interese del país, a las víctimas y sancione a los infractores de la ley.

Que así sea por el bien de todos los mexicanos.